De Peculiares

Las peculiaridades del orgasmo

Las peculiaridades del orgasmo

Profesionales de la Sexología explican cómo afecta la presión en la consecución del orgasmo, las distintas formas de vivirlo y la obsesión por conseguirlo

15 de abril de 2019

Reportaje de Sara Enjuto

Se podría decir que casi todo el mundo conoce la palabra “orgasmo”, pero seguramente a los que lo hayan vivenciado les será difícil explicarlo, en cambio, otras personas puede que no lo hayan vivido a pesar de ser una palabra que escuchan sin parar y otras la persiguen de maneras distintas y más espirituales. Además, haciendo una búsqueda en Internet, todo lo que aparece son artículos sobre lo beneficioso que es el orgasmo con titulares como: “Te damos los motivos para tener un orgasmo a diario”, “La importancia del orgasmo en la pareja”, “Para de fingirlo”… afirmaciones que sin querer se transmiten como una obligación; la de vivenciarlo y la consiguiente presión que, irónicamente, puede hacer que no se llegue a él.

La mejor manera de desmitificar o conocerlo en profundidad es hablar con profesionales sobre los distintos prismas: desde el orgasmo en sí mismo, pasando por la anorgasmia, hasta el sexo tántrico.

Sergio Fosela es sexólogo y escritor y como él se ha descrito al iniciar la entrevista es una persona “pro-orgasmo”, pero hace una reflexión sobre la definición de “clímax sexual” o “culminación de la relación sexual” (definición que se encuentra en la página online de Sanitas) y el hecho de que pueda ser subjetiva: “La palabra clímax o culminar denota un final, como si lo único que importase fuera ese objetivo. Es subjetiva, pero en función de lo aprendido más que de la persona”.

 

"La presión viene por uno o una misma, por la pareja o por la sociedad que juzga y etiqueta por no tenerlos en lugar de educarnos para conseguirlos"

 

El centrarse en llegar a un punto en concreto, según Sergio, creará relaciones sexuales de muy bajo disfrute. Usando el símil sobre coronar una montaña el sexólogo lo explica de esta manera: “Llegar al pico es solo el fruto del esfuerzo que se ha realizado durante el ascenso y no acaba en ese momento: se disfrutan de las vistas, se comenta cómo ha sido el viaje, se reponen fuerzas y se planifica el descenso”.

Sergio Fosela
Sergio Fosela

Y como en todos los aspectos de la Sexología, la educación hace su aparición jugando un papel importante. Es por eso que Sergio lo remarca a la hora de hablar de la presión que se puede sentir entorno a la consecución del orgasmo. “La presión viene por uno o una misma, por la pareja o por la sociedad que juzga y etiqueta por no tenerlos en lugar de educarnos para conseguirlos”, explica Fosela.

Seguramente la gran mayoría habrá oído hablar de los beneficios fisiológicos del orgasmo como que mejora la piel, rejuvenece o que mejora el flujo sanguíneo, pero Sergio prefiere remarcar otros: “La seguridad y el empoderamiento sexual o el hecho de que despierta la curiosidad por la autoexploración, además de mantener el deseo sexual activo”.

Si nos tomamos el orgasmo como un objetivo que cumplir, es probable que la mente se centre únicamente en él y se olvide de disfrutar del camino, el sexólogo explica que esto les sucede a las personas que saben llegar a él. En cambio, las personas que desconocen cómo tenerlo, son las que tienen dificultad para lograrlo. “Es por eso que se centran obsesivamente en llegar a esa meta”, finaliza Sergio.

 

La anorgasmia y sus causas

La sexóloga Carolina García describe la anorgasmia y ahonda en las causas que la crean. Pero, ¿qué es la anorgasmia?: “Es la inhibición continuada en el tiempo del orgasmo a pesar de una estimulación adecuada y de la consiguiente excitación”, define Carolina. Explica que hay dos tipos: la primaria, casos en los que nunca se ha obtenido el orgasmo y la secundaria, donde personas que lo han experimentado sin dificultades dejan de hacerlo.

Las causas principales que generan esta situación no son fisiológicas, sino psicológicas: “El 95% de las causas son de etiología psicógena como la ansiedad, pensamientos intrusivos, presión, aprendizajes disfuncionales, depresión, mitos sobre la sexualidad, por no olvidarnos de ciertas creencias religiosas”. Explica que el resto, en cambio, son orgánicas, relacionadas con enfermedades crónicas, fármacos, consumo de sustancias etc.

 

"La causa puede estar directamente relacionada con el hecho de que se vive en una sexualidad centrada en la penetración, es por eso que Carolina anima a plantearse si el tipo de encuentros sexuales que se experimentan corresponden con lo que se quiere vivenciar"

 

Carolina García
Carolina García

Y aunque pueda parecer difícil creerlo, el pudor juega un papel importante en la consecución del orgasmo, sobre todo en la mujer y en que le practiquen sexo oral: “El rechazo de esta práctica por vergüenza es algo que vemos frecuentemente en consulta”, comparte con Somos Peculiares. Pero, ¿esto significa que las mujeres son las que más vivencian la anorgasmia? Afirma que es una de las dificultades más comunes de la mujer. “También puede darse en el hombre, pero es infinitamente menos probable”. La causa puede estar directamente relacionada con el hecho de que se vive en una sexualidad centrada en la penetración, es por eso que Carolina anima a plantearse si el tipo de encuentros sexuales que se experimentan corresponden con lo que se quiere vivenciar.

Según la sexóloga la terapia en estos casos puede ser muy efectiva, ya que hasta un 95% de los casos pueden resolverse. “Se trabaja para cambiar actitudes o presiones que generen dificultades, el conocimiento del cuerpo, poder expresar lo que se desea, pautas para la estimulación…”

Carolina hace una reflexión sobre el orgasmo y la importancia que se le da en los encuentros eróticos: “Se le otorga un papel tan principal que a veces no deja ver al resto de los personajes. Tenerlos es increíblemente placentero, pero si orientamos nuestros encuentros únicamente bajo el parámetro de su consecución nos vamos a perder experiencias realmente interesantes”.

 

El sexo tántrico

El tantra es una filosofía de vida, además de ser una de las muchas tradiciones esotéricas orientales basadas un conjunto de textos y rituales religiosos budistas e hindúes. A pesar de ser una práctica conocida, realmente pocas personas entienden el propósito real del sexo tántrico. Es por eso que Mónica Gutiérrez, facilitadora de tantra y sexualidad consciente, explica a la revista en qué consiste y lo que se puede conseguir practicándolo.

Mónica Gutiérrez
Mónica Gutiérrez

Mónica lo compara con el sexo “convencional”, el cual, según sus palabras, persigue satisfacer una necesidad básica muchas veces carente de amor y afectividad a diferencia del sexo tántrico: “Es la unión consciente de dos personas que tras haber recibido las enseñanzas pertinentes deciden sumarse y elevarse en unión sexual a través de la energía sexual que se crea en el momento”, aclara Mónica. “El acto se convierte en un ritual sagrado, espiritual y consciente que pocos llegan a experimentar”. El motivo de que pocas personas lo vivencien es que es necesaria una iniciación al tantra por un maestro o un facilitador de tantra.

 

"Todo surge sin ninguna intención. Cuidamos los detalles, mimamos nuestra presencia y la de la otra persona y honramos la unión de la energía y la conciencia"

 

Se trata de una búsqueda hacia el interior que requiere de paciencia, constancia y que no se consigue de un día para otro. “Hay que practicar mucho el control del ano y esfínteres, la meditación para el manejo de la mente y una serie de dinámicas. Es un encuentro lento, pero placentero”, aclara Gutierrez. Respecto al orgasmo masculino comenta que es más placentero ya que no solo se vive con el genital, sino con todo el cuerpo.

Un tema recurrente en la sexualidad tradicional es lo mucho que se centra en los genitales, las prisas que se tienen en los encuentros sexuales y lo mecanizada y compulsiva que puede llegar a ser, algo que el tantra deja a un lado: “Todo surge sin ninguna intención. Cuidamos los detalles, mimamos nuestra presencia y la de la otra persona y honramos la unión de la energía y la conciencia”, explica.

Según Mónica obsesionarse con la consecución del orgasmo es olvidarse de disfrutar de la excitación y de la fuente de la misma: “Ofrece otra visión que es la de elevar la energía y llevarla al corazón y a la conciencia. No existe el aquí te pillo y aquí te mato, es otro tipo de encuentro, más lento y carente de objetivo”.

Hay diversas maneras de vivir la sexualidad y el orgasmo forma parte de ellas, cada persona le da una significación y una importancia distinta y ninguna es errónea. Queda claro que cada punto de vista y experiencia vivida aporta un ingrediente distinto a una receta que parece inamovible y que se puede cambiar para enriquecer los encuentros sexuales.

De Peculiares

Es un placer conocerse a una misma

masturbación femenina

La masturbación en las mujeres es un tema que difícilmente se habla con naturalidad, incluso en un grupo de amigos. La falta de información y un cierto déficit en la educación ayudan a desnaturalizar un tema que forma parte de la mujer

27 de noviembre de 2018

Reportaje de Sara Enjuto 

Hay mucho empeño en enseñar, dentro de la educación sexual, a prevenir, a tener unas relaciones eróticas seguras, la teoría del condón, de lo que nuestro cuerpo a nivel reproductivo ofrece para alargar la estirpe, pero…¿dónde queda lo que el cuerpo enseña? Es algo con lo que convive todo ser humano, pero muchas veces cae en el olvido tanto en la enseñanza como en el propio ser el hecho de que el cuerpo es el que da las señales para descifrar lo que gusta, lo que no y los ritmos y necesidades. Se olvida también que esto es algo que no solo se aprende a raíz de tener encuentros eróticos con otras personas.

