De Peculiares

¿Dolor de cabeza tras alcanzar el orgasmo?

cafelea sexual @somospeculiares

5 de septiembre de 2019

Monica Leiva, Hablandodesexo

Si después de una sesión sexual de lo más satisfactoria, cuando estás llegando al punto culminante o acabas de alcanzar el orgasmo, sientes que empiezas a tener un dolor agudo de cabeza, posiblemente estás sufriendo un episodio de la llamada cefalea coital o sexual.

¿En qué consiste este tipo de cefaleas?

 Durante el acto sexual se liberan endorfinas que actúan como fármacos naturales que no pueden quitar el mal humor, el insomnio e incluso aliviar dolores como los menstruales o la jaqueca. Pero en algunos casos orgasmar puede provocar dolor de cabeza a este dolor se le denomina “cefalea coital” o “cefalea sexual”. Consiste en un dolor de cabeza muy intenso, previo o inmediatamente posterior al orgasmo que comienza con pequeños latidos en la frente o sien y se extiende por todo el cráneo. Es un dolor benigno que desaparece al cabo de unos minutos, aunque en algunas personas puede durarle algunas horas.

¿Por qué se producen?

No se sabe a ciencia cierta las causas, pero hay una opinión entre la comunidad médica que el origen podría ser al aumento rápido de la presión arterial que se produce durante la excitación sexual y sobre todo durante el orgasmo.

Este tipo de jaqueca es más frecuente de lo que pensamos y puede aparecer en cualquier práctica sexual. La podemos dividir en dos tipos de cefaleas;  la pre-orgásmica y la orgásmica, siendo esta última la más común. En la primera, el dolor aparece levemente y va acentuándose a medida que se alcanza el orgasmo. Si el dolor, en cambio, ocurre al orgasmar o inmediatamente después, este será súbito e intenso.

Este tipo de cefalea es más predominante es hombres maduros, sobre todo a partir de los 50 años; una causa probable es el consumo de ciertos medicamentos para las disfunciones, en los que este dolor de cabeza sería un efecto secundario

¿Qué implicación tiene?

El problema es cuando afecta a la vida sexual de la persona, que evita tener relaciones sexuales por temor a que aparezca esta cefalea. En el 90 por ciento de los casos, el detonante del dolor es un cuadro de estrés, de depresión o de angustia, por lo que las preocupaciones del día a día, las económicas, sociales, laborales, el cansancio físico y/o mental pueden provocar este tipo de dolor.

¿Qué hacer si lo sufrimos?

 Si estamos teniendo relaciones con otra persona comunicarle nuestro malestar, si es durante la masturbación dejar de estimularnos, en todo caso cesar la actividad sexual y no orgasmar hará que desaparezca esta sensación. Podemos tomar un paracetamol si no tenemos ninguna contraindicación y, sobretodo, intentar relajarnos y echar una siesta si se puede

Si ocurre con frecuencia es muy recomendable que vayamos al médico al fin descartar que suframos algún problema de salud. Muchas veces al origen es debido al estrés o ansiedad a la que continuamente estamos expuestos. Es una manera de decirnos nuestro cuerpo que necesitamos una pausa.

Dormir las horas necesarias y dejarnos momentos de tranquilidad para nosotrxs mismxs nos puede ayudar a que no suframos de este dolor. Y recurrir a ayuda de un terapeuta si el estrés o la angustia persisten. Recuerda que nuestro cuerpo habla cuando algo no va bien, así que escúchalo y cuídate

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El papel de la escuela en la educación sexual

El papel de la escuela en la educación sexual

19 de agosto de 2019

Monica Leiva, Hablandodesexo

Se habla mucho del papel de los padres y de la familia directa en la educación sexual de lxs niñxs y, a su vez, encontramos todavía bastantes familias con un temor infundado respecto a cómo enfocar la educación afectivo-sexual de sus hijas e hijos. Aún existe la creencia generalizada que ocultando información sexual se puede retardar el llamado “instinto sexual”. Pero a la curiosidad de los menores no se le puede poner muros y lo que muchas veces ocurre en estos casos es que lxs hijxs acaben buscando la información por medios pocos fiables. Además, existe la idea generalizada de que la educación sexual es una actividad que se produce de manera consciente y voluntaria, pero lo cierto es que estamos educando en sexualidad en el día a día y la mayor parte de las veces no somos conscientes de ello. Así cuando educadores y padres dicen que no recibieron educación sexual durante su infancia parten de un razonamiento erróneo.

