El Punto G y el orgasmo perdido

12 de junio de 2018

Melanie Quintana Molero

Esta es una de las preguntas más frecuentes, y no solo para las personas Peculiares que nos mandan sus dudas por correo, si no que también la búsqueda más repetida en Google entre adultos de entre 18 y 65 años según el último estudio revelado por Durex.

Siempre se ha pensado que es un botón mágico, y muchas mujeres y hombres lo han buscado desesperadamente como si fuera una película de Indiana Jones, lo que les han llevado a frustraciones y encuentros no satisfactorios. Lo que está claro es que puede que tengamos un punto mágico con el que alcanzar un gran orgasmo, pero ¿está en la vagina o en el ano como se piensa?

Cada mujer y hombre que tenga contacto con su deseo y una vida erótica activa saben qué tecla tocar para excitarse más y explotar de manera salvaje, y muchas veces nada tiene que ver con sus genitales. En ocasiones un simple roce en la oreja, detrás de la rodilla o en una forma específica de chupar los pezones les puede llevar a un más que satisfactorio orgasmo. Por lo que podemos llamarlo Punto G si queréis, pero eso no quiere decir que haya un punto localizado en todos que sirva para lo mismo, en un mismo lugar y que se estimule de un mismo modo para conseguir el mismo fin.

Para las personas que se pregunten su origen hemos de decirles que fue en los años 50 cuando se empezó a utilizar esta expresión, años en los que el ginecólogo alemán Gräfenberg empezó a investigar sobre ello. Se decía que era una estructura anatómica (como un clítoris interno) especialmente sensible para las mujeres que se encuentra, supuestamente, entre 5 y 8 centímetros en el interior de la vagina, en la pared frontal, aunque no hay ningún consenso sobre este dato entre los propios profesionales, y en el caso de los hombres, se ha llegado a decir que se encuentra dentro del ano, concretamente en la glándula prostática, como a unos 7 centímetros.

Sea como fuere, lo que todos tienen claro es que es un punto específico que al estimularlo produce tanto placer que puede llevar a un orgasmo mayor, y esto es en lo único en lo que se ponen de acuerdo. Algunos lo califican de maravilloso, místico, explosivo y un sin fin de sinónimos para referirse a lo mismo: éxtasis.

Luego está el debate sobre si existe o no este punto. Hay quien asegura, como Annabelle Knight, en un artículo para Huffpost, que el 60% de las mujeres lo tienen. Otras mujeres como Samantha Evans aseguran que cuando se estimula te entran ganas de hacer pis y por eso algunas mujeres reniegan de esa sensación y lo confunden con ganas de orinar. De hecho hay muchas mujeres dentro del porno que dicen que solo con la estimulación de este punto son capaces de hacer squirting.

Datos que no hacen más que provocar más preguntas que respuestas, cosa que está bien, pues nos hacen cuestionarnos certezas que se han adoptado como absolutas, pero que también han causado malestares y frustraciones al no alcanzarlos. Desde aquí os animamos a descubrir qué es lo que os estimula y hace que se os encojan los dedos de los pies, sin pensar en cómo se llama ese momento o punto que os está llevando a esa sensación, a dejar de buscar lo que en los demás puede provocar placer y a preguntaros qué lo provoca en vuestro propio cuerpo.

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