En este mundo caótico y lleno de prisas y estrés, se olvida que muchas veces la solución a esta tensión está en el cuerpo, concretamente en la masturbación, porque no solo se trata de desconectar a nivel mental. Incluso los dolores menstruales se benefician de la masturbación.

 

"Liberamos el estrés que se acumula y que va directamente al cuerpo, nos relaja para dormir mejor y si estamos con la menstruación nos ayuda a desinflamar y calmar el dolor"

 

Esto es lo que Inma, Xandra, María y Maitena recuerdan en este reportaje. Pero… ¿qué es exactamente lo que hace conectar con el cuerpo, concretamente con el de la mujer? La respuesta es: la masturbación. ¿Cómo? Estas cuatro mujeres conocedoras y profesionales cada una en un ámbito sexológico, destripan los beneficios y los pudores a los que las mujeres se enfrentan con este tema tan natural.

María Torre, Masturbación femenina
María Torre

María Torre, sexblogger, es una mujer muy activa en las redes y a través de su canal de Youtube de Ars eróticas y su blog, anima a las mujeres a quererse, conocerse y a no tener pudor ninguno en explorar el cuerpo. “Una de las lecciones más importantes que nos da la masturbación es cómo somos, qué es lo que nos gusta, cómo nos gusta y cuáles son nuestros puntos clave de placer”, explica María. Además, es importante no olvidarse de los beneficios que algo tan natural puede traer en el día a día: Liberamos el estrés que se acumula y que va directamente al cuerpo, nos relaja para dormir mejor y si estamos con la menstruación nos ayuda a desinflamar y calmar el dolor”, descubre para Somos Peculiares.

Inma de Lezana, Sexóloga y directora de Landaize (escuela sexológica vasca), da otra perspectiva de las bondades de la masturbación y explica las diferentes funciones que desempeña según el momento: “Hay ocasiones en las que simplemente sirve para descargar tensión o para resolver una excitación. En otras ocasiones puede ser un encuentro más erótico y recreativo o una fuente de exploración y autoconocimiento”.

 

Compartir experiencias para conocerse 

Xandra, masturbación femenina
Xandra García

Xandra García es Sexóloga y está en proceso de convertirse en doula, (profesión que da apoyo emocional a las mujeres en el embarazo, el parto y el post parto) y Maitena Usabiaga, Sexóloga también y licenciada en Psicología, ofrecen su punto de vista profesional y vivencial respecto a la masturbación en las mujeres, concretamente sobre el hecho de si es un tema que se comparte en un grupo de amigas/os. “Cuando teníamos nueve años compartíamos las vivencias de cómo nuestro clítoris nos hacía cosquillas andando en bicicleta, con el chorro de la ducha, con las manos, viendo una película...”, recuerda Maitena. Pero reconoce que una vez que las niñas van creciendo este tema se va borrando de las conversaciones: “A las jóvenes no les dejamos hablar de ello ni experimentar, las niñas porque parece que no tienen clítoris, las adultas se convierten en madres y/o profesionales y las abuelas parece que no tengan de eso”. Xandra en cambio afirma que se habla de la masturbación, pero en clave de humor: “Muy rara vez se habla desde un compartir la experiencia o las inquietudes”.

 

"A las jóvenes no les dejamos hablar de ello ni experimentar, las niñas porque parece que no tienen clítoris, las adultas se convierten en madres y/o profesionales y las abuelas parece que no tengan de eso"

 

La masturbación femenina y la masculina siempre han tenido unas diferencias obvias en cuanto a lo naturalizada que está tanto en la sociedad como en la intimidad, pero Xandra reconoce que esto no es así en la infancia: “No existen diferencias entre los niños y las niñas que se masturban, aunque en estas edades hablamos de autoexploración”.

En cuanto al porqué se desarrollan estas diferencias Maitena tiene una opinión muy contundente: “La vulva es un parte del cuerpo que debe permanecer oculta, que representa lo prohibido, está ahí para mear, sangrar y parir. Es el cuento que nos han contado y aunque el pene también debe estar oculto, tiene una significación diferente, conectado con la dominancia”.

 

La masturbación no es un sustituto de la pareja

María de Ars Eróticas lo tiene muy claro y quiere concienciar sobre esta idea: “Sigue habiendo muchas personas que piensan en la masturbación como una actividad que sustituye a una pareja sexual”. Dice que es una idea que hay que eliminar, pero también incide en las ventajas de la autoexploración antes de iniciar una relación erótica con alguien. “Si tú no te reconoces y aceptas cómo eres te dará mucho pudor mostrarte ante otra persona. Si una de las partes tiene claro lo que le gusta, va a llevar la voz cantante”, analiza. “Si ambos saben lo que les gusta, el encuentro será más equilibrado”.

Inma Ruiz, masturbación femenina
Inma de Lezana

Hoy en día no mucha gente conoce el funcionamiento de los genitales femeninos involucrados en proporcionar placer: la vulva y el clítoris. Inma recalca la necesidad de conocerlos más allá de la reproducción: “Entender que la excitación sexual de las mujeres también resulta en una erección y que difícilmente se puede tener un orgasmo sin estimular el clítoris, ayuda a las mujeres a convertirse en protagonistas y artesanas de su vida erótica”. Esto lleva a Inma a revelar el sorprendente hecho de que hasta hace muy poco no había en la educación sexual una imagen clara del clítoris. “Ha sido un órgano sexual eludido”.

 

"La educación que reciben los escolares está relacionada con el uso de los genitales, pero no se abordan temas relacionados con las identidades, relaciones de los sexos, los deseos...temas que hacen rica y nutritiva la Sexología"

 

Aunque el darse placer a una misma es un tema que los últimos años ha evolucionado hacia la naturalización, todavía hay mucho camino por recorrer y, como en todo recorrido hacia el cambio, se pueden encontrar contradicciones. Esto es lo que Inma recalca: “Por una parte parece admirable y deseable que una mujer se adueñe de su placer, pero por otro lado aún existen dificultades para asumirlo”.

Quizá prevenir que las personas asimilen estos tabúes o la falta de conocimiento en el ámbito erótico se puedan solucionar, en gran medida, con la educación. En ciertos aspectos Xandra explica que todavía hay huecos que completar: “La educación que reciben los escolares está relacionada con el uso de los genitales, pero no se abordan temas relacionados con las identidades, relaciones de los sexos, los deseos...temas que hacen rica y nutritiva la Sexología”.

 

La masturbación como terapia

Maitena, masturbación femenina
Maitena Usabiaga

Entrando en el terreno de las terapias, Maitena e Inma hablan de la anorgasmia en la mujer (la ausencia de orgasmos durante el encuentro sexual) y los procedimientos a seguir en las terapias. “Creo que todas hemos sido y somos anorgásmicas, ya que no en todos los encuentros tenemos orgasmos. Hemos caído en el pecado de pensar que es lo más importante y que debemos tenerlos para valorar que hemos tenido un buen encuentro erótico.” Con esta afirmación Maitena intenta aportar un nuevo punto de vista respecto a la presión que se puede sentir en un encuentro erótico para que todas las partes tengan un orgasmo, sin embargo, insiste en que no quiere quitarle importancia al orgasmo, sino que cada uno debe decidir la importancia que quiera darle.

Inma explica los ejercicios que se suelen hacer en las terapias focalizadas en esta situación, como, por ejemplo: los ejercicios de autoexploración, focalización sensorial y estimulación. “Se trata de que ella misma explore las sensaciones de su cuerpo de forma gradual hasta sentir el placer que busca. En pareja se plantea enseñar la destreza del tipo de estimulación e intensidad”, comparte.

Como guinda a este pastel creado por cuatro poderosas féminas, la frase que Xandra comparte con Somos Peculiares es la perfecta: “No están más liberadas del patriarcado las mujeres que se masturban más que las que se masturban menos. Cada mujer debería ser soberana de su propio placer para hacer y deshacer a su gusto”. Ahí queda chicas.

De Peculiares

Los muñecos no son solo cosa de niños

Reportaje bebés reborn

Los bebés 'reborn' consiguen tal realismo que su uso se ha extendido a terapias con personas autistas o gente que vive con Alzheimer

05 de marzo de 2018

Reportaje de Sara Enjuto Ruiz 

¿Realidad o ficción? Esta es la pregunta que cualquier coleccionista o admirador de los bebés reborn se hace al contemplar estas obras de arte creadas para que lleguen a tener un realismo abrumador. Pero ¿qué son los reborn? Se trata de muñecos hiperrealistas de bebés. Los hay sietemesinos, también hay algunos que están llorando y otros con una cara plácida como si estuvieran durmiendo, entre muchos otros. Tras estas creaciones hay un grandísimo trabajo y esfuerzo por parte de los artistas para conseguir que, con tan solo mirarlos, despierten un abanico de emociones. Por este motivo hay muchas personas que han dado el paso y han adquirido un reborn, atraídas por su parecido con la realidad y la admiración que causan, sobre todo, en quienes los ven en primera persona.

Este es el caso de Nieves Gómez, sexóloga y médico de familia. El motivo por el que se decantó a elegir la muñeca que tiene en casa fue este: "Vi su carita y me gustó. Es como un bebé tresmesino, está dormidita con sus ropas, muy mona. Tenía un semblante que me tranquilizó". También confiesa que le despertó una serie de sentimientos al verla por primera vez: "Me provocó una emoción de ternura y cariño".

