De Peculiares

Shibari: qué es, cuál es su origen y cómo se practica

6 de noviembre de 2019

Yaiza Morales

Dicen que el shibari es la comunicación entre dos personas utilizando la cuerda como medio. Unos años atrás, a la mayoría de nosotros ni siquiera nos sonaba esa palabra, pero hoy en día, no es que todo el mundo sepa de qué se trata, pero sí que es mucho más popular. Aunque hay mucha confusión con sus orígenes o incluso sobre lo que trata realmente el shibari o qué aspectos tener en cuenta para practicarlo. Por eso hemos hablamos con Patricia Diaz, psicóloga, sexóloga y experta en el arte del shibari para hacer una aproximación mucho más acertada al tema.

El primer error, en cuanto al shibari, tiene que ver con su origen. En general se conoce que el shibari procede de un arte que usaba la antigua policía japonesa para someter y torturar a prisioneros y que con el tiempo fue adaptándose como práctica sexual, pero nada más lejos de la realidad. Este arte se usaba durante la época EDO, era un arte marcial llamado hojojutsu y se usaba realmente para transportar, torturar y matar prisioneros. Tiene realmente tres únicas cosas en común con el shibari:

– Ambas disciplinas usan cuerdas.

– Algunos de los patrones que usan tienen similitudes.

– Son de origen japonés.

El origen real del shibari fue a partir de la IIGM y está íntimamente relacionado con el mundo de la erótica, del porno y el BDSM. Los soldados americanos que se encontraban en bases japonesas, entraron en contacto con algunas revistas BDSM en las que había cierta imaginería de personas atadas en situaciones eróticas. Para una cultura como la japonesa en la que es prácticamente norma el hecho de ocultar las emociones, era un contenido altamente erótico  mostrar las caras y expresiones faciales de alguien siendo “torturado” de esa manera. Así que os podéis imaginar el impacto que tenían este tipo de imágenes en la sociedad japonesa. A los soldados les encantó y de ahí surgen los primeros contactos occidentales con el mundo del shibari ya que los japoneses supieron cómo aprovechar el tirón.

Las cuerdas siempre han sido un objeto recurrente en la cultura japonesa. Se usaban tanto en ámbitos religiosos, como en las artes marciales e incluso en la construcción  Así que no es raro observar la importancia que han cobrado en muchos aspectos. Al ver la fama que estaba cobrando el shibari en el mundo occidental, y a raíz de estas primeras imágenes que aparecieron en el Kitan Club de la mano de Itoh Seiyu, se empezó a impulsar este arte y cada vez fueron apareciendo más ilustraciones de este tipo.

Para ello se contó con Akechi Denki, aparejador de obra que a partir de aquel momento empezó a introducir sus conocimientos sobre construcción en el diseño del shibari. Básicamente se trataba de aplicar las mismas figuras hechas a base de cuerdas y bambú que se usaban en las obras para levantar palés y andamiajes a un cuerpo humano. De hecho, la palabra inglesa para designar al atador (rigger), significa literalmente aparejador.  Con el se aplicaron también figuras similares a las del hojojutsu e incluso del aikido y es que la cultura japonesa bebe de sus propias fuentes para reinventarse como pasa también en occidente.

Una vez aclarado el tema orígenes: ¿Qué aspectos debemos tener en cuenta a la hora de practicarlo?

Para empezar, cabe remarcar que el shibari no es una práctica de sometimiento si no que parte de la igualdad. El desequilibrio está en el control; y el poder en el acceso a recursos, pero tendemos a confundir el shibari con el bondage occidental y como bien explica Patricia a todo el que la quiera escuchar; el shibari es el arte erótico del bondage japonés.

El shibari como práctica puede llevarte a estados alterados de consciencia y de ese modo, llegar a conectar con cosas de nuestra vida que pueden o no estar relacionadas con la erótica y que salen sin filtro alguno, por eso hay que tener muy en cuenta con quien practicarlo y el entorno en el que se haga.

Dicho esto, podemos resumir los factores determinantes a la hora de plantearnos por qué practicarlo en:

¿Para qué queremos practicarlo? No es lo mismo querer aprender shibari  para saber cómo atar unas piernas y separarlas que para adentrarse en su filosofía de vida.

¿De cuánto tiempo disponemos para practicarlo o cuánto tiempo le queremos dedicar? Es importante adecuar las expectativas de lo que se quiere al tiempo del que se dispone realmente

¿Sabemos comunicar y nos dejamos recibir como es debido con la pareja? En el shibari como en todo es vital la comunicación, antes, durante y después. Hay muchas cosas que damos por sobreentendidas pero es muy importante no hacerlo porque no se trata de aguantar para agradar a nadie si no disfrutar ambos de la experiencia.

