Ellas son las musas, ellas son su arte

La sexualidad tiene múltiples maneras de ser transmitida y el arte es una de ellas. Una imagen, un dibujo o una ilustración pueden ser suficiente para transmitir más que muchas voces

8 de enero de 2018

Reportaje de Sara Enjuto Ruiz 

Tres mujeres artistas y tres maneras de transmitir a través del arte. Cada una con diferentes formas de expresión de la sexualidad y el cuerpo de la mujer, pero coincidiendo en una cosa: ellas rompen los esquemas y gritan a los cuatro vientos su particular forma de entender el erotismo del cuerpo femenino y la relación con él. Sus obras hablan de lo que hay más allá de lo socialmente aceptado; Flavita Banana lo hace a través del humor que irradian sus conocidas viñetas, Judith Gago se expresa mediante sus fotografías que demuestran lo provocativo que puede ser un gesto y Plumanegra utiliza sus dibujos para realzar lo bello de todas las siluetas del cuerpo femenino.

Judith hace cinco años que descubrió su pasión por la fotografía. Esto hizo que el tiempo que duró su estancia en Madrid se formase en el arte de retratar el mundo a través de una cámara fotográfica. "Retratar a personas me gusta mucho, también al entorno y crear situaciones ficticias", cuenta Judith. Pero ahora se encuentra inmersa en un proyecto que le propuso su amiga Maitena Usabiaga Sarasua, psicóloga y sexóloga, en el cual las mujeres son las protagonistas absolutas.

 

"Se trata de mostrar el empoderamiento de la mujer y que nosotras somos dueñas de nuestros deseos y placeres"

 

Judith Gago

 

 

La fotógrafa describe el objetivo de la sesión fotográfica así: "Se trata de mostrar el empoderamiento de la mujer y que nosotras somos dueñas de nuestros deseos y placeres, sin la necesidad de que haya ningún hombre para que podamos disfrutar de todo esto". Además quieren mostrar los deseos no normativos, es decir, el placer más allá de los genitales. Es por eso que algunos objetos que decidieron llevar eran libros o cosas relacionadas con la música: "Eso también te puede dar placer", reconoce Judith.

El equipo está compuesto íntegramente por mujeres, tanto las que están delante de la cámara como detrás. "Sale de nosotras y lo dirigimos nosotras. No hay ningún hombre detrás que te diga qué tienes que hacer desde su punto de vista", explica la fotógrafa. Las imágenes muestran gestos como miradas, expresiones o actitudes sugerentes; demostrando que el erotismo también se puede encontrar en estos detalles. La primera vez que hizo algo semejante fue cuando una amiga le propuso la idea de hacerle un reportaje fotográfico. "Me dijo que había hecho las paces con su cuerpo y que quería unas fotos. Me pareció una idea súper bonita", recuerda Gago.

 

"Los deseos no son normativos, es decir, el placer más allá de los genitales"

 

A raíz de la idea de la sesión fotográfica que le propuso Maitena, surgió un programa de radio llamado Kitzika en el cual se tratan temas como la diversidad funcional, los cuerpos, el BDSM...y donde también dan visibilidad a colectivos que en otros medios no tienen voz. Esta es una pequeña parte de la vida de una mujer todoterreno, amante de los conciertos, la cerámica y los paseos, que tiene como pasión su cámara y demostrar lo bonito de expresarse como a cada uno le apetezca.

Y...¿quién no se ha sentido alguna vez identificada o identificado con una viñeta? El humor que desprenden es irresistible y más concretamente las de Flavia Álvarez, artísticamente conocida como Flavita Banana. La verdad de la cotidianidad de sus trabajos crean adicción, es imposible mirar solo una viñeta. Esta artista consigue que un trazo negro y unas frases calen de manera directa en la mente de quien las mira, trayendo consigo una realidad; la realidad de muchas mujeres. Todo con su particular humor y la ironía de muchas situaciones tan ciertas como la vida misma.

 

Flavita Banana

 

 

"Estudié Arte y luego Ilustración, así que algo creativo iba a hacer. El formato viñeta llegó al darme cuenta de que solo con imágenes no lograba contar tanto como quería. Añadí texto y vi que una sola viñeta me funcionaba mejor", recuerda la viñetista. Su mayor referente es ella, sus vivencias; pero siente que las mujeres de la historia que han logrado que su obra sea un éxito son una gran inspiración. “Eso sí, no haría una diferencia con los hombres”. Le inspira toda persona que tenga talento, ambición y constancia.

Crear viñetas reconoce que es una manera de ordenar la mente. "Pasas por muchas situaciones y les das muchas vueltas, pero lograr concluirlo en una sola frase es un proceso de limpieza, análisis e interiorización". Es dibujante, viñetista e ilustradora y hace poco se ha aventurado a publicar un libro llamado Las cosas del querer donde, con sus ilustraciones, saca sonrisas dejando lugar a una reflexión centrada en la vida de las mujeres. "El libro reúne muchas de esas conclusiones dirigidas generalmente al nuevo estilo de vida de las mujeres, mucho más igualitario y libre", cuenta la artista.