 

"El motivo principal fue que me gustan las muñecas. En cambio, en un segundo plano, podía estar esa sensación de falta de maternidad ya que yo no tengo hijos"

 

Nieves alaba el grandísimo trabajo que hay tras los bebés reborn, porque ella es una amante de las muñecas. De hecho esto fue lo que hizo que pusiera el foco de atención en ellos. Pero para adquirir un muñeco de este tipo, los cuales suelen rondar entre ciento y miles de euros, existen unas razones de peso y Nieves las desvela: "El motivo principal fue que me gustan las muñecas. En cambio, en un segundo plano, podía estar esa sensación de falta de maternidad ya que yo no tengo hijos", aunque aclara que no es debido a ningún trauma y que en su caso no se trataba de suplantar nada. Este último punto es considerado por la médica algo importante a recalcar ya que afirma firmemente que la maternidad no se puede sustituir. "Creo que es un tema que se vive o no se vive, pero sí que es algo que puede ayudar si te está provocando una alteración vital solicitando ayuda psicológica. Pero nunca suplantar", opina Nieves. Añade a todo esto que cree que todo lo que pueda ayudar es algo positivo, pero que hay que tener muy clara la realidad; que se trata de un muñeco y que no hay que confundir las cosas para que no se convierta en un tema patológico.

 

La importancia de conocer cada caso

Explica que esto no es aplicable a todas las situaciones y que por eso es importante analizar el caso y la personalidad a la hora de considerar utilizar un reborn como medida terapéutica. "Habría que ver cada personalidad por separado, ya que cada individuo es un mundo", reflexiona Nieves. Continúa diciendo que las personas que estén pasado por un mal momento y usen uno de estos muñecos como apoyo, el considerar quitárselo es algo delicado: "A veces hay que seguir un juego por el bien de esa persona, pero siempre sin traspasar unos límites".

Ante la pregunta de si le gustaría tener otro, responde que no le importaría, pero que no es algo que tenga en mente, ya que uno de los motivos de que en el pasado se haya animado a tener un reborn, fue que se sentía más sensibilizada con el tema de la maternidad. "No tiene que pasarle a todas las mujeres, pero nos puede pegar un poco el achuchón de ser madres y, al estar en un momento más susceptible, las cosas te vibran de otra manera. Pero en mi caso se pasó", cuenta la sexóloga.

Ainhoa Duque, psicóloga con dos másteres, uno en Estimulación temprana y otro en Modificación de la conducta, aporta su punto de vista profesional sobre los reborn y el hecho de que los utilicen mujeres que no han sido madres o que no pueden serlo por distintas circunstancias. "Si es algo puntual y sin desarrollar un apego excesivo, es decir, que lo tengas como un aliciente emocional, me parece bien si hablamos de personas psicológicamente sanas porque son conscientes de que es un muñeco y lo que les apetece es tener la sensación de tener un bebé". La psicóloga relata que en estos casos se estaría buscando una gratificación en vez de llenar un profundo vacío. "Sino podría dar lugar a una confusión", concluye Ainhoa.

 

"Un duelo es un proceso terrible, pero hay que ir hacia la aceptación. ¿Puede ser un amortiguador? Es posible o puede ser una negación de la realidad"

 

Referente a la posibilidad de que la realidad pueda confundirse con un muñeco de estas características en casos como los de la pérdida de un hijo; advierte que es algo que puede pasar por el hecho de tener un muñeco que envía señales sociales tan reales y al tratarlo como si fuera un bebé: "Tu equilibrio psicológico previo está frágil por un vacío emocional y por un mecanismo de defensa de negación. Un duelo es un proceso terrible, pero hay que ir hacia la aceptación. ¿Puede ser un amortiguador? Es posible o puede ser una negación de la realidad". Usar un reborn como apoyo terapéutico podría ser algo positivo, pero Ainhoa aconseja que se debe hacer de esta manera: "Con vigilancia profesional y siendo algo temporal, no como un consumo que puede hacer cualquiera, sobre todo si estamos ante una situación de una pérdida, ante la preparación de una maternidad o con el síndrome del nido vacío, porque igual es algo que no lo sabes manejar".

 

Un juego de mayores

Pero hay diferentes razones para tener un reborn y una de ellas es que puede que haya parejas que quieran uno para utilizarlo como un juego; el de ser padres. Ante esta posibilidad Ainhoa afirma lo siguiente: "Que jueguen, que aunque no sea algo común no tiene porqué ser algo patológico". Pero Ainhoa advierte que también existe un tope en este tipo de juegos que hay que tener muy presente: "El límite está cuando, si hay una ausencia de ese muñeco, te obsesionas o te genera ansiedad, que es lo que pasa con las adicciones. Ahí habría un problema porque el juego tiene que ser algo gratificante y no esclavizante", explica Duque.

 

"El límite está cuando, si hay una ausencia de ese muñeco, te obsesionas o te genera ansiedad, que es lo que pasa con las adicciones. Ahí habría un problema porque el juego tiene que ser algo gratificante y no esclavizante"

 

La exactitud y el gran parecido con la realidad que poseen los reborn ha posibilitado su uso para terapias con personas con autismo o que viven con Alzheimer. "Alguien que ha perdido gran parte de su capacidad cognitiva, pero no la emocional, que es lo que sucede con las personas con Alzheimer, un bebé estimula esto mejor que un adulto", aclara Duque. En cuanto en las terapias con personas autistas reconoce que, al usar un muñeco que es tan parecido a un bebé, se consiguen resultados que con una terapia al uso no se podrían lograr en lo que al área de la comunicación se refiere: "En casos de niños o personas con un problema generalizado del desarrollo como un autismo, al igual que en la terapia con animales, los bebés también son grandes despertadores de sentimientos".

Algunos los coleccionan, otros los atesoran por su amor por los muñecos y en otros casos pueden resultar de gran ayuda, siempre recomendado y vigilado por un profesional, para personas que están afrontando un proceso difícil.

De Peculiares

Ellas son las musas, ellas son su arte

La sexualidad tiene múltiples maneras de ser transmitida y el arte es una de ellas. Una imagen, un dibujo o una ilustración pueden ser suficiente para transmitir más que muchas voces

8 de enero de 2018

Reportaje de Sara Enjuto Ruiz 

Tres mujeres artistas y tres maneras de transmitir a través del arte. Cada una con diferentes formas de expresión de la sexualidad y el cuerpo de la mujer, pero coincidiendo en una cosa: ellas rompen los esquemas y gritan a los cuatro vientos su particular forma de entender el erotismo del cuerpo femenino y la relación con él. Sus obras hablan de lo que hay más allá de lo socialmente aceptado; Flavita Banana lo hace a través del humor que irradian sus conocidas viñetas, Judith Gago se expresa mediante sus fotografías que demuestran lo provocativo que puede ser un gesto y Plumanegra utiliza sus dibujos para realzar lo bello de todas las siluetas del cuerpo femenino.

Judith hace cinco años que descubrió su pasión por la fotografía. Esto hizo que el tiempo que duró su estancia en Madrid se formase en el arte de retratar el mundo a través de una cámara fotográfica. "Retratar a personas me gusta mucho, también al entorno y crear situaciones ficticias", cuenta Judith. Pero ahora se encuentra inmersa en un proyecto que le propuso su amiga Maitena Usabiaga Sarasua, psicóloga y sexóloga, en el cual las mujeres son las protagonistas absolutas.

 

"Se trata de mostrar el empoderamiento de la mujer y que nosotras somos dueñas de nuestros deseos y placeres"

 

Judith Gago

 

 

La fotógrafa describe el objetivo de la sesión fotográfica así: "Se trata de mostrar el empoderamiento de la mujer y que nosotras somos dueñas de nuestros deseos y placeres, sin la necesidad de que haya ningún hombre para que podamos disfrutar de todo esto". Además quieren mostrar los deseos no normativos, es decir, el placer más allá de los genitales. Es por eso que algunos objetos que decidieron llevar eran libros o cosas relacionadas con la música: "Eso también te puede dar placer", reconoce Judith.

El equipo está compuesto íntegramente por mujeres, tanto las que están delante de la cámara como detrás. "Sale de nosotras y lo dirigimos nosotras. No hay ningún hombre detrás que te diga qué tienes que hacer desde su punto de vista", explica la fotógrafa. Las imágenes muestran gestos como miradas, expresiones o actitudes sugerentes; demostrando que el erotismo también se puede encontrar en estos detalles. La primera vez que hizo algo semejante fue cuando una amiga le propuso la idea de hacerle un reportaje fotográfico. "Me dijo que había hecho las paces con su cuerpo y que quería unas fotos. Me pareció una idea súper bonita", recuerda Gago.

 

"Los deseos no son normativos, es decir, el placer más allá de los genitales"

 

A raíz de la idea de la sesión fotográfica que le propuso Maitena, surgió un programa de radio llamado Kitzika en el cual se tratan temas como la diversidad funcional, los cuerpos, el BDSM...y donde también dan visibilidad a colectivos que en otros medios no tienen voz. Esta es una pequeña parte de la vida de una mujer todoterreno, amante de los conciertos, la cerámica y los paseos, que tiene como pasión su cámara y demostrar lo bonito de expresarse como a cada uno le apetezca.

Y...¿quién no se ha sentido alguna vez identificada o identificado con una viñeta? El humor que desprenden es irresistible y más concretamente las de Flavia Álvarez, artísticamente conocida como Flavita Banana. La verdad de la cotidianidad de sus trabajos crean adicción, es imposible mirar solo una viñeta. Esta artista consigue que un trazo negro y unas frases calen de manera directa en la mente de quien las mira, trayendo consigo una realidad; la realidad de muchas mujeres. Todo con su particular humor y la ironía de muchas situaciones tan ciertas como la vida misma.

