De Peculiares

Ladrones de besos

Ladrones de besos

21 de diciembre de 2018

Isilla LM

Vengo observando desde hace un tiempo a los ladrones de besos. Sí, esos que cuando tú estás ahí en tu inopia, tan tranquila, a tu rollo, probablemente bailando o hablando con un chico pensando que sólo está siendo majo contigo, que le has caído bien, que le pareces interesante, que le resultas divertida o que piensas que está hablando contigo porque cree que eres alguien con quién poder hablar de cualquier cosa; y entonces así sin más, precipita su boca con la tuya y casi nunca te advierte.

Pocos son los que te avisan y menos los que te preguntan si te pueden comer la boca, y entonces llega la reacción. Mayoritariamente de sorpresa. Y ¿cómo decir que no a un beso?, que suelen ser agradables, dulces y tiernos. Pues ahí es cuando entra en juego lo que a ti, receptora de aliento, te apetece.

A veces crees que con tu comportamiento has podido confundir al ladrón, haciéndole creer que ser simpática es sinónimo de que chorreas por él. A veces sientes alivio porque en verdad te morías de ganas de que pasara. Otras, es tan inesperado que te planteas mirar a ese ladrón con otros ojos. Y dices: why not?

Sigue siendo complicado discernir en muchas ocasiones quién ha sido el provocador y quién el provocado, ¿no? Cada unx tiene sus técnicas de seducción. Lo jodido es cuando desconoces las propias porque piensas que en verdad no haces nada para que te roben un beso.

Los besos robados a veces conducen a descubrir personas bonitas, seres maravillosos que te hacen el ratito más agradable. Pero un riesgo que corre el ladrón es encontrase un NO. Y llega un momento incómodo para ambos. Si eres sutil a veces no basta e insisten. Porque creen que en realidad te estás haciendo la dura. Y entonces sin ser borde, te posicionas y reiteras que NO.

La infinita mayoría lo deja estar, a veces te preguntan por qué. Pero casi siempre se queda en una anécdota y sigues con la conversación. Pero unos pocos insisten y piensan que en realidad que te besen es lo mejor que te va a pasar esa noche. Y entonces es cuando te tocan los ovarios y ya te sale la vena macarra.

Para que quede claro, ya que hay algunos que no lo entienden, estos son los motivos por los que podemos decir NO a un beso robado:

  • Porque ese ladrón no te gusta tanto como para intercambiar saliva.
  • Porque no es el momento más oportuno ya que en verdad tú lo que quieres es comerle la boca a otro.
  • Porque a veces te pilla tan de sorpresa que la reacción es huir.
  • Porque, aunque tu cara sonríe en realidad te estás muriendo de pena porque quien tú quieres que te bese no sólo no lo hace, sino que además te ignora soberanamente.
  • Porque le huele el aliento.
  • Porque estás de caza y él no estaba en el menú.
  • Porque no tienes cuerpo para dar amor.
  • Porque no le puedes gustar a todo el mundo, no eres una croqueta*.
  • Porque estás de fiesta y no quieres liarte en ese momento.
  • Porque podría ser tu hijo.
  • Porque no te sale del coño.
  • Porque si dices NO e insisten y sigues diciendo NO, empiezas a ser cansino y peligroso.
  • Porque te gustan las ladronas.
  • Porque que seas agradable y sonriente no significa que prestes tus labios a todo quisqui.
  • Porque sabes que después de un beso robado puede que venga algo más íntimo y no te apetece llegar a ese punto.
  • Porque no te has depilado.
  • Porque estás enferma.
  • Porque estás triste.
  • Porque estás piripi.
  • Porque NO, y punto.

También es un error pensar que si ya hubo besos antes cómo no los va a haber siempre. Que te besen un día no significa que siempre quieran. Y cada unx tiene sus pajas mentales en la cabeza como para saber lo que sentimos en cada momento. Así que esto de besar sin pedir permiso es complicado.

Todo depende de la actitud del besado. Si te siguen besando es que vas bien. Si te quitan la cara, te estás precipitado al vacío. Si dudan no saques la artillería hasta que estén seguras de que quieren que las beses.

