De Peculiares

Expresiones que deberías evitar cuando vas a hablar de transexualidad

 Chrysallis EH: Asociación de familias de menores en situación de transexualidad.

expresiones a evitar cuando hablamos de transexualidad

23 de enero de 2019

Chrysallis Euskal Herria

Para cualquier aparición de nuestras familias en los medios de comunicación hemos constatado la importancia de tener un conocimiento básico sobre la realidad de la transexualidad en la infancia. Por eso, estas aclaraciones quieren servir como base para realizar ese acercamiento.

Expresiones a evitar:

Hay algunas expresiones que, desde el desconocimiento, a veces se usan en los medios de comunicación o entre las personas de a pie y que, además de incorrectas, resultan ofensivas e hirientes:

"Niños (o niñas) nacidos (nacidas) en un cuerpo equivocado"

Como con el resto de las personas, ¿cómo va a ser equivocado el cuerpo de alguien, su cuerpo? El cuerpo ni es ni no es equivocado. El cuerpo es. Y cada cuerpo es como es. Diverso, porque no hay dos cuerpos iguales. Decidir qué cuerpos son buenos y cuáles no, qué cuerpos son correctos y cuáles equivocados, es algo que no tiene que ver con la observación objetiva de la realidad. Si hay algo equivocado, en todo caso, será la mirada de la sociedad, la mirada de los demás.

"Una niña nacida con cuerpo de niño" (o al revés)

Si es una niña, su cuerpo es el de una niña, el de esta niña. Eso sí, tiene pene y testículos, tiene genitales masculinos, es decir genitales que son como los de la mayoría de los niños. Masculino, en el sentido de que estadísticamente se da más en hombres.

Todas y todos tenemos características masculinas y femeninas, cada uno/a en diferente medida.

Lo que hace especial el caso de los niños y las niñas en situación de transexualidad es que los caracteres sexuales que miramos para etiquetar desde fuera, los genitales, nos lleva a pensar a los demás que es un niño, cuando en realidad es una niña (o al revés).

"Un niño que quiere ser niña" (o al revés)

Ser niña o niño no es una cuestión de voluntad, no se elige. No es "lo que quiero ser", sino "lo que soy".

En todo caso, lo que estos niños y niñas quieren es que los demás les vean, que les vean como la niña o el niño que en realidad son. No es “quiero ser niño”, sino “quiero que los demás acepten que soy un niño”.

"Los transexuales..."

No son "transexuales". Son niños y niñas. Niños con vulva y niñas con pene.

Niños y niñas con una condición peculiar, la de la transexualidad, que hace referencia al hecho de que su sexo no corresponde con el sexo asignado al nacer en atención a sus genitales.

En todo caso se utilizaría el término como adjetivo, no como sustantivo.

"Sexo biológico"

Muchas veces se usa esta expresión para referirse a los genitales, y en ocasiones también a los cromosomas o a niveles hormonales. Pero esa expresión mezcla diferentes sexuaciones sin tener en cuenta que, por ejemplo, hay mujeres que tienen cromosomas XY y que tienen vulva, o mujeres con cromosomas XX y niveles de testosterona mayores que la media de los hombres...

De hecho, hablar de “sexo biológico”, “sexo psicológico”, etc. no genera más que confusión. Lo que observamos son diferentes rasgos que se van sexuando, como hemos señalado, en una y en otra dirección, en masculino y en femenino. Mejor haríamos en hablar de sexuación cromosómica, sexuación gonadal, sexuación genital, etc. Y si hablamos de “el sexo”, sólo tendrá sentido hacer referencia al sujeto en sí, y no a partes o porciones del mismo.

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Lee: 5 libros para cuando te pregunte sobre su sexualidad

Cuentos para hablarles de sexualidad

25 de diciembre de 2018

Lucia Sumillera, Ciesex

Dicen que la curiosidad mató al gato, pero no creo que fuera por preguntarse para qué sirve el ombligo o de dónde venimos. Hablar de sexualidad es difícil, incluso de los conceptos más puramente biológicos que son por los que los niños y niñas suelen empezar a preguntar.