 

Flavita Banana

 

 

"Estudié Arte y luego Ilustración, así que algo creativo iba a hacer. El formato viñeta llegó al darme cuenta de que solo con imágenes no lograba contar tanto como quería. Añadí texto y vi que una sola viñeta me funcionaba mejor", recuerda la viñetista. Su mayor referente es ella, sus vivencias; pero siente que las mujeres de la historia que han logrado que su obra sea un éxito son una gran inspiración. “Eso sí, no haría una diferencia con los hombres”. Le inspira toda persona que tenga talento, ambición y constancia.

Crear viñetas reconoce que es una manera de ordenar la mente. "Pasas por muchas situaciones y les das muchas vueltas, pero lograr concluirlo en una sola frase es un proceso de limpieza, análisis e interiorización". Es dibujante, viñetista e ilustradora y hace poco se ha aventurado a publicar un libro llamado Las cosas del querer donde, con sus ilustraciones, saca sonrisas dejando lugar a una reflexión centrada en la vida de las mujeres. "El libro reúne muchas de esas conclusiones dirigidas generalmente al nuevo estilo de vida de las mujeres, mucho más igualitario y libre", cuenta la artista.

 

"El libro reúne muchas de esas conclusiones dirigidas generalmente al nuevo estilo de vida de las mujeres, mucho más igualitario y libre"

 

Su principal fuente de inspiración es el desamor, ya que lo conoce de primera mano y porque se trata de algo que mucha gente experimenta a lo largo de su vida. "Te permite criticar o elogiar libremente, ya que tu vivencia te justifica. Lo ideal es encontrar el humor en ello", reflexiona. Dibuja para entretener. No quiere enseñar o dar lecciones, aunque confiesa lo siguiente: "Me gustaría que la gente se valorara más, que se diera cuenta de que vivir es fruto de muchísimas casualidades y que vale más la pena aprovechar el tiempo en lo bueno". Afirma que el éxito de sus viñetas se debe al uso de un lenguaje cercano y a la sencillez de estas, con textos naturales que hacen que la persona que las está mirando se sienta arropada por ellas.

En cuanto a la situación de la mujer en la actualidad, cree que todavía está en un proceso de transición hacia la igualdad absoluta. "Falta camino, pero conocemos la teoría y hacemos todo lo posible por aplicarla". Ella no para y tiene intención de ampliar sus objetivos. Uno de ellos es la escritura. "Me gustaría escribir más y creo que allí es a donde voy".

 

"Me gustaría que la gente se valorara más, que se diera cuenta de que vivir es fruto de muchísimas casualidades y que vale más la pena aprovechar el tiempo en lo bueno"

 

La siguiente artista es dibujante y se presenta así en sus redes sociales: "Dibujos y palabras para personas ordinarias que deseen huir a mundos no ordinarios". Se trata de Plumanegra. Ella ha dejado atrás su lado más racional para dejarse llevar por la lógica del deseo y el placer. Sus obras están repletas de esta esencia y así cuenta cómo comenzó a dibujar: "Empecé de pequeña, como todo el mundo, pero la pregunta es ¿cuándo dejamos de dibujar y por qué?".

 

Plumanegra

 

Fue durante sus años de Educación Secundaria y Universitaria cuando inició la carrera de Sociología. "Desarrollé mi lado más teórico y racional, desgraciadamente no se incentiva que los niños y las niñas sigan dibujando a pesar de que es un lenguaje universal".

Al volver a dibujar dejó de lado la lógica racional y ahora mismo lo que impera en su vena artística es disfrutar, buscar el placer. "Creo que empecé a retomar el dibujo de manera inconsciente, mientras intentaba romper con mi lado racional y desde la necesidad de revindicar mi propia mirada, mi lugar", recuerda Plumanegra.

Su nombre artístico lo debe a sus dibujos. De hecho, fueron ellos quienes decidieron el nombre: "Empecé de manera instintiva a hacer dibujos gestuales de trazo negro con tinta que tenían plumas y de mujeres que mutan a cisnes". Actualmente sus creaciones están relacionadas con el empoderamientos de las mujeres, el deseo, el erotismo y el placer. Ella lo tiene muy claro y en sus perfiles de Facebook e Instagram su nombre va unido a la palabra dibuja para reafirmar este acto frente a otros lenguajes artísticos como la pintura.

 

"Creo que empecé a retomar el dibujo de manera inconsciente, mientras intentaba romper con mi lado racional y desde la necesidad de revindicar mi propia mirada, mi lugar"

 

 

La decisión de utilizar tinta negra y algunas veces acuarelas guardan tras de sí un motivo personal e interesante: "Se trata de técnicas muy rápidas que no dan lugar a mucha corrección y en las que un error puede conducirte a un resultado muy hermoso. Creo que esto es aplicable a la vida, me gusta la espontaneidad y la sensación de dejarme llevar". Por eso no trabaja con boceto previo y se siente muy identificada con estas técnicas. Sus dibujos muestran distintas siluetas femeninas y rostros de mujeres muy diversos. "Las dibujo porque soy mujer, feminista y me preocupa la situación actual que tenemos en esta sociedad heteropatriarcal; también el poco espacio del que disponemos las personas para vivir desde nuestro cuerpo, deseo y placer", explica la dibujante.

Lo que transmite y deja entrever en sus dibujos se basa en la sensualidad como algo global y no centrada en una parte del cuerpo. "Para mí el dibujo posibilita observar los cuerpos sin parámetros estéticos porque todos son dibujables y transmiten sensaciones". Esto se verá reflejado en el proyecto que ahora tiene entre manos, relacionado con la mirada que las mujeres tienen hacia sus cuerpos y en la que participarán nueve mujeres; una de ellas Plumanegra.

 

"Para mí el dibujo posibilita observar los cuerpos sin parámetros estéticos porque todos son dibujables y transmiten sensaciones"

 

"Tenemos una mirada crítica y enjuiciadora por eso quiero investigar cómo el dibujo puede cambiarla". Aunque le guste potenciar su lado más "irracional", a veces también necesita hacer uso de la razón y acompaña sus dibujos con textos: "Es una forma de expresión que necesito y a veces aflora", confiesa.

Ellas demuestran que el arte es una forma de expresión revindicativa que sirve para comunicar una realidad que puede tener tantas interpretaciones como personas lo admiren. Así que, ¿a qué esperáis para conocer más de su trabajo?

 

De Peculiares

Una historia no siempre de cine

La pornografía a lo largo de la historia se ha dado sobre todo en las obras literarias, pero a partir de finales del siglo XIX encontró un nuevo soporte en el séptimo arte

11 de diciembre de 2017

Reportaje de Rubén Olveira Araujo 

De las pinturas rupestres hasta el posporno, la muestra explícita de prácticas eróticas con fines extáticos se ha mantenido a través de diferentes soportes a lo largo de toda la historia, pero también de parte de la prehistoria. Diferentes teorías, como la del antropólogo Paul Mellars, de la Universidad de Nueva York, señalan que las Venus Magdalenienses resultaron estímulos eróticos con capacidad activadora del deseo y la excitación durante el Paleolítico. Es decir, eran objetos que proporcionaban placer. Estas hipótesis no abundan en que fuesen talladas con tal propósito, pero sí que fueron usadas con ese fin. De ser así, aquellas figurillas tan alejadas del estereotipo de belleza femenino promovido por la sociedad actual podrían ser el primer material pornográfico de la historia de la humanidad, lo que dataría el origen de la pornografía hace unos 35.000 años –si bien recientemente se han descubierto indicios de dos posibles antecedentes con edades entre los 200.000 y 300.000 años de antigüedad–.

 

Un ejemplo más claro, menos polémico y más moderno –solo tendría entre 20.000 y 12.700 a sus espaldas– serían las pinturas rupestres de la cueva Tito Bustillo, localizadas en Ribadesella, Asturias. Más allá de los habituales bisontes y otros monigotitos disparando flechas, en una de las galerías de esta gruta se encuentra un conjunto de representaciones de genitales femeninos, uno de los cuáles se incluye dentro de un perfil humano. Y de ahí el nombre de este bloque: el Camarín de las Vulvas. Estas pinturas, además, muestran paralelismos con otras similares del área cantábrica (La Lluera II, Micolón, El Castillo) y del suroeste francés (Anglessur-Anglin, Abri du Poisson, La Ferrasie), por lo que no se trata de un caso aislado.

 

"Siempre se ha intentado saltar el control de la Iglesia y de ahí las diferentes pinturas y esculturas que muestran la sexualidad humana en las catedrales a modo de protesta"

 

En base a estos hechos, Iván Rotella, sexólogo y coordinador del centro de atención sexual de Avilés (Astursex), saca una clara conclusión: la pornografía existe desde que existe el ser humano. "Y está presente en todas las culturas, si bien hay mucha diferencia entre Oriente y Occidente", indica. Esta diferencia derivaría, principalmente, de uno de los libros más explícitos de la historia de Occidente: la Biblia.

"A partir de Moisés, la Biblia marca el principio del control férreo de todo lo que tiene que ver con la sexualidad que caracteriza a la tradición judeo-cristiana". Este asunto ya se había tratado en otras obras anteriores, como el Kamasutra, pero desde un plano filosófico y del placer y no uno prescriptivo e impositivo. Y dado que la influencia de la Biblia en Oriente fue mucho menor que en Occidente –sobre todo a partir de Constantino–, la pornografía también se vio afectada por este control.

 

"La clase alta tenían miedo de que la pornografía llegara al pueblo y no la llegaran a entender"

 

Asimismo, profundiza Rotella, este hecho resultó vital para la consolidación del porno como herramienta de control del pueblo en beneficio la élite política y religiosa, tendencia que se mantuvo prácticamente invariable hasta el siglo XVIII. "Aun así, también cabe destacar que siempre se ha intentado saltar el control de la Iglesia y de ahí las diferentes pinturas y esculturas que muestran la sexualidad humana en las catedrales a modo de protesta".

