De Peculiares

8 de marzo

Foto de Bruna Avellaneda

8 de marzo de 2019

Somos Peculiares
Foto de Bruna Avellaneda

La violencia es el miedo a los ideales del otro, es por ello que os pedimos, por favor, desde @somospeculiares, que no juzguéis a aquellas mujeres que por decisión propia no quieran salir hoy a la calle a gritar, que respetéis a aquellas que no pueden o que luchan en silencio, a aquellas que no tienen voz, a aquellas que deciden manifestarse de maneras diversas y a aquellas que se dejen el pulmón y la garganta esta tarde, porque estamos aquí, en esta lucha, para apoyarnos, no para juzgarnos entre nosotras, recordad que sois hermanas y que aquella mujer que os cruzáis en el metro, la que trabaja junto a vosotras en la oficina, en el trabajo, en tu edificio, aquella que te dio la vida y la que se la dio a ella… todas esas mujeres son y están aquí para recordarnos que no estamos solas. Dedicarles un momento y miradles a los ojos, reconocerlas, observad la fuerza que se esconde detrás de cada una de ellas, y no la juzguéis, amadla tal cuál es, con sus decisiones, sus emociones y sus actos.

También os animamos a que no solo veáis el día de hoy como representativo. Salir en las noticias todas juntas y que se vea nuestro apoyo está bien, pero no solo hay que luchar durante unas horas por aquello que queremos conseguir todos los días. Recordad que la lucha es con nosotras mismas y con las nuevas generaciones. Con nosotras porque a quien debemos superar a diario es a nuestro yo de ayer, ese es el gran reto, y a las nuevas generaciones porque necesitan voces, referentes, en los que apoyarse para impulsar su nuevo yo.

Como dijo Gandhi: Si lo que dices, lo que piensas y lo que haces está en perfecta armonía serás feliz. No amoldéis vuestro discurso al de las demás solo porque a vosotras también se os escuche, sentíos cómodas con lo que decís y con cómo pensáis. El poder no está en equipararnos entre todas, no está en un mundo de maniquíes, el poder esté en la diferencia de pensamiento, en las diferentes voces. Pero que quede claro que para todas las mujeres que forman parte de este equipo tener un día en el que unirnos para gritar o callar juntas, para confirmarnos, valorarnos y mirarnos a los ojos, es precioso y necesario.

Melanie Quintana

 

Estas son algunas de las frases más representativas de las mujeres que forman este equipo. En ellas os daréis cuenta de nuestra preciosa diversidad:

“No vale ser feminista de boca para afuera, si no lo eres de corazón para dentro.” Norma J.Brau

“La igualdad no se defiende solo un día, para muchas personas es una lucha constante y en muchos casos una lucha desigual y desequilibrada. Es necesario apoyarnos entre todas y dejar de lado las diferencias personales que existen dentro del feminismo (al fin y al cabo, tampoco somos una mente colmena, somos personas con diferentes vivencias, opiniones y valores). Pero el 8 de marzo, las pequeñas disputas desaparecen porque todas tenemos un objetivo común más grande y más importante.” Laura Marcilla

“El feminismo no es un logo, ni una consigna. El feminismo está compuesto de ideas que cuestionar, aprender y cultivar. Por un 8 de marzo reivindicativo, crítico, constructivo e inclusivo.” Anabel Mira

“Las morales hacen que se establezcan criterios rígidos sobre qué, cómo, dónde, con quién, cuándo... debemos ser. Los modelos a seguir se convierten en objetivos para el resto de los mortales, hasta tal punto que podemos pasarnos la vida intentando ser alguien que no somos ni nunca seremos. Se esperan comportamientos, actitudes, estéticas, valores, prácticas... muy concretas de las mujeres y los hombres. Las morales matan la diversidad, la dejan sin aliento hasta ahogarla, la silencian, la castigan...” Maitena Usabiaga

“A veces el silencio dice mucho más que las palabras. Se me ha quedado grabado ese momento en el que el año pasado hicimos que el centro de Bilbao se quedara mudo. Como si no tuviera nada que decir. Ese silencio, esa ausencia de palabras, dijo mucho más que todas las que pudiéramos decir. Fue tan significante que espero que todas las que compartimos ese momento lo recuerden como yo.” María Torre

“La única respuesta que de momento encuentro es el “ser referencial”, es decir, yo soy en referencia a lo que los demás son. Convirtiendo nuestra vida en lo que nos pautan que “debe ser” en lugar de en lo que “deseamos que sea”. Detrás de esto suelen decir que se encuentra el miedo al rechazo, la necesidad de pertenencia, la deseabilidad social, la baja autoestima…y una larga lista de productos que puedes comprar en cualquier sociedad. Pero aún así, no logro comprenderlo. Quizá la clave esté en la creencia de sentir que lo que somos, lo somos libremente.” Carolina García

"Nosotrxs lxs sexólogxs, no deberíamos ser ni jueces, ni moralistas, ni deberíamos decirle a la gente lo que es bueno o malo." Isilla LM

“¡El feminismo es cosa de todos y todas! No obstante, el comportamiento de algunas mujeres no ayuda en nada en la lucha por la igualdad, ya que hay muchas que se alinean para criticar a quien ha cogido unos kilos, quien decide renunciar a la depilación o quien, simplemente, no responde a los cánones estándar de belleza... además de tristeza, da una sensación enorme de falta de solidaridad. Flaco favor le estamos haciendo al feminismo si no respetamos que otras mujeres trabajen o dejen de trabajar tras ser madres, que opten por la lactancia materna o no, que salgan, entren y, en general, que vivan la maternidad como quieran o puedan sin temer las etiquetas de 'mala madre'. Porque... ¿cuándo se critica por esto a los hombres?” Iria Ferrari

"Muchas veces cae en el olvido tanto en la enseñanza como en el propio ser el hecho de que el cuerpo es el que da las señales para descifrar lo que gusta, lo que no y los ritmos y necesidades. Se olvida también que esto es algo que no solo se aprende a raíz de tener encuentros eróticos con otras personas." Sara Enjuto

"¿Un ejemplo más de la opresión de la mujer? Sin duda, pero también del miedo. El miedo a no ser decente, a atreverse, a estar sola, a los rumores, al juicio, al embarazo, a las infecciones, a la vergüenza…" Lucía Sumillera

"Las Sexólogas y Sexólogos seguimos trabajando 365 días al año desde las aulas y nuestros despachos haciendo educación para los sexos. Aportando nuestro granito de arena para la buena convivencia y sinergia de los sexos." Xandra Garcia

PD: ¡Gracias a Bruna Avellaneda por cedernos su obra de arte para este artículo!

De Peculiares

“Al concepto de asexualidad le falta muchísimo recorrido y entendimiento a nivel social”

Pablo Ortiz Navarro

Pablo Ortiz Navarro

Pablo es una de las pocas personas asexuales reconocidas que hablan de esta peculiaridad erótica en los medios de comunicación. Él lo sabía desde la pubertad pero por aquel entonces había menos información que ahora.

4 de marzo de 2019

Entrevista de Melanie Quintana Molero

En abril de 2016 se estrenó un anuncio de Flex en el que se hablaba, casi por primera vez, de la asexualidad y Pablo fue uno de los protagonistas. Desde entonces el concepto o la definición de esta peculiaridad erótica ha dado a entender al mundo que las personas asexuales no tienen sexo, deseos o que no se masturban, y no es así.

La mayoría de personas que entren a leer la entrevista será para resolver su propia duda: ¿qué significa ser asexual?

(Sonríe) Ser asexual significa, simplemente, no sentir atracción sexual, no sentir lo que podríamos llamar como el impulso de mantener relaciones sexuales. Sin embargo, las personas asexuales sí que pueden tener ganas de tener sexo, sin que esto se oriente hacia nada ni nadie.

¿Pero cómo llegas a descubrir e identificarte dentro de esta peculiaridad erótica?

Te vas dando cuenta desde la pubertad, cuando comienza a haber una mayor conciencia de la propia sexualidad. Te das cuenta que no lo estás viviendo como todos los demás. El desarrollo se da igual, pero el interés hacia compartirlo con otras personas no aparece.

Diferenciemos conceptos: desear, gustar y practicar no es lo mismo. ¿Puede gustarte o puedes practicar sexo, aunque no experimentes atracción sexual hacia otra persona identificándote como asexual?

Por supuesto. Desde luego, siempre es más fácil practicar sexo que el hecho de que te guste tenerlo. E incluso podríamos diferenciar el hecho específico de que te guste tener sexo por el hecho de la excitación asociada o con el momento de intimidad y comunicación. En cualquier caso, en la comunidad asexual lo tenemos claro: la mejor manera de tener sexo con alguien asexual es no querer tener sexo con esa persona. Y es que esa es la mejor manera de evitar la presión social que llevamos tantos años arrastrando, y que lleva a unas expectativas que probablemente no va a cumplirse de la manera esperada.

¿Y cómo encaja el amor dentro de esta peculiaridad erótica? ¿Puedes llegar a amar o enamorarte de otra persona?

En mi caso queda clarísimo que sí, (ríe a carcajadas). Pero hasta cierto punto lo vivo con algo de miedo. Me imagino bien viviendo con alguien que me quiera independientemente de la orientación sexual con la que se identifique. Pero cuando alguien se entera de que te catalogas como asexual, pues comienza a dudar. Más aún si lo has hecho público, porque siente que pondrán en duda su propia sexualidad. Ocultar que eres asexual no es mucho mejor. Creo que es peor, de hecho: nadie va a poder entender aquello que no se le ha explicado y el intento de relación va a comenzar a fallar por todos sitios.

