Las líneas que incendian el deseo y la imaginación

Desde la infancia vemos a través de la pequeña pantalla series anime como 'Sailor Moon' o 'Dragon Ball', pero al llegar a la edad adulta este tipo de animación puede llegar a ser un importante anclaje de la erótica

23 de octubre de 2017

Reportaje de Sara Enjuto 
Fotografías de Mireia Iriondo

Japón siempre ha creado fascinación. Su idioma, gastronomía o cultura han trascendido más allá de su territorio. Pensar en este país es hacerlo en otra realidad, otro modo de vida diferente que ha atrapado y enamorado a mucha gente. Prueba de ello es el éxito que las series y películas de animación japonesa siempre han tenido fuera de Oriente o, como es comúnmente conocida fuera del país nipón, anime, generando comunidades de fans tan entregados que han hecho de su afición un estilo de vida.

Una de las características más llamativas es la representación que se hace de los deseos y apeteceres, donde las fantasías, la ficción y la realidad se ven mezcladas en una vorágine de colores e imágenes que captan la atención del receptor.  La psicóloga y sexóloga Laura I.Carrio ha sido una gran amante de la animación japonesa y, aunque ahora mismo no está tan sumergida en este mundo, reconoce que: "Si te gusta y te metes del todo, te gustará toda la vida". Esto lo cuenta mientras enseña en su casa una figura de Totoro, personaje del filme de animación japonesa dirigido por Hayao Miyazaki, Mi vecino Totoro; un hogar que actualmente es también un lugar de acogida para gatos.

 

"En las historias anime vemos con frecuencia situaciones de amor idealizadas, donde pequeños gestos como un abrazo o un beso tienen una simbología y una  gran carga emocional. Un triste beso aquí, allí es el culmen de una historia"

 

Laura resalta lo trascendental que habita tras los pequeños detalles: "En las historias anime vemos con frecuencia situaciones de amor idealizadas. La intimidad está ausente y pequeños gestos, como un abrazo o un beso, tienen una simbología y una carga emocional mucho más importante de la que se tendría aquí en España. Un triste beso aquí, allí es el culmen de una historia". Recalca que en Occidente hay símbolos que se han perdido y en la pareja hay detalles que se olvidan. "El decir te quiero se usa muchísimo y a veces hablan más los pequeños gestos que una palabra", pone como ejemplo la sexóloga.

 

Hentai: la fantasía hecha realidad

Dentro del anime hay diferentes géneros, que se diferencian entre eróticos y pornográficos. El que cumple con este último requisito es el hentai, término que se utiliza fuera de Japón que, literalmente traducido al castellano, significa pervertido. "Supongo que lo que llama la atención del adulto es la capacidad que tienen meros dibujos para encenderte, lo cual es gracioso porque siendo pequeños los dibujos nos han emocionado y nunca nos lo hemos planteado", reflexiona Laura.

Los límites en la animación no existen, dando lugar a diversas e innumerables fantasías que cobran vida. Para Laura, esta es una de las ventajas que tiene el hentai dentro del entretenimiento adulto. "Hay historias donde chicas son penetradas por tentáculos y muchas parecen disfrutar. Existen fantasías que pueden expresarse y nos sorprendería la cantidad de aficionados que tienen". Aunque también afirma que esta gran variedad no es la representación de los gustos de todo el mundo, sino que, como ella explica, se trata también de contenido "dirigido por el mercado".

 

"Lo que llama la atención del adulto es la capacidad que tienen meros dibujos para encenderte, lo cual es gracioso porque siendo pequeños nos han emocionado y nunca nos lo hemos planteado"

 

 

La sexóloga puntualiza que, desde su punto de vista, la clave para entender por qué el hentai tiene tantas categorías es que la cultura nipona respeta una mayor diversidad de deseos y apeteceres. "Tenemos que partir de esa visión de lo placentero como algo natural, sin tanta culpabilidad. En la litografía japonesa existen grabados pornográficos porque el pueblo japonés desde siempre ha respondido de manera positiva a estos estímulos".

 

La belleza del yaoi

En el anime la belleza no pasa inadvertida y muestra de ello es la manera en la que la mayoría de los personajes están representados. "En Japón la estética es casi vital: todo te entra por los ojos", asegura Laura. Dentro de los géneros eróticos presentes en el anime, más concretamente en el de contenido explícito, se encuentran el yuri y el yaoi. El primero se caracteriza por ser un romance con carga hedónica entre dos mujeres y el segundo, entre dos hombres. "En este último los personajes son muy guapos porque la belleza tira a lo femenino guardando la masculinidad". Después de todo, indica que el ideal de belleza masculina en Japón es un hombre afeminado.

