¿Es machista un piropo?

¿Es machista un piropo?

24 de febrero de 2019

Isilla LM

Llevamos unos años en los que, sobre todo por las redes sociales, circulan comentarios donde, mayormente mujeres, critican los piropos. Los criminalizan, los tachan de machistas o hacen campañas para prohibirlos.

Se suele hablar que es un tema educacional; no se ha formado a los hombres en el respeto, no han crecido con esa palabra que está tan de moda: empatía. Se dice que son comentarios vulgares, soeces, que no aportan nada, incluso que pueden llegar a ser abusivos, violentos, que cosifican y que se pueden tildar de agresiones sexuales verbales, sobre todo si la frase en cuestión lleva contenido sexual implícito.

Quizá haya que partir por matizar qué es contenido sexual. Pero si lees artículos de esta revista sabrás la línea que llevamos las que por aquí colaboramos, donde siendo todxs seres sexuados y es imposible no serlo, lo que definimos como sexual para lxs sexólogos es un poco más complejo que lo que se suele comentar por los demás espacios de divulgación sexológica.

Sin meterme ahora en ese asunto voy directa al meollo. ¿Es machista un piropo? ¿Es violento? ¿Es una agresión sexual hacia las mujeres? Pues si esperabas un sí, creo que no vas a seguir leyendo con los mismos ojos. Pero tampoco te voy a decir un no. Verás, como todo en la vida, existe una escala de grises, hay matices y peculiaridades, donde no podemos generalizar. Porque cada ser humano es único y se va sexuando a medida que la vida va pasando.

Nosotrxs lxs sexólogxs, no deberíamos ser ni jueces, ni moralistas, ni deberíamos decirle a la gente lo que es bueno o malo. Quizá habrá que ver cada caso particular para definir si una frase gritada por la calle a alguien que pasa y que probablemente no vas a volver a ver, puede ser violento per sé.

Pese a que el blanco y negro es la tendencia general a la hora de hablar sobre muchos temas, (o conmigo o contra mí), a mí me gusta más ver que dependerá todo de la persona, del momento, del lugar, del estado de ánimo, del atractivo del piropeador, de la forma de decirlo, de los gestos y el lenguaje no verbal… en fin, hay tantas variables que me parece curioso como hay gente que se dedica a inculcar que una frase o palabra es agresión.

Probablemente si eres mujer y lees esto, habrá un alto porcentaje de vosotras donde al menos una vez en la vida te hayan echado un piropo. Ahora vamos a hacer un ejercicio práctico. Piensa cómo te sentiste cuando te dijeron eso, (si son muchos intenta acordarte de todas esas veces). Piensa si estabas contenta y escucharlo te sacó una sonrisa; si tenías un día un poco bajonero y te alegró oírlo; si estabas un poco cabreada y eso remató el día cabreándote todavía más; si le contestaste alguna vulgaridad o le respondiste educadamente; si estabas sola; si era de noche o de día; si te sentías guapa; si te lo dicen a diario. Piensa si el que soltó el piropo estaba solo; estaba trabajando y pasabas por ahí; era un tipo atractivo; si era un entorno de ocio como bares; si lo soltó de repente sin conocerte o si ya había conversación previa; si te lo dijo por escrito o en persona…

En definitiva, hay un montón de características donde no se puede unificar tan fácilmente. Que alguien nos diga algo bonito o destacable de nosotras, en general se recibe mejor que si sueltan cualquier cosa un completo desconocido. Pero ahora piensa un segundo: en este ejercicio es probable que hayas reparado en todos esos hombres con los que te has cruzado, y han sido más o menos agradables. Pero si yo hago el mismo ejercicio, no sólo me vienen a la cabeza hombres que sueltan lo primero que se les ocurre; muchas veces los he recibido de mujeres donde me sueltan un Guapa, o Cariño, o Preciosa, sin haberme conocido ni haber hablado anteriormente. Un piropo es un piropo, da igual que te lo diga el vecino, o que te lo diga tu mejor amigx, o tu prima la del pueblo. ¿O acaso, entonces, más que criminalizar o prohibir el piropo, lo que se pretende es etiquetar a (según el criterio de a saber quién), un tipo como machista, diciendo lo mismo que te diría tu amiga Julia?

Entonces, ¿qué es lo que nos remueve o nos disgusta del piropo? ¿Que el tipo que no nos conoce de nada resalte una característica generalmente física de nuestro cuerpo sin que le hayamos dado permiso? ¿Que no lo puede hacer porque eso no está bien ya que ofende y molesta a la persona que lo oye? ¿Quién cataloga de lo que es ofensivo? ¿Quién decide que una frase incluye contenido sexual? ¿Es más sexual decir la palabra coño que la palabra ojazos? ¿Porque es genital? ¿Alguien le ha preguntado a una mujer, que le gusta que la piropeen, cómo se siente?

Yo no vengo a decir a nadie si un hecho hacia otra persona ofende o no, porque dependerá del criterio de cada unx. Ni tampoco a defender o criminalizar al piropeador. Sólo me gusta que se haga el ejercicio de ponernos en el lugar de otras realidades. Pero no sólo la mía, o la que me justifica, o la que da más razones. También la que no opina como yo, la que sus vivencias han sido mayormente positivas, la que ve con buenos ojos ese tipo de comentarios. Seamos capaces de contemplar que no sólo la vida se ve desde mis ojos, sino que hay tantas posibilidades como personas existan.

Y algo importante en lo que ahora no me voy a detener, pero suelto para que haya una reflexión: ¿es más ofensivo si el hombre que nos dice un piropo nos da rechazo, no nos parece atractivo, no es nuestro tipo? ¿Es más ofensivo si dice “Qué ganas de follarte” o si por el contrario dice “Ojalá ser papel para envolver ese regalo”?