La transexualidad se sigue tratando como una patología

 Chrysallis EH, la Asociación de familias de menores en situación de transexualidad, denuncia la situación crítica en la que se encuentran los adolescentes que necesitan acceso a tratamientos hormonales

21 de octubre de 2017

Chrysallis Euskal Herria

Con motivo del Día Internacional de Acción por la Despatologización Trans, Chrysallis Euskal Herria quiere recordar que en la Unidad de Genero de la Comunidad Autónoma Vasca, ubicada en el Hospital de Cruces, continúa patologizando la transexualidad, haciendo caso omiso a las directrices de la Guía de atención integral a las personas en situación de transexualidad editada por el Gobierno Vasco en 2016. Quienes acuden a este servicio quedan a merced de un psiquiatra que determinará si se le da o no el tratamiento solicitado según sus criterios diagnósticos basados en el DSM (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales).

Las familias de menores en situación de transexualidad sabemos que nuestros hijos e hijas no sufren ningún trastorno mental y que la identidad no se puede diagnosticar. Por ello solicitamos un modelo de atención sanitaria semejante al del servicio Transit, centro de referencia de la sanidad pública catalana para la atención a la salud de las personas trans. Este modelo, que está basado en la atención primaria, atiende las necesidades de la persona y donde el acceso a los tratamientos requeridos no depende de la aprobación de un psiquiatra, ha servido de referencia para el diseño del nuevo servicio de atención para personas transexuales que pronto verá la luz dentro de los Servicios de Salud de la Comunidad Foral de Navarra.

En estos momentos en la CAV hay menores transexuales que están acudiendo a la unidad de Cruces y cuyas necesidades no están siendo atendidas. En el caso de algunos adolescentes que solicitan con urgencia bloqueadores o tratamientos de hormonación para evitar el desarrollo de caracteres sexuales no deseados, se les está dando cita a seis meses vista, lo que está generando gran sufrimiento e incluso en algunos casos les está llevando a plantearse si quieren vivir.

Al igual que en su día sucedió con otros colectivos, deseamos que las personas transexuales dejen de ser tratadas como enfermos mentales y que la condición de nuestros hijos e hijas se entienda como lo que es: un hecho más de diversidad. Exigimos que los servicios públicos de salud atiendan las necesidades de las personas transexuales, sin tutelas psiquiátricas, en igualdad de condiciones que el resto de la población.

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