De Peculiares

¿Qué es esta mancha roja?

4 de mayo de 2020

Maddalen Aristegi Sanchez
Creadora de Luna de Abril.cba
Co-creadora de Loregorri

Seguramente en este ensayo queden hilos sin atar, ya que el tema de menstruación ofrece muchas posibilidades de tejer hacia diferentes lados, además de haber sido observada desde muchos ángulos. Me atreví a escribir en google la palabra menstruación. Evité entrar en wikipedia y entré en la segunda pestaña para leer : “La menstruación es la sangre que sale del útero de una niña, chica o mujer, a través de la vagina. Cuando a una niña le viene la menstruación es una señal de que se está acercando al final de la pubertad.”[1] La explicación seguía presentando y sumando palabras como regular, síndrome premenstrual y dolor. Lo primero que pensé fue: “uff, cuánto camino queda por recorrer para reconstruir esta definición!”

Para llevar adelante el escrito advierto que me centraré en les cuerpas menstruantes, un término compuesto y creado por mi para este ensayo. El artículo “les” hace referencia a que no todas las cuerpas menstruantes se identifican como mujeres, entendiendo que no solo las mujeres menstruamos y que no todas la mujeres son cuerpes menstruantes (Zinteta, 2019). A la vez que el sustantivo “cuerpas” reivindica la importancia de que las mujeres reconquistemos nuestra propia soberanía del cuerpo, sin que nos quedemos en la sombra de la igualdad. Por otro lado, a partir de las lecturas de Donna Haraway me tomo el atrevimiento de situar el conocimiento en y encarnarlo desde les cuerpas menstruantes. Queriendo subrayar “la importancia de mirar desde la periferia y desde las profundidades”(Donna Haraway, 1991). En esta oportunidad situaré el conocimiento en les diferentes cuerpas menstruales, mientras que lo encarno en el mio. Ya que es desde ella que escribo, es en ella donde siento la opresión patriarcal y desde donde más construyo con otras y otres porque “el mundo está entre los seres humanos y la verdad también” (Donna Haraway, 1991).

HACIENDO MEMORIA

Me desidentifíco y desintoxico de la definición ofrecida por diferentes aspectos que me recuerdan a la epistemología médica patriarcal que tanto nos oprime, discrimina y violenta. Para hacerle frente a esta definición me parece necesario recurrir a la memoria colectiva y recordar la historia. Siguiendo la propuesta del feminismo comunitario y para poder empezar a ordenar el escrito, empezaré intentando reparar un pedacito de la memoria de les cuerpas menstruales de la zona del País Vasco. Ya que como dice Adriana Guzman (2019) “ la memoria son las personas, no es algo que esta en el aire, son mujeres que recuerdan. La memoria tiene cuerpo, nombre y lucha.” Desde esta rama del feminismo se define la memoria como el acto de cuestionar la historia institucional escrita por los vencedores. La memoria es necesaria para enfrentar y oposicionarse ante el poder: “porque el patriarcado invisibiliza las historias de las mujeres.” (Adriana Guzman, 2019)

Traeré a colación la memoria borrada de la historia: la caza de brujas. Para ello me remontaré al siglo XVI cuando Europa a partir de las conquistas y colonizaciones impone su habitus como norma, idea y proyecto universal para todos los pueblos del mundo. Ello ocurre en el plano: económico, político, religioso, epistemológico y lingüístico (Anibal Quijano, 2007). Toda esta imposición se puede observar en el contexto de caza de brujas, en donde desde el nombre de la modernidad se impuso: un modelo capitalista único, un único modelo político valido, una única religión cristiana como la verdadera. El pensamiento fue invadido por la racionalidad, a la vez que se impusieran las lenguas derivadas del latín y griego como las únicas capaces de transmitir conocimiento verdadero y válido. Todo esto lo podemos observar en el contexto de la caza de brujas que se instauró en diferentes lados del mundo. Yo elijo centrarme en la zona del País Vasco, pues es la historia que rememoro, llevo en la sangre y revivo constantemente.

La organización social del País Vasco en el siglo XVI era comunitaria y se organizaban a partir de una estructura matrilineal. Las mujeres llamadas brujas eran mujeres campesinas, que vivían de trabajar la tierra y criar ganado. Eran mujeres que conocían muy bien las hierbas medicinales y las utilizaban para sanar a las y les vecines. Podríamos decir que eran las médicas de la época. Por ende podemos imaginar que los “Akelarres” eran festejos, como así también reuniones de intercambio de información. Pero desde la visión de la Iglesia, que poquito a poco iba conquistando más cabezas y cuerpos, no les eran de mucho agrado estas mujeres. Sobre todo por tres concepciones que tenían acerca de ellas, tres acusaciones principales que podríamos enumerar como: 1) poseer una sexualidad femenina, 2) estar organizadas y 3) poseer conocimientos médicos y ginecólogos (Barbara Ehrenreich y Deirdre English, 1981). Estas mujeres ofrecían consejos anticonceptivos y efectuaban abortos, tenían un concepto de la sexualidad no aceptada por la iglesia y eran campesinas en un contexto social donde las expropiaciones eran diarias. Por ende, se observa que esta persecución fue política y moralista, ya que las mujeres no seguían ni el orden eclesiástico, ni político de la época. Las brujas representaban una amenaza política, religiosa y sexual para la iglesia. Por esta misma razón las hicieron desaparecer. Ya que “frente al fatalismo represivo del cristianismo, la bruja ofrecía la esperanza de un cambio en este mundo” (Barbara Ehrenreich y Deirdre English, 1981).

Pero esta historia no quedó solo en la memoria de algunes cuerpas, esta historia todavía sigue vigente en nuestras cuerpas. Ya que, la caza de brujas no solo fue el quemar algunas cuerpas, fue una adoctrinamiento de les cuerpas y del placer. En esa época en el cual el capitalismo necesitaba trabajadores se tuvo que institucionalizar el cuerpo, proclamando la capacidad de racionalizar como lo único valioso de los cuerpos. La dicótoma propuesta por Descartes empezó a adentrarse en las subjetividades, rechazándose la parte emocional, corporal y instintivo de la misma persona. En este proceso, el cuerpo era lo otro despreciable el cual había que controlar (Silvia Federici, 2004). En todo este mejunje, las brujas tenían que ser exterminadas y fueron el chivo expiatorio de un proceso de colonización corporal y terrenal.

Aunque todos los cuerpos fueron siendo adoctrinados les cuerpas menstruales por el hecho de considerarse el “otro cuerpo diferente” al cuerpo normativo-varón fue racializado[2] por su sexo, fue excluida del ámbito público, enterrando sus saberes y sentires. Se le robó el espacio a aquellas no-varones científicas de la época para darles espacio a aquellos varones médicos; ya que, la razón solo pertenecía a los hombre, dándose así la colonialidad del saber[3].

DESDE UNA EPISTEMOLOGÍA PATRIARCAL A UNA EPISTEMOLOGÍA FEMINISTA

En el siglo XVII surge la ciencia moderna que deja de lado lo anterior, lo pagano y las mujeres. Este investigador, sí en masculino, tiene las cualidades y capacidades de racionalizar, evaluar, argumentar y participar. Este modelo de conocimiento es un sujeto objetivo y neutral. El cual “no pone en juego sus valores ni emociones, como si eso se pudiera hacer, ya que es capaz de dominar su propia subjetividad, de borrarla, y simplemente dejar testimonio de lo que ve (…). es capaz de neutralizar sus emociones, sus valores, sus preferencias” y dar un testimonio “neutro” de lo que ve. Además esta persona o ojo puede ser reemplazada por otro cualquiera, ya que se generaría el mismo conocimiento. Esto es, da igual cuales son las condiciones particulares de esta persona-ojo, ya que todos ven lo mismo. Además usa un lenguaje literal con el cual puede describir el mundo que ve. Este lenguaje aporta no cometer errores, ya que cada objeto o cosa tiene su nombre y así se evitaría la ambigüedad, la vaguedad y las falacias (Diana Maffia, 2016). Es el ojo de Dios varón heteronormativo que todo lo ve, que no se mezcla, que observa desde la distancia, etiqueta, evalúa y racionaliza. Siempre mirando desde arriba, desde sus privilegios a aquelles cuerpas que deben evolucionar para llegar a ser como él. Siempre analizando a ese otro diferente para “entenderlo”, transformarlo y colonizarlo.

El patriarcado y el capitalismo se han apropiado del cuerpo de la mujer en el nombre de la ciencia, y lo podemos observar en la medicina. Ya que les cuerpas menstruales se han usado para investigar, dejándonos huella que nos muestran y recuerdan a quien pertenecemos. Les cuerpas menstruales llevamos tatuadas los nombres de nuestros torturadores en nuestros órganos llamados malamente reproductivos. Esto surge a partir de que la medicina moderna pone el foco en entender ese cuerpo definido como el otro cuerpo diferente al cuerpo normativo masculino. Intentando explicar la zona del no ser[4] de les cuerpas menstruantes y la relación yo-otro, siempre desde su zona de cuerpo masculino. Nos quisieron conquistar le cuerpa nombrándonos con sus apellidos, como aquellos conquistadores que expropiaban tierras y se los apropiaban nombrándolas con sus apellidos. Entre otras, llevamos el nombre de Falopio que investigó en les cuerpas menstruantes queriendo entender ese cuerpo raro diferente al suyo. Pero las categorías de la zona del ser no sirven para entender las realidades o conocimientos de la zona no-ser.

En disonancia a la epistemología presentada anteriormente se sitúa la epistemología feminista que reclama la importancia de la investigación en acción, a la vez que expone que “el mundo se parece más a la metáfora que a la literalidad” (Diana Maffia, 2016). Propone que vemos el mundo “como si” y que vamos conociendo el mundo a partir de lo que tenemos previamente, que no existe esa neutralidad ya que tenemos puestas las gafas que nos distorsionan el ver. Aunque a veces no somos conscientes de estas gafas, por que las hemos llevado desde siempre sin darnos cuenta, hasta que algo o alguien nos rasguña el cristal y empezamos a darnos cuenta de las gafas incorporadas. Es ahí donde sacamos el pañuelo y nos las vamos limpiando, incluso a veces cambiamos de cristal o de graduación. Pero “la metáfora como las emociones, han sido consideradas obstáculos para el conocimiento (…), han sido consideradas obstáculos epistemológicos que deben ser eliminadas para lograr esta neutralidad valorativa y esa literalidad propias del conocimiento científico.” (Diana Maffia, 2016). Por que no debemos olvidar que ya los burgueses de la modernidad se encargaron de diferenciar cuerpo y mente, desterrado a las emociones y definiéndolos como aquello que debe ser controlado. (Silvia Federici, 2004).

Imagen de Esturirafi

¿CÓMO NOMBRAR ESO QUE NO SE NOMBRA PERO QUE APARECE EN MI BOMBACHA TODOS LOS MESES?

Hoy todavía en la academia se escribe desde un cuerpo racionalizado, donde además nos ofrecen todas las explicaciones biológicas y neurológicas para que entendamos les cuerpas menstruales qué es menstruar. Además, si se animan a hablar del ciclo menstrual es para explicarnos que a veces sufrimos el Síndrome Premenstrual (SPM) el cual ya ha sido catalogado en el DSM y obvio ya viene con su prospecto. El cuerpo de la mujer ha sido y sigue siendo un cuerpo donde la medicina ha investigado a sus anchas. Muchas veces incluso se ha considerado un cuerpo que se puede encender y apagar: nos ofrecen las pastillas anticonceptivas sin explicar los efectos secundarios (Erika Irusta, 2018). Y cuando una empieza a indagar sobre qué hace la pastilla “maravillosa” y su historia se le erizan los pelos del cuerpo.

Y entre tanta conquista, intervenciones y violencias a les cuerpas menstruales se va gestando la subjetividad que se produce y reproduce en las instituciones, ya que somos seres sociales. Cómo explican las compañeras de la Colectiva Feminista La Revuelta (2016): “los sujetos están implicados en las instituciones y son participe”. Bien sabemos que las instituciones instituyen cuerpos, mentes y pensares mediante mitos y narraciones. Siendo procesos complejos que generan mecanismos de clasificación, ordenamiento y jerarquización que marcan los cuerpos. “Para ello se usan teorías, pedagogías, leyes y el lenguaje, a partir de los cuales se naturalizan rituales, acciones y códigos. Las marcas nos recuerdan nuestra identidad social” (Colectiva Feminista La Revuelta, 2016).