¿Vamos a tener en cuenta el tema cuidados? No son algo que se tenga que dar solo a posteriori si no partiendo de la base que tiene que haber un cuidado durante todo el proceso. Pero sí que es importante tener en cuenta que al acabar, hay un proceso de readaptación a la realidad y el acompañamiento por ambas partes es vital siempre respetando  las distintas reacciones y necesidades de cada uno. Nadie reacciona ni se cuida de la misma manera.

¿Con quién vamos a practicarlo? Es importante tener muy en cuenta que es una práctica de riesgo con lo cual hay que saber muy bien y ser muy consciente de en manos de quien nos estamos poniendo en el caso de querer ser atades. Es importante buscar a alguien q sea fiable, responsable y que se haya formado debidamente.

Si os apetece adentraros en el mundo del shibari, no os dejéis engañar, no existen manuales de instrucción definitivos ya que cada cuerpo es distinto y en un libro no podemos ver ni tocar ni reflejar los cuerpos ni las vivencias de cada uno. El shibari se aprende viviéndolo.

De Peculiares

Orgasmos: juguetes vs pareja

24 de octubre de 2019

Norma J. Brau

Recientemente se ha avivado “el debate” (por llamarlo de alguna manera) sobre la juguetería erótica, sus ventajas y sus inconvenientes. Parte de este debate ha venido animado por el aplauso generalizado de muchas mujeres (cis) que utilizan succionadores de clítoris. ¿Tienes miedo a poder “engancharte” a un juguete erótico? ¿Eres recelosa/o de que tal vez tu pareja te desestime como amante? Si alguna de estas dudas acecha tu cabeza, ¡sigue leyendo!

La juguetería erótica es cada vez más habitual en nuestras vidas. Las tiendas eróticas han pasado de tiendas en callejones oscuros en las que da hasta reparo entrar a espacios abiertos, luminosos, con personal bien asesorado sobre los productos que venden y que incluso colaboran con diversos profesionales de la sexualidad elaborando diferentes proyectos. Los tiempos de temer que te salga “el señor creepy de la gabardina” en la tienda oscura, ¡están acabando! 

Esta popularización de las tiendas eróticas va de la mano de la popularización de sus productos, en especial de los últimos reyes de la juguetería erótica; los succionadores de clítoris. Adoradores y detractores colman incluso redes sociales pero, ¿qué hay de verdad en todos estos argumentos? Analicemos los mitos sobre la juguetería erótica:

  • Son costosos

Cierto es que de todo hay en la viña del erotismo. Tenemos marcas como LELO, Fun Factory, cuya juguetería no es siempre para todos los bolsillos. Sin embargo, no hace falta gastarse un dineral para tener curiosos ingredientes de aderezo erótico. 

Los aceites y lubricantes con algún tipo de efecto extra (aroma, sabor, efecto frío, valor ¡y hasta vibración!) son fáciles de encontrar, económicos y abren toda una dimensión de juego erótico que tal vez antes no imaginábamos. 

  • Generan adicción

Adicción, dificultades eróticas y sexuales… De todo se les achaca a los juguetes para la estimulación genital y la masturbación. ¿Qué hay de real en todo ello? Acostumbrarnos a una estimulación rápida y centrada en la obtención del orgasmo tiene sus consecuencias, ya sea con o sin juguetes. Además, hay veces que la intensidad del estímulo del juguete puede hacer sombra a una estimulación menos intensa. 

No obstante, esto pasa con toda la erótica centrada en un orgasmo inmediato. Redescubrirnos, ampliar nuestro repertorio erótico, darnos tiempo de calidad y salir de la lógica de la cantidad es suficiente para seguir enriqueciéndose en un sentido más amplio. 

  • Solo para penes y vaginas

No, no y no. Ni toda la juguetería está centrada en genitales, ni la que está centrada en genitales es sólo para penes o vaginas. Hay masajeadores que se adaptan a cualquier parte del cuerpo, juguetes que no están pensados para la penetración, hay juguetes que no son necesariamente para un “pene en vagina”... ¡explora y te sorprenderás! 

  • Son competencia para la pareja

“Me vas a reemplazar por un pito de goma” y otras frases similares son habituales. A veces como broma, a veces con un trasfondo serio y otras veces completamente desde el mayor de los temores. 

Lo primero de todo, sí, la erótica compartida, la satisfacción sexual en este sentido es importante en una pareja; pero no lo único que construye una pareja. 