El primer libro que se considera una novela pornográfica –Las Memorias de Fanny Hill, de John Cleland– es de 1748. En él se narran las memorias de una prostituta que tomaba decisiones y que, dentro de lo que cabe, era todo lo libre que podía considerarse una mujer en aquella época; y coincide con la Ilustración, con el gran debate sobre la cuestión de los sexos y con las consecuencias de ambos: el surgimiento de la mujer como sujeto razonable y razonador.

 

"Los Lumiere habían inventado el cine y una de las cosas que se vio que se podía hacer con él era grabar lo prohibido: el sexo"

 

La publicación de este libro pornográfico, así como de obras posteriores, no conllevó demasiados problemas, puesto que se hizo para el goce y disfrute de las clases altas de la sociedad. Sin embargo, cuando un siglo más tarde se popularizó llegó su prohibición. "Según parece, tenían miedo de que la pornografía llegara al pueblo y no la llegaran a entender", apunta Rotella. De ahí se puede deducir que para poder consumir pornografía libremente en aquella época había que pertenecer a un estrato cultural y social alto.

De la escritura a la pantalla

Si bien la pornografía a lo largo de la historia se ha dado sobre todo en las obras literarias, a partir de finales del siglo XIX el porno encontró un nuevo soporte que, poco a poco, iría desbancando al resto: el cine. “Los Lumiere habían inventado el cine y una de las cosas que se vio que se podía hacer con él era grabar lo prohibido: el sexo”. 

En el Estado español, hasta la II República la pornografía audiovisual fue promocionada y consumida principalmente por la dinastía de los Borbones. Alfonso XIII –que era un gran pornofilo– fundó las primeras productoras de cine porno, películas que solo veía la alta sociedad de la época. “Nuevamente, trataban de proteger al pueblo del sexo explícito”, comenta Rotella. La pornografía escrita y visual, en cambio, sí que estaba al alcance del pueblo.

 

"Había gente que se desmayaba en el cine cuando veían a una mujer comiendo un pene de 21 cm"

 

Con la llegada de la II República se democratizó la pornografía en todos sus soportes en el Estado español. “Sin embargo, tan pronto como empezó la dictadura todo eso se perdió”, indica Rotella. Aunque no para todos, añade, pues al igual que en épocas anteriores, había pequeños cines para la alta sociedad en los que se emitían películas con alto contenido erótico. “Eso sí, todo muy en secreto, porque se supone que eran católicos, apostólicos y romanos”.

Una vez muere Franco, una de las primeras revoluciones que se intentó llevar a cabo fue la sexual y con ella la pornografía regresó a la gran pantalla. Un ejemplo: Garganta profunda. “Había gente que se desmayaba en el cine cuando veían a una mujer comiendo un pene de 21 cm”. Después de todo, recuerda Rotella, la educación sexual tanto a finales de los 70 como a principios de los 80 era inexistente.

 

"El movimiento feminista ya tenía muchas posturas y, de hecho, a día de hoy también hay muchas maneras de pensar"

 

Aun así, Rotella recalca que las películas porno de aquella década contaban historias. Un ejemplo sería American Taboo Style, una serie que narraba la vida cotidiana de una familia media estadounidense pero con relaciones eróticas explícitas –incluidas las incestuales–. “Había un guión, una trama, una historia detrás de lo que llevaba a dos desconocidos a copular”.

Sin embargo, eso se perdió en los 90. Empezaron a primar los tamaños, las mismas medidas, chicos y chicas operadas, imágenes cuanto más explícitas mejor. “Y en los 2000 lo único que ha cambiado es la digitalización de las escenas y la búsqueda del más difícil todavía”. Capullos anales, tragar más de un pene al mismo tiempo, etc., son prácticas que fuerzan al límite el cuerpo de los actores y las actrices. Además, según Rotella, esto ha hecho que mucha gente se aleje del porno, ya que gran parte de la pornografía actual muestra relaciones eróticas imposibles a nivel físico y anatómico.

 

"Mis películas no tornan a los hombres más crueles, insensibles y violentos, ya que el poder lo tienen las mujeres"

 

¿Por qué entonces la mayoría de las productoras han optado por esta vía? “Porque a día de hoy cualquier persona con un móvil o con una cámara puede grabar una peli porno y compartirla por Internet”. Según Rotella, la industria del porno busca vender y la forma de vender es sorprender. “De ahí la fórmula del más difícil todavía”.

 

Un porno renaturalizado

Frente a esta tendencia de gran parte de la industria del porno audiovisual a desnaturalizar y exagerar las prácticas eróticas, la pornografía feminista actual opta por el camino opuesto: busca historias, cuida las sexualidades, mima la imagen, mantiene el morbo y trata que los actores y actrices, además de disfrutar con lo que hacen, no sean todos iguales.

Esta rama de la pornografía empezó a asomar en los años 70, aunque en gran desigualdad con la industria tradicional. Además, el debate entre feminismo pro-porno y anti-porno ralentizó su emergencia. “El movimiento ya tenía muchas posturas y, de hecho, a día de hoy también hay muchas maneras de pensar”, explica Erika Lust, directora de cine porno feminista.

Una de las visiones que más retrasaron el desarrollo de las películas pornográficas con valores feministas se puede resumir con la frase de Robin Morgan (1974): "La pornografía es la teoría y la violación, la práctica". Según Lust, la vinculación entre relaciones eróticas, pornografía y violencia para justificar la "violencia sexual" y de género es una conclusión perezosa e incompleta. "Mis películas, por ejemplo, no tornan a los hombres más crueles, insensibles y violentos, ya que el poder lo tienen las mujeres".

 

"Que la mujer tenga libertad sexual no significa que eliminemos la de los hombres"

 

Para ella, la pornografía feminista reside en el sex-positive feminism, que defiende que la libertad sexual es parte esencial de la libertad femenina. “Es la idea de que las mujeres tienen iniciativa, poder y voz y que hacen lo que les apetece porque saben que tienen todo el derecho de asumir y explorar su sexualidad”. Lo cual, asegura Lust, no significa que el hombre no disfrute o que sean películas solo para mujeres: “Que la mujer tenga libertad sexual no significa que eliminemos la de los hombres”.

Esta forma de entender la sexualidad por parte del feminismo no cobró realmente fuerza hasta las discusiones de la década de los 80 y fue entonces cuando empezaron a surgir películas con valores feministas. Un ejemplo serían aquellas obras dirigidas por Candida Royale, una de las primeras mujeres que, dándose cuenta de la carencia de voces femeninas en la pornografía audiovisual, decidió emplear la suya.

Desde entonces, muchas cosas han cambiado en el cine porno feminista, pero no la base: cuerpos, rostros y expresiones, pero también mujeres que toman decisiones, que son activas y que asumen sus deseos y necesidades eróticas y hedónicas. "Nunca nos ha bastado con el primer plano de los genitales ni con los roles tradicionales", recalca Lust.

 

"La pornografía feminista surgió de la necesidad de buscar un porno distinto en el que las mujeres puedan verse reflejadas, pero a día de hoy esa necesidad alcanza a la mayor parte de la sociedad"

 

Un aspecto que Lust considera primordial y que cada vez se cumple más es que las mujeres no solo se encarguen de dirigir la película, sino que se encuentren detrás de las cámaras y también escribiendo el guión o durante la posproducción. Es decir, que estén presentes en todo el proceso de creación de la obra.

Asimismo, mientras que para la industria tradicional Internet ha impuesto la fórmula "del más difícil todavía", para el cine porno feminista es una gran oportunidad, en opinión de Lust. Para empezar, en lo que viene a ser la financiación de la producción gracias a vías como el crowdsourcing. También posibilita y facilita proyectos participativos en los que colaborar estrechamente con el público objetivo y así favorecer la creatividad. "Lo que da como resultado películas mucho más realistas y humanas". Y por último, comenta que facilita la distribución.

Según esta directora, la sexualidad femenina está llena de detalles, de taboos y de magia. "Mucha cosa aún tiene que ser vista y filmada por primera vez, y también hay muchos estigmas y estereotipos esperando que les rompamos". Precisamente, apunta que este segundo punto es uno de los retos principales del porno feminista: hacer posible la reeducación del consumidor manteniéndose fresco y divertido. Y más teniendo en cuenta que a día de hoy el porno se ha convertido en la educación sexual de gran parte de la sociedad, pero sobre todo de los jóvenes, recuerda Iván Rotella. "La pornografía feminista surgió de la necesidad de buscar un porno distinto en el que las mujeres puedan verse reflejadas, pero a día de hoy esa necesidad alcanza a la mayor parte de la sociedad". Por tanto, ante la desnaturalización de la industria del porno y la perpetuación de los roles tradicionales, la misión del pornografía feminista del siglo XXI es renaturalizar las relaciones eróticas y reeducar a la sociedad.

 

De Peculiares

El arte de poner a bailar la mente

Pole dance

El baile en barra siempre ha estado ligado a la sensualidad, pero desde hace unos años esta idea ha cambiado: se practica como deporte en muchos centros y, recientemente, se ha declarado oficialmente como tal

27 de noviembre de 2017

Reportaje de Sara Enjuto 
Fotografías de Melanie Quintana

El culto al cuerpo es algo que últimamente está muy de moda. Las redes sociales invitan a ver imágenes de siluetas perfectas, pero ¿qué pasa con el culto a la autoestima? Esa que no necesita de likes ni visualizaciones. Deportes como el Pole Dance, el baile en barra, elevan el bienestar mental, aumentando la confianza en quienes lo practican. Se trata de algo más que un deporte o un baile. Hablar de Pole Dance es hacerlo de constancia y superación. Esta es la experiencia de Alicia Blanco y Yadira Cruces, participantes en el concurso de Pole Dance del Salón Erótico de Barcelona, y de la experta en esta disciplina Elizabeth Punzano.