Le cuerpa menstrual sigue siendo ese cuerpo fallado que no se parece al cuerpo real masculino, por ello sigue siendo el cuerpo intervenido que debe ser “arreglado” (Erika Irusta, 2018 ).  Por ello, siguen siendo violentados: se invisibilizan y se patologizan, entre otras cosas. Por ejemplo cuando duele la menstruación pareciera que es algo de una sola persona, cuando en si muchas cuerpas sufren de endometriosis, pero no se investiga ni se diagnostica como tal, por que la sociedad hetoro-normativa nos ha hecho creer que la menstruación es dolorosa. Por otro lado, también se desprecian las emociones de les cuerpas menstruales, etiquetándolas como invalidas. Siendo que las emociones que se gestan en las diferentes fases de la menstruación no son singulares, siguen un patrón. Pero esta sabiduría no es transmitida porque las emociones relacionadas al ciclo se han asociado al SPM (Síndrome Premenstrual) etiquetándolas como histeria-menstrual en frases como: “¿estás en esos días?”. Se ha usado la patologización de la menstruación para acallar nuestros deseos y nuestras voces. Como exponen la autora Ana María Fernandez (1980) es importante reconstruir discursos y nombrar las violencias.  Ya que, según Frantz Fanon (1952) a los colonizados les han quitado la cultura y su lengua, y para descolonializarse deben narrar una nueva historia diferente que la narrada por los colonizadores opresores.

Por ello, nombrarnos a nuestra manera es un acto político importante: “para existir necesitamos nombrarnos y ser nombradas. Ya que, las palabras no son sólo y simplemente palabras; son también significados. Además son significado cargado de belicosidad que toma senderos variados en el laberinto patriarcal por el que transitamos.”(Ochy Curiel, 2019) Por ello, debemos seguir construyendo junto a otras actos de rebeldía como menstruar en público y así sacar la menstruación del escondite de nuestros culeros. Por ahora y en este caso, la identidad sigue siendo importante como posición política, como estrategia más que como fin en sí mismo, identificarnos como les cuerpas menstruantes es posicionarte ante la cultura androcentrista y resistir colectivamente, creando conocimiento desde la experiencia de nombrarnos y vivirnos como cuerpas menstruales.

¿NOSOTRAS QUÉ HACEMOS PARA RESISTIR?

Siguiendo a Rossana Reguillo (2000), la “primera condición de la vida cotidiana es esencialmente la comunicación, en la medida en que sus estructuras y lógicas se hacen visibles”. Por otro lado, debemos recordar que los imaginarios sociales, adquieren sentido, sobre todo, cuando la sociedad las legitima. A la vez que los discursos cotidianos que se nombran en la vida cotidiana son nutridas por las instituciones, con el objetivo de perpetuar los sentidos. Por ende, es necesario generar nuevos discursos, poner los culeros teñidas de rojo sobre la mesa, pudiendo así generar una brecha o ruptura en el discurso cotidiano sobre esta problemática social. Generando un debilitamiento del sentido legitimado sobre estas prácticas . Como bien lo explica la autora Rossana  Reguillo (2000) “ lo colectivo tenderá a restituir el sentido a través de una intersubjetividad que busque nuevos postulados”.

Por ello, poquito a poco vamos gestando espacios de habla, de escucha y de reflexión, en donde se crea el conocimiento desde nuestres cuerpas. Compartimos lo cotidiano, vamos limpiando esas marcas que nos dejó la sociedad, nos vamos sacudiendo el asco y la culpa mientras pintamos con nuestra sangre menstrual. Vamos descolonizando les cuerpas mientras cosemos nuestras compresas de tela, y compartimos tips para limpiarlas. Porque la sabiduría no es algo individual, es colectiva! En este construir y reflexionar[5] colectivo, crear nuevas nominalizaciones es necesario. Por ello, traigo a colación lo que les cuerpas menstruales que participaron en el taller de “Cíclicas” escribieron al preguntarles “¿Qué es la menstruación?”[6]. Disfruten las creaciones, y observen qué diferente se escribe desde las periferias más acá de le cuerpa, dejando lejos la visión androcentrista.


 

La menstruación es un momento para descansar, reconectar con el cuerpo. fluir con lo que sacamos del cuero y renovarnos en el ciclo que empezamos a transitar. Biológicamente, es la sangre que desprendemos de nuestro cuerpo. Personalmente, es un momento del mes bastante doloroso, en el que me siento que me desarmo, saco todo afuera (emocionalmente y físicamente)” Magui, 2019

momentos de cambios, anímicos y a nivel corporal. Hinchazón, dolor, molestia. Necesidad de calma, de tener mi espacio y mis tiempos. Crisis emocionales.”

Cele, 2019

La menstruación. Un canal. Flujo.

El encuentro con eso que circula adentro.

Es un lugar.

Es color y ahora que la miro de cerca, también quizás, el olor, el sabor.

Lo que se deja ser. Se deja ir.

La relación, con todo eso que nos pasa, y para lo que a veces no hay palabras.”

Manu, 2019

 

Todos los meses (o no)

irregular o regular (depende la cuerpa)

incómodo

cómodo

leve

pesado

imprescindible

dolorosa

depende como me abrace y me escuche esos días ( y todos los días).

Muchos sentires,

no es solo sangre, es un ciclo

pero me enseñaron que era esos días que baja sangre...

quiera desaprender,

desaprender esa palabra:

indispuesta”

¿por qué?

Quiero re aprender

aprehenderme.

Saber, sabernos

seres menstruantes.”

Almendra, 2019

 

[1]          Fuente: https://kidshealth.org/es/teens/menstruation-esp.html

[2]          Cuerpos racializados: “El racismo es una jerarquía global de superioridad e inferio­ridad sobre la línea de lo humano que ha sido políticamente producida y reproducida durante siglos por el “sistema imperialista/occidentalocén­trico/ capitalista/patriarcal/moderno/colonial . La racialización ocurre a través de marcar cuerpos. Algunos cuerpos son racializados como superiores y otros cuerpos son racializados como inferiores.” (Ramón Grosfoguel, 2011)

[3]   COLONIALIDAD DEL SABER concepto desarrollada por Edgardo Lander (2000)

[4]   ZONA DE SER Y NO SER concenpto desarrollado por Frantz Fannon (1952) y analizada en el testo de  Ramón Grosfoguel (2011) en La descolonización del conocimiento: diálogo crítico entre la visión descolonial de Frantz Fanon y la sociología descolonial de Boaventura de Sousa Santos.

[5]   Asumiendo un yo contradictorio y responsable  que reflexiona: “¿con la sangre de quienes se crearon mis ojos?” (Haraway, 1991)  Soy consciente de mis privilegios  y de la racionalización privilegiada de mi cuerpo, Pero sin ánimo de hablar por las otres me gustaría nombrar a las que no pueden ni siquiera comprar toallitas o copa, a las que no quieren menstruar, a las que... No voy a hablar por ellas y elles, porque seria apropiarme de su voz que no me pertenece.

[6]              Invito a les cuerpas menstruales que este leyendo esto a hacer el ejercicio de redefinir la menstruación.


BIBLIOGRAFIA

Frantz Fanon, 1952. Piel Negra, mascaras blancas

Barbara Ehrenreich y Deirdre English, 1981. Brujas, parteras y enfermeras.

Donna Haraway, 1991. Ciencia, cyborgs y mujeres.

Rossana Reguillo, 2000. La clandestina centralidad de la vida cotidiana

Edgardo Lander, 2000. La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales. Perspectivas latinoamericanas.

Silvia Federici, 2004. El Caliban y la Bruja

Anibal Quijano, 2007. El giro decolonial Reflexiones para una diversidad epistémica más allá del capitalismo global.

Ana Maria fernandez, 2009.  Las lógicas sexuales: amor, política y violencias

Ramón Grosfoguel, 2011. La descolonización del conocimiento: diálogo crítico entre la visión descolonial de Frantz Fanon y la sociología descolonial de Boaventura de Sousa Santos.

Diana Maffia, 2016. Contra las dicotomías: feminismo y epistemología crítica. Recopilado en: Feminismos populares. Pedagogía y políticas.

Colectiva Feminista La Revuelta, 2016. Espacios escolares y relaciones de género. Recopilado en: Feminismos populares. Pedagogía y políticas.

Erika Irusta, 2018. Yo menstruo. Un Manifiesto de Erika Irusta

Adriana Guzman, 2019. Conferencia sobre Feminismo Comunitario en ADIUC

Ochy Curiel, 2019.  ¿Que es la decolonialidad?Conferencia ofrecida en la universidad Nacional de Colombia

Zinteta, 2019. Habitar mi Cuerpo

De Peculiares

“El éxito a la hora de ligar en las apps de citas depende en gran parte de la foto de perfil que escojamos”

Raluca Mihai

Entrevista a Raluca Mihai

Las imágenes dicen mucho de nosotrxs, y más en el mundo tan visual en el que vivimos. ¿Cuáles son las cosas que deberíamos tener en cuenta a la hora de elegir qué foto de perfil ponemos?

2 de marzo de 2020

Entrevista de  Melanie Quintana

Como expertos en Online Dating, Solteros.es se propuso analizar durante un año 22 millones de fotos de perfil de España y de otros 15 países para averiguar los elementos clave que aparecen en las fotos de perfil de aquellos que utilizan páginas y aplicaciones para ligar, y estas son las conclusiones y datos interesantes que han sacado del estudio.

¿Qué es lo que más te ha llamado la atención de las conclusiones que sacasteis con el estudio?

Sin duda, lo que más me ha llamado la atención es la cantidad de imágenes en las que no aparece el protagonista del perfil. Tan solo el 60% de las fotos muestran a la persona que se supone que está buscando pareja. Algo muy sorprendente, pues, por mucho que valoremos otros aspectos, no creo que haya muchas personas dispuestas a quedar con alguien que han conocido en internet y cuya cara no han visto en ningún momento. A lo mejor estoy equivocada, pero me parecería raro... (reímos)

Seguro que hay un montón de creencias sobre las fotos de perfil que se podrían desmontar…

Sí (ríe). Por ejemplo, la creencia de que “más es mejor” a la hora de seleccionar tu foto de perfil. Enseñar demasiado u optar por poses muy sexuales desanimará a muchos candidatos, sobre todo a aquellos que están buscando una relación. Y esto funciona igual para hombres que para mujeres. Los hombres suelen ser calificados de ‘mujeriegos’ que solo van a lo que van y las mujeres como ‘fáciles’ y no aptas para una relación romántica o seria.

Entonces, ¿cuáles son las imágenes que más éxito tienen?

Las imágenes en las que somos fotografiados por otros y que nos muestran, por ejemplo, al aire libre o disfrutando de nuestras aficiones tienen muchas más posibilidades de éxito.

¿Hay personas que no se preocupan por sus perfiles?

Sí, nos hemos encontrado con muchos solteros que no se han currado en absoluto ni su perfil, ni la selección de imágenes, pero que se quejan de no conseguir su objetivo. Son los que te sueltan “las páginas para ligar no funcionan” (entrecomilla con los dedos), o “yo he estado meses y no me he comido un rosco”; sin plantearse que a lo mejor parte de la culpa es suya. Las plataformas son herramientas que amplían tus posibilidades de conocer a gente, pero tienes que poner de tu parte.

¿Qué nos lleva a darnos de alta en una página de citas?

La razón puede variar, pero todas las personas que lo hacen tienen uno o varios de los siguientes objetivos: salir a pasarlo bien, encontrar el amor, conocer gente nueva, flirtear o tener sexo.

Raluca

Imagino que la foto también depende del servicio de citas al que se apuntan, ¿no?

Eso es, de hecho, podemos diferenciarlos básicamente en tres grandes grupos: páginas para buscar pareja estable, páginas de contactos y apps para aquellos que buscan ligar, salir o lo que surja y páginas para aquellos que van al grano y buscan exclusivamente citas sexuales. Prácticamente nadie escogerá fotos de carácter erótico si lo que busca es una relación seria.

Entonces, ¿qué queremos trasmitir con la imagen que seleccionamos para nuestros perfiles?

¡Depende! Los solteros que se toman en serio su presencia en plataformas de citas, es decir, aquellos que buscan algo más que ‘voy a echar un vistazo a ver qué hay por aquí’, prestan mucha más atención a lo que escriben en sus perfiles y a la selección de imágenes. Aquellos que quieren de verdad aprovechar las oportunidades que les ofrecen estas nuevas formas de contacto tendrán perfiles con información completa e incluirán 4 o 5 imágenes que les representen bien y no solo a nivel físico (reímos).

¿Y si es para buscar trabajo?

Una imagen vale más que mil palabras es un dicho muy manido, pero sigue encerrando algo de realidad. Al igual que en una entrevista de trabajo no elegirías la misma ropa que para salir de fiesta, tampoco deberías escoger la misma foto para tu perfil para ligar que para tu CV o LinkedIn, por ejemplo.

