AMORES NO CONVENCIONALES

Lo único que siempre permanece es que queremos a quien queremos. ¿Quiénes somos los demás para decir a quién debemos querer y a quién no? ¿Por qué ese empeño de normativizar a los sujetos y a los objetos de deseo? ¿Por qué seguir pautando y esgrimiendo a la pareja ideal? Hace poco mi profesor y compañero dijo esta frase y creo que no hacen falta más explicaciones: muchas cosas que fueron pecado y vicio, luego fueron enfermedad y ahora delito.

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INDECISA NO, 'ANVICIOSA', UN RATO

Ser mujer sigue siendo una realidad bien distinta de otras. A pesar de la existencia de referentes divergentes de ‘la prototípica mujer que aspira a casarse, tener hijos y una tranquila vida monógama’; las mujeres hedonistas siguen en el punto de mira. Como sucede con mujeres no heterosexuales (por mencionar sólo uno de los colectivos afines, que hay más), a las mujeres hedonistas se nos ‘permite’ existir, siempre y cuando aceptemos algunas premisas. He aquí unas cuantas:

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EL HECHO INTERSEXUAL HUMANO

Parece ser que en esto de los sexos hay una especie de acuerdo evocador, tal que cuando se habla de los sexos se sabe a qué se está haciendo referencia. Sin embargo, me permito dudarlo. No paro de escuchar a sexólogas y sexólogos hablar de los hombres y de las mujeres como si unos fueran una cosa y las otras, otra. Se dedican a dar brochazos rosas y azules y si apuras, y según el foro, sacan pinceles más sutiles y tonos más variados pero siempre parecen intuirse únicamente dos lienzos posibles. 

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MI CUERPO, MI CAMPO DE BATALLA

No tenemos cuerpo, somos cuerpo y habitamos en él. La razón, las emociones, las sensaciones, la moral y los deseos cohabitan juntos; a veces en armonía y otras veces en pie de guerra, pero están condenados a convivir. El cuerpo es el mapa de la sexualidad y la piel, el órgano sensitivo que lo recorre de arriba abajo, nos proporciona sensaciones y sentimientos. La piel adquiere, por lo tanto, memoria propia porque en ella se van tatuando nuestras biografías corpóreas. Desgraciadamente, el control sobre nuestros cuerpos siempre ha sido algo muy goloso para la sociedad patriarcal. Por ello, se han convertido en un campo de batalla.

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¿SOMOS SIEMPRE LAS VÍCTIMAS?

Hemos crecido con cuentos que siempre muestran a buenas y malos, malas y buenos. Parece que existen dos tipos de personas en el mundo, las que van al cielo y los desterrados al infierno. Cuando eres cría, intentas ver tu persona en alguna de estas categorías y empleas el mayor esfuerzo para demostrar que perteneces a ella.

Muchas de ellas han creído ser las malas de la película y como son tan buenas actrices y en el fondo, obedientes, cumplen su papel a la perfección. Solo así alguien les mira y se sienten algo en el mundo. Son capaces de enterrar las demás facetas para solo mostrar aquella que creen les hace ser alguien, alguien visible y reconocida.

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¿SOY NORMAL?

Nos hemos convertido en curas, abogados y jueces. Individuos que dicen lo que está bien o mal, lo que moralmente es bueno o malo, lo que legalmente nos va a condenar a la cárcel o no, lo que nos llevará a un manicomio o debajo de un puente. La sociedad, nuestra biología, la cultura a la que pertenecemos, incluso nuestra economía, nos ha impulsado a la horrible idea de que existe la normalidad. Nos ha llevado a la obligada obligación de diferenciar lo bueno, lo beneficioso, lo sano… de lo malo, lo nocivo. Lo patológico.

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DEBES SER

Las expectativas nos acechan desde que salimos del vientre de nuestras madres. Las hay de mil tipos y colores: las que solo se visten de azul, las que van de rosa, las que son de talla única, las que nunca están contentas, las que nos hacen llorar... Incluso he oído que hay algunas muy indiscretas que entran en la cama, a tu lado. Sí, sí, sin consultar ni nada. Van desordenando todo lo que pillan y te deja ahí tirada, con todo el follón.