¿Has intentando tener relaciones de pareja?

Bueno, cuando yo me di cuenta de que era asexual la información era mucha menos de la que es ahora, que ya es decir. Ante la pregunta “¿cómo vive la experiencia de intentar tener pareja una persona asexual que no sabe que lo es?”, la respuesta seguramente es bastante común: “un desastre”.

Tengo curiosidad y te lo tengo que preguntar. La excitación se entiende de muchas formas diferentes, según a quién le preguntes. Qué responderías si te preguntara: ¿qué es lo que más te excita en el mundo?

(Reímos) Por lo general, el hecho de excitarme depende mucho de mi decisión de estarlo. Para intentar responder un poco más, puedo hablar de contextos que me atraen. Compartir un rato de intimidad, con o sin contacto físico, con alguien con quien siento mucha confianza e incluso cariño es seguramente lo mejor. Si tiene que ser en contextos más sexualizados siempre me he sentido más atraído hacia la comunidad BDSM, porque en esta comunidad se da por hecho que antes de lanzarse a mantener relaciones sexuales hay que acordar qué va a hacerse y que no.

Y tú necesitas saber qué va a pasar…

Eso es. Para alguien asexual, desde mi punto de vista, es mucho más gratificante poder experimentar sabiendo qué pasará, e ir entendiendo en qué situaciones se puede estar con comodidad y en cuáles no. Evidentemente, si alguien de fuera de la comunidad BDSM es capaz de entender esto, no es necesario recurrir a ninguna de las prácticas que podrían ser más características de esta comunidad. Aunque siempre desde mi punto de vista.

Si tuvieras que destacar algún momento en particular que marcara un antes y un después en tu vida erótica, ¿cuál sería?

Esta pregunta me la esperaba… (reímos). No me imagino una entrevista vuestra sin esta pregunta. (Volvemos a reír) En mi vida he ido haciendo varios cambios, algunos respecto a mi vida erótica, otros a mi personalidad, pero también a nivel formativo… Pero si tuviera que elegir uno a nivel erótico, seguramente sería el hecho de permitirme usar la etiqueta asexual y permitirme decirlo públicamente. A nivel de autoestima esto es esencial, lo que revierte en poder tener relaciones sanas, a mi parecer.

¿Nos cuentas alguna experiencia que recuerdes con mucho cariño dentro de tu vida erótica?

Venga, sí. No suelo hacerlo, pero me acaban de venir dos que creo que merecen referencia. Espero no defraudar a nadie por ser poco… ¿picantes? (Ríe) Estaba en la playa, no recuerdo qué pasaba, creo que jugábamos a algo. Probablemente en aquel momento tampoco entendía a qué jugábamos. El caso es que de repente una chica me estaba intentando estrujar entre sus piernas. Creo que el objetivo era retenerme por no sé qué objetivo del juego, pero no estaba usando toda la fuerza que tenía. Me sentí bien estando ahí, así que consiguió su objetivo: no me moví del sitio. En otra ocasión estaba en una cafetería bastante ideal: no era grande, la luz era cálida y poco intensa, sabían que la Coca Cola debe servirse de botella de vidrio en un vaso de vidrio con hielo y limón y el café era de tostado natural. Estuve toda la tarde hablando con un chico al que apreciaba mucho, y al despedirnos junto a la parada de Metro nos abrazamos y volví a sentir el mismo cariño que ya había sentido antes.

¿Crees que al concepto ‘asexual’ aún le hace falta recorrido y entendimiento por parte de la sociedad, al igual que paso con la ‘homosexualidad’ o la transexualidad’?

Al concepto de asexualidad le falta muchísimo recorrido y entendimiento a nivel social, seguramente más que al concepto de homosexualidad y quizá un poquito más que al hecho trans. Hacer comparaciones es difícil, pero sí que es cierto que parece haber un proceso social cuyos patrones se repiten siempre. En 2016 hicimos las primeras acciones para visibilizarnos masivamente y comenzaron también los ataques masivos. Ahora, poco a poco, se va escuchando hablar de la asexualidad de manera no estigmatizante. Es el proceso por el que pasa siempre la diversidad, aquello que se sale de la norma.

Pablo OrtizHasta 2013 ser asexual se consideraba una enfermedad. ¿Te has encontrado con personas que han intentado curarte?

A nivel de profesionales, no. Pero porque soy suficientemente consciente de que aún a día de hoy hay supuestos profesionales que patologizan a personas asexuales. Por eso filtro antes de acercarme a alguno de ellos. E intento que estos encuentros se realicen dentro de las fronteras de Catalunya, para recibir el amparo de la ley 11/2014 del Parlament contra la discriminación por motivos de orientación sexual. Y por si acaso, el móvil siempre con batería por si tengo que llamar al 112. En mi vida personal, creo que la gente ya sabe que no voy a responder de buenas a algún mensaje que pueda sugerir algo así, por lo que nadie lo ha intentado. Honestamente, creo que tampoco nadie cree que necesite curarme nada.

Cuando nos ponemos una etiqueta parece que entramos en un colectivo y perdemos la individualidad, pero no por ser o sentirte asexual tienes que ser de una forma u otra, como si hubiera un manual: un asexual es así. ¿Te has enfrentado a esta idea teniendo que dar explicaciones de que al igual que cada persona es un mundo, cada asexual vive su peculiaridad de un modo u otro?

Desde luego. Lo curioso es que he tenido que combatir esta idea tanto fuera como dentro del colectivo. Desde fuera, ha sido especialmente evidente al intentar explicárselo a periodistas. En alguna ocasión han intentado vender la idea de la asexualidad como aquello opuesto al sexo: la antisexualidad. Cada vez que en un medio de comunicación han intentado hacer una entrevista así, el resultado ha sido el mismo. Quien me entrevistaba me miraba a los ojos, con un deje de entre confusión y decepción, para concluir “no entiendo qué es la asexualidad”. Es evidente que si intentan reducir la sexualidad humana a blanco o negro y se quedan con esa idea sin escuchar más, no van a entender nada. Sobre combatir esta idea a nivel interno, me he encontrado ya con varios casos de personas que creen que su realidad, su manera de vivir su asexualidad, es exactamente la que se corresponde a todas las personas asexuales. Para más inri, acostumbran a ser justamente las personas que han vivido unas cosas menos frecuentes estadísticamente en la comunidad. El perfil también suele ser de persona que ha tenido que forjarse una cierta coraza, tras varias décadas de matrimonio intentando convencer a todo el mundo de que en su relación todo era como debía ser. Ahora se descubren asexuales y…

¿Alguna vez te han intentado convencer de que tu peculiaridad erótica no existía o que la podrías cambiar si hacías esto o lo otro?

¿Cuentan los comentarios al vídeo de Código Nuevo o la entrevista en Crónica Global? Yo creo que el peor que he vivido ha sido en Catalunya Ràdio, en el que una señora que decía ser psicóloga intentaba algo así como diagnosticarme fobia a los genitales en directo. La verdad es que me hizo pasar vergüenza intelectual, tantos años de estudios para liarse con sustantivismos que no hacían más que demostrar que del tema ni sabía, ni quería saber. Imagínate que tu único discurso al explicarte que las personas asexuales sufren discriminación fuera que no te gusta la palabra asexual. Y, peor aún, que ni seas capaz de sugerir una mejor. Pues en esas estamos.

Se ha relacionado incluso la salud física con tener sexo, ¿cómo vives el hecho de que os digan que por que no tenéis sexo estáis menos sanos?

Me suelo preguntar si se refieren a los beneficios físicos de hacer deporte, a los beneficios fisiológicos de tener sexo o a los beneficios de tener relaciones afectivas. Con todo, nunca les pregunto a cuál de las tres se refieren. Les suelo preguntar si conocen los efectos de forzar a alguien a tener relaciones sexuales que no quiere mantener, porque eso nunca se lo plantean.

Muchas personas incluso se preguntarán si tenéis sexo con vosotros mismos, ¿la falta de deseo sexual también incluye vuestro cuerpo?

Ser asexual hace referencia a la atracción sexual y no al deseo. Creo haber visto estadísticas en las que se reflejaban que las personas asexuales se masturban con la misma frecuencia que lo hacen las personas de cualquier otra orientación.

¿Entra la posibilidad de que el deseo de ser padre/madre coexista con tu peculiaridad erótica?

Es totalmente posible, conozco a personas asexuales que se encuentran en esa tesitura. En cualquier caso, yo no me imagino cuidando a niños fuera cual fuera mi orientación sexual. Se me dio mal cuidar un caracol que recogí del césped cercano de casa. Y tampoco se me daban bien aquellos dos periquitos. Ni la tortuguita. No, no me veo teniendo hijos. (Reímos)

 Llevemos esto a la ficción de una pantalla de televisión o cine, ¿hechas en falta un personaje con el que sentirte identificado? ¿Crees que si este personaje existiera ayudaría a entenderos?

Desde luego. Seguramente el mejor referente en este momento sea Todd, de la serie Bojack Horseman. También debo decir que plantear personajes asexuales desde la visión de que son los más raros/antisociales o poco deseables físicamente justo va contra visibilidad bien a la comunidad porque caricaturiza y refuerza estereotipos negativos.