¿Crees que dependiendo lo que nos motive buscar le prestamos más atención a nuestro perfil?

Sí, estoy convencida de que nuestra motivación personal a la hora de apuntarnos a una plataforma para buscar contacto del tipo que sea, son las circunstancias en las que lo hacemos. Por ejemplo, intentar poner celoso a una ex-pareja tras una dolorosa ruptura. La gente suele esforzarse mucho más si su propia motivación se ve mezclada con su intento de llamar la atención de otros.

¿Se podría decir que una imagen de perfil puede resumir quiénes somos?
Totalmente, sobre todo si se trata de una buena foto. El fondo, la forma de posar, qué más sale en la imagen, la expresión de nuestra cara, la ropa que llevamos, los accesorios, todo, absolutamente todo sirve para que nuestros potenciales candidatos se formen una imagen sobre nosotros, sea esta real, o no.

A modo recomendación… Selfies para ligar, ¿sí o no?

Nosotros no recomendamos utilizar selfies como fotos de perfil o, al menos, no abusar de ellos. Por lo general, este tipo de imágenes no reflejan demasiado sobre nosotros y, además, es difícil conseguir que la gente salga natural en ellos. Pero, si se emepeñan en usarlo, por favor ¡cuidado con los fondos! En nuestro estudio nos hemos cansado de ver imágenes con camas sin hacer, váteres, espejos llenos de pasta de dientes, cocinas con una pila de platos sin lavar y una larga lista de entornos que no solo resultan poco atractivos desde el punto de vista estético, sino que, además, dicen muy poco de sus dueños. Eso es un NO, NO, definitivo (reímos a carcajadas).

¿Podrías confirmar o desmentir que a la hora de quedar por redes o por las apps de ligue, si elegimos en base a la foto de perfil que tiene el otro?

Eso depende bastante del tipo de página o app que estemos utilizando. Por ejemplo, en aquellas que van más enfocadas a buscar rollos pasajeros o citas sexuales, la foto tiene un papel fundamental y son muchos los que basan su decisión tan solo en la imagen. Pero, en las páginas para buscar pareja estable, hay otros factores que tienen más peso, como la información personal que compartimos en nuestro perfil. Aun así, la imagen sigue siendo importante y, por muy compatible que seas con una persona en el plano intelectual, si su aspecto no te atrae ni un poco, no hay nada que hacer.

¿La foto de perfil tiene que ver con el éxito o fracaso que tengamos a la hora de ligar?

La mayoría de servicios para ligar online cuentan con cientos de miles de usuarios y para encontrar a alguien que nos guste lo primero que hacemos es curiosear las fotos de potenciales candidatos. Será tras este primer vistazo cuando ya nos planteemos si entablar, o no, una conversación. Si tu foto no dice nada, no tiene personalidad, alma o algo por lo que destaque quedará enterrada entre la multitud y perderás casi todas las oportunidades. Es como estar en un concierto, una fiesta o una discoteca y esconderte en un rincón. Si quieres ligar, sin duda no es la mejor estrategia. Eso, extrapolado al mundo del online dating, es no prestarle la atención que se merece a tus fotos de perfil.

¿Hay diferencias entre hombres y mujeres a la hora de ligar por las apps o elegir la foto de perfil?

En general, las mujeres se muestran mucho más sociables que los hombres, al menos si juzgamos por su expresión facial. Si buscamos una foto con una sonrisa, es casi 4 veces más probable que la encontremos en un perfil femenino que en uno masculino.

¿Y qué me dices de los hombres?

Los hombres ganan por goleada en otras tendencias, como mostrarse practicando deportes de riesgo, posar llenos de barro; sí, debe ser una cosa de hombres, pues es algo común a casi el 10% de los perfiles masculinos (apunta) y lucir disfraces, sobre todo de superhéroes. Eso sí, hay un deporte de riesgo que parece igualar a hombres y mujeres: el puenting aparece casi por igual en perfiles femeninos y masculinos.

¿Y respecto a la edad?

Los hombres, sobre todo a partir de los 45, también gustan de presumir de estatus, algo que apenas apreciamos en los perfiles de las mujeres. Posar junto a coches de lujo, yates o mostrar de manera visible un buen reloj, son algunas tendencias que se aprecian en los perfiles masculinos.

¿Algo más que te haya llamado la atención del estudio?

Un montón de cosas, aunque una de las más curiosas que hemos descubierto es que a la hora de posar con animales los chicos prefieren los salvajes y las chicas los domésticos. O, que los hombres son más dados a mostrar comida rápida en sus perfiles, mientras que las mujeres optan más por los dulces. Cuestión de gustos…

Seguro que hay muchas diferencias entre España y el resto de Europa a la hora de ligar, ¡cuéntanos alguna!

Siempre he pensado que en España somos muy risueños, pero las fotos no me dan la razón en este sentido. De la lista de los 16 países analizados, los españoles ocupan el número 13 en la lista de usuarios ‘más felices’, si nos dejamos guiar por la expresión facial de sus fotos de perfil. Nos superan en ‘infelicidad’ solo Irlanda del Norte, Finlandia y, sorprendentemente, Italia, otros de los países que vienen a mi mente cuando pienso en felicidad.

¿Quiénes suben las fotos con peor calidad?

En España, los usuarios que suben imágenes de peor calidad: pixeladas, borrosas, mal iluminadas etc. son los murcianos, mientras que a nivel internacional ganan los irlandeses. Curiosamente, detrás de estos van los escoceses, galeses e ingleses... O sea, todo el Reino Unido al completo, encabezando la lista de fotos de mala calidad. ¿Será por la falta de luz natural?

En el ranking que habéis hecho, ¿qué puesto ocupamos en posar de manera sugerente?

España ocupa el tercer lugar en el ranking de posar escasos de ropa, superada tan solo por Australia e Italia. Y, dentro de nuestro país, los usuarios menos pudorosos los podemos encontrar en las Islas, tanto Canarias, como Baleares. Quizás el clima sea el culpable... (ríe)

Dicho todo esto ¿qué consejos darías para mejorar las fotos de perfil?

Lo primero decir que la foto de perfil es muy importante, sobre todo en aquellas apps tipo Tinder, en las que el usuario decide en cuestión de microsegundos si una persona le gusta o no. Aparte de cosas que parecen obvias, pero que en nuestro estudio han resultado no serlo tanto, como, por ejemplo, una foto bien iluminada, sin pixelar y en la que se distinga bien a su protagonista, hay muchas cosas que se pueden hacer para aumentar nuestras posibilidades de tener éxito en el mundo del amor online.

Hagamos una lista de tres consejos.

El consejo número uno, sobre todo para mujeres, es sonreír. Da igual que sea tímida, misteriosa o de oreja a oreja, mientras sea natural y no se vea forzada. Las mujeres que sonríen en su foto de perfil tienen hasta cinco veces más posibilidades de conseguir una interacción, ya sea Likes, inicio de conversación u cualquier otra, que las que no. Sin embargo, no hemos apreciado diferencias notables entre el éxito de los hombres que sonríen y otros que no.
¿La segunda?

Las fotos muy posadas, retocadas con programas de edición y filtros, así como las fotos profesionales tampoco son una buena idea. En general, éstas generan dudas a los otros usuarios sobre si pertenecen a personas de verdad o se trata de perfiles falsos.

¡Y la última!

La cantidad también es importante. Si quieres tener más posibilidades de ligar online, el número ideal de fotos que debería tener tu perfil son entre 4 y 5, suficientes para ofrecer una idea clara de cómo eres, pero sin pasarte. Eso sí, intenta que sean variadas. La combinación ganadora sería: una foto de cara tipo retrato, otra de cuerpo completo y las demás que reflejen algunas de tus aficiones. Si te gusta la música, sal bailando o en un concierto, si te gusta leer, hazte una foto rodeada de libros, si adoras a tu perro, posa con él. Así, la otra persona no solo verá tu aspecto físico, sino que tendrá la posibilidad de saber un poco más sobre ti.

De Peculiares

“El problema no es decir una machistada, el problema es ser inconsciente de lo que estás diciendo porque lo has normalizado”

Rocio Vidal

Vivimos en una sociedad con actitudes machistas muy interiorizadas. El trabajo de deconstruirlas no es fácil y menos con gente que no ve, no quiere ver o no es capaz de ver lo malsano de esos comportamientos. Por eso el arte es una gran herramienta para que la las personas sean capaces de ser conscientes, aprender y mejorar.

6 de enero de 2020

Entrevista de Yaiza Morales

A sus 30 años Rocío es una mujer pluriempleada con gran obsesión por cumplir sus sueños. Todo lo que se moría por decir decidió hacerlo a través de sus dibujos, y hoy día, gracias a ese empeño dibuja en El Jueves, forma parte del equipo de Sextories y a publicado su primer libro: Machistadas.

¿Por qué Machistadas?

Porque la mayor parte de las situaciones de Machistadas me han ocurrido en el trabajo y me ocurrieron por desgracia en un Salón de Cómic.

Cuál fue el primer mensaje que quisiste lanzar…

La primera la hice por un comentario que me hizo un lector del Jueves: “¿No tienes miedo a que te confundan con un hombre dibujando? Tienes un estilo muy masculino, una línea muy fuerte y muy basta y parece un dibujo de un tío.” De hecho, apareció en redes y así fue cómo me contactó el editor.

La recopilación de todas las anécdotas tubo que ser dura.

Un puto infierno (ríe irónicamente). Fue muy duro porque es un cómic que se ha hecho en menos de un año y el proceso de creación ha sido primero recopilar mis vivencias y después de mi gente cercana con la que digamos yo tengo suficiente confianza como para preguntarles; y luego, gente que se quería añadir.

De hecho, el personaje principal eres tú, ¿verdad?

Sí, por eso es una sensación de exposición total. Obviamente, esa versión de mí, es solo una de las tantas capas que tengo, pero es un tema de exponerse. Después, el resto de personajes suelen ser un monigote que no tiene físico ni sexo determinado solo tiene cara de gilipollas.

¿Cara de gilipillas?

Sabes cuando ves a alguien y dices, este tiene cara de gilipollas. Pues eso es lo que quería reflejar (reímos) porque es un personaje que cualquiera podría encarnar ya que cualquiera puede soltar una Machistada.

También hay colaboraciones de alguna persona conocida ¿no?

De hecho, conté con Elsa Ruiz, que es monologuista transexual y que me ha podido hablar desde la perspectiva trans; y ha habido mujeres lesbianas que me hablaron también de esa experiencia, entre otras. Así que fue muy guay el poder ver todas esas cosas que me transmitía la gente.

¿Qué quieres transmitir con Machistadas?

 Que somos inconscientes y que ¡deberíamos aprender a darnos cuenta! (recalca con énfasis). Machistadas no es un manual sobre feminismo, es un libro sobre experiencias reales que evidencian que hay mucha inconsciencia respecto al machismo cotidiano. Que no quiere decir que porque hagas machismo cotidiano seas mala persona, nadie está diciendo eso, pero lo que se está diciendo es que somos muy inconscientes de esas pequeñas cosas, que al final hacen todo más grande.

Como por ejemplo…

Frases como: “Aish que gracia eeh, que pague la chica” o “Madre mía tu CV es estupendo, pero ¿te has planeado tener hijos?” No me he metido mucho en temas maternales porque no los sabía tocar y no tenía en su momento a nadie cerca. Bueno, de hecho, sí hay una compañera, una amiga a la que echaron por estar embarazada y que está en el libro. Que además hizo una obra de teatro de cómo la echaron y de como denunció.

¿Cuál es el micromachismo que se te hizo más duro de ver o intentar cambiar el chip a través de tus dibujos?

La que más dura se me hizo ver y vivir fue una con unos familiares. Un crio que se había puesto un collar de unas primas y venía con el contento; cuando el padre lo vio le dijo: “¿Quieres quitarte eso? ¿Quieres que te haga una foto vestido de mariquita y se la envíe a tus amigos?” Automáticamente el niño se puso a decir que no y se lo quitó con lo cual el niño relaciona que ser maricón, ser gay, es malo porque es parecerse a una mujer y nadie quiere parecerse a una mujer… al parecer.

Supongo que a lo largo de la creación del libro te has ido dando cuenta de la cantidad de micromachismos que nos rodean, ¿cómo te has sentido con ello?

Como una puta mierda, yo digo muchas palabrotas aquí y en el libro eh (aclara con humor), pero cualquier persona en su día a día puede decir “no, esto tampoco pasa tanto, esto solo lo dice el típico cuñao de ciudadanos” y al final todos caemos en ello. El libro es una evidencia de que aún nos queda mucho por hacer y que somos muy inconscientes. El problema no es decir una machistada, el problema es ser inconsciente de lo que estás haciendo, porque a todos se nos puede escapar alguna, no somos blancos o negros, somos grises pero el problema es cuando esto lo expresas como una normalización de esa expresión sin entender cuál es el contexto, y eso es una putada.