Elizabeth es una profesional de la danza. Ha trabajado como coreógrafa y gogó, lleva siete años practicando el baile en barra y, además de su estudio Victoria Pole Dance ubicado en Bilbao, imparte clases en Kenko, un centro de bienestar situado en Eibar. "He estado bailando casi toda la vida y me aventuré a irme a la Escuela de Acrobacia en Madrid. Empecé poquito a poco y me di cuenta de que en Euskadi no había nada relacionado con el Pole Dance", rememora Elizabeth en su estudio. Fue en ese momento cuando decidió abrir su negocio para enseñar el arte de bailar en la barra.

 

“Si quieres bailar para tu pareja hazlo, pero practícalo por ti misma"

 

Reconoce que practicarlo le ha cambiado la vida en el plano físico y emocional. "Es algo con lo que consigues desconectar de verdad. Tienes que estar tan atenta de cómo van el pie y la mano, de cómo tienes que llevar la respiración para no caerte, que te exige total atención. Sales nueva". Pero no es algo que solo haya percibido ella; se trata de una evolución que también ha visto en las personas que asisten a sus clases. "Vienen más contentas, pero cuando salen lo hacen con euforia. Hay muchas que no han hecho deporte y al saber que pueden hacer algo tan difícil cogen fuerza", comparte con alegría.

 Pole Dance: más allá del gimnasio

La salud y el Pole Dance van de la mano para Elizabeth. Desde que empezó a practicar este deporte, la escoliosis lumbar de la que se aquejaba dejó de causarle dolor. Al coger tono muscular las molestias desaparecieron. "Es un alivio muy grande", reconoce la profesora. Por eso Kenko rompe con la idea de que el baile en barra solo se puede encontrar en gimnasios. "El centro es un espacio de bienestar y cuadra perfectamente con lo que estamos haciendo porque para mí es salud física y mental", cuenta orgullosa.

Elizabeth Punzano

 

 

 

 

 

"Es una pasada lo rápido que se aprende durante la infancia. Cómo atienden, la destreza y habilidad que tienen... Lo entienden como un deporte con baile y acrobacias. Como en el circo"

 

 

 

 

 

La edad no supone ningún problema, ha tenido gente en sus clases que rondaban los sesenta años y es ahora cuando está empezando a trabajar en Kenko con un público de edades más tempranas: entre seis y ocho años. "Es una pasada lo rápido que aprenden, cómo atienden, la destreza y habilidad que tienen... Lo entienden como un deporte con baile y acrobacias. Como en el circo", relata Elizabeth.

La filosofía con la que trabaja se basa en "intentar que se centren en ellas". Punzano destaca que el lado erótico tiene que existir. “Si quieres bailar para tu pareja hazlo, pero practícalo por ti misma".

¿Deporte Olímpico?

Aunque hay versiones enfrentadas, se cree que el Pole Dance se originó hace 250 años en India cuando se utilizaba un pilar para practicar gimnasia llamado mallakhamba. Este servía para poner en práctica el yoga y así trabajar la fuerza muscular. En los años 80 se dio a conocer en su vertiente más famosa, como baile erótico que finaliza con el striptease. Hoy en día ha cambiado hasta convertirse en una disciplina deportiva con aspiraciones a convertirse en deporte olímpico.

pole barcelona

 Sobre esta cuestión opinan Yadira y Alicia tras su actuación de Pole Dance en el Salón Erótico de Barcelona. "Me parece genial que lo lleven a las Olimpiadas, ya que es un baile pero a la vez es un deporte que requiere resistencia, fuerza y flexibilidad", cuenta Yadira. Alicia es de la misma opinión, cree que "tendría un enfoque más deportivo y llegaría a más gente".

 

"Desde que lo practico valoro todo mi cuerpo y no cambiaría nada de él. Para mí es perfecto. Esto es algo que he ganado gracias al Pole Dance"

 

Las dos son alumnas de la Escuela Feeling Woman de Barcelona. Ahí es donde se conocieron y surgió su amistad. Ambas comparten la idea de que, aunque les parece bien que se enfoque el baile en barra en lo deportivo, no se olvide la parte más artística: la danza. "Para que se aceptase socialmente se está formando como deporte por lo que se pierde la parte del baile, la esencia, y no tiene porqué ser así. Lo erótico es un arte, es complicado tener esa dinámica a la hora de bailar", reflexiona Yadira. Alicia reconoce que las acrobacias en la barra le gustan, pero ante todo "que no se pierda el baile".

No hay cuerpos imperfectos, solo perspectivas distorsionadas

Se tonifican piernas, brazos, glúteos, etc., pero el verdadero cambio reside en cómo se sienten quienes lo practican porque, en el momento que empiezan en esta disciplina deportiva, la relación que tenían con sus cuerpos se transforma. "Desde que lo practico valoro todo mi cuerpo y no cambiaría nada de él. Para mí es perfecto. Esto es algo que he ganado gracias al Pole Dance", agradece Yadira.

Alicia Blanco

"Me ha ayudado a tener fuerza interior, seguridad. Te ves más sensual, es algo de lo que te vuelves consciente. También te das cuenta de que para sentir eso no necesitas a nadie y eso es algo muy importante", confiesa Alicia.

 Todo esto se refleja en todos los ámbitos de la vida, entre ellos el erótico. "Te aporta fuerza, resistencia y más confianza. Conoces mejor tu cuerpo y eso te ayuda a desinhibirte. Facilita el control del cuerpo porque la mente se concentra en él y en estar presente, algo necesario en el sexo", analiza Alicia. Yadira considera que le ha ayudado a tener más autoestima y a sentir una mayor seguridad en sí misma.

 

"Me ha ayudado a tener fuerza interior, seguridad. Te ves más sensual, es algo de lo que te vuelves consciente. También te das cuenta de que para sentir eso no necesitas a nadie y eso es algo muy importante"

Yadira Cruces

Ambas llevan siete años practicando este deporte, pero cada una tiene su manera de prepararse los espectáculos. Alicia se deja llevar e improvisa los shows: "Yo lo voy viendo. De hecho, la música no la he elegido hasta el último momento". En cambio, Yadira prefiere tenerlo todo más atado; afirma que tanto el vestuario como la canción eran cosas que tenía preparadas.

Subirse encima de un escenario no es algo fácil, pero puede resultar terapéutico en ciertos aspectos. "Yo soy muy tímida y enfrentarte a la gente es una manera de superarlo", confiesa Alicia. Su compañera, en cambio, reconoce que no es lo mismo hacer un espectáculo de Pole Dance o subirte a un escenario para hacer otro tipo de bailes: "No me suelo poner nerviosa, pero en el Pole Dance sí, porque si sale mal y te caes... Al final es un deporte con riesgo", analiza Yadira.

 

"Te aporta fuerza, resistencia y más confianza. Conoces mejor tu cuerpo y eso te ayuda a desinhibirte. Facilita el control del cuerpo porque la mente se concentra en él y en estar presente, algo necesario en el sexo"

 

Cada vez los hombres que practican este deporte son más. En este aspecto Yadira cuenta las conclusiones a las que ha llegado tras su experiencia: "Ellos aprenden más rápido los ejercicios de fuerza, pero eso no implica que luego un hombre pueda tener más flexibilidad que una mujer o que una mujer tenga más fuerza que un hombre. Cada persona es un mundo".

Lo que ha empezado siendo un deporte que practicaban por gusto quizá en un futuro se puede convertir en parte de su vida profesional, así es como lo ven estas dos alumnas. Yadira dice que "su nivel no es muy bueno", pero no descarta dedicarse a esto; al igual que Alicia, la cual afirma que no le importaría "bailarlo de manera profesional". Tres historias que demuestran los beneficios de un deporte que no solo mejora la forma física, sino que también sirve para ejercitar la autoestima y el amor propio.

De Peculiares

Las líneas que incendian el deseo y la imaginación

Desde la infancia vemos a través de la pequeña pantalla series anime como 'Sailor Moon' o 'Dragon Ball', pero al llegar a la edad adulta este tipo de animación puede llegar a ser un importante anclaje de la erótica

23 de octubre de 2017

Reportaje de Sara Enjuto 
Fotografías de Mireia Iriondo

Japón siempre ha creado fascinación. Su idioma, gastronomía o cultura han trascendido más allá de su territorio. Pensar en este país es hacerlo en otra realidad, otro modo de vida diferente que ha atrapado y enamorado a mucha gente. Prueba de ello es el éxito que las series y películas de animación japonesa siempre han tenido fuera de Oriente o, como es comúnmente conocida fuera del país nipón, anime, generando comunidades de fans tan entregados que han hecho de su afición un estilo de vida.

Una de las características más llamativas es la representación que se hace de los deseos y apeteceres, donde las fantasías, la ficción y la realidad se ven mezcladas en una vorágine de colores e imágenes que captan la atención del receptor.  La psicóloga y sexóloga Laura I.Carrio ha sido una gran amante de la animación japonesa y, aunque ahora mismo no está tan sumergida en este mundo, reconoce que: "Si te gusta y te metes del todo, te gustará toda la vida". Esto lo cuenta mientras enseña en su casa una figura de Totoro, personaje del filme de animación japonesa dirigido por Hayao Miyazaki, Mi vecino Totoro; un hogar que actualmente es también un lugar de acogida para gatos.