Es importante también cómo te tomes todo esto. Si es con humor y de forma natural: cero problemas, besar es bien, besar y que te besen es muy bien, que te besen sin esperarlo y que te guste es bien, besar y que quieran seguir intercambiando saliva es fetén.

Y, por cierto, decir NO cuando mueres por un Sí, confunde y te deja con las ganas. Está claro que no hay que hacer un drama por un beso robado, pero hay que tener en cuenta todo lo que ha rodeado ese momento. Y pensar cómo se han relacionado ambas partes para que eso pasara.

De Peculiares

Adiós verano, adiós vacaciones, ¿adiós pasiones?

¿La vuelta a la rutina nos deja sin pasión en la pareja?

8 de octubre de 2018

Norma J. Brau, Sexuenea

Ya hemos despedido al verano y muchos también hemos dicho adiós a las vacaciones. La vuelta al curro, al cole, la vuelta a todo. A todo lo monótono y repetitivo, la vuelta a la rutina. Al menos esta es la experiencia de gran parte de la población, por algo la gente dice que septiembre es ‘el lunes de los meses’. Pero y en lo sexual, en lo erótico, ¿es igual de horrible?¿Se acaban las pasiones tras el verano?

Está claro que los picaflores y sexploradores lo tienen mucho más complicado en la temporada otoño-invierno. Si lo tuyo es el ‘pim-pam, trucu-trucu’ de una noche, ahora hay menos fiestas populares y volvemos a los ‘antros’ de siempre. Pero no queremos hablar del reto de ser una persona hedónica en épocas menos vacacionales, sino del reto de ser una pareja relativamente estable.

Respondiendo ya a la pregunta, sí y no. Hay veces en las que la vuelta de vacaciones supone todo un cúmulo de responsabilidades a retomar que de repente se te pueden atragantar. Trabajo, o búsqueda del mismo, los niños, quien los tenga, criaturas no bípedas, responsabilidades familiares, vuelta al gym y similares… En el peor de los casos, pasamos de tener una vida tan estresante como la de Garfield a una como el Correcaminos.

Está claro que los cambios bruscos nos dejan, como mínimo, desorientados y ya, si son a peor, más ariscos. Pero no está todo partido y hasta en la peor de las ‘operaciones retorno’, hay luz al final del túnel y, para eso, os traemos cinco tips eróticos:

1. Ronronear no cuesta tanto: 

No descansar, roncar a pierna suelta y hacer miles de cosas otra vez agobia, pero tu entorno no tiene la culpa. No seas más arisco simplemente porque hayas tenido un día duro. Ronronea y pide mimos, te darás cuenta de que obtienes mucho más (sí, es un tip muy gatuno pero no sé de qué os extrañáis de una tía que se hace llamar felina).

2. Deja volar tu imaginación: 

El repetitivo día a día no se vence con ‘sexo soso para gente sosa’, criatura. Piensa en una de esas noches que tan idílica ha sido en tu relación y revívela. Si crees que necesitas algo más, explora en tu imaginación. Prepara con tu pareja una velada especial, daos tiempo, explorar vuestros deseos y vuestros cuerpos; ¡disfrutad perdiéndoos sin presiones!

3. Recuerda porqué elegiste a esa persona: 

Elegimos a nuestra pareja. Frente a otras personas candidatas o frente a la soledad. Fue nuestra preferencia. ¿Qué merecía tanto la alegría? ¿Cuáles son esas cosas que te engancharon? Seguro que si miras al ahora con cuidado también eres capaz de ver esas cualidades mágicas que te hechizaron. Valóralas, agradécelas. Y te darás cuenta de que las tuyas también lo son.

4. Los momentos a solas son tesoros: 

Una pareja necesita intimidad. No como eufemismo de ‘mandanga’, sino como ‘espacio propio y único. Los momentos para seguir conociéndoos y cuidándoos son imprescindibles para ello.

5. Ni insistencia, ni pereza; constancia:

Si quieres algo no esperes a que llegue por arte de magia, pero tampoco entres en bucle repetitivo. Eso no seduce. Una relación se mima día a día y sólo de ese pequeño gesto diario llega otra vez el dinamismo, la inspiración, la cercanía.

Así que, ya sabes, keep calm y recuerda estos tips para conseguir un otoño más llevadero y agradable para ti y tu pareja.