¿Cuál crees que es el mayor problema con los micromachismos?

El problema de los micromachismos es que los puedes hacer como broma y muy bien, pero en el fondo llevan algo de verdad y eso es lo jodido. Freud decía que toda mentira lleva algo de verdad y mira que era un machista consumado, pero oye también tenía reflexiones acertadas.

¿A quiénes van dirigidos estos mensajes?

A todo el mundo que se quiera reír y con un poco de suerte se quiera plantear las cosas. Mi intención es que, si tú eres un chico, por ejemplo, y lees Machistadas, no pienses que eres el malo de la película porque todos somos los malos de la peli en alguna ocasión. Obviamente las Machistadas suelen estar en su mayoría hechas o dichas por hombres, pero también hay muchísimas mujeres que las dicen, y de hecho, todas en algún momento tenemos algún deje o actitud que alimenta ese machismo así que va dirigido a gente que se quiera divertir, reír un rato y que le interese descubrir un poco más de la realidad que vivimos.

Tristemente no a todo el mundo le va a interesar entonces…

(Reímos) Si eres Santiago Abascal obviamente no te lo vas a leer y si te lo lees será para quemarlo en la hoguera, pero mira, mientras lo compre y haga un meeting con eso, para mi es la mejor publicidad que puedo tener estar en un meeting de Vox.

Si tuvieras que escoger una tira, ¿con cuál te quedarías?

Con la de la masturbación. Es una dedicada a mi adolescencia. Hay una dedicada a la bisexualidad que también me gusta mucho, así que hay dos. La primera soy yo viajando para darle Neutrex a mi yo adolescente, y en vez de Neutrex, le doy consejos de la vida, cosa que todos hubiésemos hecho pudiendo aparecer en la vida de nuestro yo adolescente (reímos a carcajadas). Aunque pensándolo bien, te voy a tener que decir tres; porque hay una sobre el amor romántico que es la única doble pero que va sobre las medias naranjas y después la 7.7 “Eso es todo tío”. Como ves me cuesta elegir.

 ¿Futuros proyectos?

Tengo dos en mente. Uno es Retazos, que es un proyecto que dejé a medias por Machistadas, y trata sobre 5 personas en la ciudad de Barcelona que se reafirman, se descubren y se entienden a través de las relaciones y la sexualidad y de las maneras diferentes que tienen de enfocar estos temas. Por otro lado, hay una cosa que me gustaría hacer con Antonio, mi pareja, que sería acerca de hablar de sexualidad los dos en una especie de diálogo en forma de cómic, que habláramos de lo que supone la sexualidad para nosotros, o sea como si tuviésemos ese debate entre nosotros. Me gustaría trabajar en eso, pero con tranquilidad.

De Peculiares

“Mamá, ¿de dónde vienen los niños?” y otras preguntas que asustan a familias

"La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo" Nelson Mandela

 

Norma J.Brau

13 de noviembre de 2019

¿Por qué los niños tienen pilila y las niñas tienen pepe? ¿Cómo se hacen los niños? ¿Duele perder la virginidad?... y otras muchas preguntas terroríficas ponen a familias al borde de un ataque de nervios y les lleva a preguntarse: ¿De qué puedo hablarles y de qué no? ¿Qué tono es el adecuado en la educación sexual? ¿No será demasiada información? Si tienes serias dudas con peques de tu entorno… ¡sigue leyendo!

Muchas veces quienes no son profesionales de la Educación Sexual piensan que es una tarea difícil de llevar a cabo en casa, en un entorno educativo informal… sin embargo, que sea difícil no significa que no hagamos Educación Sexual. Es más, hacemos Educación Sexual; todos los días, mucho más de lo que pensamos. 

Damos mensajes sobre qué es ser mujer y ser hombre, transmitimos nuestras ideas sobre las relaciones y el amor… Por lo tanto, ya que lo hacemos, ¿qué tal si lo hacemos de manera consciente?

Antes de nada, pregúntate, ¿qué quieres transmitir? 

Está claro que si te has planteado que “tienes que hablarles de sexo” es porque algo les quieres contar. Un mensaje claro, una idea que crees que necesitan o te gustaría que compartiesen. 

Es muy importante diferenciar también tus deseos y necesidades de los suyos. Es probable que tengas miedo de qué les pueda pasar con sus sexualidad, en su desarrollo, en su crecimiento… pero hacer tu miedo el de ellos no ayudará. 

Ten claro qué les quieres decir y con qué finalidad y diferéncialo de las emociones y sentimientos que te guían en esta dirección. 

Comparte tus dudas y miedos 

Diferenciar la información a transmitir de tus sentimientos y emociones no es que debas ocultar todo esto. ¡Claro que les puedes compartir cómo te sientes, hasta si es negativo! Habla sobre tus emociones, no desde ellas. 

La confianza se genera construyéndola. Viéndote como alguien cercano y que habla con sinceridad, los peques de tu entorno se sentirán mucho mejor acogidos que en otros contextos para compartir sus vivencias.  

Recuerda tus límites

Límites de funciones, límites morales, incluso límites de conocimientos… Eres un ser humano, si bien puedes parecer la mismísima Wonderwoman o el mismísimo Superman con todo lo que haces por tus peques, no lo eres. 

Si hay cosas que debe compartir con otras personas (grupo de iguales, familia…) lo sugerimos. 

Si hay algo en lo que nuestra moral nos impide hacer un buen acompañamiento, lo exponemos. 

Si hay información que desconozco, lo reconocemos y ofrecemos hacer una búsqueda conjunta de información. 

Lo importante es ser referentes de confianza, como personas adultas somos un buen filtro de mucha desinformación y riesgos que en edades más tempranas se pueden llegar a tomar desde el desconocimiento. 

¡Fuera vergüenzas… en el lenguaje!: lo que no se nombra no existe

Esto cuesta mucho. Es más, a quienes estudiamos sexología en su día nos costó, pero es imprescindible. 

No vamos a pedir que todas las familias y entornos educativos se vuelvan naturistas y que se viva en pelota picada. Es más, intentar ser más moderna/os de lo que en realidad somos es contraproducente. 

Donde sí importa poner el foco es en llamar a las cosas por su nombre. Como nos decían en el máster, “lo de abajo son los pies”. Igual que los brazos, los ojos y la nariz, los genitales, las gónadas y otras partes del cuerpo tienen sus nombres: vulva, vagina, clítoris, pene, glande, escroto… 

Tampoco pasa nada por llamar a cada práctica como lo que es: estimulación oral de genitales (o sexo oral), masturbación, penetración (no suele ir de más especificar el tipo de penetración de la que hablamos, por ejemplo, “del pene en la vagina”).

¿Qué es peor, entrenarse para decirlas o saber que esa personita en un futuro se va a sentir avergonzada y no va a tener recursos suficientes cuando, por ejemplo, en una consulta médica de revisión habitual tenga que hablar sin conocer términos? 

Imaginaos el corte de acabar diciéndole al médico que “por la chirla no te han metido nada aún” o que “te pica el nabo demasiado” 

Adaptar mensajes, atender y entender etapas

Obviamente, sí que algunos mensajes requieren una adaptación a la edad. Pero eso sólo afecta al nivel de complejidad de las palabras que elegimos. No al nivel de cuán explícitos son los mensajes que damos. 

Igual que debemos asegurarnos de hacer nuestro mensaje comprensible, debemos asegurarnos de que hemos entendido qué inquieta a quien recurre a nosotra/os. Para ello, a veces, en lugar de responder exactamente a lo que dice nos ayuda preguntarnos “¿por qué me lo pregunta?”.

Por ejemplo, imaginaos que una adolescente os pregunta si duele ponerse un tampón, ¿qué hay tras esa pregunta? Un posible miedo a probar el tampón, desinformación sobre su propia anatomía… Sólo atendiendo a estas necesidades podremos responder en profundidad.  

Donde fueres… harás lo que vieres 

Somos un modelo, a seguir o no, eso ya lo irán decidiendo, pero somos un modelo, un referente. No podemos exigir cosas que incumplimos o desaconsejar cosas que luego hacemos.

Por ejemplo, no podemos pedir a peques que no se rían ante determinadas conductas y luego hacerlo nosotra/os o decirles que no vean la televisión o determinado programa y luego no parar de hablar de lo bueno que es con otras personas adultas.

Tal vez estos consejos sean suficientes, tal vez quieras más o incluso tengas tus propias dudas o interés en obtener otros recursos para la Educación Sexual. Si ese es tu caso, tenemos una cita pendiente el día 30 de noviembre en Los Secretos de Mar.

De Peculiares

“El abusador sexual casi siempre está cerca del entorno familiar”

Santiago Pérez Hernández

Entrevista a Santiago Pérez Hernández

España es uno de los sitios donde más abusos sexuales están denunciados, por lo menos registrados, pero esto es tan solo la punta del iceberg. Habitualmente más del 70% de las personas que van a consulta no han revelado esta situación a nadie.

4 de noviembre de 2019

Entrevista de  Melanie Quintana

Dentro de poco publicará un poemario que habla sobre el abuso sexual que sufrió un niño de 8 años. Santiago es especialista en psicología del trauma, abusos sexuales, maltrato, violaciones, duelo… y hemos tenido la oportunidad de leer ese poemario en primicia y hablar con él de este, un tema tan tabú.

¿Tiene algún nombre ya el poemario?

Obvio, así es como se llama. La intención es que se llame así porque esto es realmente obvio que pasa, pero es precisamente un tema tabú, con lo cuál deja de ser totalmente obvio, dependiendo de como lo pensemos y de cómo lo formalicemos. Es algo que pasa en la mayoría de familias, lamentablemente, y no somos conscientes, por lo tanto, es algo obvio, que no vemos.

¿Qué vamos a encontrar en el poemario?

Supongo que va a ser complicado y en ocasiones duro el leerlo, dependiendo del caso. La intención es triple: la primera es dar a conocer la vivencia de un niño de 8 años que como adulto trasmite lo que ha vivido a través de algo que es mucho más común de lo que pensamos; la segunda, divulgar lo que supone el abuso sexual, porque no es solo la parte que tiene que ver con la sexualidad, sino que también tiene mucho que ver con el abuso emocional. Y tercera, levantar una alfombra y empezar a ver lo que realmente hay abajo. No somos conscientes ni de los datos, ni de las estadísticas, ni de la incidencia denunciada que nosotros ya tenemos en España y en Europa.

¿Qué te llevo a escribir esta experiencia?

Dedicarme al estrés postraumático. La psicotraumatología trabaja los traumas más potentes y las disociaciones que se producen a través de esos traumas. El hecho de que esas vivencias de esos pacientes pueden ser la causa de muchas de las patologías que luego llegan a las consultas. Y porque lo vivo de cerca con muchas situaciones.

¿Por qué el protagonista es un niño?

Quería poner un varón como protagonista porque también lo sufren, en otro tipo de entornos y situaciones.

¿Cuál es el objetivo?

Concienciar. Y hacerlo de una manera ambivalente, porque de alguna manera al hacerlo un poemario puede resultar aparentemente estético algo que realmente es muy duro y me parecía una forma de digerir algo que de otra manera quizás no podríamos hacerlo. Porque por lo general la sociedad no quiere escucharlo.

¿Crees que es un tema tabú en los medios de comunicación?

Sí y no. Por lo general es un tema que suelen rechazar en muchas ocasiones, aunque no en todas, me he encontrado de todo… obviamente. Pero no suele ser un tema especialmente aceptado. Yo creo que en España tendemos a pensar que si hablamos de un tema parece que ya le damos una realidad, así que preferimos negarlo. De alguna manera lo intentamos tapar, olvidándonos del ser más indefenso en esta cuestión: el niño.

La creencia de que si no lo veo y no lo digo no existe…

¡Exacto! Y, de hecho, todavía no hemos incidido en lo que significa el niño y las consecuencias que puede tener en ese niño los abusos. Que el niño no se sienta entendido, que se sienta indefenso, porque en muchas ocasiones no es solo el abuso que se produce, sino que también la falta de defensa que tiene ese niño.

Dejemos claro que es un abuso.

El abuso sexual es cuando al ser humano, que necesita explorar la sexualidad por si mismo, se le roba esa exploración mediante el tocamiento, la masturbación…, porque el adulto se aprovecha de aquello que el niño en un principio ve como un juego y que luego puede destrozar su futura sexualidad.

¿Cuál es el perfil de la persona que comete ese abuso?

