De Peculiares

Lo que no sabías sobre el deseo, la excitación, la masturbación y el orgasmo

deseo, excitación, masturbación, orgasmo @somospeculiares

15 de mayo de 2019

Xandra Garcia, Sensa

El orgasmo es el gran comedor de palabras. Solo permite el gemido, el aullido, la expresión infrahumana, pero no la palabra”, Valérie Tasso

La masturbación ha estado durante siglos vinculada a un sinfín de mitos y condenada al tabú. Hasta hace bien poco seguíamos escuchando amenazas tales como que la masturbación producía ceguera, locura, alucinaciones… o su versión más moderna, causaba el acné puberal. Sin embrago, la masturbación es la gran escuela del autoconocimiento erótico. Gracias a la autoexploración sabemos más sobre lo que nos gusta y como nos gusta; sobre lo que deseamos y cómo lo deseamos.

Hoy sabemos que en torno al 97% de hombres y un 62% de las mujeres se masturba o se ha masturbado alguna vez. Sin embrago, las cifras cambian considerablemente cuando nos referimos a la población con disfuncionalidades orgánicas. Según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) alrededor de un 10% de la población mundial, es decir unas 650 millones de personas, tienen diagnosticado algún tipo de discapacidad. De los cuales el 47,10% son mujeres y el 58,30% hombres. Según estos datos el 26% de ellas y el 51,66% de ellos disfruta de su erótica. No especifica si en el disfrute de la erótica se ha incluido el autoerotismo o no. Pero la diferencia en cifras es notable.

Las personas con diversidad funcional se enfrentan a dos principales dificultades a la hora de encomendarse a los placeres del “yo me lo guiso, yo me lo como”. Por un lado las propias características físicas, el acceso a su propio cuerpo, y por otro, el miedo al impulso sexual. Corre el mito de que las personas con disfuncionalidades orgánicas no sienten deseo, nada puede estar más lejos de la realidad. Pero lo más perjudicial es cuando uno mismo se lo cree y frena o dificulta esas sensaciones.

Para lo primero, te voy a dar algunos consejos o recursos para que los puedas poner en práctica. Para lo segundo… siento tener que decirte que no tiene remedio. En tanto en cuanto eres sexuado o sexuada, el deseo forma parte de ti, lo puedes reprimir y por supuesto que va a variar a lo largo de tu biografía, pero es una cualidad de reside en ti. Por lo que vamos a dejar de lado el miedo, la incertidumbre y las dudas; y si te apetece, te guiamos sobre cómo te lo puedes montar.

Pero antes déjame que te cuente algunas cosas sobre los placeres y el orgasmo.

"El orgasmo se tiene en el cerebro pero se sensa en el cuerpo"

Antes del orgasmo está la excitación y antes de ésta, el deseo. No podemos saltar directamente al tercero sin pasar previamente por el primero y el segundo.

La excitación tiene un efecto psicotrópico y euforizante. Cuando estamos eufóricos, somos más atrevidos y aumenta la circulación llevando la sangre a las zonas periféricas y preparándonos para sensar –sentir en la piel-. Subiendo los niveles de excitación se desencadena el orgasmo.

“El orgasmo es el final de una lucha encarnizada por buscar el placer…El error es subestimar el placer que precede al orgasmo”, Eduardo Punset

Sin embargo, el orgasmo no es lo mismo que el placer. Para tener una autoerótica satisfactoria y placentera no es necesario llegar al orgasmo. Esta búsqueda obsesiva del orgasmo dificulta en gran medida poner en el valor y disfrutar de los goces previos. Como si existieran sensaciones de primera y sensaciones de segunda. Cuando realmente todas ellas nos llevan al disfrute y al bien estar. Es más, déjame decirte que en una escala del 0 al 10 de los deleites, el orgasmo no tiene por qué puntuar en el 10. Al igual que cualquier otro estímulo puede pasar por todas sus gradaciones.

Aunque el único órgano imprescindible para tener un orgasmo es el cerebro, lo cual es un argumento más para animarte a explorar todos los recovecos de tu piel en búsqueda de nuevas zonas erógenas, con frecuencia en disfuncionalidades orgánicas el sistema nervioso se ve afectado dificultando en gran medida las conexiones de los genitales con el cerebro. Llegando incluso a no tener sensaciones orgásmicas.

“Tengo una pequeña tarea para ti. Ve a casa y tócate. Vive un poquito.” Pelicula El Cisne negro

Ahora si, vamos a darte algunas sugerencias que puedes poner en práctica.

Explora tus zonas erógenas más allá de los genitales, ¿Sabías que el órgano excitable más grande del cuerpo es la piel? Pues, te informo de que posees unos 2m2 de superficie potencialmente voluptuosa.