 Si una persona tuviera dudas de si es o no es asexual, ¿qué le recomendarías?

Para mí las etiquetas se usan porque hay una finalidad detrás. Si es simplemente curiosidad académica, para categorizarse sin más, le recomendaría que dedicara su tiempo a cosas mejores como correr por la montaña. Pero esto no suele pasar. Si alguien se ha puesto a buscar etiquetas e intentar encajar en algún sitio es porque ahora mismo no lo está consiguiendo. Lo mejor que puede hacer es leer más sobre asexualidad, quedar con otras personas asexuales si hay algún grupo cercano. Y si necesita ayuda, contactar con alguna persona profesional de la Sexología sensibilizada con la diversidad y, a ser posible, con la asexualidad. La comunidad no está para dar ni quitar etiquetas, por lo que yo no le diré a nadie si me parece que es asexual o no, aunque algún pensamiento así se me pueda pasar por la cabeza en algún momento.

De Peculiares

“Solo se concede a la mujer la etiqueta de heroína si antes se reconoce como víctima”

Loola Pérez, Doctora Glas

Loola Pérez, Doctora Glas

Doctora Glas es ya su segundo apellido, pues así se le conoce en la red. A Loola se le considera la feminista antifeminista y una de las voces más polémicas en los debates sobre sexo, género y prostitución

18 de febrero de 2019

Entrevista de Melanie Quintana Molero

Se puede decir que le gusta preguntarse y entender cómo y por qué el ser humano piensa o actua de una forma u otra ya que su lista de títulos académicos son: Filosofía e Integración Social, cursando Psicología y terminando Sexología; además de ser la Presidenta de Mujeres Jóvenes de la Región de Murcia: 8 de marzo. El mundo se levantó de su silla cuando publicó su artículo ‘Follar con empatía: otra lección puritana que se disfraza de feminismo’. Ahora es un referente en el mundo de la Sexología.

Tengo que salir de aquí con la duda resuelta. Se te conoce en particular por enfrentarte con tus ideas al feminismo radical, ¿tú te consideras feminista?

(Ríe) Sin ninguna duda me considero feminista. ¿Qué persona sensata podría estar contra la igualdad de trato y oportunidades entre mujeres y hombres? Con lo que no me identifico es con las corrientes del feminismo hegemónico, como la radical o la cultural, ambas difíciles de distinguir en los tiempos actuales.

Pero, ¿te sientes identificada con alguna corriente del feminismo en concreto?

La verdad es que no. Me da cierto temor el colectivismo y que se criminalicen las opiniones disidentes. Ahora que el feminismo es popular, que ha sido engullido por la cultura de masas y actúa como una moda, parece que ya todo el mundo sabe cómo alcanzar la igualdad entre los sexos: nosotras nos empoderamos y ellos se deconstruyen.

¿Y qué opinas sobre esta “moda”?

Creo que es una cantinela que no aporta nada, que está vacía, que funciona como eslogan y no tiene ningún poder transformador. No nos permite reflexionar sobre la masculinidad y la feminidad, las políticas públicas con respecto a la cuestión de género, la violencia contra las mujeres, la violación o la diversidad sexual. Todo lo que salga de esa cantinela se juzga como sospechoso. Así que, ¡sí, yo soy muy sospechosa bajo la mirada de las vacas sagradas! (Ríe).

¿Crees que hay un solo modo de ser y vivir el feminismo?

Creo que el movimiento feminista es plural, que está compuesto por diversas corrientes de pensamiento. No creo que exista un único modo de ser feminista, de hecho, hasta considero que muchas corrientes feministas, más allá de que no comparta sus puntos de vista, se equivocan en sus demandas o actuaciones.

¿A qué te refieres exactamente?

Por ejemplo, considero que es un error y una actuación inhumana criminalizar a las trabajadoras sexuales simplemente porque el abolicionismo imponga una moral sexual determinada, que en su caso es profundamente reaccionaria. También desconfío del uso que hacen los partidos políticos de las consignas feministas. No dudo que haya personas sensibles y comprometidas en esos partidos con la igualdad entre mujeres y hombres, pero aborrezco que se use el feminismo como marketing político.

Si te preguntara ¿hacia dónde van los feminismos de estos tiempos?, ¿qué me responderías?

(Ríe) Es una pregunta difícil. El movimiento feminista está sumamente vivo, pero también copado por voces reaccionarias y que a menudo caen en la complacencia, el partidismo o se quedan en un simple subidón como ocurre el 8 de marzo. Muchas de las demandas feministas se hacen bajo el sensacionalismo o una actitud de pánico moral… Se continúa ejerciendo violencia verbal hacia muchas trabajadoras sexuales cuando participan en asambleas y espacios feministas. Por no hablar de la mediocridad intelectual de muchas que se hacen llamar u otros hacen llamar “referentes feministas”.

Lo que sí sabemos es que el feminismo ha llegado para quedarse…

¡Exactamente!, la pregunta ahora es reflexionar sobre la forma en la que queremos que lo haga, si como una fuerza política revolucionaria, una propuesta más de la cultura de masas o como un pensamiento transformador, con una epistemología y líneas de pensamiento propias y en diálogo con otras disciplinas. Quizá incluso pueda ser una mezcla, pero su viabilidad no puede ejercerse desechando una actitud crítica.

Doctora Glas¿Crees que vivimos un momento en el que lo público y lo privado ya casi no se diferencian? ¿O piensas que cada vez ocultamos más lo privado por lo que mostramos en público?

Hemos redefinido los límites entre lo público y lo privado, pero no sé hasta qué punto eso ha supuesto una transformación de nuestra intimidad. En lo público todos actuamos a veces como pequeños impostores. Hemos dejado de ocultar el drama por el miedo al qué dirán a mostrarlo porque sacamos rédito a nuestro victimismo personal. Las redes sociales son un sedante para nuestra soledad y egolatría.

¿Crees que estamos en un punto en el que ya todo es machista y/o violencia de género?

Totalmente. Nunca me ha gustado la expresión “violencia de género”, considero más preciso hablar de violencia machista o violencia contra las mujeres. Tampoco creo que toda la violencia contra las mujeres tenga una motivación machista o se relacione con la desigualdad de género, sino más bien que hay casos y casos. Es decir, casos donde predomina una ideología machista por parte del agresor: “la maté porque era mía”; y casos donde la violencia, como fenómeno, es la conducta utilizada por el agresor para afrontar la situación o resolver los problemas.

No creo que en muchos espacios feministas se hable de esto.

Y ese es exactamente el problema, que hablar de esto en muchos espacios continúa siendo un tabú. Por supuesto, no es el único. Es muy difícil a día de hoy señalar la violencia cruzada en la pareja porque desafía el dogma del feminismo hegemónico de que el hombre es activo, agente de la violencia y la mujer pasiva, víctima perpetua de la agresión.

¿Crees que hablar de “violencia de género” de algún modo nos victimiza a nosotras?

Creo que en cierto modo hablar de “violencia de género” alenta la revictimización de las mujeres, no ahonda en más visiones más allá del discurso oficial estatal y evita una lectura crítica sobre el sistema institucional de justicia.

Hay algo a lo que ultimamente no paro de darle vueltas y me gustaría saber tu opinión: ¿Crees que los discursos feministas de hoy pueden contribuir a aportar contenidos para reflexionar atendiendo a la diversidad de ser mujer?

La verdad es que a excepción de algunas voces díscolas, la mayoría de discursos feministas presentan a las mujeres como vulnerables, como eternas víctimas, como seres a los que hay que proteger y cuya supuesta fragilidad les debería conceder la razón y la hegemonía. Francamente pienso que eso no es más que paternalismo. Solo se concede a la mujer la etiqueta de heroína si antes se reconoce como víctima. 

Entonces, ¿crees que nos empujan a construirnos de un solo modo o nos dan pie a crear diversidad en las formas de ser mujer?

Se dice que no hay un modelo único de mujer, pero se impone un único itinerario para vivir la feminidad: el victimismo. En ese sentido creo que el discurso de los colectivos de las trabajadoras sexuales son muy inspiradores. Ellas se niegan a reconocerse como víctimas y provocan la angustia cultural del feminismo hegemónico, de los colectivos más puritanos y del integrismo religioso.

¿Consideras que muchas mujeres que tienen una actitud política muy feminista y radical se censuran en todo lo que tiene que ver con su erótica y su propio placer?

No sabría decirte porque no comparto cama con tanta gente (nos reimos a carcajadas). Lo que sí creo es que mezclar placer, deseo y militancia puede causar en algunas personas mucha infelicidad. Las fantasías sexuales no son propaganda política. Deseo y reivindicación política se materializan en planos diferentes. Muchas feministas se escandalizan ante la idea de que hay mujeres que fantasean con la violación, sin desear, por supuesto, sufrir un tipo de agresión sexual en la vida real (aclara). Señalan que esa fantasía es consecuencia de un sistema patriarcal, sin embargo, jamás se plantean de dónde vienen, por así decirlo, las fantasías sexuales que llevan a un hombre a excitarse con los pies de una señora o a ponerse cachondísimo al vestirse con lencería femenina.

¿Crees que estamos llevando todo lo que tiene que ver con los placeres a una zona de peligro?

Sí, estamos en un momento donde predomina esa tendencia. El feminismo hegemónico vuelve a apelar a las viejas “verdades” de la naturaleza, que presentan al hombre como un violador en potencia y el sexo, como una experiencia, amenazadora para las mujeres. Por si fuera poco, tanto la izquierda como la derecha apelan a la vulnerabilidad de la mujer en el terreno sexual: se impone el discurso de la moralidad, la violencia y el miedo a la violación.