Me gusta que hayas sacado esta pregunta porque siempre damos por hecho que es un varón adulto y en ocasiones también son las mujeres las que cometen ese abuso, en menor medida, pero también lo hacen.

¿Cuál es la diferencia estadística entre niños y niñas abusadas?

Actualizado realmente según la OMS 2017, estaríamos hablando de que 3 de cada 7 niñas han denunciado recibir un abuso, y 1 de cada 7 niños han denunciado. Pero sinceramente creo que esto es un iceberg. Lo que sí te puedo decir es que el 70% de las personas que vienen a mi consulta no lo han denunciado nunca, porque quizás ni han sabido que eso realmente era un abuso… Por lo general es más común en las mujeres.

¿Podríamos hacer un perfil de las personas que suelen abusar?

Es muy difícil encontrar un patrón y dar un perfil… pero lo que sí te puedo decir es que es complicado encontrar un abusador que no haya sido abusado. Porque ese abusador se posiciona en su lado fuerte de su YO, como una forma de entender lo que a él le ha ocurrido al igual que lo hace con la propia normalización de lo que ha pasado, y abusan para poder comprender porque con él paso exactamente lo mismo. Pero casi siempre está cerca del entorno familiar; o va a ser un amigo, una profesora… rara vez se da que el agresor es alguien externo.

¿Cuál es el impacto psicológico en ese niño?

Por lo general, depende mucho de si tiene la capacidad de poder trasmitirlo, según la edad, pero va a tener determinadas características como, que va a tender a la supervivencia, al igual que los animales, si ese niño o niña va a tener ese abusador o abusadora cerca, lo primero que va a intentar hacer es protegerse, y si lo que necesita es callarse para sobrevivir lo va a hacer porque muy probablemente esté amenazado o chantajeado o con un daño físico o con una falta de afecto, por ejemplo: “si tu no haces esto yo no voy a querer estar contigo, mama y papa no te van a creer…”

Si alguna familia esta leyendo esto, ¿cómo pueden detectar si lo está viviendo su hijo o hija?

Es muy complicado no que la familia se de cuenta, sino que la familia quiera darse cuenta, porque como decía va a estar cerca. Los primeros cambios suelen ser una baja autoestima, un cambio de temperamento… un síntoma muy común es la culpa porque al final es una forma de control psicológico. Es decir, la persona abusada tiende a pensar que es el responsable de lo que le ha ocurrido, desarrollando un trastorno de control, para poder entender que ha pasado, prefiere culpabilizarse. Pero se podría detectar con cambios como que no duerman, que estén más irascibles, más inseguros, que peguen un bajón en los estudios.

¿Qué tipo de ayuda necesitan después de vivir un episodio así?

Evidentemente psicológica, e imprescindible. El apoyo familiar y sobre todo hacerle sentir seguro, esta persona tiene que desaparecer de sus vidas y hay que sacarle del entorno donde se ha producido ese abuso. Es importante que no se sienta juzgado por parte de la familia, sentirse escuchado y obvio, una ayuda traumatológica para tratar esa huella que se ha quedado y no revivir ese episodio una y otra vez.


Extracto de Obvio

Frágil

Frágil
¿Y qué?
Frágil comienzo la historia
Frágil, que no débil
Que no hábil
Que no te lo voy a poner fácil
Que no
Si sigues leyendo
Me vas a descubrir
Si sigues leyendo
Vas a querer huir
Huye con cuidado
A ver si te vas a perder
Y no sabes que luz encender
Aún así, iré a buscarte
Pero difícilmente podré
encontrarte, si ni tú sabes
donde te has marchado
Sólo te pido que lo intentes
Que te quedes
Porque si te quedas, te va a
doler
Pero a alguien le va a valer
Y sin buscarlo, conocerás lo
que sientes

De Peculiares

“Hay diversos tipos de erotismo, algunos acaban en sexo y otros no”

Silver and Gold

Entrevista a Silver and Gold

Después de cuatro años y medio no hay quien las suelte de las manos sobre el aro y en la vida real. Ellas han conseguido, sin estar desnudas, enseñar qué es el erotismo; y es que no todo en el SEB es porno.

15 de octubre de 2019

Entrevista de Yaiza Morales y Melanie Quintana

Judith y Helena son Silver and Gold, un dúo de aro aéreo que ha arrasado en el Salón Erótico de Barcelona 2019. Una disciplina de circo que consiste en hacer acrobacias en un aro que está colgado a gran altura. Su intención: potenciar el lado erótico del evento.

¿Como nació Silver and Gold?

Judith: Helena y yo compartíamos la misma compañía de teatro y un día charlando nos dimos cuenta que las dos también hacíamos circo, pero en clases diferentes. Éramos alumnas y no sabíamos que nos gustaba lo mismo.

Helena: Al año siguiente fuimos a la misma clase y la profesora preguntó si alguien quería hacer un dúo, y lo probamos. Siempre hacíamos telas, el aro apenas lo habíamos probado porque duele mucho y es la disciplina más difícil de todas. Pero el día que probamos el dúo Judith y yo dijimos: ya no nos bajamos nunca mas de aquí.

Hacéis que parezca fácil cuando se os ve ahí arriba…

Judith: Bueno… para sacar una figura hay veces que estamos semanas, hay algunas de un nivel muy alto y no nos queda otra que probar y probar. El primer día siempre duele muchísimo hasta que el cuerpo se acostumbra. Hasta llegar el punto en el que solemos decir que podemos tomar un café ahí arriba. (Reímos todas)

Una parte del espectáculo lo hacéis con los ojos vendados, ¿realmente no veis nada?

Helena: De verdad que no veíamos nada. (Ríen) Es más en un momento no nos encontrábamos y nos dijeron: no, no… para el otro lado. Es difícil estar arriba aguantando el porte de pase y confiar en que ella llegará.

Confianza al 200%. ¿Cuántas horas podéis dedicarle de ensayo?

Judith: Entrenamos 4 horas al día, un par de días a la semana, lo que nos permite el trabajo y los estudios.

Helena: Eso sí, desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir estamos pensando en circo.

De la compañía de teatro al Salón Erótico de Barcelona, ¿cómo se produjo ese salto?

Helena: En realidad fuimos nosotras las que nos pusimos en contacto con ellos. Judith no sabía nada, pero yo quería sí o sí estar aquí estos días actuando y busqué por todos los medios mail de la directora y le escribí. Fue Silvia Rubí la que me respondió y apostó por nosotras. Cuando se lo dije a Judith se puso tan contenta…

¿Qué es lo que te impulsa a escribir ese mail y cómo os sentís una vez aquí?

Helena: ¡¡Mira se me ha puesto la piel de gallina y todo!! Sobretodo porque teníamos muchas ganas de salir de nuestra zona de confort y venir aquí con algo totalmente nuevo. Teníamos ganas de conocer a toda esta gente maravillosa con la que estamos compartiendo vestuarios, risas, vida personal y son todos muy bonitos y lo mejor de todo creo yo es que lo estamos disfrutando un montón e incluso acaba el día y aun queremos más y más y más.

¿Habéis notado el cambio de enfoque del que tanto se habla este año?

Judith: No habíamos venido nunca, aunque sabíamos que existía hace mucho tiempo y siempre hemos visto los vídeos promocionales y lo hemos ido siguiendo… Este año con el vídeo, por ejemplo, hemos dicho: ¡ostras! Nos ha sorprendido el micro teatro que está ligado a unos temas que nos encantan y… no sé, también se nota que se está intentando culturizar a la gente de otra manera, con otro enfoque…

¿Creéis que se están valorando este tipo de shows, como el vuestro en esta edición, o que todavía la gente viene por el porno?

Judith: Yo creo que sí, que aún sigue habiendo gente que viene por la parte mas porno, pero me gusta la idea de que este año hayan incorporado la cultura. Me gusta la idea que están aplicando de concienciar al publico. Han apostado fuerte por ello y esto va a cambiar un poco la idea que tenemos de ver este tipo de shows…

Helena: Además hay muchas charlas, y servicios como el vuestro, que tenéis un stand muy bonito y ofrecéis un servicio muy necesario y que el público está agradeciendo. Todavía hay de todo tipo de visitantes, pero creo que se están valorando otras cosas este año.

¿Creéis que tal vez la parte erótica del salón esta cobrando un poco más de sentido?

Helena: Sí, totalmente, por ejemplo, en nuestro show siempre vamos tapadas, también por seguridad porque estamos en el aro y hay cosas que el publico a lo mejor no sabe, pero nosotras tenemos en cuenta a la hora de elegir vestuario, pero es solo erótico, no va más allá… Es interesante que también el público vea que hay cosas que no hace falta llevarlas a más o mostrar, que es igual de bonito y te puede gustar igual. Y es igual de erótico que el show que han hecho antes o después, es simplemente otro tipo de erotismo y cada uno lo muestra como sea, hay diversos tipos de erotismo solo que algunos acaban en sexo y otros no. No hace falta enseñar nada para ser eróticas, esto es lo que intentamos mostrar en el escenario

¡Claro! Esto es precisamente para nosotras la erótica, lo que entendemos por Salón Erótico…

Helena: Por eso… si fuera el salón del porno yo nunca hubiera tomado la iniciativa de inscribirnos porque no hacemos porno…

De Peculiares

El fetichismo: Peculiaridad vs Patología

"Algunas disciplinas han solido situar estas rutas como zonas de enfermedad y transtornos, repletas de una gran Leyenda Negra. La Sexología ofrece un panorama distinto: más lógico de entrada. Y también más coherente con la dimensión sexuada de los sujetos. No son, como se piensa a veces, cosa de unos pocos desviados.Efigenio Amezúa

 

Bruno Martínez, Escuela Sexológica

5 de agosto de 2019

Fetichismo es el término psicopatológico que describe la atracción erótica hacia objetos o partes del cuerpo no relacionadas con lo genital o reproductivo. Es descrito por primera vez en la obra Psychopathia Sexualis (1886) de Krafft-Ebing pero debe su nombre y popularidad como concepto psiquiátrico a Alfred Binet y su famoso artículo Le Fétichisme dans l'amour (Revue philosophique,1887). Según Binet, el fetichismo es la patología resultante de la asociación incorrecta de objetos con lo sexual por parte de individuos que sufren de determinadas formas de debilidad congénita.

El fetichismo: Peculiaridad vs Patologia

Tal y como señala Michel Foucault en su Historia de la Sexualidad (1978) esta proliferación decimonónica de discursos y nomenclaturas respecto a la erótica de los sujetos corresponde a un cambio de paradigma en las estrategias y formas del poder para controlar el hecho sexual humano. A través de la nominalización de la diversidad sexual se generan las condiciones óptimas para su regulación. Así, el poder punitivo es sustituido por el disciplinario; buscando la confesión y medicalización de los sujetos se logra que estos se presten voluntariamente a ser dispositivizados mediante la promesa de curación, a la vez que son convertidos en un Otro que sirve como ejemplo de lo incorrecto y chivo expiatorio.

 

"El dispositivo de sexualidad no tiene como razón de ser el hecho de reproducir, sino el de proliferar, innovar, anexar, inventar, penetrar los cuerpos de manera cada vez más detallada y controlar las poblaciones de manera cada vez más global."

Michel Foucault, Historia de la sexualidad, tomo I, 1976, pág 64.

 

Tradicionalmente la psicopatología ha considerado que el fetichismo, o parcialismo si se trata de una parte del cuerpo, es síntoma o manifestación de alguna forma de trastorno o detención de un supuesto desarrollo psicosexual sano, especialmente a partir de la publicación del manual DSM - II (American Psychiatric Association, 1968) en que las Desviaciones Sexuales, entre las que se encuentran fetichismo y parcialismo, se convierten en una categoría propia de trastornos mentales. Curiosamente, la idea de que otras manifestaciones de la diversidad sexual como la homosexualidad son o bien patologías o síntomas de patología, proviene de la misma obra de Krafft-Ebing y han sufrido un recorrido similar al de la idea de fetichismo en la historia de la psicopatología. Resulta llamativo que un paradigma del siglo XIX que ha demostrado sus errores respecto a la orientación del deseo se siga utilizando en algunos casos. Epistemológicamente, la idea de que haya una sexualidad normal y otra anormal o desviada resulta cuanto menos sospechosa. 

Actualmente, fetichismos y parcialismo se encontrarían en la categoría de parafilias según el manual diagnóstico DSM - V (American Psychiatric Association, 2013), siendo descritas como “intereses sexuales atípicos”. Esta noción de parafilia resulta vaga y genera diversas preguntas epistemológicas y metodológicas sobre la conceptualización y descripción de lo “atípico”. Si la mera escasez estadística de un deseo erótico basta para hacerlo sospechoso quizás es que haya más ideología prescriptiva que ciencia descriptiva en nociones como parafilia o fetichismo.