Segundo, ¿quién dice que porque un juguete se pueda usar a solas haya que usarlo siempre a solas? 

Un juguete erótico puede ser nuestro gran aliado para nuevos juegos, sensaciones y experimentaciones. Experimentar la doble penetración antes de que sea en un trío donde pudiera haberla, jugar a estimular a la persona con el juguete y otros medios a la vez para que la experiencia sea más intensa… ¡Las opciones se multiplican!

  • Solo los pervertidos los usan

En vez de decirte que no, preferimos decirte que tal vez los pervertidos sean muchos más de los que te piensas y sean mucho más pervertidos de lo que te imaginas. Te digo más, ¿y si tú eres una persona mucho más pervertida de lo que crees? No es una mente sucia, sino una imaginación muy activa y prolífica.

Es habitual ya que las tiendas eróticas tengan una sección kink o de juguetería BDSM. A veces se ven artilugios que da miedito hasta imaginar para qué son, pero otros son cada vez más comunes y ¡la gente curiosa que los prueba también!

Si ahora que hemos desmontado varios de los mitos sobre los juguetes, quieres aprender más sobre ellos, cómo disfrutarlos al máximo y cómo incluirlos en tu crecimiento erótico, ¡anímate al taller de este sábado en Lys Erotic Store!

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¿Qué es lo que realmente quieren las mujeres?

21 de octubre de 2019

María Díaz Crujera, Mujeres Soberanas

Cuenta la leyenda que el rey Arturo fue retado por el terrible sir Gromer. Para salvar su vida, tenía que resolver acertadamente en el plazo de un año un acertijo: ¿qué es lo que realmente quieren las mujeres? Su sobrino sir Gawain, aunque tenía mucho éxito entre las damas de la corte, no tenía ni idea de la respuesta. Para salvar a su tío, el joven decidió recorrer el reino durante un año y preguntar a toda mujer que se encontrara qué era lo que más deseaba. Al cabo de aquel año había recogido muchas respuestas, pero tan diversas que no fue capaz de decidir cuál sería la correcta.

El día en que se cumplía el plazo y aún sin respuesta, el rey se adentra en el bosque para entregarse a su enemigo sir Gromer. En un claro, se topa con un ser horripilante que resultó ser una mujer, lady Ragnell. Ella le ofrece la respuesta correcta que le salvará si, a cambio, el apuesto sir Gawain acepta casarse con ella.

Su sobrino, por salvar a su tío, acepta y obtienen la respuesta al acertijo: “Lo que más desean las mujeres es ser soberanas de sí mismas”.

El cuento no acaba aquí, pero lo que me interesa ahora es la respuesta a la pregunta-acertijo: ¿Qué es lo que realmente quieren las mujeres?

Quizá sir Gawain no encontraba la respuesta correcta porque la pregunta en sí es una trampa. Cada mujer es única y peculiar, por eso cada una de las mujeres a las que preguntó contestaba de forma diferente. Cada una de ellas quería decidir sobre sí misma y su vida, ser soberana de sí misma, si bien para cada una esto tenía un significado propio y particular.

En la cultura que heredamos, desde la antigüedad, para las mujeres no era compatible poseer soberanía y dignidad al mismo tiempo. En la antigua Atenas, las mujeres dignas y respetables eran propiedad de su marido, y solo las hetairas se pertenecían a sí mismas; eso sí, eran estigmatizadas y moralmente reprobadas. Se trataba de prostitutas de clase alta, que no sólo ofrecían servicios carnales, sino también compañía y conversación, habiendo sido educadas en oratoria, filosofía y artes. Eran independientes en el ámbito económico, no pertenecían a un hombre, pero no eran mujeres respetables socialmente.

Aunque las cosas han cambiado bastante, aún hoy muchas mujeres seguimos creciendo en un ambiente en el que, si conoces, exploras y disfrutas tu cuerpo a tu antojo, eres juzgada por ello. Conocer nuestro cuerpo, lo que nos gusta experimentar en él y expresarlo libremente, en muchas ocasiones, sigue calificándose como ser una “puta”, pretendiendo que sea un insulto.

Nuestra educación ha tenido y sigue teniendo notables trazas de puritanismo que se pone de manifiesto en situaciones cotidianas o puntuales que desde niñas hemos ido “mamando”. Nuestro cuerpo se nos ha hecho ajeno y desconocido mediante frases como: “No te toques ahí, cochina” o alguna de sus variantes… Mi abuela tenía una expresión comodín que servía para todo: “Eso no es propio de una mocita”.