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BE YOURSELF

Mido 1,73, peso 57 kilos, tengo poco pecho y en general pocas curvas. Me maquillo (cuando me apetece), me depilo (a veces) y me gusta cuidarme (si tengo tiempo). ¿Qué por qué os cuento esto? Porque estoy preocupada. Según los cánones de belleza que hoy día se consideran o están dentro de la etiqueta ‘mujeres reales’, yo no entro. Así que no hago más que preguntarme: ¿yo no soy real?¿Qué son realmente las mujeres reales?

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MÁS SOMBRAS QUE LUCES

Esto es una crítica a la película ‘Cincuenta sombras liberadas’. ¡Alerta de spoiler! Antes de nada decir que esto no es precisamente una crítica a cómo está rodada la película o a cómo han recogido la historia de amor. Esto es una crítica a varios de los mensajes subliminales y no tan subliminales que recoge la película. Soy consciente del revuelo y el referente que está siendo este film para muchos adolescentes y no tan adolescentes, y es por eso por lo que me gustaría aclarar unas cuantas ideas que están recogidas de manera, a mi parecer pésima, en cuanto a lo que una relación es o supone.

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SÉ LA PAREJA PERFECTA

Busca a tu media naranja. ¿Sois compatibles? Medio limón o naranja entera. Sé esa persona con la que alguien quiera estar para toda la vida. Lo importante es elegir bien a la pareja. A tomar por el trasero. Perdonad el eufemismo, según Google he de ser educada para encontrar a mi pareja perfecta. En fin. Muero de la risa al escuchar estas frases y más ahora en pleno febrero. Parece que no hay otra época del año para ser romántico ni hablar de pareja. Y aquí estoy yo con este titular. ¡Menuda paradoja!

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¿EN QUÉ SE PARECE UN ORGASMO A UN POKEMON?

Muchos pensaréis que se me ha ido. Que las pocas neuronas hábiles que me quedaban se han esfumado y la contaminación ha podido con mi raciocinio. Pero no, os lo pregunto en serio, ¿en qué se parece un orgasmo a un Pokemon?

Mirad, cuando Pokemon empezó a televisarse, allá por una época que no quiero ni recordar porque me siento muy vieja, había sólo 150. De hecho, cuando empezabas tu andadura de entrenador Pokemon tenías que elegir entre los tipos más habituales: agua, tierra y fuego.

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LA PRUEBA DEL ‘ALGODOM’

Las redes no se incendiaron. Es lo que tiene pertenecer al lado oculto del deseo. Hay que conseguir muchos followers para que los problemas de tu comunidad importen y trasciendan. Y hace falta aún más ruido para que se genere debate y los problemas de algunas personas sean considerados problemas que importan a todo el mundo.

Sin embargo, quedamos en el mundo amantes de las causas perdidas que no sabemos callar ni bajo el agua. Amantes como yo que hoy quiero agradecer la denuncia pública vía Twitter que hizo @BitchciousDoll de los ‘consejos’ que daba ‘un ser’ en Fetlife y aprovechar para traer un artículo que nos guíe en el sentido opuesto.

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LA PATOLOGIZACIÓN PERJUDICA SERIAMENTE SU SALUD

La tendencia actual parece mostrar que la patologización de la vida cotidiana está de moda. Hemos interiorizado la presencia de los diagnósticos en nuestras vidas, aquellos que son capaces de describir cada comportamiento cotidiano y enjuiciarlo. Es sabido el poder que tienen los diagnósticos en nuestras vidas.

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LO PERSONAL ES POLITIZADO... Y ¡HAY QUE DEFENDERLO!

Lo personal es político. Esta es la frase con la que Kate Millet abanderó los inicios del feminismo radical y que a día de hoy nos está trayendo algunos líos. Lo personal es, de hecho, politizable y, de facto, politizado. Esta circunstancia es de sobra consensuada y no requiere de justificación alguna.

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