¡Cambia de lugar para hacerlo!

 

Olvidaros de la comodidad de la cama. Salid de vuestra zona de confort. Atreveros. En ocasiones pensamos que si una pareja está perdiendo chispa hay que avivar el fuego con juguetes o posturas nuevas, pero ¿y si cambiáis de lugar?

Melanie Quintana Molero 

A veces es tan simple como eso. Ponedle un poco de uis, que nos van a pillar con otro poco de ¡qué vergüenza! ¿Enserio lo vamos a hacer aquí? Y pum, arriba con la libido, abajo con la ropa interior. ¿Preparados para la magia de lo espontáneo?

Coged papel y boli porque aquí os dejamos diez lugares donde podéis probar a hacerlo. Si sois de los que aterrizan aquí por casualidad o por interés os animamos a que probéis alguno de ellos. Si sois peculiares os retamos a que cojáis esta lista y la vayáis tachando, uno a uno (Para pasar de ser un desconocido a formar parte de esta familia tan peculiar solo tenéis que seguirnos y sumaros a nuestra alocada vida erótica).

En fin, con todo el calentón, con todo ese ardor repentino que nos sube de los pies a la cabeza o que nos baja la cabeza a los pies, y con esa mirada de tu pareja, esa que te dice ¿puede ser aquí? ¿puede ser ahora?, nos proponemos complacer en:

1. LA PLAYA: Este es fácil. Esperad a que anochezca, coged una toalla y dejad que os iluminen las estrellas y que la música que os acompañe sean las olas (esto si que es una cita romántica y no una cena en un italiano). Para los más atrevidos también existe la posibilidad de hacerlo de día de forma disimulada o totalmente descarada, ¿por qué no?

2. EL DESCANSILLO DE LA ESCALERA: Para los más fiesteros e impacientes seguro que este lugar ya está tachado de la lista. ¿A quién no le ha pasado de subir a casa con su pareja después de una noche de fiesta y no llegar a meter la llave en la puerta antes de jugar a tocaros, besaros…revolcaros por las escaleras?

3. EL MONTE: Una escapada rural. Algo que iba a empezar siendo un plan “tranquilo” y que acaba convirtiéndose en algo de lo más excitante. Podéis probar y explorar los distintos lugares que os ofrece el aire libre y la naturaleza. PD: El verdín no se quita muy bien de la ropa… ¡Cuidado con el desenfreno!

4. UN MUSEO: Llamémosle sexo cultural. Con que tengáis en mente tres cosas os vale: Las cámaras de seguridad, los guardias de seguridad y los baños con seguridad (ojo con los pestillos que se atascan, que luego hay que dar explicaciones).

5. UN ASCENSOR: Todo el que haya visto o leído 50 sombras de Grey sabe de lo que hablamos. Masturba a tu pareja en el ascensor, con o sin gente, de manera disimulada. Provócale. Excítale. Haz que pierda la cabeza. 

6. LOS BAÑOS DE LA BIBLIOTECA: Estudiar a veces agobia, aburre, carga la cabeza y si estás con tu pareja en el mismo sitio por qué no tomaros un pequeño descanso para descargar libido y cargar adrenalina. Meteos en uno de los baños y intentad que no se os oiga mucho, no vaya a ser que distraigáis al resto.

7. UNA FIESTA CON LA FAMILIA: Esperad a que todos estén distraídos y no se note mucho vuestra ausencia. Jugad a meteos mano en una habitación. Eso sí, que una de las cuatro manos sujete la puerta de la habitación, a menos que os mole el rollo exhibicionista.

8. UN CONCIERTO: Poneos uno delante del otro, mezclaos entre la gente, dejad que os aprisionen y que eso os sirva de camuflaje. Jugad a meter la mano por debajo de la falda de quien este delante y que chille.

9. EN EL COCHE: Quién no tenga casa propia seguro que ya lo ha probado, pero para los que sí que tengan casa propia os animamos a salir de la rutina y hacer del coche un picadero.

10. EN UN RESTAURANTE: Bajo la mesa y por encima de la ropa. En un lugar público y de manera disimulada probad a meter la mano debajo del mantel y acariciarle hasta que no pueda más. Jugad con los dedos, explorad sus límites.

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