Sabemos que los menores empiezan a ser educados en sexualidad en el momento en que empieza su socialización. Durante los primeros años de vida de niños y niñas es la familia el principal agente de su socialización, una vez que comienza la etapa escolar los centros educativos adquieren un papel importante y complementario a la educación familiar y deberían de incluir en sus curriculums la promoción de la salud en los que se incluiría el fomento de actitudes solidarias, tolerantes, de respeto mutuo y de cuidado responsable en las relaciones interpersonales, todos aspectos imprescindibles para alcanzar una sexualidad sana.

Así la Educación Afectiva Sexual debería de tarea compartida por la escuela y la familia. En el caso del centro educativo  Educación Afectiva sexual explícita y programada. Algo que todavía nos encontramos que es muy escasa y cuando se realiza, tiene en mucha ocasiones efectos parciales en lxs jóvenes ya que las actitudes, valores y normas los suelen aprender por otras vías, como puede ser familia, amistades, redes sociales o medios de comunicación.

¿Porqué es tan importante hacer educación afectivo sexual en las escuelas?

Las familias son muy heterogéneas y muchas de ellas, a menudo, no cuentan con igual condiciones para responder a las dudas y preguntas de niños y jóvenes en cada etapa vital. En este sentido, la función de la escuela como agente educador es de vital importancia. Las instituciones escolares pueden ser espacios de articulación de las instituciones familiares, de las de salud y otras con el fin de llevar a cabo una tarea de educación sexual integral, y, a la vez, ser un espacio para analizar las contradicciones que presenta la cultura para facilitar una mayor coherencia en la transmisión de los conocimientos.

Así, la escuela no ha de ser ajena de su papel para preparar a niñas y niños en su proceso de convertirse en adultos con una visión de la sexualidad positiva y equilibrada. La Educación Afectivo-Sexual debe poner el énfasis en la necesidad de la responsabilidad y la ética social, como medios que contribuyen a evitar riesgos y fomentan relaciones de igualdad entre las personas. Esta tarea debería de comenzar desde las primeras edades e integrarse dentro de la formación general del alumnado de una forma sistemática y continua.

Los niños y niñas necesitan la oportunidad de desarrollar actitudes y valores que les capaciten para hacer elecciones válidas tanto en si vida actual como futura, así la Educación Afectiva Sexual debería de ser más que un conjunto de contenidos informativos, y fomentar el desarrollo de actitudes y habilidades.

Pere Font, sexólogo y director de IESP, incluye una serie de premisas para que la educación sexual en las escuelas sea lo más enriquecedora e integradora posible:

  • Educación de la sexualidad como educación integral del individuo, se educaría desde una perspectiva multidisciplinar integrándola en las diferentes áreas educativas.
  • Educación afectivo-sexual en el marco de la educación para la salud, relacionando el bienestar físico, psicológico y social de los individuos con el objetivo de que adquieran conocimientos, las actitudes y los hábitos básicos para la defensa y la promoción de la salud
  • Educación de la sexualidad como educación de la afectividad, para no convertir la sexualidad en un aspecto de la vida aislado de los demás, comprender las relaciones de afecto entre personas.

Educación afectiva sexual como educación para la igualdad. Solo entendiendo la diferencia podremos aprender a respetar a los demás.