Si la dificultad radica en llegar con las manos a los genitales, puedes utilizar objetos que permitan la extensión. Incluso puedes explorar la posibilidad de acoplar esos objetos a vibradores permitiéndote así estimular esas zonas.

No hace falta ser muy sofisticado, seguro que tienes por casa un plumero por ejemplo; que bien lo podemos utilizar para acariciarnos o sujetar un juguete al mismo y haga las veces de brazo extensor. Hablando de recursos caseros… Te animo a que averigües que objetos ordinarios se pueden convertir en fuentes de placer. Se me ocurre: la almohada, cojines, el reposabrazos del sofá…Estos pueden ayudarte a acariciar aquellas zonas a las tienes dificultado el acceso.

Hay algunos juguetes eróticos que a pesar de no estar pensados para facilitar la masturbación pueden ser de utilidad cuando tienes algún tipo de dificultad a la hora de mover los brazos o las manos. En el caso de las vulvas, puedes colocarte o puedes pedir que te coloquen una mariposa o una bala vibradora en las bragas, que más tarde te permita ponerlo en marcha mediante control remoto. Los penes también se pueden estimular con ayuda de huevos que simulan la textura de una vagina, existen en el mercado unos adaptadores con forma de ventosa que te permiten anclarlo a una superficie de forma que no tengas que sujetarlo con las manos. También puedes echar un vistazo a esos juguetes que están diseñados para funcionar como manos libres.

Como ves proporcionarnos placer a nosotros mismo no esta tan fuera del alcance de movilidades, ni de economías diversas. Sólo hace falta rebuscar un poco por casa, echarle imaginación y dejarse llevar por las sensaciones placenteras.

“Para todos café, pero a cada uno su café”, Efigenio Amezúa

Subrayar que en el mundo de los goces y los placeres no hay una receta a seguir al pie de la letra. Como ya hemos comentado líneas más arriba, cada uno de nosotros tiene una erótica propia. Todos disfrutamos del placer pero cada uno con sus placeres.

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Las peculiaridades del orgasmo

Las peculiaridades del orgasmo

Profesionales de la Sexología explican cómo afecta la presión en la consecución del orgasmo, las distintas formas de vivirlo y la obsesión por conseguirlo

15 de abril de 2019

Reportaje de Sara Enjuto

Se podría decir que casi todo el mundo conoce la palabra “orgasmo”, pero seguramente a los que lo hayan vivenciado les será difícil explicarlo, en cambio, otras personas puede que no lo hayan vivido a pesar de ser una palabra que escuchan sin parar y otras la persiguen de maneras distintas y más espirituales. Además, haciendo una búsqueda en Internet, todo lo que aparece son artículos sobre lo beneficioso que es el orgasmo con titulares como: “Te damos los motivos para tener un orgasmo a diario”, “La importancia del orgasmo en la pareja”, “Para de fingirlo”… afirmaciones que sin querer se transmiten como una obligación; la de vivenciarlo y la consiguiente presión que, irónicamente, puede hacer que no se llegue a él.

La mejor manera de desmitificar o conocerlo en profundidad es hablar con profesionales sobre los distintos prismas: desde el orgasmo en sí mismo, pasando por la anorgasmia, hasta el sexo tántrico.

Sergio Fosela es sexólogo y escritor y como él se ha descrito al iniciar la entrevista es una persona “pro-orgasmo”, pero hace una reflexión sobre la definición de “clímax sexual” o “culminación de la relación sexual” (definición que se encuentra en la página online de Sanitas) y el hecho de que pueda ser subjetiva: “La palabra clímax o culminar denota un final, como si lo único que importase fuera ese objetivo. Es subjetiva, pero en función de lo aprendido más que de la persona”.

 

"La presión viene por uno o una misma, por la pareja o por la sociedad que juzga y etiqueta por no tenerlos en lugar de educarnos para conseguirlos"

 

El centrarse en llegar a un punto en concreto, según Sergio, creará relaciones sexuales de muy bajo disfrute. Usando el símil sobre coronar una montaña el sexólogo lo explica de esta manera: “Llegar al pico es solo el fruto del esfuerzo que se ha realizado durante el ascenso y no acaba en ese momento: se disfrutan de las vistas, se comenta cómo ha sido el viaje, se reponen fuerzas y se planifica el descenso”.

Sergio Fosela
Sergio Fosela

Y como en todos los aspectos de la Sexología, la educación hace su aparición jugando un papel importante. Es por eso que Sergio lo remarca a la hora de hablar de la presión que se puede sentir entorno a la consecución del orgasmo. “La presión viene por uno o una misma, por la pareja o por la sociedad que juzga y etiqueta por no tenerlos en lugar de educarnos para conseguirlos”, explica Fosela.