 

"El libro reúne muchas de esas conclusiones dirigidas generalmente al nuevo estilo de vida de las mujeres, mucho más igualitario y libre"

 

Su principal fuente de inspiración es el desamor, ya que lo conoce de primera mano y porque se trata de algo que mucha gente experimenta a lo largo de su vida. "Te permite criticar o elogiar libremente, ya que tu vivencia te justifica. Lo ideal es encontrar el humor en ello", reflexiona. Dibuja para entretener. No quiere enseñar o dar lecciones, aunque confiesa lo siguiente: "Me gustaría que la gente se valorara más, que se diera cuenta de que vivir es fruto de muchísimas casualidades y que vale más la pena aprovechar el tiempo en lo bueno". Afirma que el éxito de sus viñetas se debe al uso de un lenguaje cercano y a la sencillez de estas, con textos naturales que hacen que la persona que las está mirando se sienta arropada por ellas.

En cuanto a la situación de la mujer en la actualidad, cree que todavía está en un proceso de transición hacia la igualdad absoluta. "Falta camino, pero conocemos la teoría y hacemos todo lo posible por aplicarla". Ella no para y tiene intención de ampliar sus objetivos. Uno de ellos es la escritura. "Me gustaría escribir más y creo que allí es a donde voy".

 

"Me gustaría que la gente se valorara más, que se diera cuenta de que vivir es fruto de muchísimas casualidades y que vale más la pena aprovechar el tiempo en lo bueno"

 

La siguiente artista es dibujante y se presenta así en sus redes sociales: "Dibujos y palabras para personas ordinarias que deseen huir a mundos no ordinarios". Se trata de Plumanegra. Ella ha dejado atrás su lado más racional para dejarse llevar por la lógica del deseo y el placer. Sus obras están repletas de esta esencia y así cuenta cómo comenzó a dibujar: "Empecé de pequeña, como todo el mundo, pero la pregunta es ¿cuándo dejamos de dibujar y por qué?".

 

Plumanegra

 

Fue durante sus años de Educación Secundaria y Universitaria cuando inició la carrera de Sociología. "Desarrollé mi lado más teórico y racional, desgraciadamente no se incentiva que los niños y las niñas sigan dibujando a pesar de que es un lenguaje universal".

Al volver a dibujar dejó de lado la lógica racional y ahora mismo lo que impera en su vena artística es disfrutar, buscar el placer. "Creo que empecé a retomar el dibujo de manera inconsciente, mientras intentaba romper con mi lado racional y desde la necesidad de revindicar mi propia mirada, mi lugar", recuerda Plumanegra.

Su nombre artístico lo debe a sus dibujos. De hecho, fueron ellos quienes decidieron el nombre: "Empecé de manera instintiva a hacer dibujos gestuales de trazo negro con tinta que tenían plumas y de mujeres que mutan a cisnes". Actualmente sus creaciones están relacionadas con el empoderamientos de las mujeres, el deseo, el erotismo y el placer. Ella lo tiene muy claro y en sus perfiles de Facebook e Instagram su nombre va unido a la palabra dibuja para reafirmar este acto frente a otros lenguajes artísticos como la pintura.

 

"Creo que empecé a retomar el dibujo de manera inconsciente, mientras intentaba romper con mi lado racional y desde la necesidad de revindicar mi propia mirada, mi lugar"

 

 

La decisión de utilizar tinta negra y algunas veces acuarelas guardan tras de sí un motivo personal e interesante: "Se trata de técnicas muy rápidas que no dan lugar a mucha corrección y en las que un error puede conducirte a un resultado muy hermoso. Creo que esto es aplicable a la vida, me gusta la espontaneidad y la sensación de dejarme llevar". Por eso no trabaja con boceto previo y se siente muy identificada con estas técnicas. Sus dibujos muestran distintas siluetas femeninas y rostros de mujeres muy diversos. "Las dibujo porque soy mujer, feminista y me preocupa la situación actual que tenemos en esta sociedad heteropatriarcal; también el poco espacio del que disponemos las personas para vivir desde nuestro cuerpo, deseo y placer", explica la dibujante.

Lo que transmite y deja entrever en sus dibujos se basa en la sensualidad como algo global y no centrada en una parte del cuerpo. "Para mí el dibujo posibilita observar los cuerpos sin parámetros estéticos porque todos son dibujables y transmiten sensaciones". Esto se verá reflejado en el proyecto que ahora tiene entre manos, relacionado con la mirada que las mujeres tienen hacia sus cuerpos y en la que participarán nueve mujeres; una de ellas Plumanegra.

 

"Para mí el dibujo posibilita observar los cuerpos sin parámetros estéticos porque todos son dibujables y transmiten sensaciones"

 

"Tenemos una mirada crítica y enjuiciadora por eso quiero investigar cómo el dibujo puede cambiarla". Aunque le guste potenciar su lado más "irracional", a veces también necesita hacer uso de la razón y acompaña sus dibujos con textos: "Es una forma de expresión que necesito y a veces aflora", confiesa.

Ellas demuestran que el arte es una forma de expresión revindicativa que sirve para comunicar una realidad que puede tener tantas interpretaciones como personas lo admiren. Así que, ¿a qué esperáis para conocer más de su trabajo?

 

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