– ¿Qué es eso?

– Se llama pezón, tú también tienes. Cuando las niñas crecen también crecerán sus pechos y los pezones serán más grandes. Los pezones de los niños son más pequeños que los de las niñas y a ellos no les crecerán.

El cuerpo genera curiosidad, tanto el propio como el ajeno, y las diferencias aún más. Por ello, no está de más tener una serie de recursos a nuestro alcance que nos ayuden a salvar los muebles con honestidad.

Los cuentos son una herramienta de apoyo para poder hacerlo, aunque lo más importante son las ganas. Visualmente son útiles para lo que queremos explicar, ofrecen conocimientos desde la diversión y la fantasía, y fomentan un espacio para el vínculo.

Aunque cada vez hay más cuentos para hablar de sexualidad desde la infancia os mostraré alguno de mis favoritos.

1. Mamá puso un huevo

Mamá puso un huevoAutor: MAYLE, Peter

Editorial: Maeva Young

Edad: 3-6 años

Mamá puso un huevo es un cuento divertido donde los expertos son los niños y niñas y los padres no parecen estar muy enterados. Desde el humor y de forma muy sencilla explica de dónde vienen los bebés dejando fuera las semillitas, los dinosaurios o los mazapanes que poco tienen que ver con esta historia.

 

2. ¿De dónde venimos?

¿De dónde venimos?Autor: MAYLE, Peter

Editorial: Maeva Young

Edad: 6-9 años

¿De dónde venimos? Es el primer cuento editado en España sobre sexualidad, para los amantes de lo vintage, este es su libro. A pesar de su antigüedad (1975), sigue siendo útil y eficaz profundizando un poco más al ser para niños y niñas más mayores.

 

 

3. ¡Mi cuerpo es mío!

Mi cuerpo es míoAutor: ProFamilia

Editorial: Juventud

Edad: 6-9 años

¡Mi cuerpo es mío! Nos permite hablar de un concepto que solemos mencionar durante la masturbación o la fecundación, la INTIMIDAD. Aunque la protagonista es una niña también podemos (y debemos) hablar de los niños. Es un material útil para trabajar la conciencia corporal, los NOes y las emociones.

 

 

4. Cuentos para educar en familia

Cuentos para educar en familiaAutor: RAMÍREZ, Mª Victoria, CARMONA, Ana Belén y DE LA CRUZ, Carlos

Editorial: CEAPA

Edad: 6-12 años

Cuentos para educar en familia es una recopilación de cuatro cuentos con una pequeña guía didáctica al final de cada uno que nos orienta sobre su finalidad y qué preguntar para favorecer el diálogo y la reflexión. Aborda temas como la orientación del deseo, los roles de género, la aceptación de uno mismo/a etc.

 

5. Niñas y niños, cada una, cada uno, diferente.

Niños y niñasAutor: MAYOR, Aingeru y MONTEAGUDO, Susana.

Editorial: Litera Libros

Edad: +5 años

Niñas y niños, cada una, cada uno, diferente, nos da pie para hablar de diversidad. Más que un cuento es un álbum de fotografías donde vemos a niñas y niños reales con sus peculiaridades, diferencias y similitudes. Integra la experiencia de las infancias trans de forma conjunta con el resto de sexualidades.

 


¡A ver!

Por último os animo a buscar uno de los (que yo considero) mejores libros de educación sexual que se han escrito, se trata de ¡A ver!, del fotógrafo norteamericano Will McBride y de la doctora alemana Helgla Fleischhauer-Hardt (1979), en él podemos echar un buen vistazo al cuerpo y hacer un recorrido por la sexualidad sin reservas. ¡Una lástima que esté descatalogado!

Nuria Espert decía que “La lectura es para mí algo así como la barandilla en los balcones”, quizá estas navidades pongamos barandillas al sexo, quién sabe.