Una consumidora del yaoi es Andrea Mencia, estudiante de Bellas Artes de 19 años y ayudante en la Asociación Tarasu de anime, manga, rol y videojuegos. Sus géneros preferidos son el gore –el más sangriento–, el shojo romántico –pensado en un público adolescente– y el ya mencionado yaoi. Confiesa que a ella lo que más le gusta es la historia y el romanticismo presente en este último. "Suelen ser relaciones sexuales entre chicos, pero no tiene porqué ser solo sexo, sino que tienen una historia detrás", explica Andrea. Al contrario que el yuri, donde por lo general se priorizan las prácticas eróticas.

 

"Es como otra manera de ver el mundo. Te enseña un montón de cosas. Me siento identificada"

 

Esta estudiante se introdujo en este mundo porque un día le empezó a picar la curiosidad por descubrir más del anime y ahí es donde comenzó a buscar información junto a unos amigos, hasta que dio con la Asociación en la que ahora participa. Tanto le atrapó que se ha vuelto parte de su vida cotidiana. "Es como otra manera de ver el mundo. Te enseña un montón de cosas. Me siento identificada", reconoce Andrea.

La animación japonesa cuenta con un extenso catálogo de series y películas donde podría decirse que hay cabida para todo tipo de gustos, pero como con todo, para descubrir las preferencias es necesario indagar un poco. Por eso, aunque el ecchi –una clase de anime donde se representan escenas cargadas de erotismo en un marco humorístico– o el hentai no sean los géneros preferidos de Andrea, reconoce que los ha visionado. "La primera vez te impacta porque tú los ves como si fueran dibujos animados y llegan a un erotismo que, para nosotros, se sale de lo habitual".

 

Amistad y afición

Beñat Garrido, Yeray de la Hoz y Sendoa Catala de 18, 19 y 20 años, respectivamente, son amigos unidos por una misma pasión: el anime. Cada uno tiene una historia que explica cómo empezaron a introducirse en este mundo animado y la cuentan en uno de sus lugares de reunión favoritos: el Mulligan A3, una tienda situada en Bilbao donde los amantes de los videojuegos, de cartas como Magic o de Star Wars, entre otros, disfrutan de su pasatiempo predilecto.

Beñat es el primero en narrar sus inicios: "Empecé a verlo hace unos cinco años porque estaba un poco solo. Un día encontré un anime y me gustó. Entonces busqué más series del mismo género, me metí en el mundo y hasta ahora. Era una forma de escapar del mundo real". Yeray cuenta con un motivo parecido: "También me encontraba bastante aislado pero gracias a Beñat empecé a ver anime y descubrí mi pequeño mundito". El viaje de Sendoa por este universo, en cambio, comenzó antes, cuando él tenía unos 12 años, y también a raíz de la recomendación de una amiga. "Me animó a ver una serie que a ella le gustó mucho: Soul Eater. Actualmente es mi anime favorito".

Respecto al erotismo presente en las series anime, hay reacciones dispares por parte de los amigos. Sendoa no tiene una opinión favorable: “No me gusta porque son series que por meter escenas del tipo ecchi acaban fastidiando la trama. Está forzado'”. En cambio, Beñat reconoce que le gusta cuando la escena erótica "tiene sentido". Dentro de este grupo es Yeray el que más afinidad siente por el ecchi. Es más, se trata del género que más le gusta a debido a lo cómico de las historias: "Se centran en los pechos, piernas…de una mujer y lo hacen muy divertido. Cuanto más lo enrollan con la comedia mejor queda".

 

Los dibujos no son solo para niños

Es fácil relacionar de una manera inconsciente la palabra animación con la infancia, pero no siempre es así y la existencia de este tipo de series lo demuestra. "De pequeña veía Doraemon, Shin-chan, Mermaid Melody... pero no era consciente de que eran anime. A esa edad todo lo consideras dibujos", recuerda Andrea Mencia. "Cuando conoces el ecchi, el hentai o el gore te das cuenta de que la animación no está dirigida solo para niños".

 

"Cuando conoces el ecchi, el hentai o el gore te das cuenta de que la animación no está dirigida solo para niños"

 

Todo ello es la prueba de que la animación japonesa es un mundo lleno de matices del que, en mayor o menor medida, todos somos parte. "Vemos anime durante toda la vida, lo que pasa es que no lo sabemos”, señala la psicóloga y sexóloga Laura Carrio. Pero solo al sumergirse en él es cuando se descubre que lo que crea ese cosquilleo no viene dictado solo por unas pautas basadas en la realidad, sino que pertenecen a quien las siente, pudiendo ser el origen unas líneas pintadas sobre un papel.

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