¿Puedo ser sexy estando ‘gorda’?

16 de enero de 2018

Melanie Quintana Molero

Por supuesto que SÍ. De hecho me cabrea que entres a mi artículo para tener que convencerte a ti misma. Pero empecemos por contestar a otras preguntas que me inquietan más que la primera: ¿Qué es estar gorda? ¿Dónde está la línea que separa el estar gorda del estar delgada? Y digo/me pregunto esto porque estamos llegando a extremos tan heavies como la gordofobia.

Chicas, ¡las tallas grandes existen! ¿Qué problema hay? Lo que me cabrea es que las personas que se consideran gordas tengan que seguir luchando con los prejuicios y estereotipos que se han formado en torno a esta forma de ser y vivir. Todas las personas que te dicen que estás “gorda” te están intentando decir que no te ajustas a los cánones de belleza establecidos en este momento y lo que no se dan cuenta es que están atrapadas en lo que otros quieren que sean y no en lo que ellas son.

 

 "Lo que quiero reivindicar son las curvas. Y no las curvis como lo llaman muchos, no, LAS CURVAS con mayúsculas" 

 

Se ha llegado a comparar la palabra gorda con la mala alimentación, con malos hábitos de salud, la pereza, la falta de ejercicio, incluso la suciedad. Todas cosas negativas. Ojo, soy consciente de que cierto grado de descuido del cuerpo puede ser un castigo para él y para nosotras y que puede provocarte cosas muy negativas relacionadas con tu salud, pero al igual que estar sumamente gorda, el estar sumamente delgada. Y por ello en este artículo lo que quiero reivindicar son las curvas. Y no las curvis como lo llaman muchos, no, LAS CURVAS con mayúsculas.

Estoy harta de que haya mujeres que se sigan metiendo en este tipo de artículos para decirse a ellas mismas que son sexys, aunque también lo entiendo y es que con las imposiciones a las que estamos sometidas, ¡cómo para preguntarse qué tipo de mujer quieren ser! Nos bombardean con mensajes e imágenes en las que se nos exige estar delgadas y altas a poder ser, si es más de un metro setenta mejor; ¡guapas! Pero no como nosotras nos veamos guapas, sino como los cánones de belleza de hoy nos exijan (mirad en el calendario y revistas para establecer el patrón).

Debemos de estar siempre perfectas, en forma. Y en forma quiere decir con el culo subido y a poder ser sin celulitis; con el pelo sedoso, maquilladas y vestidas a la moda, con tetas tiesas y grandes (siempre me he preguntado cómo es posible esto), el vientre plano, con la flora intestinal en orden y regular y, por supuesto, por último y no por ello menos importante: con la menstruación de color azul, que no huela ni manche.

¿Enserio?

Estar gorda es sexy, al igual que estar delgada, plana, con tetas gigantes, con curvas, sin maquillar, con celulitis, siendo bajita o alta, teniendo la regla de color ROJO. Ser mujer de por sí es ser sexy. La belleza no está en esas revistas ni en lo que se espera de nosotras. La belleza es eso que nosotras sentimos al mirarnos al espejo, es quererse y no castigarse, es vestir como nos dé la gana, es comer lo que nos dé la gana. Ser sexy no es un estado, ES UNA ACTITUD.

 

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