¿Sabías que hubo un tiempo en el que existió la prostitución sagrada?

Prostitutas sagradas @somospeculiares

2 de octubre de 2019

Melanie Quintana Molero

Se llamaban hieródulas, y se les reconocía en culturas antiguas (como Mesopotamia, Siria, Fenicia y Asia Menor) como símbolo de fertilidad. Hieródulas viene del griego y significa “esclavas del templo” o “esclavas sagradas”, esta era la denominación del grupo de mujeres sacerdotisas de la diosa Ishtar.

Los fieles que querían acudir a adorar a la diosa, que era símbolo de fertilidad y amor, para rogarle por sus cosechas y ganado, tenían que tener contacto sexual con las sacerdotisas, de esa manera, se aseguraba que el sexo realizado según unos rituales sería agradable a la diosa y les daría abundancia. Estos hombres antes de irse del templo tenían que dejar un tributo, por eso se les llama “prostitutas sagradas”.

Al contrario que las prostitutas tradicionales eran tenidas en gran estima y respeto en la sociedad de su tiempo. De hecho, solo las más hermosas, devotas, íntegras e inteligentes eran aceptadas, y eran cientos las que trataban de ser admitidas. Su entrenamiento se iniciaba desde muy jovencitas, pero solo llegaban a tener sexo con penetración a partir de sus primeras reglas.

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También se les relaciona con Afrodita, la diosa del amor. En crónicas antiguas aseguran que en su templo de Corinto había cerca de un millar de hieródulas que practicaban lo que llamaban prostitución religiosa o ritual. También existieron y se les relaciona con el templo de Erice, en Sicilia.

Todas ellas eran mujeres libres que adoraban a la Diosa Afrodita, se ofrecían libremente y recibían una suma considerable por sus actividades amatorias, pero no estaban obligadas a practicar sexo, ellas elegían y decidían si querían o no, con qué clientes o la cantidad de bienes o propiedades que recibían; incluso podían decidir no recibir nada si el devoto era de su agrado.

De hecho, para aquello/as con mucha curiosidad por la terminología, en muchas culturas la palabra “loba” está relacionada y equivale al sustantivo “prostituta”. ¿Por qué? Por los ritos que se hacían cada año en honor al dios Fauno Leperco. Cada febrero eran las llamadas lobas o originalmente “lupas” las que ejercían la prostitución sagrada con los sacerdotes de este dios, los luperci, en el Ara Máxima. De aquí precisamente deriva “lupanar”, que se emplea para referirse al prostíbulo (burdel o casa de citas).

Hoy día el término más habitual para referirse a las mujeres que practican la prostitución es “puta” y es poco habitual que se les llame lobas o se conozca el término hieródulas. Pero son muchos los nombres por el que se reconoce y se ha reconocido a lo largo de la historia esta actividad o actividades similares. Aquí podemos nombrar unas cuantas:

Escort que procede del italiano scorta, “acompañamiento”, y actualmente se conoce como “dama de compañía”, son mujeres que se contratan como damas de compañía, con o sin servicios sexuales. Canaanitas, referencia bíblica, en el tercer milenio antes de Cristo, en Babilonia todas las mujeres tenían la obligación, al menos una vez en su vida, de acudir al santuario de Militta (la Afrodita griega) para practicar sexo con un extranjero como muestra de hospitalidad, a cambio de un pago simbólico; así es como se les conocía a estas mujeres. Rameras, las prostitutas en la Edad Media marcaban sus aposentos con ramos de flores para distinguir sus establecimientos, de ahí el nombre “rameras”. Cortesanas, nombre que funcionaba como un delicado eufemismo para disimular el papel de las prostitutas de lujo en la Europa medieval. Meretriz, se conocía por este nombre a aquellas mujeres que mantenían una relación erótica a cambio de una cantidad de dinero.