Como si tuviéramos que representar un papel.

Eso es, de hecho persiste la creencia de que las mujeres no podemos disfrutar del sexo, debatir públicamente sobre sexualidad o mostrarnos sexualmente explícitas, a través de la prostitución o la pornografía, mientras otras estén en peligro y sean víctimas de violación o de acoso sexual. Es como si tuviéramos que fingir todo el tiempo que somos buenas chicas, que defendemos el statu quo.

¡Madre mía! ¿Qué va a pasar con el coqueteo y la seducción si nos dejamos arrastrar por los discursos feministas más radicales?

Que nos vamos a aburrir mucho en la cama, si es que acaso, alguna vez nos entendemos y llegamos a ella (Ríe). El otro día un chico me contaba que había tenido relaciones con una chica, pero que ésta se negaba a tener sexo en determinadas posturas sexuales porque las consideraba “patriarcales”. Me dio la risa. Espero que por su salud mental, la de él me refiero, no la haya vuelto a llamar. Una cosa es que no quieras hacer algo en la cama porque no te gusta y otra muy distinta es etiquetar las posturas sexuales como machistas porque te sale del coño. Parece que todo aquello que no sea coito heterosexual mirándose a los ojos y con altas dosis de ternura es ya para alguna gente sinónimo de patriarcado.

Tengo mucha curiosidad: ¿Qué me dices del ‘porno para mujeres’?

Bueno, un contenido así era necesario, pero tampoco creo que debamos juzgarlo como una panacea. Muchas mujeres y muchos hombres no se identifican con los contenidos de la pornografía mainstream, así que el hecho de que exista un contenido alternativo es bienvenido. Eso sí, nadie es mejor o peor hombre o mujer, o hace mejor su feminismo, por el tipo de pornografía que le excita, si mainstream o “porno para mujeres”, o por el hecho que le guste o no, el porno.

No me puedo ir sin preguntarte: Si tuvieras que destacar algún momento en particular que marcara un antes y un después en tu vida erótica, ¿cuál sería?

La pregunta de Somos Peculiares por excelencia (reímos). La verdad es que tener referentes culturales que reflejaran en cierta forma mi forma de vivir la sexualidad ha sido bastante positivo. Me ayudó a no sentirme un bicho raro. Una parte de mí se siente representada en Paradoxia: diario de una depredadora, de Lynda Lunch, así como en el personaje de Sarah Pfefferman en Transparent o en la protagonista adolescente, de la serie danesa Rita.

De Peculiares

Purl, el nuevo corto de Pixar

12 de febrero de 2019

Melanie Quintana Molero

Se estrenó el 4 de febrero y ya tiene más de tres millones de reproducciones. El corto de la directora Kristen Laster y la productora Gillian Libbert-Dunca, al que han titulado ‘Purl’ está disponible en YouTube, de momento, solo en inglés. Es la primera vez que Pixar lanza un corto a través de esta plataforma y el tiro está siendo de lo más acertado.

Con ‘Purl’ la compañía arranca SparkShorts, una iniciativa que propone a jóvenes talentos del cine de animación a que exploren nuevas narrativas en formato corto que serán publicadas en plataformas como YouTube. Pero ¿de qué trata éste en concreto?, os preguntaréis.

Pues bien, en ocho minutos nos cuentan la trama de un ovillo de lana, que se da por supuesto que es una mujer, en su primer día de trabajo en una oficina donde solo trabajan hombres. Su entrada es comentada por todos y rápidamente se ve como es rechazada, así que decide convertirse en uno de ellos para poder integrarse, hasta que al día siguiente entra otra mujer en la oficina y se da cuenta que está en su mano la integración, la aceptación de quién es, o seguir haciéndose pasar por uno de ellos.

Kristen cuenta que este registro está inspirado en su primer trabajo, donde era la única mujer, y cómo para seguir haciendo lo que a ella le gustaba se tuvo que convertir en un chico. Tal fue el choque de aquella experiencia que con el corto ha intentado retransmitir la evidente discriminación y brecha salarial que existe en muchos trabajos y la poca diversidad de género que hay en muchas oficinas.

Cosas que cambiaríamos:

- Rosa: Se nos sigue identificando con este color, y es que parece que si eres mujer te tiene que gustar el rosa, siempre. Como si nos dieran solo a elegir entre dos colores, rosa o azul, nada más nacer. Por cierto una creencia de identidad de colores que hace no mucho era justo al revés.

- ¿Somos un ovillo?: Los hombres están representados como tales y nosotras como ovillos de lana. Es un corto animado, lo sabemos, pero nos hubiera gustado estar representadas a la misma altura y detalle que ellos.

- Ellos: Todos estás representados igual, sin diversidad alguna y con un papel también identificado como lo que ha de ser masculino. Detalles como la agresividad a la hora de enfrentarse a un problema son los que nos chirrían. No todos los hombres se van a sentir identificados con este papel, ya que no todos los hombres reaccionan igual ante un conflicto. Si les etiquetamos como agresivos acabarán siendo lo que les enseñamos que han de ser.

Cosas interesantes:

- Se trata el machismo laboral: En el corto podemos ver las diferentes actitudes a las que nos hemos tenido que ver enfrentadas las mujeres en un mundo que no estaba considerado para nosotras. Poderlas ver y normarlas es un paso a favor para luego poder identificarlas.

- Nuevas iniciativas: Que Pixar abra y proponga este proyecto para que nuevxs artistas se puedan expresar es, lo primero de todo, enriquecedor. Este es un primer paso para nuevas ideas, para poder crear nuevas identidades y poder visibilizar la diversidad sexuada que somos. Nuestras peculiaridades.

- Sororidad: entre nosotras, y cómo apoyándonos las unas en las otras podemos crecer y abrirnos a todo lo que nos propongamos. Que esto sea visible en el corto es fuerza para las nuevas generaciones.

De Peculiares

“No se puede jugar al BDSM sin que haya amor”

Nique Lucia Sereen

Nique Lucia Sereen

Holanda fue su hogar durante muchos años. Se formó en Somatic Sensual Healing Institute de San Francisco donde estudió therapeutic BDSM. Ahora difundir la idea del BDSM Holístico, Conscious Kink o BDSM tántrico se ha convertido en su misión en la vida

4 de febrero de 2019

Entrevista de Melanie Quintana Molero

Hace falta atarla para dominarla. Con ella todo fluye y pueden pasar cosas inesperadas. Nació con el BDSM recorriéndole las venas, pero ahora ha decidido perder la seguridad, saber todo lo que va a pasar, por un: todo es posible. Poderosa y apasionada, Nique es una mujer que sabe lo que quiere y cómo lo quiere; y lo tiene claro: BDSM + Tantra = Futuro.

BDSM Holístico, Conscious Kink, BDSM tántrico, ¿quieren decir lo mismo?

Más o menos sí. Yo aún no tengo preferencia por cuál de los tres términos usar porque todavía no hay ninguna palabra o término en castellano que recoja y dé el significado perfecto a lo que quiere decir. Al menos aún no lo hemos encontrado.

¿Cuál es la diferencia entre BDSM Holístico, Conscious Kink, BDSM tántrico y lo que se entiende como BDSM?

La diferencia es que se quitan las reglas, las normas y se abre a lo que cada uno auténticamente siente en ese momento. Esto quiere decir que, por ejemplo, si una persona que está en cierto rol, como puede ser el dominante o la persona que recibe, siente que necesita expresar el otro rol, puede comunicárselo a la otra persona o a las otras personas con las que está jugando y puede cambiar de rol. En el DBSM “normal” esto no está muy bien visto porque ahí pactas de ante mano lo que vas a jugar.

¿Solo tiene que ver con las normas?

No, también prestas más atención a las energías, estados del cuerpo y emociones. Puede ocurrir que durante alguna sesión, algún momento, alguna práctica, alguien llegue a sentir algo que no se esperaba, esto puede ser porque recuerda algo del pasado, y en el BDSM “normal” o “regular”, lo que uno intentaría hacer es suprimirlo y seguir con el juego, en cambio, estas formas alternativas incitan a que la gente sienta otra emoción que no sea exactamente la que se espera. Aquí la comunicación es muy importante y entre los participantes deciden si lo quieren investigar o no. Puede incluso llegar a ser una forma de sanar cosas que podríamos tener guardadas entre las células de nuestro cuerpo.

¿Crees que hay personas que no viven de forma consciente el sexo?

Sí, de hecho creo que todos estamos condicionados a actuar o a pensar de cierta forma. Esto es una cosa mental y cuando estamos en un momento muy mental no estamos muy conscientes del cuerpo, de las emociones, de las energías útiles.

¿Cómo llegas al BDSM tántrico?

Tuve una pareja tántrica. (Sonríe al recordar) Él no sabia mucho de BDSM pero estaba dispuesto y abierto a conocerlo, y yo estaba dispuesta y abierta a conocer más del tantra. Al principio pensábamos que las dos prácticas eran opuestas, que el BDSM era fantasía y el tantra deseo. Para nosotros fantasía era más mental y deseo más corporal, hasta que los dos vimos que las dos prácticas, las dos formas de la sexualidad, iban muy bien juntas. Nos dimos cuenta que con prácticas como puede ser el spanking, ósea las cachetadas en las nalgas, podíamos apreciar la energía en parte de las nalgas y que con prácticas tántricas podíamos subir esta energía al corazón, esta empieza a vibrar y puede llegar a darnos un estado alterado de consciencia precioso y darnos orgasmos en todo el cuerpo, no solamente local, en los genitales.

