La sirena que cantaba a la rana

16 de noviembre de 2017

Lucia Sumillera

Desde que nacemos la sexualidad forma parte de nosotros, y, al igual que muchos otros aspectos de nuestra vida diaria, es necesario que la sexualidad se eduque.

La educación sexual sigue sin estar integrada dentro del currículo educativo, y más aún cuando nos referimos a niños y niñas que cursan educación Infantil o el Primer nivel de Primaria.

 Las familias tampoco suelen abordarla, y aquellas que lo hacen esperan a edades más tardías. Pero, ¿cómo hacerlo?

Utilizando el potencial educativo de la literatura infantil, concretamente, el cuento. Los cuentos son una herramienta muy poderosa de transmisión educativa, especialmente por su carácter lúdico y placentero, permite cultivar el terreno de la fantasía. Además, proporciona una vía de comunicación directa con la persona que lee y la que escucha, abriendo caminos de diálogo y comunicación.

El cuento puede ser empleado como un recurso para ofrecer educación sexual. En este caso, su finalidad es poder hablar y tratar la sexualidad de cada niño y niña proporcionando cauce a su curiosidad y ofreciendo información sin temores dando alas a su imaginación.

La sirena que cantaba a la rana” recoge en sus páginas una mirada abierta y diversa de la sexualidad a través de un texto sencillo, pero directo. Encontraremos preguntas y pequeños sobres con curiosidades que nos servirán para profundizar en los contenidos y favorecer un diálogo fluido. Además, habrá espacios en los que los niños y niñas puedan jugar, tocar y divertirse con los distintos colores y texturas.

El tipo de educación va cambiando, pero es necesario que la sexualidad sea tomada en cuenta. No sólo dentro de los centros educativos sino en las familias, en el hogar, educando desde el vínculo, la aceptación y la comprensión. Favoreciendo que los niños y niñas razonen y saquen sus propias conclusiones para que en un futuro sean capaces de tomar decisiones.

Socialmente tenemos un reto que superar, aceptar la sexualidad de los niños y niñas tal como ellos o ellas la viven y expresan. 

¡Este precioso cuento busca EDITORIAL!