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Día de la memoria Trans

Día de la memoria Trans, LGTB, transfobia

21 de noviembre de 2018

Laura Marcilla

De entre los muchos ‘Días Internacionales de’ que existen a lo largo del año, siempre hay algunos que nos afectan más o con los que nos sentimos especialmente sensibilizados. Algunos parecen estar más enfocados a la celebración (por ejemplo, el día del orgullo LGBT o los días del padre y de la madre) y otros se encuentran más empañados por el recuerdo y la tristeza. Esto ocurre con el Día contra la Violencia de Género que tendrá lugar a finales de esta semana, pero también con el Día de la Memoria Trans que hemos celebrado el 20 de noviembre. Aunque quizá no es tan conocido como el 25-N, el Día de la Memoria Trans es otra fecha en la que recordamos a las personas que aún deberían estar con nosotros si el mundo fuera un lugar más justo.

El origen de esta conmemoración data de 1998, hace 20 años, con el asesinato de Rita Hester, una mujer trans afroamericana que fue apuñalada 20 veces en el pecho en su propio apartamento. Por desgracia, el caso de Rita Hester sigue sin resolverse a día de hoy, pero su brutal asesinato sirvió de inspiración para que Gwendolyn Ann Smith y otros activistas fundasen en 1999 el Día de la Memoria Trans.

No es un día para celebrar, pero sí es un día para recordar a todas las personas que han sido asesinadas por el mero hecho de ser trans y poner en entredicho el ‘cistema’, la cisnormatividad. Muchas de estas personas fueron perseguidas por luchar para construir un mundo más inclusivo, a todas se les ha arrebatado la vida por atreverse a existir.

infografía que ha hecho la plataforma TRANSRESPETO
Infografía que ha hecho la plataforma TRANSRESPETO

El Observatorio de las Personas Trans Asesinadas (TMM por sus siglas en inglés) lleva desde 2008 un registro del número de homicidios a personas trans en todo el mundo. En el último año la cifra asciende 369, 44 más que en 2017 y 74 más que en 2016. Parece que la violencia no deja de aumentar. El número total de muertes en los 10 años transcurridos desde que se creó el TMM llega a la friolera de 2982 (casi tres mil personas asesinadas, que se dice pronto).

Y aquí no acaba la tragedia, porque el propio TMM admite que este cálculo es muy inferior a los asesinatos totales que tienen lugar en todo el mundo, ya que se basan únicamente en los informes confirmados y aún existen países en los que no encontramos registros de estos crímenes, y otros muchos casos en los que a la víctima se la registra con su nombre de nacimiento y el sexo equivocado, sin indicar que se trata de una persona trans. Ni siquiera tras su muerte se respeta su identidad.

Aunque los países donde el número de homicidios es mayor son Brasil, México y Estados Unidos, no tenemos que irnos muy lejos para encontrar actos similares. Sin ir más lejos, el pasado 24 de septiembre en Valladolid murió Ely, una mujer de 55 años que había recibido una paliza de un menor de tan solo 15 años. Como si los hechos no fueran ya suficientemente infames por sí mismos, la prensa dio un tratamiento pésimo a la noticia, refiriéndose a Ely como ‘hombre’ y en algunos casos incluso ‘hombre vestido de mujer’ u ‘hombre homosexual’. El asesinato y su horrible trato mediático evidencian de nuevo lo necesario que es educar a la sociedad sobre diversidad sexual.

Tampoco podemos olvidar en un día como éste a las personas que, sin ser asesinadas, han acabado suicidándose a causa de la violencia de la que eran víctimas en su vida diaria, y a todas aquellas que aún sufren a día de hoy delitos de odio, bullyng, transfobia, etc.

No es difícil coincidir en que un asesinato es algo abominable (y tres mil asesinatos algo para lo que no existen palabras), pero es necesario recordar que el asesinato y las agresiones son sólo el último peldaño en una escalera de violencia. La transfobia es violencia, y no necesitamos más muertes para percibirlo porque, incluso en nuestro país, la vemos a diario si sabemos mirar bien: cada vez que a una persona trans se la obliga a ir a los baños del sexo opuesto. Cada vez que a un menor se le niega elegir un nombre acorde con su género. Cada vez que no se respeta la identidad de los demás, o se pone en duda. Cada vez que una persona trans es discriminada laboralmente (viéndose algunas de ellas empujadas al trabajo sexual). O simplemente cada vez que alguien es testigo de alguno de estos comportamientos sin hacer nada al respecto o tender una mano amiga. En todas estas situaciones, estamos perpetuando el sistema que ha permitido que a tres mil personas trans se les asesine por el mero hecho de serlo.