Porque somos más que genitales…

Exacto. En esto la gente que practica el BDSM tiene más ventaja que la gente con una sexualidad normativa, porque la gente que practica BDSM ya sabe que hay mucha más sexualidad fuera de los genitales, no tienen que ser convencidos de esto.

Bueno, tenéis ventajas en muchos sentidos: de comunicación, de acuerdo, de cese…

(Ríe a carcajadas) Sí. Están acostumbrados a lo que ellos llaman “negociar la escena”. Hay que estar de acuerdo entre las personas de qué tipo de juego o práctica van a hacer y hasta dónde. Siempre se pacta una palabra de seguridad porque el BDSM se practica consensuado y por lo tanto los dos saben que el juego puede acabar en cualquier momento; y que no tiene que acabar cuando el hombre ha eyaculado o orgasmado. Esa es la gran ventaja para la gente que practica el BDSM, porque cuando quieres tener una sexualidad más consciente es uno de los puntos más difíciles de incorporar: que la sexualidad no acaba con el orgasmo masculino.

¿Qué fue lo que te atrajo del BDSM en un principio?

Es algo que llevaba dentro. Desde muy pequeñita, en mi juventud, cuando empecé a tener relaciones con chicos, en mi caso, les proponía jueguecitos sin saber nada tampoco y a ellos les parecía raro; sus reacciones me hicieron entender que esto no se hacía, por lo que lo suprimí porque quería ser aceptada. Con 26 años conocí a una persona mayor que yo que me dijo: “me gusta dominar mujeres dominantes”. Y algo en mí hizo “chispar las antenas”, me hizo sentir que me podía introducir en un mundo que yo estaba deseando conocer y así fue. Este hombre, un ingles, me contó que incluso los bares temáticos que yo había fantaseado en secreto durante mucho tiempo tenían nombre y todo, que eso que me gustaba se llama spanking, que lo otro se llama bondage… Me quede flipando… ¡¡¡Era normal!!! Porque yo me consideraba fuera de lo normal.

(Reímos) Obviamente esto fue un antes y un después en tu vida erótica.

Uff, sí, sí. La relación con esta persona duro poco. Después estuve indagando un poco, era la época en la que Internet no era muy grande, así que empecé a comprar y devorar libros, todo lo que podía encontrar. Soy de las que piensa que uno solo no cambia porque sí, si no porque hay otra persona que está ahí para guiarte, para enriquecerte la vida.

Nique Lucia Sereen
Foto de Christian Maury

¿Con cuál de los dos roles, domina o sumisa, te identificas más?

Depende de con quién estoy o de en qué momento estoy yo. Yo soy una persona muy dominante de carácter y sé muy bien lo que quiero. Esto puede ser un problema para alguien que no es muy dominante o que no sabe muy bien lo que quiere de mí (ríe), porque puedo dominar desde abajo: doping off the bottom. Dentro del BDSM clásico está visto como algo súper feo porque la persona que domina se puede sentir como que se están burlando y quitándole su empoderamiento… Sé que es bien feo hacerlo también… me cuesta soltarme y confiar. Son cosas que yo veo que me cuestan.

¿Cómo te sentiste la primera vez que viviste un encuentro erótico bedesemero?

Fue fantástico, me sentí aceptada, súper sexy, un objeto de deseo de ese hombre que ponía toda su atención en mí y me entregué completamente. Aún hoy en día creo que lo estoy idealizando, porque han pasado muchos años y sigo recordando la forma en que me dijo: “pon las manos encima de la cabeza”. Me habló con una voz con tanto poderío… no era una orden vacía sino que venia desde el centro de su ser, una voz masculina baja. Me lo dijo con la autoridad exacta que yo necesitaba… mmm (ríe).

¿Alguna vez has vivido alguna experiencia negativa?

Sí, pero creo que es porque no estamos acostumbrados a poner bien claros nuestros límites o porque ponemos nuestros deseos demasiado altos. De hecho me viene a la cabeza un recuerdo de no hace tanto tiempo atrás, donde yo misma, por complacer a la otra persona, pasé mis propios límites.

¿Nos cuentas qué paso?

¡Claro! Además creo que puede servir de ejemplo para muchas personas. Fue en un encuentro de tantra, un festival. Yo en realidad soy muy tímida en los primeros pasos, me cuesta mucho dar un primer beso. Esa noche conocí a un chico muy guapo y decidí romper un poco mi timidez. Le confesé que me parecía muy atractivo y él se lo tomó muy bien, me propuso hacer algo más íntimo, pero en vez de hablar primero de lo que queríamos hacer, de ponernos los límites y ser honestos con lo que sentíamos, empezamos ya a acariciarnos. Yo noté que quería escapar, que no estaba a gusto, que la cosa iba demasiado rápido para mí, pero para él el ritmo estaba bien, incluso… presionó para que nos morrearamos, y yo, para no perder puntos… no sé… atractividad… miles de razones, no le dije que no y nos morreamos; y no sentí nada.

¿Y qué hiciste?

Poquito después corte el rollo y ambos nos fuimos por nuestros caminos. Me enfadé con él por lo que pasó, pero luego pensándolo bien, he de decir que fui yo misma la que no fui honesta y le paro. Es muy heavy, porque yo doy talleres de esto y me hizo pensar como sería esto para la gente que no tiene los atributos, los conocimientos o las experiencias que he tenido yo. Les debe pasar muchísimo más, incluso a personas que tienen menos autoconfianza. ¿Cuántas veces pasa que por miedo de no poder conseguirlo con otra persona o en otro momento sobrepasamos nuestros propios límites?

¿Te has vuelto a encontrar con él?

Sí, de hecho cuando tenía más claro conmigo misma lo que había pasado, que no había sido él sino que fui yo al no expresarle mis límites, me lo volví a encontrar y se lo comenté. Se quedó a cuadros. Él de verdad no se había dado cuenta de cómo me hizo sentir a mí.

¿Qué te llevaste de este encuentro?

Siempre saco algo positivo de las experiencias que tengo. Ahora que estoy más consciente de lo que hago o no hago, dentro y fuera del BDSM, si que he sido consciente de las señales que me dio mi cuerpo. Me puse como una niña pequeña, risueña, con movimientos muy preadolescente. Ahora sé que estos tipos de movimientos son el cuerpo expresando lo que mi subconsciente me estaba diciendo: “esto no lo quiero”. En las veces posteriores que mi cuerpo ha reaccionado así sé que es hora de parar. Así que estoy contenta de que me pasara esto porque me ha dado una gran lección para la vida.

Algunas personas no conciben la unión de la idea de jugar al BDSM con amar a alguien o tener pareja. ¿Qué les dirías?

Cuando hago una charla me gusta romper esquemas. (Ríe) Siempre empiezo con la frase: “No se puede jugar al BDSM sin que haya amor”. Y es que no tiene que ser un amor de pareja o estar enamorado, es otro amor, pero si que hace falta un amor general, un amor a la vida y un gran respeto hacia la otra persona por ambos lados, por lo tanto es muy compatible con tener pareja. El BDSM no es hacer daño a la otra persona, es más bien investigar caminos, mundos que no podemos investigar en la vida “normal”. Es entrar en tabúes y esto es altamente excitante.

¿Qué opinas de la creencia de que los hombres y las mujeres juegan o comparten diferente dentro del BDSM?

Esto depende de uno mismo y de la persona con quien se juega. En España he oído un montón de veces una idea preconcebida que me pone los pelos de punta, es una frase que he tenido que escuchar alguna vez: “es que las mujeres en realidad todas sois sumisas”. Aquí es cuando me sale mi lado feminista y me entran ganas de romper el cuello a la persona que lo dice, porque también me parece que muestra un gran desdén a su propio lado femenino interior. Yo creo que la persona que dice algo así está reprimiendo muchos de los valores de los sentimientos suaves, de ternura, y está intentando mostrar valores que en la sociedad donde vivimos son valorados. El híper machismo (señala). Por eso me gusta tanto la idea que estamos lanzando con el Concious Kink, ya que está calando en la generación más joven. Una generación que no aceptan las reglas tiesas e inmutables, sino que están ahí, investigando, practicando: ¿qué pasa si hago esto?, ¿qué pasa si digo esto?… Creo que así es como podemos llegar a ver diferentes resultados.

¿Consideras que para dominar a alguien primero hay que dominarse a uno mismo?

Por supuesto. El BDSM se juega siempre bajo las siglas SSC: seguro, sano, consensuado, tres reglas muy importantes, porque jugamos con un cierto riesgo que nos excita a ambas partes. A la gente que juega en el lado del recibir, siempre les digo: “búscate a alguien que sepa no pasar sus límites, que sepa no sucumbir a tu presión porque una persona que está recibiendo puede poner mucha presión sobre pequeñas inseguridades que pueda tener la persona que está dando”.

¿A qué te refieres exactamente?

Nique Lucia SereenPor ejemplo, yo misma cuando estaba con un amante fumador en un momento muuuuy caliente le pedí que apagase su cigarrillo en mi pezón y yo soy la persona antifumadores número uno, pero le estaba suplicando y le estaba diciendo que de verdad lo quería. Por suerte el tenía mucho más fría la cabeza que yo y no lo hizo. Por eso hay que jugar siempre con alguien que sepa mantener la cabeza fría en los momentos calientes.

