Derecho a ser, derecho a sentir

Lamentablemente, seguimos recibiendo terribles noticias de chicos y chicas que se siguen dejando la piel y la vida, literalmente, en esta carrera de obstáculos

16 de febrero de 2018

Igor Nabarro Brea

Se cumple un año de la magnífica campaña realizada por Chrysallis Euskal Herria para visibilizar y concienciar acerca de la realidad de los niños y niñas en situación de transexualidad, y también se cumple un año de la funesta y vergonzosa contracampaña de HazteOír negando esta realidad y colaborando con la aparición y radicalización de la intransigencia, el desprecio, la discriminación y la invisibilización de las mujeres y hombres, niños y niñas que no son lo que alguien decidió que tenían que ser.

Lamentablemente, después de este año seguimos recibiendo terribles noticias de chicos y chicas que se siguen dejando la piel y la vida, literalmente, en esta carrera de obstáculos. Carrera, en la que ellos, al igual que el resto de niños y niñas, solamente querían y necesitaban que les dejasen ser. Que les respetasen y les valorasen tal y como eran y como sentían.

Pero mientras haya quienes desprecien esta realidad y traten de imponer su ignorancia e intransigencia a la sociedad, mientras desde posiciones –en principio antagónicas– confluya un discurso de negación de la identidad de estas niñas y niños, mientras quienes tengan la capacidad, la posibilidad y las herramientas para impulsar la educación, el conocimiento, el respeto a la diversidad, sigan mirando hacia otro lado, estos hombres y mujeres, estos niños y niñas y sus familias tendrán que seguir peleando y viviendo situaciones de verdadero estrés e impotencia.

A todas estas familias solamente nos queda decirles que no están solos. Que les valoramos, les apoyamos y les queremos. Qué son inspiración para nosotros y nosotras y para muchísimos padres y madres, niños y niñas, mujeres y hombres de todo el mundo. Y que nos van a tener a su lado siempre que nos necesiten.

 

Chrysallis Euskal Herria

La mañana del 15 de febrero las familias de Chrysallis Euskal Herria recibíamos en el whatsapp en el que compartimos nuestras alegrías y tristezas, la peor de las noticias. Ana nos comunicaba que había encontrado a su hijo Ekai muerto. 

El inmenso dolor de Ana y Elaxar es también el nuestro, al igual que lo han sido sus batallas. Batalla por lograr el cambio de nombre en el registro; batalla por recibir en  la “unidad de género” de Cruces el tratamiento hormonal que necesitaba y que nunca llegó; batalla por conseguir que en su instituto se realizara la formación para que la comunidad escolar pudiese comprender su realidad y así poder respetarla, y que no se hizo...un címulo de batallas cotidianas. Demasiadas para un adolescente, en este caso. Esta batalla la hemos perdido como sociedad y a Ekai nadie puede devolverle ya la vida.

Pero vamos a seguir luchando. Por la memoria de Ekai. Por aquellos chicos y chicas que siguen esperando a recibir en el Hospital de Cruces el tratamiento que necesitan. Por aquellas chicas y chicos a quienes han denegado el cambio de nombre. Por todas esas niñas, niños y jóvenes a quienes se les está negando una y otra vez su identidad. Por los que vendrán detrás. Por una ley que les proteja. Por una sociedad informada que comprenda y acepte los hechos de diversidad y en la que estas chicas y chicos puedan crecer, puedan desplegar todo su potencial, puedan vivir. Para que nunca, nadie, tenga que volver a pasar lo que Ana y Elaxar están pasando. Con lágrimas en los ojos, Ana, Elaxar eta familia, maite zaituztegu. 

 


 

Otsailaren 15eko goizean Chrysallis Euskal Herria taldeko familiek albisterik beltzena jaso genuen gure poztasun eta tristurak partekatzeko dugun whatsappean. Anak bere semea Ekai hilik topatu zuela esaten zigun. 

Anaren eta Elaxarren min amaigabea gurea da ere, gureak diren bezala haien borrokak. Erregistroan izen-aldaketa lortzeko borroka, Gurutzetako “genero unitatean” inoiz heldu ez zen behar zuen hormona-tratamendua jasotzeko borroka, institutuan bere errealitatea ulertu eta ondorioz errespetatzeko egin ez zen informazio-saioa ematea lortzeko borroka… Eguneroko borroka asko. Nerabe batentzat gehiegi oraingoan. Eta borroka hau gizarte osoak galdu dugu eta Ekairi ezin dio inork bizitza itzuli.

Baina aurrera jarraituko dugu. Ekaigatik. Gurutzetako ospitalean behar duten tratamendua jasotzeko oraindik zain daudenen neska-mutilengatik. Izen-aldaketa ukatua izan dutenen neska-mutilengatik. Direnak izatea behin eta berriro ukatzen zaien ume eta gazte guzti horiengatik. Atzetik etorriko direnengatik. Babestuko dituen lege baten alde. Aniztasuna ulertu eta onartzen duen gizarte informatu baten alde, neska-mutil hauek dituzten ahalmen guztiak garatzea ahalbideratuko duena. Inoiz, inork, Anak eta Elaxarrek duten mina izan ez dezan. Malkoak begietan, Ana, Elaxar eta familia, maite zaituztegu.

 

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