Seguramente la gran mayoría habrá oído hablar de los beneficios fisiológicos del orgasmo como que mejora la piel, rejuvenece o que mejora el flujo sanguíneo, pero Sergio prefiere remarcar otros: “La seguridad y el empoderamiento sexual o el hecho de que despierta la curiosidad por la autoexploración, además de mantener el deseo sexual activo”.

Si nos tomamos el orgasmo como un objetivo que cumplir, es probable que la mente se centre únicamente en él y se olvide de disfrutar del camino, el sexólogo explica que esto les sucede a las personas que saben llegar a él. En cambio, las personas que desconocen cómo tenerlo, son las que tienen dificultad para lograrlo. “Es por eso que se centran obsesivamente en llegar a esa meta”, finaliza Sergio.

 

La anorgasmia y sus causas

La sexóloga Carolina García describe la anorgasmia y ahonda en las causas que la crean. Pero, ¿qué es la anorgasmia?: “Es la inhibición continuada en el tiempo del orgasmo a pesar de una estimulación adecuada y de la consiguiente excitación”, define Carolina. Explica que hay dos tipos: la primaria, casos en los que nunca se ha obtenido el orgasmo y la secundaria, donde personas que lo han experimentado sin dificultades dejan de hacerlo.

Las causas principales que generan esta situación no son fisiológicas, sino psicológicas: “El 95% de las causas son de etiología psicógena como la ansiedad, pensamientos intrusivos, presión, aprendizajes disfuncionales, depresión, mitos sobre la sexualidad, por no olvidarnos de ciertas creencias religiosas”. Explica que el resto, en cambio, son orgánicas, relacionadas con enfermedades crónicas, fármacos, consumo de sustancias etc.

 

"La causa puede estar directamente relacionada con el hecho de que se vive en una sexualidad centrada en la penetración, es por eso que Carolina anima a plantearse si el tipo de encuentros sexuales que se experimentan corresponden con lo que se quiere vivenciar"

 

Carolina García
Carolina García

Y aunque pueda parecer difícil creerlo, el pudor juega un papel importante en la consecución del orgasmo, sobre todo en la mujer y en que le practiquen sexo oral: “El rechazo de esta práctica por vergüenza es algo que vemos frecuentemente en consulta”, comparte con Somos Peculiares. Pero, ¿esto significa que las mujeres son las que más vivencian la anorgasmia? Afirma que es una de las dificultades más comunes de la mujer. “También puede darse en el hombre, pero es infinitamente menos probable”. La causa puede estar directamente relacionada con el hecho de que se vive en una sexualidad centrada en la penetración, es por eso que Carolina anima a plantearse si el tipo de encuentros sexuales que se experimentan corresponden con lo que se quiere vivenciar.

Según la sexóloga la terapia en estos casos puede ser muy efectiva, ya que hasta un 95% de los casos pueden resolverse. “Se trabaja para cambiar actitudes o presiones que generen dificultades, el conocimiento del cuerpo, poder expresar lo que se desea, pautas para la estimulación…”

Carolina hace una reflexión sobre el orgasmo y la importancia que se le da en los encuentros eróticos: “Se le otorga un papel tan principal que a veces no deja ver al resto de los personajes. Tenerlos es increíblemente placentero, pero si orientamos nuestros encuentros únicamente bajo el parámetro de su consecución nos vamos a perder experiencias realmente interesantes”.

 

El sexo tántrico

El tantra es una filosofía de vida, además de ser una de las muchas tradiciones esotéricas orientales basadas un conjunto de textos y rituales religiosos budistas e hindúes. A pesar de ser una práctica conocida, realmente pocas personas entienden el propósito real del sexo tántrico. Es por eso que Mónica Gutiérrez, facilitadora de tantra y sexualidad consciente, explica a la revista en qué consiste y lo que se puede conseguir practicándolo.

Mónica Gutiérrez
Mónica Gutiérrez

Mónica lo compara con el sexo “convencional”, el cual, según sus palabras, persigue satisfacer una necesidad básica muchas veces carente de amor y afectividad a diferencia del sexo tántrico: “Es la unión consciente de dos personas que tras haber recibido las enseñanzas pertinentes deciden sumarse y elevarse en unión sexual a través de la energía sexual que se crea en el momento”, aclara Mónica. “El acto se convierte en un ritual sagrado, espiritual y consciente que pocos llegan a experimentar”. El motivo de que pocas personas lo vivencien es que es necesaria una iniciación al tantra por un maestro o un facilitador de tantra.