De esta manera, hemos visto limitadas las oportunidades de exploración de nuestro cuerpo, de sus posibilidades, de las diferentes cualidades de las sensaciones, intensidades, ritmos… Y, frecuentemente, las guardianas de esa decencia han sido madres y abuelas, que pretendiendo proteger de los supuestos peligros que acarrea el saber “demasiado” han privado a las pequeñas de estos aprendizajes, dejándolas en realidad perdidas en la ignorancia. Nuestros principales referentes femeninos, especialmente las madres, se nos mostraban como seres virginales y asexuados, cuyos cuerpos eran un misterio y, aparentemente, no gozaban ni deseaban. El silencio y la ocultación eran claves en el mantenimiento de esta expropiación de los cuerpos.

Aún conozco mujeres jóvenes que cuando tienen la regla “están malas” y que van a la ginecóloga para que les mire “ahí abajo”. De pequeñas no accedimos a un vocabulario más digno para nombrar nuestra vulva y lo relacionado con ella, y en los libros de texto escolares sigue sin aparecer el clítoris en la anatomía genital - ¡Total, si no es necesario en la reproducción! Y, para colmo, nos mete en el lío de hablar de placeres…-

Es importante hablar de vulvas, para hacerlas visibles, pensables, imaginables, lúdicas… acogidas en la globalidad de un cuerpo, también sexuado y sensual, que no siempre es aceptado, escuchado y valorado como se merece. Qué importante puede resultar para muchas mujeres poner un espejo entre sus piernas para observar su vulva con amabilidad y con la curiosidad de la niña que un día fueron.

Y por supuesto, qué necesario va a ser también reflexionar y hablar sobre qué pasa con los genitales de las mujeres que tienen pene o de aquellas cuya morfología genital no se parece a lo que se espera que “ha de ser” una vulva o un pene…

Por otro lado, en nuestra sociedad se fomenta una visión casi esquizofrénica sobre la propia imagen corporal, que debe responder a un patrón de belleza imposible de alcanzar, puesto que no es real ni “normal”. Un patrón de belleza que se presenta a través de imágenes absolutamente virtualizadas de cuerpos que no son reales. Si yo me miro al espejo y comparo mi imagen real con la del modelo irreal impuesto, resulta que mi cuerpo no es como “debería ser”. Esto me lleva a que no me guste mi cuerpo, a no aceptarlo. Es decir, a no gustarme a mí misma, a no aceptarme.

Esta mirada distorsionada se dirige hacia una misma y hacia las demás, lo que además genera situaciones de competitividad y recelo entre las mujeres.

Otra idea que está de fondo es la de que solo los cuerpos que se ajustan a determinadas formas, tamaños, texturas… tienen derecho a gozar, como si el resto de cuerpos no sintieran las caricias, las humedades o el calor que los inunda… como si el goce fuera un derecho solo de algunos cuerpos, cuando es una capacidad universal, un hecho que acontece a todos los seres humanos, simplemente porque estamos diseñados para sentir, para gozar.

Se dice que vivimos en una sociedad de culto al cuerpo, refiriéndose al empeño de conseguir una determinada imagen y estética acorde a la moda, a los cánones vigentes. Frente a ese falso culto al cuerpo, a mí me interesa cultivar el cuerpo desde otro lugar, el del disfrute de estar viva, de los placeres sensoriales de la piel y la carne, de las capacidades que todo cuerpo vivo tiene, sea como sea éste… Mi cuerpo es mi hogar, es mi forma de estar en el mundo y es digno de celebración y agradecimiento.

Conectar con el momento presente, a través de la respiración, del movimiento, del tacto, del juego, me facilita reapropiarme de mi cuerpo, conocerlo, descubrirlo y sintonizar con aquello que justamente ahora me apetece, sea estando sola o en la interacción con el otro, con la otra.

Muchas mujeres me dicen que tienen claro qué es lo que no quieren y suelen evitar. Pero ante la pregunta sobre lo que sí desean, muchas veces se sienten perdidas, no saben…

Poner el foco en lo que sí quiero, me gusta, me apetece, es muy revelador. Podemos empezar por explorar con nosotras mismas y con placeres “pequeñitos”. La actitud de apertura al placer se cultiva en lo cotidiano, en las pequeñas cosas diarias que me resultan gustosas como, por ejemplo, tomar mi infusión preferida poniendo toda mi atención en las sensaciones. Concentrarme en el olor, el sabor, la temperatura, el color… De la misma forma, buscar un rato de calma para, tras la ducha, poner toda mi consciencia en recorrer mi cuerpo con mis manos, con ese aceite aromático que tanto me gusta y, sencillamente, observar mis sensaciones, observarme…

Los descubrimientos de estas exploraciones serán los que puedan ofrecer luego en el juego erótico con sus amantes. Conocerme a mí misma me permite regalarle a la persona con quien comparto placeres el conocimiento de aquello que más me apetece justo en este momento. Ofrecer propuestas, pistas, peticiones, es brindarle a mi compañero o compañera de juegos la oportunidad de acompañarme en el goce haciéndome responsable de mi propio disfrute.