 

"En las historias anime vemos con frecuencia situaciones de amor idealizadas, donde pequeños gestos como un abrazo o un beso tienen una simbología y una  gran carga emocional. Un triste beso aquí, allí es el culmen de una historia"

 

Laura resalta lo trascendental que habita tras los pequeños detalles: "En las historias anime vemos con frecuencia situaciones de amor idealizadas. La intimidad está ausente y pequeños gestos, como un abrazo o un beso, tienen una simbología y una carga emocional mucho más importante de la que se tendría aquí en España. Un triste beso aquí, allí es el culmen de una historia". Recalca que en Occidente hay símbolos que se han perdido y en la pareja hay detalles que se olvidan. "El decir te quiero se usa muchísimo y a veces hablan más los pequeños gestos que una palabra", pone como ejemplo la sexóloga.

 

Hentai: la fantasía hecha realidad

Dentro del anime hay diferentes géneros, que se diferencian entre eróticos y pornográficos. El que cumple con este último requisito es el hentai, término que se utiliza fuera de Japón que, literalmente traducido al castellano, significa pervertido. "Supongo que lo que llama la atención del adulto es la capacidad que tienen meros dibujos para encenderte, lo cual es gracioso porque siendo pequeños los dibujos nos han emocionado y nunca nos lo hemos planteado", reflexiona Laura.

Los límites en la animación no existen, dando lugar a diversas e innumerables fantasías que cobran vida. Para Laura, esta es una de las ventajas que tiene el hentai dentro del entretenimiento adulto. "Hay historias donde chicas son penetradas por tentáculos y muchas parecen disfrutar. Existen fantasías que pueden expresarse y nos sorprendería la cantidad de aficionados que tienen". Aunque también afirma que esta gran variedad no es la representación de los gustos de todo el mundo, sino que, como ella explica, se trata también de contenido "dirigido por el mercado".

 

"Lo que llama la atención del adulto es la capacidad que tienen meros dibujos para encenderte, lo cual es gracioso porque siendo pequeños nos han emocionado y nunca nos lo hemos planteado"

 

 

La sexóloga puntualiza que, desde su punto de vista, la clave para entender por qué el hentai tiene tantas categorías es que la cultura nipona respeta una mayor diversidad de deseos y apeteceres. "Tenemos que partir de esa visión de lo placentero como algo natural, sin tanta culpabilidad. En la litografía japonesa existen grabados pornográficos porque el pueblo japonés desde siempre ha respondido de manera positiva a estos estímulos".

 

La belleza del yaoi

En el anime la belleza no pasa inadvertida y muestra de ello es la manera en la que la mayoría de los personajes están representados. "En Japón la estética es casi vital: todo te entra por los ojos", asegura Laura. Dentro de los géneros eróticos presentes en el anime, más concretamente en el de contenido explícito, se encuentran el yuri y el yaoi. El primero se caracteriza por ser un romance con carga hedónica entre dos mujeres y el segundo, entre dos hombres. "En este último los personajes son muy guapos porque la belleza tira a lo femenino guardando la masculinidad". Después de todo, indica que el ideal de belleza masculina en Japón es un hombre afeminado.

Una consumidora del yaoi es Andrea Mencia, estudiante de Bellas Artes de 19 años y ayudante en la Asociación Tarasu de anime, manga, rol y videojuegos. Sus géneros preferidos son el gore –el más sangriento–, el shojo romántico –pensado en un público adolescente– y el ya mencionado yaoi. Confiesa que a ella lo que más le gusta es la historia y el romanticismo presente en este último. "Suelen ser relaciones sexuales entre chicos, pero no tiene porqué ser solo sexo, sino que tienen una historia detrás", explica Andrea. Al contrario que el yuri, donde por lo general se priorizan las prácticas eróticas.

 

"Es como otra manera de ver el mundo. Te enseña un montón de cosas. Me siento identificada"

 

Esta estudiante se introdujo en este mundo porque un día le empezó a picar la curiosidad por descubrir más del anime y ahí es donde comenzó a buscar información junto a unos amigos, hasta que dio con la Asociación en la que ahora participa. Tanto le atrapó que se ha vuelto parte de su vida cotidiana. "Es como otra manera de ver el mundo. Te enseña un montón de cosas. Me siento identificada", reconoce Andrea.

La animación japonesa cuenta con un extenso catálogo de series y películas donde podría decirse que hay cabida para todo tipo de gustos, pero como con todo, para descubrir las preferencias es necesario indagar un poco. Por eso, aunque el ecchi –una clase de anime donde se representan escenas cargadas de erotismo en un marco humorístico– o el hentai no sean los géneros preferidos de Andrea, reconoce que los ha visionado. "La primera vez te impacta porque tú los ves como si fueran dibujos animados y llegan a un erotismo que, para nosotros, se sale de lo habitual".

 

Amistad y afición

Beñat Garrido, Yeray de la Hoz y Sendoa Catala de 18, 19 y 20 años, respectivamente, son amigos unidos por una misma pasión: el anime. Cada uno tiene una historia que explica cómo empezaron a introducirse en este mundo animado y la cuentan en uno de sus lugares de reunión favoritos: el Mulligan A3, una tienda situada en Bilbao donde los amantes de los videojuegos, de cartas como Magic o de Star Wars, entre otros, disfrutan de su pasatiempo predilecto.

Beñat es el primero en narrar sus inicios: "Empecé a verlo hace unos cinco años porque estaba un poco solo. Un día encontré un anime y me gustó. Entonces busqué más series del mismo género, me metí en el mundo y hasta ahora. Era una forma de escapar del mundo real". Yeray cuenta con un motivo parecido: "También me encontraba bastante aislado pero gracias a Beñat empecé a ver anime y descubrí mi pequeño mundito". El viaje de Sendoa por este universo, en cambio, comenzó antes, cuando él tenía unos 12 años, y también a raíz de la recomendación de una amiga. "Me animó a ver una serie que a ella le gustó mucho: Soul Eater. Actualmente es mi anime favorito".

Respecto al erotismo presente en las series anime, hay reacciones dispares por parte de los amigos. Sendoa no tiene una opinión favorable: “No me gusta porque son series que por meter escenas del tipo ecchi acaban fastidiando la trama. Está forzado'”. En cambio, Beñat reconoce que le gusta cuando la escena erótica "tiene sentido". Dentro de este grupo es Yeray el que más afinidad siente por el ecchi. Es más, se trata del género que más le gusta a debido a lo cómico de las historias: "Se centran en los pechos, piernas…de una mujer y lo hacen muy divertido. Cuanto más lo enrollan con la comedia mejor queda".

 

Los dibujos no son solo para niños

Es fácil relacionar de una manera inconsciente la palabra animación con la infancia, pero no siempre es así y la existencia de este tipo de series lo demuestra. "De pequeña veía Doraemon, Shin-chan, Mermaid Melody... pero no era consciente de que eran anime. A esa edad todo lo consideras dibujos", recuerda Andrea Mencia. "Cuando conoces el ecchi, el hentai o el gore te das cuenta de que la animación no está dirigida solo para niños".

 

"Cuando conoces el ecchi, el hentai o el gore te das cuenta de que la animación no está dirigida solo para niños"

 

Todo ello es la prueba de que la animación japonesa es un mundo lleno de matices del que, en mayor o menor medida, todos somos parte. "Vemos anime durante toda la vida, lo que pasa es que no lo sabemos”, señala la psicóloga y sexóloga Laura Carrio. Pero solo al sumergirse en él es cuando se descubre que lo que crea ese cosquilleo no viene dictado solo por unas pautas basadas en la realidad, sino que pertenecen a quien las siente, pudiendo ser el origen unas líneas pintadas sobre un papel.

De Peculiares

La fábrica de los deseos

El Salón Erótico de Barcelona celebra su vigésimo quinta edición cargado de porno, arte, erotismo y educación sexual

16 de octubre de 2017

Crónica de Rubén Olveira 
Fotografías de Melanie Quintana

BARCELONA - Visitar el Salón Erótico de Barcelona es una experiencia en sí misma. Así lo fue para Bibian Norai hace más de dos décadas. Con los nervios de punta y la adrenalina corriendo por sus venas, pagó su entrada como el común de los mortales y se adentró tímidamente en un micromundo donde lo que habitualmente es íntimo e implícito se volvía público y explícito. Pero su timidez duró poco. Tras observar cómo los espectadores devoraban con la mirada a las actrices y actores de los shows, le picó la curiosidad de qué se sentiría en un escenario rodeado de atentas miradas, bocas abiertas y cámaras, muchas cámaras. Así que en cuanto tuvo ocasión, subió como espontánea y el resto ya es historia.

Bibian Norai es actriz y directora de cine porno, protagonista de Marranas con ganas -la única película de este género traducida al euskera- y nuestra guía en el Salón Erótico de Barcelona. Siguiendo la estela de su vestido de cuero negro escotado, nos adentramos en el pabellón de la Vall d’Hebrón, un polideportivo construido para albergar en los Juegos Olímpicos de 1992 las competiciones de voleibol y pelota vasca y que, desde el jueves hasta hoy, ha acogido la vigésimo quinta edición del Salón Erótico de Barcelona.

Con los brazos abiertos, Bibian nos da la bienvenida al que desde hace 21 años ha hecho su reino. Las exposiciones de arte, los puestos de sex-shops y tiendas eróticas y las casetas de diferentes productos cercan el corazón de la feria: los escenarios donde tienen lugar los shows en directo. En frente, decenas de fotógrafos al pie del plató apuntan ansiosos con sus teleobjetivos dispuestos inmortalizar hasta el último detalle del momento.