¿Qué le recomendarías a alguien que se quiera iniciar en esta práctica?

Que se informara mucho. A través de Internet puedes encontrar un montón de información, en páginas como Fetlife.com, aquí me pueden buscar por Nique_bcn. En esta página puedes hacer un perfil y conocer gente con tus mismas ideas o inclinaciones, y puedes quedar con gente que tiene este hobby y que se agrupa dos veces al mes. O puedes acudir a talleres de shibari, para aprender cómo hacer las ataduras de forma segura. También hay locales donde puedes acudir y la cosa va más en serio; tienen un código de vestimenta para ir, que básicamente es ir de negro.

Mucha gente se preguntará: ¿Qué pasa si eres nuevx en un club bedesemero?

Cuando acudes a este tipo de clubs puedes practicar BDSM o no, cuando entres no tienes que tener claro cuál es tu rol o hacer algo que no eres o quieres. Eso es lo bueno, que hay mucho respeto hacia la persona en general y no obligan a nada.

O si no te tienen a ti.

(Ríe) ¡Claro! Yo doy talleres, charlas, conferencias y si hace falta sesiones de uno a uno o en pareja. Me encanta enseñar este camino porque esto al final hace que la gente se pueda aceptar más y aceptar su mundo. Y entre todos crearemos un mundo más bonito, mas vivible, mas amable, mas armonioso.


Información extra: 

Perfil de Instagram: @nique_holistic_bd_sm

Webs: www.niqueluciasereen.com y www.bdsmcoach.net

Residencia: Barcelona

Festival Xplore: Xplore-bcn.com 14-15-16 junio

 

De Peculiares

Estas son las verdaderas razones por la que deberías ver ‘Sex Education’

21 de enero de 2019

Melanie Quintana Molero

Todo el mundo habla de la nueva serie de Netflix. Recomendaciones y más recomendaciones, y alguna que otra crítica, pero ¿te han contado realmente por qué deberías verla?

Antes de nada, para esas cinco personas en el planeta que todavía no han leído ni saben de qué va ‘Sex Education’, os resumimos la trama: es una serie juvenil que combina comedia y drama, y que a través de unos personajes, con los que es fácil sentirse identidicadx ya que intentan recoger las situaciones y vivencias más típicas de un adolescente (y no tan adolescente) en la actualidad; te cuentan la aventura de Otis, el protagonista, un chico con una madre Sexóloga (aunque ella se denomina: terapeuta sexual). Él siempre ha sido invisible en el instituto, pero un día, por una serie de desencadenantes, acaba ofreciendo terapia a uno de sus compañeros, y a Meave, la chica que le gusta y que casualmente está presente en este encuentro, se le ocurre que podrían hacer negocio con su sabiduría, ya que Otis tiene conocimientos y habilidades en relación a la terapia de pareja que pueden ofrecer a sus compañerxs de instituto a cambio de dinero. Otis decide aventurarse en este negocio por ella y a través de cada capítulo, teniendo como base su historia de amor, se tocan temas como el aborto, la violencia de género, el abandono familiar, el despertar del deseo, la homosexualidad, las eyaculaciones precoces, la masturbación, la importancia del diálogo en la pareja…

Teniendo esto como base he aquí nuestras 10 razones por las que te invitamos a ver ‘Sex Education’:

1. La Sexología como profesión: Muy pocas series y películas tienen protagonistas en torno a esta ciencia y en esta serie una de las protagonistas es terapeuta. A través de este personaje femenino es posible ver cómo trabaja una sexóloga, qué temas trata y el alcance de su sabiduría, rompiendo ideas como que una Sexóloga solo sabe de ‘follar’, ‘meterla’ o ‘sexo’.

Y también se habla de la importancia de este trabajo en una de las conversaciones que mantiene Otis con su madre, en la que este le pregunta qué hace bueno a un terapeuta, y ella le responde: “Algunos hacen esto por los motivos equivocados, por dinero o prestigio, lo ven como un trabajo, no como una vocación. Este es un curro en el que un error desencadenaría una crisis nerviosa que puede desembocar en décadas de daño emocional. Un buen terapeuta sabe que tiene una gran responsabilidad. Cuesta mantener el equilibrio, hay que escuchar a los demás sin que te arrastren sus problemas. Quienes cuentan son ellos.” [Episodio 2, minuto 2:08]

2. La importancia de la educación sexual: La mayoría de los que estáis leyendo esto sois consientes de la importancia que tiene en la adolescencia tener información de lo que te está pasando. La educación sexual es necesaria a todas las edades, pero es muy importante que esté presente en esta etapa. En la serie podemos ver una a las realidades a la que nos enfrentamos los profesionales de la sexología: No se recurre a nosotrxs cómo aprendizaje sino como última opción. Encontrándonos con dos tipos de situaciones, a) que el centro esté sufriendo una crisis por la falta de educación sexual y que llame a un profesional (tendencia a recurrir después de que pase y no como prevención para que no ocurra, convirtiéndonos en reparadores en vez de educadores), o b) por no gastarse un céntimo en la contratación de un profesional recurren a un profesxr, sin formación ninguna, para que eduque y hable de sexo y genitales (porque solo se tiende a tratar eso). [Episodio 1, minuto 32:35]

3. La masturbación como autoconocimiento: Uno de los temas que Otis trata en uno de los capítulos es la masturbación femenina. Una de sus compañeras viene con la inquietud de que a su pareja no le gusta que ella sobreactúe (y haga lo que se hace en el porno o lo que ella considera que les gusta a los chicos). A él le gusta que ella no finja porque le gusta que las chicas disfruten del sexo y le hace enfrentarse a la gran pregunta: qué quieres tú, qué te excita a ti; y ella no sabe qué responder así que acude a Otis quien le dice literalmente: “¿Y si piensas en las cosas que te gustan cuando te lo montas tú sola? […] Las mujeres se avergüenzan más por la masturbación que los hombres, lo ven como una especie de tabú, algo sucio y no lo es, antes de hablar con él, tendríais que averiguar que os funciona a ti y a tu cuerpo.” Con este tipo de mensajes están invitando a las chicas a descubrir su propia erótica, su cuerpo, sus propios deseos, y desmitificando el tema de la masturbación. La masturbación como autoconocimiento, este es el mensaje que está llegando a través de la pantalla, por lo que: chapó por Netflix. [Episodio 6, minuto 14:41]

4. No tienes un problema con tu cuerpo: También se tratan temas como lo unida que está la cabeza a las reacciones de nuestro cuerpo. El control que podemos tener sobre él con nuestro pensamiento y cómo nos influye el cómo vivimos esa situación: “Tienes que controlar el relato y no que el relato te controle a ti”. [Episodio 1, minuto 36:49]

5. Lo poderosxs que nos hace ser peculiares: Otro de los temas que se tratan en la serie es lo poderosxs que nos podemos sentir cuando nos enorgullecemos de ser quienes somos y cómo somos. Este tema se trata a través del personaje de Eric y su homosexualidad reprimida o su forma de ser y vestir. En uno de los capítulos podemos ver lo fuerte que nos hace explotar nuestra peculiaridad y sentirnos orgullosxs porque eso exactamente sea lo que nos hace únicos; resumiendo: empoderarnos. [Episodio 7, minuto 33:22]

6. Escuchar, ver y sentir: Tres cosas que nos hacen ver el mundo y vivir las relaciones de modo diferente según la atención que le prestemos a cada una de ellas. Otis en el segundo capítulo intenta demostrar a una pareja lo importante que es el se escuchen y se vean para poder sentirse. [Episodio 2, minuto 31:51]

7. Cada persona es un mundo: La profundidad que han creado con cada personaje ha permitido que nos metamos en situaciones como el aborto, la violencia doméstica, el maltrato, la violencia de género, la soledad, la incomprensión, el abandono, la necesidad que todxs tenemos de tener a alguien que nos escuche y nos apoye… Dando la posibilidad a la persona que está tras la pantalla a identificarse y vivir cada situación y a intentar comprenderla desde otros prismas.

8. Tu cuerpo tus decisiones: “Tú decides dónde, cuándo y con quién”, o eso decía Aitana. Este es otro de los temas que se tratan en la serie: la importancia de ser tú quien decide qué experimentar y con quién, si estás preparadx ahora o luego. Esto se hace a través del personaje de Otis y de Tanya, una chica que escribe novelas eróticas y está decidida a perder su virginidad lo antes posible, pero se encuentra con la situación de que aunque su cabeza quiere su cuerpo no, y se provoca un vaginismo. [Episodio 8, minuto 26:08]

9. Feminismo: Aunque no de manera explicita sí que es un tema que se toca a través del personaje de Meave quien lee a escritoras feministas y tiene ideas feministas.

10. Primeras veces: Y por último nos gustaría destacar la idea que recorre esta primera temporada de ‘Sex Education’ y de la que nosotras hemos hablado aquí en la revista: no existe una sola primera vez, la cuál identificamos con la penetración, cada primera vez es una primera vez. El primer beso, el primer abrazo… somos vírgenes todo el rato.

