Deliciosa ceguera

¿Cuál es el sentido que más utilizamos? Es probable que alguna vez te lo hayas preguntado y también que si debatiéramos sobre esto no estuviéramos todos de acuerdo. Un equipo de científicos en Alemania, dirigidos por Lila San Roque del Instituto Max Planck, una organización independiente y sin ánimo de lucro, también se lo preguntó. El resultado del estudio: la vista. De hecho, concluyeron que en España la jerarquía de los sentidos es: Vista, Oído, Gusto, Tacto y Olfato. Sea como fuere, lo que hoy os propongo es potenciar los demás sentidos y en concreto el del gusto. ¿Cómo? Con un juego en pareja donde uno le tape los ojos al otro y le dé de comer. ¡Qué sencillo!, pensaréis. Pero el juego no se queda ahí. He aquí mi propuesta.

Melanie Quintana Molero 

Necesitas:

Ser un ninja

Que nadie se entere de que estás preparando el juego

Tener ganas de sorprender

Y de probar cosas nuevas

Espacio agradable

Que os haga sentir bien

Play List de música ambiente

Podéis hacerla a vuestro gusto o bajaros alguna nuestra

Venda para los ojos

Cuanto más oscura, mejor

Recetas

Os dejamos algunas opciones, aunque el límite está en vuestra imaginación

 JUEGO PASO A PASO:

PASO 1: El más complicado. Que vuestra pareja no sepa que va a disfrutar de esta experiencia. Cuanto más sorpresa sea, mejor. Sin expectativas.

PASO 2: Decidir qué vais a cocinar. Os recomiendo jugar a probar algo de contraste, o algo que no haya probado todavía. Dulce y salado, por ejemplo. Lo que sí os puedo recomendar es que cuanto menos líquido sea menos dificultad tendrá el llevarlo del plato a la boca. Eso no quiere decir que no podáis jugar con ello, pero va a vuestra cuenta y riesgo.

PASO 3: Cocinar todo esto sin que se entere. Sí, soy una pesada, pero es importante.

PASO 4: Preparar la casa acorde a la experiencia. Aunque vayamos a intentar potenciar el gusto eso no quiere decir que no les demos placer a los demás sentidos. Si cuando entra por la puerta le invade un olor rico, una música excitante o una temperatura agradable, seguro que lo disfruta más.

PASO 5: Explicarle, sin que vea la comida, que le vas a tapar los ojos con una venda y le vas a dar de comer o de cenar. Le vendas los ojos y, muy amablemente, guiándole con tus manos, le acompañas a donde se va a sentar para disfrutar del festín. Ese día no tiene por qué ser en la cocina. Improvisad.

PASO 6: Poco a poco, sin prisa, para que le dé tiempo a disfrutarlo, le vas ofreciendo la comida. Puedes llevárselo directamente a la boca o dejar que sus manos toquen la comida antes de ingerirla. Saber, conocer, disfrutar de la textura de lo que comemos es toda una experiencia. De vez en cuando podéis ofrecerle vuestra boca o untaros algún sabor en los labios para que continúe la experiencia.

PASO 7: Lo que hagáis después es cosa vuestra. Puede dar pie a una conversación increíblemente estimulante o a comer otras cosas. Placeres varios. Jugad.

PASO 8: Al día siguiente proponle que otro día te sorprenda a ti con la misma experiencia. Al fin y al cabo, seguro que es una deliciosa ceguera.

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