Lo cierto es que pese a que sea un término que ha calado en el lenguaje popular y sea utilizado dentro de la comunidad BDSM, la idea de fetichismo no es más que una de las  capturas discursivas que el Dispositivo de la Sexualidad utiliza para controlar, estigmatizar y desagenciar a aquellos sujetos cuya sexualidad no se ciñe a la estricta regulación coitocéntrica. La medicalización de la diversidad sexual responde a la necesidad de generar la idea de que hay sujetos normales y sujetos anormales, una sexualidad buena y otra mala, y así mantener el paradigma reproductivo de la sexualidad, asegurando la existencia del matrimonio clásico heterosexual, lugar preferencial de confluencia entre los Dispositivos de la Sexualidad y la Alianza. Tal y como indica Kai Lin en su obra The medicalization and demedicalization of kink (Sexualities, 1-22,2016), la psiquiatrización de la diversidad sexual sirve para generar un Otro Aberrante sobre el que pueda actuar el poder disciplinario sin restricción. La idea de que la atracción erótica por una parte del cuerpo que no está relacionada con lo reproductivo sea digna de recibir una nomenclatura propia (al autor de este texto le gustaría saber por qué la atracción por los senos femeninos no la tiene) o ser considerada una forma de desviación dice bastante sobre cómo se está conceptualizando la sexualidad humana; y es básicamente reduciéndola a la cópula, lo genital, y lo reproductivo.

Incluso revisiones actualizadas del DSM - V, que supuestamente son más progresistas respecto a la sexualidad humana, siguen manteniendo el diagnóstico de Desorden Parafílico, asumiendo que un interés sexual atípico es potencialmente el germen de un posible desorden mental. El mantenimiento de la noción de peligro en lo estadísticamente atípico muestra que detrás de determinadas maneras de pensar la sexualidad existe más ideología que ciencia, y este es un buen ejemplo de ello. Esencialmente porque la mayoría de problemas que sufren los sujetos con ”intereses atípicos” son fruto de la presión social y la normativización a la que se les somete, teniendo pues una relación tangencial y epifenoménica con sus intereses eróticos. Lo cierto es que no existe ningún tipo de pathos esencial asociado a la sexualidad considerada no normativa, y esto queda patente en los relatos biográficos de aquellos sujetos que han podido vivir la suya en libertad como los recogidos en la obra de Havelock Ellis*.

Tal y como indican Ortmann y Sportt**  la misma psiquiatría tiene una serie de problemas con la definición de parafilia, llegando a haber desaparecido de los manuales diagnósticos de países como Suecia. La noción de fetichismo, así, quedaría invalidada no solo por otras epistemologías sino en determinados sectores de la misma ciencia que ayudó a crearla.

Uno de los grandes problemas de nociones como parafilia o fetichismo reside en su nula capacidad descriptiva. Se trata de categorías generales que dicen mucho menos de los sujetos a los que se les aplican de lo que dicen sobre quienes las desarrollaron. Pensemos en un ejemplo clásico: el coloquialmente denominado fetichismo de pies. Esta forma de parcialismo nos dice muy poco sobre los deseos reales de los sujetos que categoriza, cuando un individuo es catalogado así no se nos habla sobre los sujetos cuyos pies erotiza, no se nos dice qué papel jugaría esta extremidad en el encuentro para el sujeto, cómo querría interactuar o no con ella, qué representa simbólicamente para cada individuo… Lo único que nos aporta este concepto es una categoría informe de sujetos proclives a ser patologizados y estigmatizados, según la cual todos los supuestos fetichistas de pies desean y sienten de la misma manera, eliminando así la diversidad de la sexualidad humana al reducirla a una categoría diagnóstica vaga. No nos da ninguna pista sobre los deseos, sentires y vivencias de los sujetos así categorizados. Ni explica ni describe, sólo marca la línea entre sanos y enfermos, entre buenos y malos.

 

“Se trata de una cuestión de conceptos y de conceptos diferentes (en eso la Psicopatología hubiera ganado de haber estado más atenta a la Sexología) desde los que puede ser explicadas todas las, así llamadas, aberraciones sexuales como Peculiaridades sin pasar por la categoría de trastornos.”

Efigenio Amezúa. Teoría de los Sexos, Revista Española de Sexología 95-96, 1999. pg 139.

 

Atendiendo a otras perspectivas científicas, como la epistemología sexológica de Magnus Hirschfeld o Efigenio Amezúa, podemos apreciar que los seres humanos tenemos la capacidad innata de erotizar cualquier parte del cuerpo o artefacto/práctica cultural sin que existan erotizaciones correctas o incorrectas. Conceptos como el de “peculiaridades eróticas” descrito por  Efigenio Amezúa*** a lo largo de su obra, según el cual cada sujeto tiene una serie de gustos y deseos propios que aunque puedan ser muy similares a los de otros siempre contendrán suficientes matices y sutilezas para hacerlos únicos y nunca anormales o patológicos sino cultivables y compartibles, son mucho más adecuados para describir y pensar la radical diversidad de la sexualidad humana sin caer en la posibilidad de su normativización o regulación. Desde este punto de vista la idea de la existencia de un fenómeno como el fetichismo, que implica la idea de lo desviado o anormal, quedaría absolutamente descartada.

Una de las potencialidades de la noción de peculiaridad reside en su capacidad para acabar con la idea del Otro Aberrante. El concepto de que nada es normal o anormal más allá de la estadística equivale a decir que la Norma a la que los sujetos aspiran, y según lo adaptados que están a esta devienen en patológicos  o no-patológicos, queda al descubierto como lo que es: una falacia que jamás se ha ajustado a la realidad de los individuos y que ha generado más miseria y problemas que otra cosa. No hay una sexualidad normativa y otra no normativa, hay sexualidades diversas y peculiares. No hay fetichistas y no fetichistas, hay sujetos que desean ciertas cosas de determinadas maneras y otros de otras, no existiendo así una línea de demarcación entre los ‘aberrantes’ y los ‘sanos’.

Tal y como indican Moser y Keinplatz****, en la comunidad Kink/BDSM los términos técnicos de parcialismo y fetichismo se hallan fusionados en este último, y la mayoría de los sujetos que se identifican como fetichistas no son conscientes de la genealogía del término y de lo que implica su uso, reforzando la capacidad del Dispositivo de la Sexualidad para operar y seguir manteniendo la idea de lo patológico sobre la diversidad sexual. A diferencia de otros colectivos minoritarios que han realizado una labor de reapropiación de aquellos términos que se usaban para estigmatizarlos, siendo lo queer el mejor ejemplo, la comunidad Kink/BDSM parece haber realizado colectivamente, excepto en casos puntuales, una lectura genealógica correcta de las nomenclaturas que se utilizan para capturarla.

La única respuesta que parece haberse producido desde la escena BDSM se limita, aparentemente, a la erotización de la nomenclatura psicopatológica por parte de sujetos y grupos concretos. Determinados términos derogatorios provenientes de lo clínico y de lo popular son utilizados por los sujetos en sus encuentros tanto auto eróticos como diádicos. De esta forma, palabras como fetichista o pervertido se convierten en material de juego y encuentro, quedando desactivados discursivamente. Evidentemente esta erotización resulta del proceso de sexuación biográfica de los sujetos y reviste de un inmenso valor a nivel erótico/amatorio, por lo que en ninguna media es cuestionable.

Frente a este problema parecen plantearse dos alternativas, por un lado la propuesta sexológica, que pasaría por una anomia radical de la sexualidad. Es decir, dejar de usar la nomenclatura psicopatológica para describir los deseos y prácticas de los sujetos. Por otro lado, la propuesta desde lo activista: hacerse conscientes plenamente de lo que implica usar esta nomenclatura de la patología para auto-identificarse y así poder apropiarse de ella, cargándola con significados propios que ayuden a cierta emancipación de los sujetos. Quizás incluso podría aparecer una tercera vía híbrida: reapropiarse de la terminología en el ámbito de lo identitario-social de forma estratégica y adversarial frente a la norma, lo cual equivaldría a asumir cierta forma de interaccionismo simbólico/estratégico como proponen Mas y Guasch*****, pero abolir estas nomenclaturas en el ámbito de lo íntimo. Utilizar estos significantes públicamente para lograr determinados efectos, pero eludiendo vivirse en base a los significados tradicionales asociados a los mismos.

Evidentemente, este artículo pretende hacer conscientes a los sujetos de los problemas que surgen al utilizar determinada nomenclatura; pero jamás opinar o decidir por ellos. Sin embargo, este artículo sí pretende pedir algo a la comunidad sexológica: si de verdad apostamos por la diversidad sexual, si de verdad creemos que Todos los sujetos son peculiares, y no los hay más peculiares que otros, abandonemos los antiguos léxicos y vocabularios de la enfermedad y el control social en nuestras consultas y aulas. Ni los -ismos, ni hablar de lo normativo y lo no-normativo son sexología; son psicopatología y regulación, y si los seguimos utilizando, o pensando en esos términos, estaremos jugando a un juego que ni es el nuestro ni beneficia a nuestra epistemología ni a nuestra praxis.


*Ellis, Henry Havelock. Studies in the Psychology of Sex (1879-1928)

**David, M. Ortmann y Richard, A. Sprott Sexual Outsiders. Understanding BDSM sexualities and communities (Rowman and Littlefield, Boulder, NY, 2013)

***Efigenio Amezúa Teoría de los sexos. la letra pequeña de la Sexología. Revista Española de Sexología, nº 95-96.(Publicaciones del Instituto de Sexología, Madrid, 1999)

****Charles Moser y Peggy,J. Keinplatz. Themes of SM expresión. Safe, Sane, and consensual. Contemporary Perspectives on Sadomasochism. Editado por Darren Landridge y Meg Barker ( Palgrave MacMillan, New York, NY, 2007)

*****Guasch, Oscar y Mas, Jordi. La construcción médico-social de la transexualidad en España (1970-2014). Cuerpos, Sexualidades y Poder. Monográfico coordinado por José María Valcuende (Universidad Pablo de Olavide, Sevilla, 2014)

De Peculiares

“Las personas que tiene dificultades para ligar cara a cara también las tienen para ligar a través de las Apps”

Raúl Marcos Estrada

Entrevista a Raúl Marcos Estrada

Dicen que las aplicaciones para ligar y las redes sociales han cambiado nuestra forma de relacionarnos y de entrar, ligar o hablar a una persona con la que nos gustaría quedar en el plano físico, pero ¿esta afirmación es del todo cierta?

8 de julio de 2019

Entrevista de Melanie Quintana Molero

Hablamos con Raúl Marcos, Sexólogo y psicólogo que trabaja en Emaize - Centro Sexólogico y en el servicio de atención a la Sexualidad del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, Asexoria, para aclarar algunos aspectos, dudas, mitos y miedos que han traído consigo las Apps de ligoteo.

Tinder, Meetic, Happn, Adoptauntío, Badoo... ¿son todas iguales?

Bueno en principio todas las aplicaciones tienen más o menos el mismo funcionamiento, hay algunas que tienen pequeñas diferencias, pero todas te ofrecen lo mismo, un alto potencial número de candidatos o de candidatas. Puede haber diferencias en cuanto a si son de pago o no, o al tipo de público, por ejemplo, Tinder es utilizada por gente más joven que Meetic, también hay Apps para mayores de 50 años o para las personas que tienen algún tipo de discapacidad.

¿Hasta qué punto internet ha afectado a nuestra manera de relacionarnos?

Creo que las relaciones han dejado de estar marcadas por el tiempo y por el espacio. Antes de la aparición de la tecnología digital las relaciones pasaban obligatoriamente por compartir un espacio y estaban muy afectadas por el tiempo para que se pudiera establecer la relación. Sin embargo, ahora, estos dos elementos han dejado de ser importantes y nos podemos comunicar de manera sincrónica con alguien que puede estar al otro lado del planeta.

¿Y esto es positivo?

Bueno… El no compartir un espacio hace que cada uno se relacione desde su zona de confort y esto hace que las relaciones sean menos ansiógenas que las que se producen en el plano analógico.

¿Crees que las aplicaciones como Tinder han cambiado nuestra manera de ligar?

Sí. Ligar por Apps es un proceso más sencillo, menos ansiógeno y más cómodo porque la cantidad de habilidades sociales para ligar a través de las aplicaciones es muchísimo menor, han simplificado el ligue.

¿Van a acabar con cómo ligábamos hasta ahora?

(Reímos) Tradicionalmente acercase a alguien y ligar podía suponer determinado nivel de ansiedad para determinadas personas y con estas Apps todo es más cómodo. Pero el ligue analógico no va a terminar, las aplicaciones solamente sirven para establecer un primer contacto, una vez hecho, pasan al plano analógico, por lo tanto, vuelven a tener las mismas claves y pautas de la relación analógica tradicional.