No dejemos que esto siga ocurriendo. Por todas las personas que han perdido la vida a manos de la transfobia, esforcémonos en ser parte de la solución y no del problema.

De Peculiares

Derecho a ser, derecho a sentir

Lamentablemente, seguimos recibiendo terribles noticias de chicos y chicas que se siguen dejando la piel y la vida, literalmente, en esta carrera de obstáculos

16 de febrero de 2018

Igor Nabarro Brea

Se cumple un año de la magnífica campaña realizada por Chrysallis Euskal Herria para visibilizar y concienciar acerca de la realidad de los niños y niñas en situación de transexualidad, y también se cumple un año de la funesta y vergonzosa contracampaña de HazteOír negando esta realidad y colaborando con la aparición y radicalización de la intransigencia, el desprecio, la discriminación y la invisibilización de las mujeres y hombres, niños y niñas que no son lo que alguien decidió que tenían que ser.

Lamentablemente, después de este año seguimos recibiendo terribles noticias de chicos y chicas que se siguen dejando la piel y la vida, literalmente, en esta carrera de obstáculos. Carrera, en la que ellos, al igual que el resto de niños y niñas, solamente querían y necesitaban que les dejasen ser. Que les respetasen y les valorasen tal y como eran y como sentían.

Pero mientras haya quienes desprecien esta realidad y traten de imponer su ignorancia e intransigencia a la sociedad, mientras desde posiciones –en principio antagónicas– confluya un discurso de negación de la identidad de estas niñas y niños, mientras quienes tengan la capacidad, la posibilidad y las herramientas para impulsar la educación, el conocimiento, el respeto a la diversidad, sigan mirando hacia otro lado, estos hombres y mujeres, estos niños y niñas y sus familias tendrán que seguir peleando y viviendo situaciones de verdadero estrés e impotencia.

A todas estas familias solamente nos queda decirles que no están solos. Que les valoramos, les apoyamos y les queremos. Qué son inspiración para nosotros y nosotras y para muchísimos padres y madres, niños y niñas, mujeres y hombres de todo el mundo. Y que nos van a tener a su lado siempre que nos necesiten.

 

Chrysallis Euskal Herria

La mañana del 15 de febrero las familias de Chrysallis Euskal Herria recibíamos en el whatsapp en el que compartimos nuestras alegrías y tristezas, la peor de las noticias. Ana nos comunicaba que había encontrado a su hijo Ekai muerto. 

El inmenso dolor de Ana y Elaxar es también el nuestro, al igual que lo han sido sus batallas. Batalla por lograr el cambio de nombre en el registro; batalla por recibir en  la “unidad de género” de Cruces el tratamiento hormonal que necesitaba y que nunca llegó; batalla por conseguir que en su instituto se realizara la formación para que la comunidad escolar pudiese comprender su realidad y así poder respetarla, y que no se hizo...un címulo de batallas cotidianas. Demasiadas para un adolescente, en este caso. Esta batalla la hemos perdido como sociedad y a Ekai nadie puede devolverle ya la vida.

Pero vamos a seguir luchando. Por la memoria de Ekai. Por aquellos chicos y chicas que siguen esperando a recibir en el Hospital de Cruces el tratamiento que necesitan. Por aquellas chicas y chicos a quienes han denegado el cambio de nombre. Por todas esas niñas, niños y jóvenes a quienes se les está negando una y otra vez su identidad. Por los que vendrán detrás. Por una ley que les proteja. Por una sociedad informada que comprenda y acepte los hechos de diversidad y en la que estas chicas y chicos puedan crecer, puedan desplegar todo su potencial, puedan vivir. Para que nunca, nadie, tenga que volver a pasar lo que Ana y Elaxar están pasando. Con lágrimas en los ojos, Ana, Elaxar eta familia, maite zaituztegu. 