Tras unos segundos observando a unos y a otros, Bibian nos guía a través del público, principalmente masculino. Así llegamos, primero, al Aula de Sexo, un espacio separado en el que sexólogos y otros profesionales ofrecen charlas de formación que van desde talleres del suelo pélvico al misterioso tantra. Después, nos acompaña a visitar el Área Swinger, una zona que simula un club de intercambio de parejas, donde nos espera Pepe Cera, también veterano del Salón Erótico de Barcelona. En ambos espacios el porcentaje de mujeres visitantes es cuantiosamente superior.

Con un cálido abrazo, Bibian se despide de nosotros y nos anima a descubrir los secretos del Salón Erótico por nosotros mismos. Acto seguido, se pierde entre bambalinas. Los asuntos de organización no perdonan. Ni siquiera a ella. A ella menos que a nadie.

Como otros tantos años, el Salón Erótico de Barcelona asegura apostar por la diversidad. Así lo ha hecho ver en spots como el de este año, Normal, y así lo ha demostrado ofreciendo foros para reflexionar sobre discapacidad y sexualidad, entre otras temáticas. Sin embargo, respecto a los shows, baste decir que son muchos, sí, pero poco diversos, también. Unas performance que, no tanto por su presencia pero sí por ausencia de alternativas, únicamente contribuyen a perpetuar en el imaginario social el concepto de coitocentrismo. La escasas excepciones: las prácticas BDSM, que van desde el Shibari a la dominación o al sado médico, los espectáculos de pole dance o las clases didácticas con prácticas explícitas del proyecto Pornoeducativo.

Más allá de moralinas maniqueas y dualistas, de críticas simplistas y (neo)puritanas, el Salón Erótico de Barcelona, con sus más y sus menos, con sus diversiones y sus (uni)versiones, ofrece un espacio en el que disfrutar, conversar y reflexionar sobre los sexos, la erótica y los placeres. Bienvenidos a la fábrica de los deseos.

*Crónica publicada en el periódico Deia

De Peculiares

La victoria de no perderse en el camino

¿Qué es lo que le ocurre al cuerpo y a la mente cuando están expuestos a niveles altos de exigencia y estrés? Estos factores juegan un papel importante al sentir un mayor o menor deseo sexual o, incluso, acordarte de que existe

23 de septiembre de 2017

Reportaje de Sara Enjuto 
Fotografías de Mireia Iriondo

El éxito, el sacrificio y la constancia son las ideas que generalmente se comunican cuando se habla de deporte a nivel profesional. Esas palabras son parte de un extenso vocabulario perteneciente a un mundo con muchos matices que no son conocidos por el gran público. Uno de ellos es la sexualidad. El nadador eibarrés Ander Romarate y el preparador físico de la selección de fútbol sala de Vietnam Arkaitz Sisniega confiesan sus experiencias y hablan de cómo les ha afectado en su ámbito personal el estar tan implicados en sus respectivas disciplinas.

Ander Romarate tiene 23 años. Con tan solo 17 estaba participando en los Juegos Paralímpicos de Londres de 2012 y, además, estuvo preseleccionado para los de Río 2016. En diciembre del año pasado dejó de competir al máximo nivel y, poco a poco, ha ido bajando el ritmo para ir acostumbrándose al nuevo estilo de vida en el que se está sumergiendo: este septiembre comienza como Director Técnico en la Federación de Deporte Adaptado y tiene la intención de seguir estudiando algo relacionado.

El trabajo duro y el sacrificio han traído éxitos. Como Ander afirma: “Mi forma de ser se la debo en gran parte al deporte, porque al final he tenido que cambiar muchas veces para adaptarme a lo que me exigía”. También ha tenido que hacer sacrificios como el poder pasar tiempo con la familia o amigos. “Al final he tenido una adolescencia distinta a la normal”, recuerda el nadador.

 

"Te cuentan historias de que tener relaciones sexuales te va a fatigar y en ese momento lo quieres tener todo tan atado que cualquier cosa que se me vaya digo: ¡Cuidado con esto!

 

Reconoce que hay experiencias que no ha vivido y echa en falta, como mantener una relación seria. “Quizá no haya tenido parejas porque tú te haces la paranoia de que no tienes tiempo", analiza Ander. La sensación de que probablemente no llegaría a todo le ha condicionado en ese aspecto.

Conversaciones antes de competir

La sexualidad está presente en las conversaciones entre compañeros. Uno de los temas de los que hablan es la conocida duda de mantener o no alguna práctica erótica antes de una competición. “Te cuentan historias de que tener relaciones sexuales te va a fatigar y como en ese momento lo quieres tener todo tan atado, cualquier cosa que se me vaya digo: ¡Cuidado con esto!”, narra el eibarrés.

 

"Quizá no haya tenido parejas porque te haces la paranoia de que no tienes tiempo”

No es algo que un entrenador les diga ni es una cuestión que se trate a nivel deportivo. Romarate reconoce que es la primera vez que habla de ello enfocado al ámbito del deporte, pero está en el ambiente, casi como si formara parte de la sabiduría popular entre los compañeros de natación. "Algunos de ellos estaban sin masturbarse una semana antes de competir o incluso más porque creían que les fatigaba".

Tal era su implicación, disciplina y autoexigencia que en las épocas donde más entrenaba se daba cuenta de que esa parte de la mente donde se guardan los pensamientos relacionados con la erótica había desaparecido. Es por eso por lo que el estrés y el cansancio le han pasado factura más a un nivel psicológico que físico. "Tienes un objetivo tan claro que al final no piensas en ti, no te das cuenta ni de cómo estás. Si no me afectaba al rendimiento en el deporte no me preocupaba".

 

"Tienes un objetivo tan claro que al final no piensas en ti, no te das cuenta ni de cómo estás”

 

Ander Romarate es muy consciente de todo lo que conlleva dedicarse a este mundo a un nivel profesional y que no todo lo que trae consigo son cosas buenas. Es por eso por lo que junto al nadador olímpico Markel Alberdi han creado el proyecto MAR-Sharing Values. Los dos eibarreses dan diversas charlas en empresas y colegios en las que relatan sus experiencias y transmiten sus valores junto con lo que han aprendido a lo largo de su recorrido como nadadores. Una iniciativa creada para relatar lo que han vivido, pero que habitualmente no se conoce. "Lo que queremos mostrar es que por muchos éxitos que hayamos logrado no es un camino de rosas", explica Ander.

Detrás de los focos

Arkaitz Sisniega, por otra parte, es una de esas personas que están tras el telón, pero que no por ello tienen menos mérito. Actualmente es preparador físico de la selección de fútbol sala de Vietnam 'Thai Son Nam' y, para llegar a donde está, tuvo que renunciar a ser jugador de esta disciplina a la temprana edad de 20 años. Con tan solo 27, su objetivo profesional en este momento es preparar a la selección vietnamita para que pueda estar a punto para el mundial de fútbol sala de 2020.

Se considera afortunado por vivir de su gran pasión y afición, pero para ello ha tenido que desplazarse de España a Uzbekistán y, después, a Vietnam, país en el que actualmente reside. Asegura que todo esto le ha enriquecido porque ha podido conocer distintos lugares y culturas, aunque el compaginarlo con tener una pareja no es tarea fácil. "Cuando he tenido novia me han tirado de las orejas porque lo que antes te apetecía igual ahora ya no te apetece", reconoce Arkaitz.

 

"Cuando he tenido pareja me han tirado de las orejas porque lo que antes te apetecía igual ahora ya no te apetece”

 

El preparador físico siente que se olvida de la parte relacionada con la erótica en momentos en los que el trabajo es mayor y la atención está enfocada única y exclusivamente en lo laboral. "Una semana antes de empezar un mundial me olvido hasta de comer", explica Sisniega.

 

Este estrés trae la consecuencia de que "ni se te pasa por la cabeza el sexo" y que, cuando llega a casa después de un día intenso, el tener cualquier tipo de encuentro erótico no es una opción. Aun así, afirma que tampoco es  algo que le preocupe. Al igual que al no parar y seguir un ritmo frenético la sexualidad queda desplazada por completo, Arkaitz reconoce que en los momentos en los que la rutina vuelve a estar presente en su día a día es cuando vuelve a cobrar importancia esa parcela de su vida.

Compaginar vida y trabajo

Cuando el deporte engloba todo, la línea divisoria que separa el tiempo de ocio del trabajo es muy fina y esas dos partes pueden llegar a fusionarse. "A veces no sabes distinguir tu tiempo libre. Igual un sábado a la noche estás tomando una cerveza y estás hablando de fútbol sala", explica Arkaitz.  "Para nosotros eso es una suerte, pero para la gente que tiene pareja por lo visto es una maldición. Hay que saber diferenciar el trabajo del tiempo de ocio".

 

"Una semana antes de empezar un mundial me olvido hasta de comer”

 

Este hecho plantea la pregunta de si dentro del círculo en el que ellos se mueven es habitual ligar o se puedan dar relaciones. Según este preparador físico, no es así: "Cuando ligas es tomando un café o cuando sales de  noche...".

En su día a día trabaja con muchas personas y ha recogido distintas historias, pero ninguna relacionada con alguna dificultad en la que la erótica esté involucrada. Aunque si así fuera, cuenta que se trataría como cualquier otro caso y "con el especialista indicado". Reconoce que las dificultades referentes a las relaciones eróticas son algo que podrían tener en cuenta en el caso de que la situación así lo requiriera, pero que en principio "cada uno hace lo que cree que es conveniente".

 

"A veces no sabes distinguir tu tiempo libre; igual un sábado a la noche estás tomando una cerveza y estás hablando de fútbol sala”

 

Dos historias de disciplinas y estilos de vida diferentes que plasman realidades bastante parejas. Al final, focalizar todos los esfuerzos en un único objetivo puede traer la consecuencia de que vivencias vitales, como la sexualidad, la erótica, los placeres y los deseos, se puedan perder por el camino.