¿Está bien visto o mal visto ligar por este tipo de aplicaciones?

Bueno, lo cierto es que tradicionalmente, recurrir a lo que podríamos llamar “ligue asistido” no estaba bien visto, como por ejemplo recurrir a páginas de contactos o a las tradicionales agencias matrimoniales… Antes se creía que este tipo de contacto era poco romántico, siguiendo ese mito del amor romántico del flechazo, porque podía enmascarar determinados problemas a la hora de relacionarse… Sin embargo, yo creo que las Apps han cambiado todo esto, el que dos personas se conozcan a través de una aplicación ya no es algo que nos extrañe y no está tan mal visto. Se ha normalizado el uso y cada vez van a ser más utilizadas, podríamos decir que ya es parte de cómo nos relacionamos y ligamos actualmente las personas.

Pero, ¿funciona realmente ligar por este tipo de Apps?

Según. (Ríe) Todas estas Apps nos venden una forma de ligue cómoda, con poco esfuerzo y un gran potencial número de candidatos, sin embargo, en todas ellas se produce lo que se conoce como un efecto casting, es decir, sometemos a todo el mundo a un proceso de selección en el que estamos también metidos nosotros y este efecto no facilita las relaciones porque siempre tenemos la sensación de que podemos encontrar a alguien mejor, de hecho, como hay poco esfuerzo a la hora de buscar potenciales candidatos lo que cuesta poco encontrar también lo cuidamos menos.

La neurobióloga Helen Fisher hizo algún estudio respecto a esto…

Sí y los resultados que obtuvo fueron que cuando nuestro cerebro tiene que elegir entre más de cinco potenciales candidatos mayor es la probabilidad de que al final no elijamos nada. De hecho, y volviendo a la pregunta anterior, yo trabajo con personas que tienen dificultades para ligar y he podido comprobar que las personas que tienen problemas para ligar en el plano analógico, también tienen dificultades para ligar en el plano digital. La seguridad en uno mismo es fundamentan para que se establezcan este tipo de relaciones, y las personas cuando no tienen seguridad en si mismas tienen dificultades a la hora de vender ese producto, que son ellos mismos, por lo que no siempre se puede ligar con mayor facilidad, a pesar de que esto es lo que ofrecen.

Entrevista Raúl Marcos Emaize ¿Qué miedos o incertidumbres pueden tener las personas que se aventuran a relacionarse así?

Principalmente dos, el primero saber si con quien estoy hablando es realmente como dice ser y el segundo saber si esta persona está interesada en mí o en un montón más. El primero es por la creencia de que en las redes sociales nadie es como dice ser. Y yo creo que esto es un mito, en algunos casos puede ser cierto, pero no en todos. No entiendo porque pensamos que las relaciones que tenemos en el plano analógico son más reales que las que se producen en el espacio digital. Es cierto que cuando nos relacionamos con alguien a través de una herramienta digital es más fácil dar una imagen de nosotros mismo que no es cierta, sin embargo, esto también sucede cuando ligamos en espacios analógicos, no siempre decimos la verdad. Y luego está la sensación o la incertidumbre de si solo está hablando conmigo. De hecho, en el espacio analógico es muy difícil ligar con dos personas en el mismo espacio a la vez, pero estas Apps nos permiten hacerlo con dos o tres a la vez y aquí está lo perverso que hablaba antes del efecto casting. Iniciamos varios contactos a la vez con el fin de saber cuál es la mejor o el peor candidato/a. Digamos que con el ligue tradicional uno hecha la caña a alguien en concreto y con las aplicaciones uno hecha la caña y utiliza una red de arrastre, en ese sentido, no es lo mismo ser el mejor de un grupo que ser el único.

¿Se han cambiado los roles a la hora de ligar, de lo que estaba considerado que hacía un hombre o lo que hacía una mujer, o seguimos jugando a los mismos?

Yo creo que se siguen representando determinados roles que siempre han estado en el cortejo y en la seducción. Sigue siendo “el macho” el que hace las danzas de cortejo, el que llama la atención de “la hembra” y sigue siendo “la hembra” la que decide. Creo que en las Apps esto sucede de la misma manera. De hecho, si hablamos de Tinder, hay algún estudio que demuestra que los hombres dan me gusta un 80% más que las mujeres, es decir, ellos van dando me gusta a un montón de perfiles a la espera de que sean ellas las que devuelvan ese me gusta y se produzca un match. Aunque las cosas están cambiando y hay cada día más mujeres que se acercan y toman la iniciativa cara a cara, en las Apps todavía son ellos los que se pavonean y ellas las que deciden.

¿Podríamos decir que estamos perdiendo el cuerpo dentro de la interacción con el otro, incluso cuando estamos frente a frente?

No sé si estamos perdiendo el cuerpo, lo que sí está claro es que relacionarnos a través de las Apps hace que estemos menos pendientes de nuestro aspecto. Esto a veces facilita las interacciones, porque cara a cara estamos muy pendientes de nuestro aspecto y esto hace que no nos centremos en otras cosas. Las relaciones a través de las redes sociales hacen que nos relajemos en este aspecto, tenemos nuestras fotos en el perfil, nuestro avatar perfectamente preparado y esto contribuye a aumentar esa sensación de seguridad.

Cibersexo, sexting… ¿se utilizan cada vez más?

Sí. Creo que son una opción más y que cada vez la utilizan más personas. El modelo erótico actual está muy ligado al rendimiento genital, muy coitocentrista, un modelo que no permite saber qué es lo que quiero o deseo. En este sentido el cibersexo se ve y se vive de una manera mucho menos ansiógena y mucho más cómoda, exento de los riesgos tradicionales como pueden ser los embarazos no planificados o las infecciones de trasmisión genital.

Pero tienen sus riesgos…

Claro, como que toda relación que se establece a través de un plano digital queda de alguna manera registrada o grabada. Cuando estamos ante una erótica a través de un teléfono móvil, por ejemplo, estamos ante un acto probado que queda registrado y que puede que alguna de las partes vulnere esta privacidad que hay en este encuentro, pero es una opción más.

Para las personas que se animen a practicarlo de forma que no se desvele su identidad ¿qué consejos das?

Utilizar un método de envió anónimo, una dirección de correo creada para ese fin, no mostrar la cara o las marcas de nacimiento, tatuajes, pulseras… Tener en cuenta el espacio en el que nos vamos a fotografiar, que sean espacios neutros y no reconocidos. Con esto podemos hacer que se minimicen los riesgos.

¿Crees que la tecnología nos ha acercado o alejado?

Yo creo que las dos cosas, paradójicamente nos ha acercado a las personas que tenemos más lejos y nos ha alejado de las personas que tenemos más cerca.

Y luego están las conversaciones a través de WhatsApp que pueden llevar a malos entendidos…

(Reímos) Sí. Las conversaciones a través de la tecnología no son de la misma calidad que la que podemos tener cara a cara, podemos tener muchos mal entendidos, es una comunicación que si no existe ningún problema entre las dos personas que están hablando la cosa va bien, pero a la hora de solucionar conflictos es difícil. Utilizamos una comunicación de poca calidad, en la que no hay comunicación no verbal, que es fundamental para los seres humanos.

¿Crees que hay diferencia entre las relaciones personales, de amistad o eróticas que establecemos a través de la tecnología?

La diferencia puede estar en que no es lo mismo conectarse que vincularse, de hecho, la tecnología nos permite tener conexiones, pero no facilita que se produzcan vínculos, porque para que se establezca un vinculo hace falta tiempo y las relaciones a través de la tecnología están muy marcadas por el inmediato, por el aquí y el ahora, y eso a veces no crea vínculos. Pero si se establece una amistad real, da igual de qué forma se haya establecido.

¿Debería de haber una educación sexual específica en relación a las tecnologías y las relaciones a través de ellas?

Indudablemente SÍ, de hecho, desde Emaize nos hemos dado cuenta que no se puede hacer educación sexual sin abordar la educación digital. Las relaciones y la erótica han tomado una dimensión distinta y hay que tener en cuenta que hay que abordarlo y desde dónde, porque la mayor parte de la educación que estamos dando a las personas más jóvenes, está relacionada con la prohibición. Cosa que es fácil y barata pero no siempre es eficaz, no nos aseguramos que deje de suceder. Nosotros somos más partidarios de hacer educación, que es más complicado, pero a la larga es más afectivo. Por lo que yo apuesto por una educación que esté centrada en las oportunidades que nos depara la digitalización y no tanto en la prevención de riesgos.

De Peculiares

“Pintar con la menstruación me pareció reivindicativo. Quería mostrar lo que mucha gente no quiere ver, por asco o vergüenza, convertido en arte”

Mercè Riera Fiol

Entrevista a Mercè Riera Fiol

La menstruación se puede vivir y sentir de tantas formas diferentes como mujeres hay. Pero muy pocas conocen que con ella pueden dar vida y hacer verdaderas obras de arte, como la que ha pintado Mercè, titulada: “A la sangre”.

24 de junio de 2019

Entrevista de Yaiza Morales

Mercè practica la menstruación consciente. Ve la regla como algo útil y eso hace que la aplique de múltiples formas en su vida diaria. Usos que cada vez son más visibles y practicados por muchas mujeres, aunque siguen arrastrando la lacra de los ascos y las vergüenzas.

Antes de nada, ¿qué es la menstruación consciente?

Es básicamente entender, sentir y vivir la menstruación, conocerse a través de ella. Hablar de ella, recogerla, tocarla, usarla…que forme parte de tu vida.

¿Por qué has decidido practicarla?

Porque llevaba 5 años tomando anticonceptivos por un ovario poliquístico y no tenía ningún contacto con ella. Hace 6 meses paré porque me empezó a rondar la idea de querer desprenderme de cualquier medicamento por el bien de mi futura salud y mi estado natural, así que las dejé. Decidí centrarme más en mi misma y escuchar mi cuerpo tal y como se manifestaba naturalmente.

¿Notaste cambios en ti?

La verdad es que sí. Empecé a apreciar más todo lo que engloba el ser mujer y ser cíclica. Ahora me siento en sintonía con la naturaleza, de hecho, lo primero que decidí fue darle uso a mi menstruación regando las plantas. Para mí es muy gratificante, es como si le estuviera agradeciendo a la tierra todos los placeres que nos aporta a través de mi sangre.

¿Cómo llegaste a conocer los usos que tenía la menstruación?

La verdad es que he empezado hace relativamente poco y estoy en proceso de informarme más, sobre todo el tema de la menstruación consciente, pero lo que sé lo he leído en blogs y artículos, y hablando con amigas. En las redes sociales, así como en otros proyectos, cada vez hay más movimiento para visibilizar la menstruación y romper tabúes, y es muy bonito ver como muchas mujeres nos acompañamos y apoyamos en esta lucha.

¿Qué te empujó a querer pintar un cuadro con tu menstruación?

(Ríe) No le di muchas vueltas… simplemente me levanté una mañana y pensé que, en lugar de regar las plantas, podría probar a pintar un dibujo, como experimento. El hecho de pintar con la menstruación me pareció reivindicativo. Me invadió el sentimiento de querer mostrar lo que mucha gente no quiere ver, por asco o vergüenza, convertido en arte. Lo plasmé en un papel y el resultado me gustó mucho, estoy muy satisfecha.

Pintura con sangre - arte¿Crees que es importante el uso consciente de nuestra menstruación?

Creo que hay muchas chicas y mujeres que le dan muy poca importancia a la menstruación, sin saber lo que supone todo el ciclo menstrual en nuestros cuerpos y entorno, por el sistema, la educación y la sociedad de hoy en día, las cuales no permiten la visibilización de este hecho. Es más, pretenden que la regla sea un tabú, con lo cual hablar de ella públicamente se considera grosero e inadecuado.

Y es importante hablar de ella…

¡Exacto! Esto realmente retiene a muchas de nosotras en la sombra. No nos atrevemos ha escucharnos ni a conocernos. Yo animo a las mujeres a salir a la luz, a buscar, encontrar y a conocer y averiguar el medio que más las una con la vida y la naturaleza, cada una a su manera.

¿En qué nos ayudaría?

En ser conscientes de nuestra menstruación, conocernos a nosotras mismas profunda y vitalmente. La menstruación no es sólo sangrar un par de días al mes. El ciclo junto a todas las emociones, sensaciones, manifestaciones físicas, nos indican el porqué de muchas cosas, simplemente hay que escucharse, conocerse y autogestionarse.

Has mencionado el riego de las plantas, ¿qué otros usos le das a la menstruación?