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Sexo después del parto: dificultades, preguntas y dudas

Sexo después del parto: dificultades, preguntas y dudas

1 de julio de 2019

Monica Leiva, Hablandodesexo

Hay un desconocimiento general de cómo es la sexualidad femenina tras dar a luz. Hablaremos de mujeres ya que todavía la mayor parte de la población que vive un embarazo y da a luz son de género femenino, hay algún caso de varones trans que gestan y da a luz pero aún son casos muy esporádicos. Lo que sí es cierto para todxs es que la llegada de un bebe cambia la vida en todos los sentidos y el sexual no es una excepción.

Una de las primeras cosas relacionadas con la salud sexual en las madres recientes es la falta de deseo, alrededor de la mitad de ellas continua sin deseo al año de haber parido. Muchas mujeres se preguntan si esta pérdida de la libido es normal. Hay mucha desinformación sobre la sexualidad en el posparto y es porque en las clases de preparación no se hace educación sexual, se suelen limitar a impartir conocimientos de cómo cuidar del bebé, la fisiología del parto y los protocolos para ir al hospital. Es por ello que las molestias varias como la pérdida de deseo, el dolor durante las relaciones cóitales y la falta de lubricación sorprende a muchas mujeres tras dar a luz.

Lo que no saben, por ejemplo, y deberían saber es que durante el llamado puerperio o periodo de recuperación tras el parto, se desaconseja el coito, ya que el útero ha de volver a su tamaño, la vagina se debe de recuperar del traumatismo del parto si ha habido desgarro o episiotomía, y es necesario que cicatrice y cese el sagrado posparto (loquios). Lo cual no es sinónimo abstinencia sexual, es un momento de redescubrir los cuerpos mediante los besos y caricias, aunque sigue muy presente la presión para que las mujeres regresen a las relaciones con penetración cuanto antes. Pero es posible, y muy normal, que la mujer rechace la penetración y que tampoco desee que le toquen los pechos ya que los relaciona con la comida de su hijo, en el caso de haber optado por la lactancia materna.

Por este motivo es tan necesario hacer una buena educación y asesoramiento en temas de sexualidad en esta etapa, hay que educar a las mujeres y también a los hombres que la sexualidad es mucho más que genitales y pechos y se puede y debe explorar otros puntos del cuerpo, a veces un suave masaje en los pies o en la espalda es suficiente para no perder esa conexión con la pareja que en estos momentos se hace tan necesaria.

¿Qué se puede hacer si se pierde el deseo? El deseo es algo que tiene mucho que ver los con los factores externos y en el caso de las madres recientes hay una situación nueva en su vida, menor intimidad, mayor preocupación por el bebe y más agotamiento. Además no debemos de olvidar el factor hormonal, tras el parto aumenta la prolactina, esta es la hormona productora de leche y disminuyen los estrógenos y con ello el deseo. Según un estudio llevado por varios centros sanitarios de Barcelona y publicado por la revista Matronas (Matronas Prof. 2010; 11 (2) : 45-52), las mujeres que dan el pecho presentan menor libido que las que no. Es importante trabajar con ellas el factor psicológico  y los cambios que conlleva la maternidad.

Otro inconveniente del que no se habla es la sequedad vaginal tras el parto, esto pasa debido a que la lactancia materna impide la ovulación y esto a su vez lleva a niveles bajos de estrógenos que conllevará un epitelio vaginal más frágil lo que conllevará molestias en las prácticas con penetración. Si se desea penetración la solución es darle tiempo a que lubrique de manera natural y si es necesario se puede recurrir a un buen lubricante.

Otro aspecto que no se tiene en cuenta en este periodo es el papel de la pareja. Con la pareja es importante organizarse para poder disfrutar de espacios de intimidad, abrazarse y conectar. Así mismo es fundamental que la madre tenga su propio espacio de autocuidado, que pueda dedicase un tiempo sin el bebe, aunque sea unos minutos al día, tomarse un té, tener una charla relajada con una amistad por teléfono. Sólo desde el auitocuidado podemos disfrutar de una sexualidad más plena y consciente.