8 ideas sobre el dolor que (no) son ciertas

13 de marzo de 2018

Melanie Quintana Molero

El dolor es algo que todos, de una manera u otra, hemos sentido. Pero ¿qué es el dolor? Cuando nos invade esa sensación nuestra tendencia es buscar todo tipo de información para localizar el origen y erradicar la dolencia. Así que leemos libros, preguntamos a médicos… o, para qué engañarnos, nos metemos en Internet y le pedimos a Siri que nos haga ella misma el diagnóstico. Y aquí entramos en el paraíso de las verdades y las mentiras. Para averiguar qué preconcepciones generalizadas esconden algo de verdad o, por el contrario, son meros bulos, hemos ido a uno de los seminarios de Landaize, la Escuela Vasca de Sexología, para hablar con Arturo Goicoechea, neurólogo especializado en la neurobiología del dolor.

1ª IDEA: Cuanto más mayor, más dolor

Esto es algo que hemos escuchado hasta la saciedad en la calle, sobre todo a las personas mayores, que son las que tienen este discurso más interiorizado. Arturo lo tiene claro: “La edad no implica dolor”. Explica que el envejecimiento no genera destrucción violenta de tejidos, que es lo que daría justificación biológica al dolor y que los cambios adaptativos, como la artrosis, no se relacionan con un aumento de esta sensación. Así la explicación de que “con los años es normal que duela”, o “que si un día te despiertas y no te duele es que estás muerto”, son mensajes que no hacen más que favorecer la aparición del dolor no justificado. Y desgraciadamente existe esa convicción.

2ª IDEA: Las mujeres soportan mejor el dolor

Y si no que nos vean parir. ¿Quién no se ha hecho esta pregunta? Pero, ¿es así? Arturo nos cuenta que a nivel experimental, entre mujeres y hombres sin patologías no ha visto grandes diferencias. Aunque recalca que la cultura del dolor es una cultura masculina y que no hemos construido una teoría del dolor para diferenciar un organismo femenino de uno masculino. Así que seguiremos con la duda.

3ª IDEA: La regla siempre duele

Esta es una de las búsquedas más estables en Google. “No es un mito, produce mucho dolor”. Esto fue lo primero que nos dijo Arturo. De hecho, hay mujeres que periódicamente tienen un dolor espantoso en la pelvis, en el bajo vientre, e incluso en la cabeza con un ataque de migraña. Pero según nos explica Arturo, desde la biología, la menstruación no es un proceso lesional, sino un proceso de creación de una mucosa para recoger un embrión y, en cierta manera, se activan procesos de inflamación similares a los de una lesión, pero eso no quiere decir que el endometrio esté inflamado, por lo que no debería haber dolor. Es decir, es nuestra cabeza, influida por nuestra cultura, la que ha hecho que el cerebro le mande a nuestros ovarios el mensaje de que ha de dolernos. Es complejo de explicar ya que tiene un proceso mucho más fisiológico. Pero, desde luego, Arturo asegura que no ayudamos en nada provocando un alarmismo o una expectativa como la que se ha generado en la cultura de la menstruación. Es más, recomienda hacer lo contrario: “Dar explicaciones biológicas y conseguir que el organismo vaya tolerando ese proceso periódico y que no ponga en riesgo la integridad del útero”.

4ª IDEA: En vacaciones o fin de semana nos ponemos más enfermos

Parece que tenemos un rato libre y el cuerpo decide que es el día de ponerse malo. Arturo, entre carcajadas, asevera que, sea un día u otro, si está activado el sistema del dolor sin que se haya dado una destrucción de tejido accidental es que hay un error evaluativo, es decir, que nuestro cerebro está en modo error. En cuanto nuestra cabeza absorba esta idea y el sistema descatalogue esta situación de la lista de peligros, podremos desechar esa idea de que el fin de semana nos enferma. Tiene claro que con las explicaciones se consigue que no se active, que el organismo responde así porque responde a otra información y, claro está, que gestionar un organismo es una tarea muy compleja.

5ª IDEA: El dolor de rodilla nos permite saber qué tiempo va a hacer

Estadísticamente podría ser una realidad. ¿Quién no ha tirado de rodilla u hombro para saber si hoy cogía el paraguas? Es un hecho que cuando hay un cambio de tiempo aumenta la incidencia del dolor en articulaciones. Aunque, según Arturo, eso todavía no está demostrado que sea así comparando la incidencia de dolor con laboratorios de meteorología. Aunque hubiera una correlación real eso no quiere decir que haya una causalidad. Habría que explicar cómo llega a afectar a la rodilla y activar todo el proceso biológico del dolor para poder comprobar si esto es realmente un mito o no. Y para Arturo eso es tan imposible como que la humedad afecte a las articulaciones de los peces. “Lo que sí puede ocurrir es que estos cambios generen errores en el sistema de evaluación de peligro y por eso sintamos dolor”, detalla.

 

 

6ª IDEA: A veces dolor y placer son lo mismo

“Lo que duele duele y lo que es placentero es placentero”. Sin embargo, Arturo también explica que a veces en acciones que pueden ser placenteras se cuela el dolor; y al revés, en cuestiones que tendrían que ser dolorosas se cuela el placer. ¿Creéis en esto? Nosotras seguimos con la duda, sobre todo cuando hablamos de personas que buscan sentir dolor porque les da placer.

7ª IDEA: Las personas que practican el BDSM no tienen el mismo umbral de dolor

Arturo sonríe al señalar que “las guías de la conducta humana son muy curiosas”. Hay estrategias del organismo para lograr la consecución del objetivo y algunos juegos eróticos pueden entrar en ese marco. Recalca que está demostrado que las prácticas del BDSM activan áreas del cerebro que reducen la conciencia del sufrimiento, pero en la consumación del orgasmo se vuelve a sentir una mayor intensidad del dolor. Nos preguntamos qué pueden aportar nuestros lectores bedesemeros a esta afirmación.

8ªIDEA: No te puedes deshacer de un dolor crónico

Vamos, como casarte antiguamente. Si lo hacías era para siempre. Sin embargo, Arturo no opina igual: “Muchas veces lo que puede estar cronificado es el error de evaluación y amenazas. No es verdad que el dolor crónico sea irreversible. Si el proceso es reversible y la plasticidad de la red neuronal lo permite lo que hay que hacer es una intervención de disolución del error.” Las cosas no hay que temerlas, hay que comprenderlas. Este fue el mejor mensaje que nos llevamos del seminario. Hace falta una era de ilustración biológica y comprender, porque comprender es dejar de temer y el dolor es un miedo que no tendría que estar en esta cultura.

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Arturo Goicoechea

Neurólogo especializado en la neurobiología del dolor

Vitoria

https://arturogoicoechea.com/

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Landaize

Escuela Vasca de Sexología

Bilbao

https://landaizesexologia.com/

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