 

"Todo surge sin ninguna intención. Cuidamos los detalles, mimamos nuestra presencia y la de la otra persona y honramos la unión de la energía y la conciencia"

 

Se trata de una búsqueda hacia el interior que requiere de paciencia, constancia y que no se consigue de un día para otro. “Hay que practicar mucho el control del ano y esfínteres, la meditación para el manejo de la mente y una serie de dinámicas. Es un encuentro lento, pero placentero”, aclara Gutierrez. Respecto al orgasmo masculino comenta que es más placentero ya que no solo se vive con el genital, sino con todo el cuerpo.

Un tema recurrente en la sexualidad tradicional es lo mucho que se centra en los genitales, las prisas que se tienen en los encuentros sexuales y lo mecanizada y compulsiva que puede llegar a ser, algo que el tantra deja a un lado: “Todo surge sin ninguna intención. Cuidamos los detalles, mimamos nuestra presencia y la de la otra persona y honramos la unión de la energía y la conciencia”, explica.

Según Mónica obsesionarse con la consecución del orgasmo es olvidarse de disfrutar de la excitación y de la fuente de la misma: “Ofrece otra visión que es la de elevar la energía y llevarla al corazón y a la conciencia. No existe el aquí te pillo y aquí te mato, es otro tipo de encuentro, más lento y carente de objetivo”.

Hay diversas maneras de vivir la sexualidad y el orgasmo forma parte de ellas, cada persona le da una significación y una importancia distinta y ninguna es errónea. Queda claro que cada punto de vista y experiencia vivida aporta un ingrediente distinto a una receta que parece inamovible y que se puede cambiar para enriquecer los encuentros sexuales.

De Peculiares

Música orgásmica

 

Nunca se sabe lo que te puede llevar a experimentar un orgasmo. Cada persona es un mundo y tiene sus claves de excitación, pero ¿a quién no le gusta la música? Da igual que seas de rock o de música clásica, podemos hacer que alcances el orgasmo con las vibraciones de las canciones.

Puede que llegados a estas alturas no te sorprenda el hecho de que haya vibradores sensibles al sonido. Sí, así es. Vibradores que cambian de ritmo dependiendo de la música que estés escuchando en ese momento. ¿Hemos despertado tu curiosidad?

Pues aquí os dejamos una lista de cinco de estos curiosos juguetitos:

Melanie Quintana Molero

Club Vibe 

Es pequeño y discreto, por lo que llevárselo a un concierto puede ser toda una experiencia orgásmica.

Freestyle W

Es un vibrador que tiene dos motores que trabajan al mismo tiempo para intensificar el sonido.

Oh Mi Bod

Va genial con el iPod, por lo que tus listas de iTunes ya pueden ser de lo más variadas.

Siri 2

Lo mejor del Siri 2 es que siente increíblemente bien los bajos.

G Spot

13 centímetros de placer con más de 10 niveles de vibración, además de ser muy sensible a la voz.

De Mel

¿Sabías que hay quienes pierden la consciencia durante unos segundos tras alcanzar el orgasmo?

¿Sabías que hay quienes pierden la consciencia durante unos segundos tras alcanzar el orgasmo?

30 de mayo de 2018

Rubén Olveira Araujo

El orgasmo es una sensación intensa y explosiva que solo nos alcanza cuando nos abandonamos al placer y nos perdemos entre las olas electroquímicas que sacuden nuestro cerebro durante unos escasos pero satisfactorios segundos, pero hay quienes se abandonan tanto que llegan incluso a perder la consciencia. Tal y como suena: ¡el cerebro se colapsa de placer!

Este desvanecimiento post-orgásmico, más conocido como la petite mort o pequeña muerte, está influenciado por una serie de cambios respiratorios particularmente fuertes que actúan contrayendo la aorta. Como consecuencia, ocurre una hiperventilación –es decir, un exceso de oxígeno en sangre– y tiene lugar una pequeñísima isquemia –una falta de riego sanguíneo al cerebro–. También se ha observado que en el lóbulo temporal, asociado al equilibrio, en ese momento hay menos riego sanguíneo. Todo ello favorece la pérdida temporal de la consciencia o la sensación de vivir la misma.

No hay mucha gente que reaccione así tras la experiencia orgásmica, pero quienes lo han vivido aseguran que se trata de sensación muy intensa que les recorre todo el cuerpo. Así que si en algún próximo encuentro erótico alguien se desmaya, no os preocupéis durante un periodo de tiempo razonable. Eso sí, si se alarga, ya estáis tardando en llamar a la ambulancia.