 


 

Otsailaren 15eko goizean Chrysallis Euskal Herria taldeko familiek albisterik beltzena jaso genuen gure poztasun eta tristurak partekatzeko dugun whatsappean. Anak bere semea Ekai hilik topatu zuela esaten zigun. 

Anaren eta Elaxarren min amaigabea gurea da ere, gureak diren bezala haien borrokak. Erregistroan izen-aldaketa lortzeko borroka, Gurutzetako “genero unitatean” inoiz heldu ez zen behar zuen hormona-tratamendua jasotzeko borroka, institutuan bere errealitatea ulertu eta ondorioz errespetatzeko egin ez zen informazio-saioa ematea lortzeko borroka… Eguneroko borroka asko. Nerabe batentzat gehiegi oraingoan. Eta borroka hau gizarte osoak galdu dugu eta Ekairi ezin dio inork bizitza itzuli.

Baina aurrera jarraituko dugu. Ekaigatik. Gurutzetako ospitalean behar duten tratamendua jasotzeko oraindik zain daudenen neska-mutilengatik. Izen-aldaketa ukatua izan dutenen neska-mutilengatik. Direnak izatea behin eta berriro ukatzen zaien ume eta gazte guzti horiengatik. Atzetik etorriko direnengatik. Babestuko dituen lege baten alde. Aniztasuna ulertu eta onartzen duen gizarte informatu baten alde, neska-mutil hauek dituzten ahalmen guztiak garatzea ahalbideratuko duena. Inoiz, inork, Anak eta Elaxarrek duten mina izan ez dezan. Malkoak begietan, Ana, Elaxar eta familia, maite zaituztegu.

 
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La transexualidad se sigue tratando como una patología

 Chrysallis EH, la Asociación de familias de menores en situación de transexualidad, denuncia la situación crítica en la que se encuentran los adolescentes que necesitan acceso a tratamientos hormonales

21 de octubre de 2017

Chrysallis Euskal Herria

Con motivo del Día Internacional de Acción por la Despatologización Trans, Chrysallis Euskal Herria quiere recordar que en la Unidad de Genero de la Comunidad Autónoma Vasca, ubicada en el Hospital de Cruces, continúa patologizando la transexualidad, haciendo caso omiso a las directrices de la Guía de atención integral a las personas en situación de transexualidad editada por el Gobierno Vasco en 2016. Quienes acuden a este servicio quedan a merced de un psiquiatra que determinará si se le da o no el tratamiento solicitado según sus criterios diagnósticos basados en el DSM (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales).

Las familias de menores en situación de transexualidad sabemos que nuestros hijos e hijas no sufren ningún trastorno mental y que la identidad no se puede diagnosticar. Por ello solicitamos un modelo de atención sanitaria semejante al del servicio Transit, centro de referencia de la sanidad pública catalana para la atención a la salud de las personas trans. Este modelo, que está basado en la atención primaria, atiende las necesidades de la persona y donde el acceso a los tratamientos requeridos no depende de la aprobación de un psiquiatra, ha servido de referencia para el diseño del nuevo servicio de atención para personas transexuales que pronto verá la luz dentro de los Servicios de Salud de la Comunidad Foral de Navarra.

En estos momentos en la CAV hay menores transexuales que están acudiendo a la unidad de Cruces y cuyas necesidades no están siendo atendidas. En el caso de algunos adolescentes que solicitan con urgencia bloqueadores o tratamientos de hormonación para evitar el desarrollo de caracteres sexuales no deseados, se les está dando cita a seis meses vista, lo que está generando gran sufrimiento e incluso en algunos casos les está llevando a plantearse si quieren vivir.

Al igual que en su día sucedió con otros colectivos, deseamos que las personas transexuales dejen de ser tratadas como enfermos mentales y que la condición de nuestros hijos e hijas se entienda como lo que es: un hecho más de diversidad. Exigimos que los servicios públicos de salud atiendan las necesidades de las personas transexuales, sin tutelas psiquiátricas, en igualdad de condiciones que el resto de la población.