 

Ver trailer

De Peculiares

Escucha: Top 5 de videoclips con mensajes peculiarmente feministas del 2018

26 de diciembre de 2018

Melanie Quintana Molero

Ya queda menos para dejar atrás al 2018 y no nos podíamos despedir de este año sin hacer una recopilación de canciones y videoclips con mensajes feministas. Y como lo evidente es que el reggaeton y el trap están de moda, dos géneros que siempre se han tachado de machistas y de contener mensajes que cosifican a la mujer e incitan a la violencia, hemos querido rescatar a aquellos artistas que intentan romper con estos estereotipos dentro del género. Este es nuestro top 5 de las mejores canciones de este año con mensajes de empoderamiento, de reflexión y artistas que intentan llegar con otras ideas a la sociedad dentro del reggaeton y el trap.

1. Bad Bunny – Solo de mi 

(15 de diciembre 2018) – En este videoclip Bad Bunny intenta lanzar un mensaje contra la violencia hacía la mujer tanto con la letra de la canción como con las imágenes que la acompañan.

Letra:

No me vuelvas a decir bebé (¡No!)
Yo no soy tuyo ni de nadie, yo soy sólo de mí
No me vuelvas a decir bebé
Ya tú lo sabe' que yo no estoy ni un poquito pa' ti

[…]

Que me quisiste, te lo agradezco, ey
Pero no te pertenezco

 

2. Lapili y Girafa Rey – No depilada

(25 de septiembre 2018) – Este duo que ya nos conquisto con su canción Cómeme el dónut, volvió a la carga con un mensaje que no ha pasado desapercibido para nadie. Su misión desmontar estereotipos de mujer.

Letra:

Ella esta velluda, por donde suda 
no hay duda, le falta papa, le sobre pechuga 
como lapilli no hay quien la sacuda 
ella es belleza, belleza velluda

[…]

Me quiere lapidar, por que no voy depilada 
pili viene depilar, es mi estilo capilar 
lapili es peculiar, pa culiar, peculiar 

 

3.  Ariana Grande – God is a woman

(13 de julio 2018) – En una misma canción Ariana habla de sexo, poder femenino, religión, fe y poder. Representa a la mujer como una diosa, con el control de su vida y con confianza en sí misma.

Letra:

My one, when all is said and done
You’ll believe God is a woman […]

I don’t wanna waste no time
You ain’t got a one-track mind […]

And I can tell that you know I know how I want it
Ain’t nobody else can relate
Boy, I like that you ain’t afraid […]

 

4. Lola Indigo – Ya no quiero ná

(19 de julio de 2018) – La canción habla en primera persona y se dirige a un hombre a quien define como serpiente y manzana envenenada, haciendo el símil perfecto con Eva, a la que siempre se le ha considerado la culpable de que "nos expulsaran del Edén" en la religión cristiana. Lola le pone voz a aquellas mujeres que se han cansado de una relación tóxica y deciden acabarla y darse un chute de autoestima.

Letra:

En la baraja la reina soy yo […]

Que estabas imaginando 
Que yo bailaba pa’ ti ná más 
No, de ti yo ya no quiero ná […]

Fuiste mi perdición, la serpiente que me engañó 
Esa manzana ya la he probao’ yo […]

Si yo bailo no es pa’ ti ná más 
No, de ti yo ya no quiero ná  

 

5. Ana Guerra y Juan Magan – Ni la hora

(6 de julio 2018) – El tema de la canción es el de una mujer que no necesita a un hombre para ser feliz y por eso mismo el hecho de que la canción la cante junto a un hombre que intenta reconquistarla puede que rechine un poco a algunos ojos feministas, pero no podemos descartarla ya que creemos que los mensajes que lanza Ana son dignos de mención. 

Letra:

Hola, mira que bien me va sola
Nadie a mi me controla
Y aunque me lo pidas ya no te doy ni la hora […]

Porque crees en lo que dicen que
Que es lo que es tuyo siempre regresa
Pero no regresé

De Peculiares

“Vivimos en una sociedad que castiga mucho el placer femenino”

Lara Castro

Entrevista a Lara Castro

Mujer emprendedora en el mundo de la sexualidad y la erótica. Estudió psicología porque tenía clarísimo desde los 14 años que su objetivo era ser sexóloga y ahora no concibe una ciencia sin la otra

5 de diciembre de 2018

Entrevista de Melanie Quintana Molero

La mente humana le apasiona y su influencia en la vivencia de la sexualidad le fascina. Se le conoce por todos los proyectos que tiene entre manos y por ser una persona entregada en lo que le apasiona. Sabiendo el desconocimiento que hay sobre la Sexología como ciencia hemos querido conocer a Lara en persona para aclarar con ella todas las dudas que produce el mundo de la erótica, la sexualidad y el sexo.

¿Por qué Sexología?

Por el vínculo con las emociones y la influencia que tiene el sexo en las relaciones de pareja. Decidí que yo quería ayudar a todas esas personas que tenían un conflicto con su sexualidad que las alejaba del bienestar. Quería aportar mi granito de arena en una sociedad que recibe tan poca educación sexual y, en numerosas ocasiones, de muy mala calidad e incluso con información que no es cierta o desde emociones como la culpa o el miedo.

¿Qué te impulsó a estudiar esta ciencia?

Es curioso porque siento que no tuve que tomar ninguna decisión. Siempre lo tuve clarísimo, como si esa fuera la única opción. Y mira que me gustaban otras profesiones (sonríe), como todo lo relacionado con el mundo de los caballos y el diseño de joyas con piedras, que curiosamente al final he integrado también en mi trabajo a través de la terapia asistida por caballos y con las piedras en forma de huevo para la vagina.

¿Crees que cambió tu vida erótica?

Yo creo que sí, que tener todo ese conocimiento me ayudó a aumentar mi seguridad en ese aspecto y a saber lo que estaba haciendo, incluso con las personas a las que acompaño en su proceso de crecimiento sexual.

Si tuvieras que destacar algún momento en particular que marcara un antes y un después en cómo vives tu sexualidad, ¿cuál sería?

Cuando decidí que mi sexualidad era mía y que yo tenía toda la responsabilidad de conocerme y respetar mi cuerpo. Este es un proceso muy importante, especialmente para las mujeres, que todavía tenemos mucha presión social de vivir nuestra sexualidad enfocada a la satisfacción masculina. Aunque también hay muchos hombres que sienten la presión de tener que satisfacer en todo momento. (Puntualiza) Pero también recuerdo como un momento importante en mi erótica cuando integré mi práctica espiritual en la sexualidad, cuando dejé de vivir el sexo como simplemente algo físico y pude empezar a expandir el placer por todo mi cuerpo e incluso más allá, disfrutando de los orgasmos energéticos y de la conexión conmigo misma y con la otra persona.

¿Qué le recomendarías a alguien que se quiera animar a estudiar Sexología?

Lo primero que me sale decirle es que es una profesión apasionante y que se la recomiendo al 100%. Después, que tendrá que estar en continuo aprendizaje, investigación y experimentación, así que se necesita una gran vocación y motivación. ¿Por dónde empezar? Siempre, por el autoconocimiento. Es necesario que haga un proceso propio de crecimiento personal.

Entrevista a Lara CastroMucha gente desconoce qué estudiamos.

Sí, y esto a algunos les crea confusión o curiosidad. En Sexología se estudia el desarrollo de la sexualidad a lo largo de la vida y las distintas etapas, los géneros, las orientaciones, el tratamiento de las diferentes problemáticas sexuales, las posibles prácticas y maneras de vivir la sexualidad... En definitiva, todo lo que engloba el mundo de la sexualidad.

¿Recomendarías cualquier formación?

La verdad es que recomendaría buscar una formación que sea práctica y que incluya una gran parte de crecimiento sexual. Cuando creé el Máster en Crecimiento Sexual y de Pareja, para mí fue una prioridad ofrecer clases de contenidos muy prácticos y que fueran impartidas por profesionales muy especializados en cada materia en concreto. Porque a veces lo que te encuentras en las formaciones de Sexología son clases basadas en las teorías clásicas de siempre, que por supuesto hay que leerlas y conocerlas, (recalca) pero creo que los Masters deben ir mucho más allá de los libros y enseñar el cómo llevar a cabo la profesión que has elegido.

Cada persona y cada vivencia es un mundo pero ¿cuál es la demanda que más resuelves en consulta?

El dolor vaginal y, en general, la falta de satisfacción sexual de las mujeres. Vivimos todavía en una sociedad que castiga mucho el placer femenino y eso se nos puede traducir en distintos síntomas que aparecen en nuestra zona genital, como es el caso de la tensión en la zona, que produce dolor durante la penetración o en otro tipo de actividades, como ponerse un tampón. Para mí es muy importante ofrecer un tratamiento integral, que contemple la parte mental, emocional, física y energética.

 ¿Crees que en esta sociedad hace falta más educación sexual?

¡Definitivamente, Sí! Todavía se tiene la creencia de que dar información sexual en la infancia y adolescencia es llevarles a tener muchísimas relaciones sexuales. Cuando la realidad es que, si quieren, las van a tener igualmente, pero sin la información adecuada. Y eso es lo que produce el aumento en el número de contagio de infecciones de transmisión sexual. ¡Una verdadera lástima casi entrando en 2019!

¿Qué crees que habría que cambiar?

La verdad es que mi sueño es que algún día se imparta educación sexual de calidad en todos los colegios y que todas las personas tengan acceso a una educación digna en ese sentido. Sabiendo que, además, una parte importantísima de la educación sexual es la educación emocional y el trabajar la autoestima, fundamentales para un desarrollo feliz.