Regar las plantas es la práctica con la que me siento más cómoda y realizada, las riego cada mes. Suelo mezclar media copa menstrual con medio litro de agua aproximadamente, o un litro de agua por una copa llena, por si a alguien le interesa cómo hacerlo… (Reímos) También me lavo el pelo. Hago la misma “poción”, como lo llamo yo, que con las plantas. Medio litro de agua por media copa. Después de aplicármela en la cabeza y darme un masaje capilar, esperó unos cinco minutos y me la aclaro, no es necesario poner champú después, no huele. Tengo pendiente probarla como mascarilla facial, y estoy abierta a nuevas propuestas.

¿Has notado diferencia en el pelo?

Un montón. El pelo queda mucho más limpio, yo antes tenía que lavarlo casi cada día, y con esto tarda mucho más en ensuciarse, puedo estar tres días sin la necesidad de lavarlo.

¿Y las plantas?

Las flores que estaban casi moribundas volvieron a vivir. Esta comparación me la puedo aplicar a mí misma. Después de pasar una etapa en la que no encontraba el camino, todo este conocimiento me está haciendo crecer. Sigo en proceso de aprendizaje y espero que sea así toda la vida. La relación con mi cuerpo y mi ser y la naturaleza han pasado a ser el punto principal de mi rutina. Me siento muy fuerte y reboso de alegría y felicidad. Sonará muy 'hippie', pero es que realmente es así (sonríe).

También pintas sobre lienzo con ella, ¿la aplicarías a otros materiales?

La verdad es que no me lo he planteado. A lo mejor quedaría bien pintar cerámica con menstruación, por ejemplo. Lo tendré en mente.

¿Tienes algún referente artístico?

No me dedico al arte, las pocas cosas que he pintado han sido para mí y para mi gusto. Pero ya puestos, me llama la atención la gente que está aquí para romper tabúes y desmontar estereotipos. Algunas de las personas que me inspiran son Kyne, es una cantante barcelonesa con muchísimo potencial y muy buena vibra feminista; algunas de las cuentas de Instagram de ilustradoras como Lola Vendetta o Feminista Ilustrada y por supuesto, mis amigas, las mejores guerreras que me ha podido brindar la vida.

¿Crees que el arte ha podido provocar un antes y un después en tu vida erótica?

Es verdad que el arte y su potencialidad en el aspecto feminista, en estos últimos años, me han ayudado en la aceptación y en coger confianza en mí misma en este aspecto. Podría decir que el erotismo es arte en sí mismo.

De Peculiares

“La sociedad cree que lxs sexólogxs somos expertxs en cómo follar”

Aritz Resines Ruiz

Aritz Resines Ruiz

Al talento hay que darle importancia, presencia y altavoz, es por ello que Aritz se ha puesto manos a la obra y ha organizado este año las primeras Jornadas de Jóvenes Talentos Sexológicos.

6 de mayo de 2019

Entrevista de Melanie Quintana Molero

La Sexología es una de las Ciencias menos conocidas y reconocidas, es por ello que hemos querido hablar con Aritz sobre los mitos y creencias que hay en relación a ella. Un sexólogo entusiasta y emprendedor dentro de este campo.

Voy a empezar afirmando que actualmente hay muchas creencias sobre lxs profesionales de la Sexología. ¿Qué opinas sobre esto?

Que es verdad (sonríe). De hecho la creencia principal es la basada en el paradigma erótico, que no sexual, que impera en nuestra sociedad, la mirada reproductora, es decir: el coito. Si bien en Sexología somos conscientes de que hay mucho más que eso, la sociedad centra todo lo sexual en esa práctica erótica. Si tuviera que explicarlo más coloquialmente diría que la sociedad cree que lxs sexólogxs somos expertxs en cómo follar.

De hecho también hay muchos mitos sobre qué estudiamos.

¡Exacto! Parece que nuestro manual científico es el Kamasutra y que sólo nos dedicamos a lo relacionado con los encuentros coitales. En esencia, lo que Joserra Landarroitajauregi denomina “expertos de la jodienda”.

Lo gracioso es que también atendemos casos en relación a los encuentros coitales.

(Reímos) Aquí está el quid de la cuestión, por supuesto que atendemos ese tipo de circunstancias, pero la realidad es que el sexo es mucho más. Para empezar, es más adecuado decir los sexos, ya que cada persona tiene una realidad diferente y la desarrolla de una manera particular y peculiar, eso son las sexualidades, como muy bien nos recuerda siempre Carlos de la Cruz.

Prodrías explicar entonces, ¿a qué se puede dedicar un profesional de la Sexología?Aritz Resines entrevista Somos Peculiares

Tradicionalmente, desde nuestra propia Ciencia nos hemos metido en tres compartimentos: educación, asesoramiento y terapia. Sin embargo, existen otras vías muy interesantes como son la investigación, la divulgación o la asistencia.

¿Crees que algunos de los mitos en relación a nuestra profesión están desapareciendo?

Yo creo que sí. Muy enlazado con lo mencionado en la primera pregunta que me has hecho, en el imaginario de mucha gente aun se piensa que lxs sexólogxs somos, en esencia, psicólogxs que hacemos terapia encerradxs en nuestra consulta o educadores no muy serios que enseñan a los adolescentes a prevenir embarazos no planificados o infecciones de transmisión sexual. Pero creo que con el trabajo de todos y todas las profesionales que actualmente estamos presentes en las redes, por ejemplo, estamos cambiando la imagen que se tenía de nosotros.

¿Podrías citar algún ejemplo que pueden llegar a tener la sociedad de lxs profesionales de la Sexología y que nos hace más mal que bien?

Un buen ejemplo es cómo aparece la madre sexóloga de la serie de Netflix “Sex education” o la correspondiente de la película “Los padres de él”. Se ve recurrentemente como en la esfera mediática se nos pinta como personas que animan a mantener cuantas más relaciones sexuales mejor. Es más, se nos pinta como personas frívolas y poco serias, en definitiva, hippies. Además, todo ello está atravesado por las normas del sistema sexo-género, ya descritas por Gayle Rubin, asumiendo que lo que hace una sexóloga con a, de lo que hace un sexólogo, con o, es diferente. De hecho, cada vez hay más voces desde lo político que nos acusan de hacer ideología de género, acusándonos de pretender cambiar los pensamientos de las personas jóvenes en función de un supuesto interés nuestro hacia la marginación del hombre blanco heterosexual. Es por ello que nos enmarcan dentro de un supuesto feminismo radical o, directamente, se nos llama feminazis, sobre todo sin son ellas las que ejercen la profesión.

Sería más sencillo de entender a qué nos dedicamos si el reflejo de nuestro trabajo fuera más cercano a la realidad y menos a lo que se cree que hacemos.

Eso es. Nosotrxs, fundamentalmente, contamos la verdad, porque precisamente la realidad es que las sexualidades son diversas y no entienden de normas. El ser humano, en un ejercicio de simplificación, trata de acotar o simplificar las identidades, orientaciones y prácticas sexuales, pero ello es tarea imposible. La sexualidad de cada persona actuará en base a diversos estímulos y es precisamente por eso por lo que no le decimos a nadie lo que debe hacer. Nuestro modelo es el desarrollado en su día por Félix López, bautizado como biográfico-profesional y, con el cual, transmitimos la realidad de la diversidad y contribuimos a que las personas vivan su sexualidad en libertad sin dañar conscientemente a otros, sean como sean.

Doy por hecho que recomiendas estudiar sexología, ¿por qué?

En realidad, no se lo recomiendo a todo el mundo. Estudiar Sexología implica pasar a preguntarse muchas cosas, a revisarse e incluso a tener crisis existenciales. Implica entrar a conocer y pasar a entender el porqué de muchas cosas que tenemos naturalizadas y vistas como normales. Para empezar, tal y como dice Lola Martín, normal es simplemente un programa de lavadora, por lo que al de poco de empezar en la Sexología se viene abajo. No es casualidad que las personas interesadas en nuestra Ciencia sean, muy mayoritariamente, personas que les ha tocado vivir fuera de esa categoría. Es decir, acuden más las personas que han tenido que pensarse a sí mismas, como mujeres, gays, trans o con prácticas eróticas no normativas. Personas que han tenido que trabajar sus tripas, como siempre promueve Rosa Montaña.

¿Crees que alguien se ha arrepentido de estudiar Sexología?

Puedo afirmar que la inmensa mayoría de lxs que nos hemos metido en este mundo lo hemos considerado una decisión muy acertada. Para estudiar Sexología sólo hace falta curiosidad e ilusión, de esto habrá mucho en las Jornadas de Jóvenes Talentos Sexólogicos que organizamos este mes.

Jóvenes talentos sexológicosDescribís a estas Jornadas como unas Jornadas de carácter joven, innovador y emprendedor. ¿Qué entiendes por estos términos?

La intención es hacer algo diferente. Estamos muy acostumbradxs a Congresos y Jornadas donde la gente joven siempre tiene poco espacio. Joven en cuanto a trayectoria sexológica. Los tiempos y lugares prominentes son ocupados por personas con dilatadas trayectorias a las que escuchar siempre, pero escasamente dan oportunidades a otras personas. De hecho, se dan diferencias muy grandes en los tiempos de ponencia, los tamaños de las salas, las asistencias, etc. Por eso en nuestras Jornadas nos gustaría darle un poco la vuelta y que nuestrxs maestrxs vengan a escucharnos. Van a girar en torno a proyectos con un recorrido iniciado desde el emprendizaje. Por innovadores nos referimos precisamente a esas nuevas formas de hacer Sexología que existen y que queremos dar paso. Asimismo, realizaremos dinámicas donde todo el mundo hablará con todo el mundo, intercambiará impresiones y harán networking. Siempre juntxs, revueltxs e igualitarixs, tanto en tiempos de ponencias como en cenas de las Jornadas o en los descansos.

También recalcáis la cooperación. ¿Crees que estamos rompiendo barreras en la forma de establecer relaciones entre nosotrxs y crecer?

Es precisamente algo que creemos que ocurre poco, por lo que en nuestras Jornadas pretendemos hacer todo lo contrario. La cooperación no debe entender de las diferencias en los puntos de partida y todxs debemos ayudarnos para que la propia Sexología sea más fuerte. Esto puede ser un muy buen punto de partida para consolidar esa cooperación de la que hablas, con la que empecemos a tejer redes entre iguales que, a medio plazo, contribuyan a hacer crecer la Sexología como Ciencia.

¿Por qué crees que es necesario potenciar y mostrar el trabajo de las nuevas generaciones de Sexólogxs?

Precisamente porque el trabajo que se está haciendo es muy innovador. Propios de una generación diferente, las reflexiones, las formas de trabajar, las conexiones y las perspectivas son muy diferentes. Sin embargo, nos encontramos en una situación de somnolencia colectiva. Año a año, se titulan en España multitud de Sexólogxs. Sin embargo, la gran mayoría de ellxs no acaba ejerciendo de forma estable y comprobamos como, al mismo tiempo, hay movimientos de diversa índole ajenos a nosotrxs que están destrozando las Sexualidades.

¿Por qué crees que esto ocurre?

Es la mezcla de diversos factores como la propia situación de precariedad vital de nuestro tiempo, la fantasía del empleo bajo una titulación, la falta de cultura emprendedora y las tendencias propias de la Sexología, muchas veces poco dinámicas. Lxs jóvenes sexólogxs se encuentran con que una vez acabado el subidón mientras estudian y experimentan ese crecimiento del que hemos hablado, no queda mucho más que de nuevo ese mercado laboral que no premia a los que esperan.

¿Qué diferencias crees que hay entre las nuevas y las antiguas generaciones de profesionales?

No es tanto que haya diferencias, sino que no hay grandes conexiones. La imagen de alguno de nuestros maestros, como pueda ser el propio Amezua, en su torre de marfil, comparado o conectado con lxs jóvenes sexólogxs son polos opuestos. Nosotrxs, con estas Jornadas, queremos que los diálogos y el trabajo en equipo se acrecienten y se desarrollen para mejorar la situación de la Sexología. Tras los intentos de hace ya bastantes años, llevamos un tiempo desunidos, peleando cada unx por su cuenta y, muchas veces, incluso ignorando la existencia de mucha Sexología que se hace en España. Es por ello que en estas Jornadas hablarán lxs jóvenes, pero también queremos que estén nuestrxs maestrxs para emprender con fuerza un nuevo camino donde tengamos algo que decir. Dice a veces Silberio Sáez, con el ejemplo del deseo, que diez, quince o veinte años después lxs futurxs sexólogxs se reirán de nuestra ignorancia científica, empecemos a construir Ciencia de forma coordinada para contribuir a una mejor vivencia de las sexualidades a nivel social.