De Peculiares

Sexo después del parto: dificultades, preguntas y dudas

Sexo después del parto: dificultades, preguntas y dudas

1 de julio de 2019

Monica Leiva, Hablandodesexo

Hay un desconocimiento general de cómo es la sexualidad femenina tras dar a luz. Hablaremos de mujeres ya que todavía la mayor parte de la población que vive un embarazo y da a luz son de género femenino, hay algún caso de varones trans que gestan y da a luz pero aún son casos muy esporádicos. Lo que sí es cierto para todxs es que la llegada de un bebe cambia la vida en todos los sentidos y el sexual no es una excepción.

Una de las primeras cosas relacionadas con la salud sexual en las madres recientes es la falta de deseo, alrededor de la mitad de ellas continua sin deseo al año de haber parido. Muchas mujeres se preguntan si esta pérdida de la libido es normal. Hay mucha desinformación sobre la sexualidad en el posparto y es porque en las clases de preparación no se hace educación sexual, se suelen limitar a impartir conocimientos de cómo cuidar del bebé, la fisiología del parto y los protocolos para ir al hospital. Es por ello que las molestias varias como la pérdida de deseo, el dolor durante las relaciones cóitales y la falta de lubricación sorprende a muchas mujeres tras dar a luz.

Lo que no saben, por ejemplo, y deberían saber es que durante el llamado puerperio o periodo de recuperación tras el parto, se desaconseja el coito, ya que el útero ha de volver a su tamaño, la vagina se debe de recuperar del traumatismo del parto si ha habido desgarro o episiotomía, y es necesario que cicatrice y cese el sagrado posparto (loquios). Lo cual no es sinónimo abstinencia sexual, es un momento de redescubrir los cuerpos mediante los besos y caricias, aunque sigue muy presente la presión para que las mujeres regresen a las relaciones con penetración cuanto antes. Pero es posible, y muy normal, que la mujer rechace la penetración y que tampoco desee que le toquen los pechos ya que los relaciona con la comida de su hijo, en el caso de haber optado por la lactancia materna.

Por este motivo es tan necesario hacer una buena educación y asesoramiento en temas de sexualidad en esta etapa, hay que educar a las mujeres y también a los hombres que la sexualidad es mucho más que genitales y pechos y se puede y debe explorar otros puntos del cuerpo, a veces un suave masaje en los pies o en la espalda es suficiente para no perder esa conexión con la pareja que en estos momentos se hace tan necesaria.

¿Qué se puede hacer si se pierde el deseo? El deseo es algo que tiene mucho que ver los con los factores externos y en el caso de las madres recientes hay una situación nueva en su vida, menor intimidad, mayor preocupación por el bebe y más agotamiento. Además no debemos de olvidar el factor hormonal, tras el parto aumenta la prolactina, esta es la hormona productora de leche y disminuyen los estrógenos y con ello el deseo. Según un estudio llevado por varios centros sanitarios de Barcelona y publicado por la revista Matronas (Matronas Prof. 2010; 11 (2) : 45-52), las mujeres que dan el pecho presentan menor libido que las que no. Es importante trabajar con ellas el factor psicológico  y los cambios que conlleva la maternidad.

Otro inconveniente del que no se habla es la sequedad vaginal tras el parto, esto pasa debido a que la lactancia materna impide la ovulación y esto a su vez lleva a niveles bajos de estrógenos que conllevará un epitelio vaginal más frágil lo que conllevará molestias en las prácticas con penetración. Si se desea penetración la solución es darle tiempo a que lubrique de manera natural y si es necesario se puede recurrir a un buen lubricante.

Otro aspecto que no se tiene en cuenta en este periodo es el papel de la pareja. Con la pareja es importante organizarse para poder disfrutar de espacios de intimidad, abrazarse y conectar. Así mismo es fundamental que la madre tenga su propio espacio de autocuidado, que pueda dedicase un tiempo sin el bebe, aunque sea unos minutos al día, tomarse un té, tener una charla relajada con una amistad por teléfono. Sólo desde el auitocuidado podemos disfrutar de una sexualidad más plena y consciente.

De Peculiares

¿Sabías que doula significa sirvienta?

¿Qué es una doula?

5 de noviembre de 2018

Xandra Garcia, Sensa

Las doulas son generalmente mujeres que acompañan a otra mujeres durante la maternidad. Aunque en España no existe una formación reglada, en otros países europeos el servicio de las doulas está cubierto por la seguridad social.

Hay estudios que demuestran que el apoyo ofrecido a las familias por parte de las doulas tiene un gran impacto durante el parto en la reducción del 50% de las cesáreas, el 40% del uso de fórceps, el 60% de la petición de uso de epidural, reduce al 25% la duración del parto y contribuye a disminuir la depresión postparto.

Una doula no es personal sanitario, por lo que bajo ningún concepto debe sustituir las funciones de la matrona. No atiende partos, no hace tactos, ni diagnósticos por lo que tampoco receta tratamientos, ni los recomienda.

La función principal de la doula es dar apoyo. De hecho, etimológicamente doula significa sirvienta. Por lo tanto la función principal es estar al servicio de la mujer que contrata sus servicios.

Una doula no juzga las decisiones de la futura madre. Están en continua formación y actualización de forma que cuando la mujer solicite información sobre algún aspecto relacionado con el embarazo, parto, postparto o crianza, ésta le pueda brindar información científica y contrastada para que la solicitante pueda tomar una decisión de forma libre y consciente. Pero en ningún caso intentará llevarla a su terreno. Las doulas son personas con una gran sensibilidad y capacidad de dar apoyo allá donde la familia, pareja o personal sanitario no puede llegar. Y es que la dula se encarga fundamentalmente de reforzar el aspecto emocional de la embarazada que puede sentir en todo momento como sus decisiones son respaldadas y sus dudas resueltas.

Desde el momento en que tomamos la decisión de convertirnos en madres y padres, se inicia una etapa de cambios que producen inquietudes en la pareja. Por lo general, las intentamos resolver mediante el equipo médico que supervisa nuestro embarazo o buscando el apoyo de la pareja y la familia. A veces ocurre que esto no es suficiente. Es ahí donde surge la figura de la doula. Existen doulas especializadas en momentos concretos de este proceso, así podemos encontrar: doulas de concepción, de infertilidad, de embarazo y parto, postparto o pérdida perinatal. En definitiva una doula es “el ángel de la guarda de las embarazadas”.