Dónde puedes azotar y 6 trucos para jugar

6 trucos y zonas donde sí y donde no puedes azotar si te apetece incorporar los azotes a tus encuentros

8 de agosto de 2019

Norma J. Brau, Sexuenea

Hoy 8 de agosto es el día internacional del Spank. ¿Qué es el Spank? Poniéndonos puristas sería la práctica de dar azotes en el culo. Práctica no necesariamente dentro de una relación D/s (Dominación/sumisión). Sin embargo, es común ampliar el concepto más allá del culo y más allá de las manitas, ¿quieres saber más para poder celebrar este día como se merece?

Igual que toda práctica que implica algún nivel de dolor físico y/o psicológico, esta práctica requiere de unas pautas mínimas, como por ejemplo, que tengamos clara el mapa de dónde sí se puede azotar y dónde no. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, así que:

No obstante, se han escrito ya ríos de tinta cibernética sobre los cómos que permiten a quienes se inician información valiosísima; por ejemplo, el compañero de Deltoya Toys, nos ofrecía su artículo la semana pasada. 

Guía de zonas para azotar @somospeculiares
Imagen perteneciente al blog de calabozo.mx

Por eso, hoy nos vamos a centrar en explicarte algunos trucos que pueden ayudarte a hacer tu experiencia más excitante.

1.Elecciones con truco

Una forma de generar más comodidad en quien va a recibir el spank pero también de meterle un puntito de sadismo psicológico es, cuando ya hay varios juguetes entre los cuales elegir, darle la opción a que elija con cuáles quiere que se juegue hoy… ¡e invertir su orden de preferencia! 

Es algo así como una de cal y una de arena, un truco gracioso y enriquecedor en parejas que dejan la puerta abierta a este tipo de toma de decisiones en sus juegos, claro está. 

2. Juega con la incertidumbre

Si la persona con quien vas a jugar disfruta de las sorpresas dentro del juego, éste es tu modo. 

La incertidumbre se puede generar de muchas formas. Podemos utilizar antifaces, que harán imposible saber con qué vamos a azotar y también incrementarán las sensaciones. También podemos exponer todos los juguetes a la vista, escoger uno pero luego usarlo de una forma muy diferente (por ejemplo, si es de los intensos, usarlo de manera muy suave o para unas leves caricias por la espalda).

La incertidumbre introduce sorpresa pero también cambia los ritmos del juego, introduce paréntesis, picos de tensión… es una forma muy grata y divertida de evitar que una sesión de azotes se convierta en una meseta sin sus más y sus menos. 

3. El juego de la consciencia 

Este truco está especialmente pensado para quienes quieran introducir cierto nivel de dificultad o quienes, como van explorando en sus capacidades eróticas, quienes asegurarse de que la parte que recibe los azotes siga siendo parte consciente del proceso sin perderse en la experiencia y en las sensaciones y así nos pueda seguir dando feedback. 

Podemos pedirle a quien azotamos que cuente los azotes, o bien que realice una pequeña tarea mientras azotamos (que escriba algo, que lo copie x veces…). Todas estas tareítas que requieren de concentración también se pueden enmarcar dentro de todo un juego de roles, pero eso te lo explicamos en el siguiente punto.

4. Level up 

Si ya habéis explorado las potencialidades y capacidades de con quien juguéis, es momento adecuado para un Level Up.

5. Contextualizándolo en un juego de rol

Hay escenarios eróticos en los que la escena de los azotes es casi un sine qua non, por ejemplo, la institutriz que cuida de menores en una Inglaterra victoriana, el maestro que castiga al alumnado rebelde en un colegio privado… seguro que hasta la estampa más Made in Spain de la bata de guatiné, los rulos y las pantuflas tienen su público. Hay a quienes meterse en un papel les ayuda a darle más chispa a la escena, ¿te animas?  

6. Incluyendo complementos

Esta vía la podríamos llamar de “diversificar sensaciones”. Hay infinidad de juguetes que se pueden combinar con una escena de azotes. Desde juguetes con vibración (pueden ser balas, vibradores… ) a otros no tan “amables” como unas pinzas para los pezones; que si van atadas con cadenas a algún punto pueden ser muy puñeteras si quien las lleva se mueve mientras le azotan, ¡a las ricas maldades! 

 

Expuesto todo esto, sólo nos queda mencionar algo que hemos obviado porque tenemos fé en nuestra peculiar audiencia; NO, no es necesario hacer todo esto para ser buen spanker o buen spankee. NO, no es necesaria tanta parafernalia para que os den el título de BDSMerx del año.

En este artículo hemos querido compartir ideas, juegos y trucos que están muy bien siempre y cuando repercutan de forma positiva en vuestra satisfacción y bienestar, en este proceso vuestro de exploración. Así que si probáis algo de esto y veis que no va con vuestro estilo, será igual de maravilloso porque seguís estando un paso más cerca de conocer vuestros deseos y vuestras peculiaridades. ¡Feliz día del spank, peculiares!