Eres una mujer emprendedora que tiene varios proyectos alrededor de la sexología.

Sí, mi mente siempre está pensando en proyectos que contribuyan al bienestar sexual de las personas. Siento que es una de las aportaciones que puedo hacer. (Sonríe) Llevamos cerca de diez años con La Escuela de Sexualidad del Institut Gomà en Barcelona, en la que formamos en Sexualidad a distintos niveles, tanto a la persona que viene a buscar conocimientos para aplicar en su vida personal o conocerse, como a la persona que busca dedicarse profesionalmente a la sexología. La Escuela Sexual que es un nuevo proyecto que dirijo junto a Jose Toirán, en el que ofrecemos diferentes formaciones online, estamos creando nuevos cursos para aumentar la satisfacción sexual en todos los niveles y el bienestar personal, pero ¡de momento no puedo contar más! (Ríe a carcajadas); y Placer ConSentido dirigido mayoritariamente a mujeres que quieren divertirse en una reunión de juguetes eróticos y aprender de la mano de una profesional de la sexología que les aportase contenidos de calidad.

Así que además tienes una tienda de juguetes eróticos.

Sí, y lo que más me gusta es que es una tienda libre de estereotipos de género y de mitos sexuales y que ofrece una visión positiva de la sexualidad. Trabajamos mucho con productos artesanos y ecológicos, siempre buscando la salud en la sexualidad.

Libro Placer ConSentido

También te animaste a escribir una guía de autoconocimiento sexual.

Así es, lo divertido es que surgió de la nada. Empecé a grabar junto a Marcel Noll un CD con ejercicios grabados y composiciones musicales, y en el proceso pensamos que al CD le tenía que acompañar un librito y así fue como en un mes de agosto me puse a escribir y nació el libro, que es como un cuaderno de crecimiento erótico, como los cuadernos de vacaciones de los niños, pero en versión sexual y para adultos. (Ríe) Es un libro que te hace preguntas y te lleva a reflexionar y tú vas respondiendo en el mismo libro y haciendo los distintos ejercicios que te plantea.

Pero eso no es todo, tampoco es la primera vez que diriges la Escuela Sexual del SEB.

Llevo años pensando que tenemos que estar presentes en el SEB para cambiarlo desde dentro, como el caballo de Troya. Para poder ofrecer educación de calidad a todas las personas que lo visitan. Y eso estamos consiguiendo, que se cuestione otro enfoque del salón, aunque el cambio auténtico necesite de unos años para integrarse de verdad. Tengo mucha paciencia, ¡así que seguiremos luchando!

¿En qué hacéis más énfasis?

En la libertad y la igualdad sexual, en el huir de los estereotipos de género y en que no hay una sexualidad catalogada como ‘normal’. En dar espacio para que cada persona decida cómo quiere vivir su sexualidad. Trabajamos mucho desde las emociones para dar las herramientas que ayuden a gestionarlas y a soltar todo aquello que produce bloqueos a nivel sexual. Además de abrir la mente a la multiorgasmia, a la eyaculación femenina, a la importancia del trabajo del periné, a los partos con placer…

¿Vas notando cambios con años anteriores?

Sí, de hecho este año ha sido realmente espectacular la acogida que hemos tenido. El primer día, nada más abrir las puertas del Salón, ya vino gente a preguntarnos que a qué hora empezábamos las charlas porque habían venido desde lejos solo para escucharnos. Realmente ha sido impresionante. Ha habido colas de una hora para entrar a nuestras conferencias y hemos recibido muchísimos mensajes de agradecimiento de las personas que vinieron. La verdad es que nos fuimos muy emocionados de todo lo que vivimos este año, aunque nos hubiera gustado poder atender a todas las personas y que no tuvieran que hacer tanto rato de cola, así que esperamos que para el año que viene se tomen las medidas necesarias para que no se repitan estas condiciones.

De Peculiares

No soy tuya, soy mía

Día contra la violencia de género

25 de noviembre de 2018

Melanie Quintana Molero

¿Sabías que 43 mujeres han sido asesinadas en España por sus parejas en 2018? Y ya van 971 desde el 1 de enero de 2003, cuando se empezaron a contabilizar. Y todavía nos preguntan ¿por qué nos manifestamos? Porque al parecer todavía no se han dado cuenta que NO SOMOS SUYAS. Suyas para hacer lo que quieran con nosotras, con nuestra vida. Porque todavía hoy gran parte de la sociedad vive en el patriarcado, aceptando la situación de dominio masculino.

¿Y sabíais que los meses con mayor tasa de asesinatos son septiembre, seguido de julio y agosto? Los que deberían de ser considerados meses de vacaciones para pasar tiempo con nuestra pareja resulta que son la puesta en marcha del contador. ¿Y sabíais que el año pasado por estas fechas ya eran 44?, ¿y que al final del año fueron 51 mujeres las que perdieron la vida?

¡Ya no me callo! Ni yo, ni ninguna de nosotras. Y por eso salimos a la calle, para decir, una vez más: ¡Basta! Por nosotras y por las mujeres que nos han robado, para darles voz a aquellas que ya no la tienen. Hoy es un día para recordar, pero también para reivindicar.

Para recordar porqué el 25 de noviembre salimos a la calle a chillar bien alto que no queremos que nos maten. Para recordar a las dominicanas Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, las tres hermanas que fueron asesinadas en 1960 por orden del dictador Rafael Leónidas Trujillo, del que eran opositoras; y por las que en 1999 la ONU se sumó a la jornada reivindicativa y declaró el 25 de noviembre ‘Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer’, lo que hoy día conocemos como el ‘Día contra la violencia de género’.

Si todavía te preguntas por qué salimos a la calle, que sepas que es para homenajear a estas mujeres y a todas las que mataron anteriormente y de las que nadie supo nada. Para homenajear a aquellas que están muriendo ahora, para decirles de manera simbólica que no les hemos olvidado y para intentar que no muera ninguna más.

Chillamos y hacemos ruido para reivindicar que no somos de nadie, que la única propiedad sobre nosotras mismas la tenemos nosotras mismas. Para decirle a la sociedad que no puede llamarse demócrata si tolera que a las mujeres se les esté maltratando y asesinando.

Hoy salimos a la calle porque todavía hoy muchas mujeres a un espacio al que deberían de llamar hogar lo están llamando tumba. ¡Y ya no me callo! Ni yo, ni ninguna de nosotras. Para decirles a todas aquellas mujeres que todavía piensan que un insulto, un empujón, tener relaciones sexuales contra su voluntad o no poder ver a su familia o amigos porque a su pareja no le gusta, no quiere o no le deja, NO ES NORMAL.

Salimos para dar fuerzas a aquellas mujeres que viven en esta situación de miedo y ataduras. Para decirles que se puede denunciar, que aún están a tiempo. Para decirles a los jueces que si sueltan a aquellos hombres que se demuestra que les han pegado a sus mujeres y que estas corren un grave riesgo, no les suelten. Para que lo que empezó como un insulto ‘inofensivo’ no se convierta en un número más de la lista.

Para que no seamos nosotras las que después de denunciar tengamos que vivir con miedo de que nos persigan. Porque no queremos tener que llevar seguridad, un perro o un chip para que no nos maten, para sentirnos libres. Porque somos libres. Porque no soy tuya, soy mía. ¡Entérate!

De Peculiares

Black Friday Peculiar

Nosotras también nos sumamos a proponer marcas con grandes descuentos por el Black Friday, pero... a nuestra peculiar manera. Creemos que la lencería femenina siempre ha sido una herramienta para sentirnos más deseadas, por nosotras mismas y por quien nos mira, y es por eso que hoy, en este viernes de descuentos, nos hemos lanzado a buscar las mejores ofertas en ropa interior femenina. Aunque bueno... más que calidad o grandes descuentos buscábamos aquellas marcas que utilizaran cuerpos, pieles, curvas y edades diversas para mostrar sus ofertas. 

Este es nuestro TOP 5 de tiendas de lencería peculiares: 

 

Descuentos en Aerie, Black Friday

 

Aerie

Es una compañía estadounidense de lencería que paso a formar parte de la historia de la industria de la moda por abandonar la práctica del retoque con Photoshop en sus campañas publicitarias.

Descuentos Loney, Black Friday

 

Lonely

Es una marca de lencería nacida en Nueva Zelanda que comenzó ha cambiar los estándares de sus modelos cuando decidió colaborar con actrices de series de televisión que eran distinguidas por sus tallas. Tal fue su éxito que ahora muestran a chicas extremadamente delgadas, robustas, tatuadas, con estrías, con vello en las axilas...

Descuentos Curvy Kate, Black Friday

 

Curvy Kate

Es una marca de lencería femenina de tallas extras. Hace poco lanzaron una colección llamada 'El nuevo sexy' protagonizada por mujeres de todas las tallas, colores de piel e incluso con diversidad funcional.

Descuentos Naja, Black Friday

 

Naja

Catalina Girald, cofundadora de la marca Naja y la actriz ganadora del Globo de Oro en 2015 fue la responsable de la campaña Nude For All, una colección de lencería que intenta combinar a mujeres con diferentes colores de piel, etnias, tallas y edades.

 

Descuentos Savage X Bralette, Black Friday

 

Savage X Fenty

Esta es la marca de lencería de Rihanna. La hemos seleccionado no solo porque nos guste ella, sino que también porque nos gusta su idea de marca, en la que son mujeres diversas las que muestran sus productos.