Los modelos impuestos que tenemos sobre cómo deben ser los encuentros eróticos muchas veces pesan como una losa. Ir descubriendo el camino mediante el juego, creando mi propio sendero en compañía de quien elijo, se facilita con la práctica de la comunicación: expresando y escuchando…

Como sexóloga, trabajar con grupos de mujeres me brinda la posibilidad de facilitar espacios de encuentro entre nosotras, lúdicos y amables, de escucha atenta y activa. Ambientes creados para encontrarme conmigo misma a través del encuentro con las demás. Crear entornos en los que el cuerpo tiene el protagonismo. Un espacio y un tiempo en el que habitar mi cuerpo, conectar con mi ser, y elaborar lo vivido a través de la palabra: poner palabras para mí, para visibilizar y revelar lo oculto, para hacerlo pensable; y poner palabras para facilitar la comunicación con quien estoy compartiendo.

Sea cual sea nuestra biografía, ponernos en contacto con nuestro cuerpo, es ponernos en contacto con nosotras mismas, por lo tanto, conocernos un poco más, hacernos conscientes de nuestra sexualidad, de nuestra erótica y abrir la puerta al cultivo del arte de amar.

Como decía al principio, entiendo la soberanía como la capacidad de gobernarme a mí misma, de cuidarme, de tener la máxima autoridad sobre mi cuerpo, mis deseos, mis placeres… De expresarme desde todo mi poderío interno, siendo dueña de mí misma y haciéndome cargo de mi libertad. Y, para mí, el camino para ser soberana pasa por habitar mi cuerpo con placer y orgullo, por conocerme, aceptarme y amarme. Sabiéndome la digna propietaria de mi misma y todo lo que a mi cuerpo concierne.

Ah, si queréis saber cómo termina el cuento de lady Ragnell, ahí va el desenlace:

En la noche de bodas cuando se quedaron a solas, sir Gawain haciéndose a la idea de que ella sería su mujer y, por lo tanto, más le valía empezar a valorarla, le besó en los labios. Con el suave y breve gesto afloró su auténtica belleza. Un hechizo la había mantenido bajo un horrible aspecto y el beso había roto el encantamiento, aunque solo en parte. Ahora lady Ragnell mantendría cada aspecto la mitad del tiempo. Entonces, le dio a elegir a él si prefería que ella fuera bella de día ante los ojos de los demás y horrible por la noche cuando compartieran la intimidad de la alcoba; o si prefería que se mostrara hermosa en esos momentos juntos y espantosa el resto del tiempo.

El muchacho, que era muy aplicado y había pillado de qué iba la onda, le contestó que solo ella podía elegir su destino, que ella eligiera soberanamente sobre su vida. Y justo esta respuesta fue la que deshizo completamente el sortilegio y así fue como lady Ragnell volvió a mostrar día y noche su original belleza.

Belleza, cuyas características no conocemos, pues en la leyenda, como en la mayoría de los cuentos de tradición oral, no se describen, para que cada cual pueda imaginarla a su manera. Pues la belleza real no se corresponde con un modelo concreto. Es bella quien desde el conocimiento y aceptación de sí misma se muestra en todo su esplendor. Ser atractiva depende sobre todo de la propia actitud: al saberme hermosa tal como soy, reflejo esa hermosura en los ojos de quien me mira, en las manos de quien me toca, en los oídos de quien me escucha… Pero esta es otra historia que en otro momento podremos contar.

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FemDom: ¡Quiero ser dominatrix!

Angelina Jolie como la sexy y mortal Sra Smith

3 de septiembre de 2019

Norma J. Brau

“Hay que darles latigazos, si los quieres a tus pies y clavarles los tacones, para que se porten bien…” así arrancaba la canción Dominatrix de Las Siux. La idea plasmada en la canción no difiere de la imagen mental que tiene mucha gente del FemDom (Female Dominance). Pero, ¿en serio es esto lo que hace la gente? ¿Cómo se siente cómoda la gente en este rol?

Tenemos un montón de referentes culturales de mujeres dominantes en películas, libros, canciones… y yo diría que aun así son dos los modelos que se muestran en todos ellos:

  • La tía cañón que hará de sus órdenes tus deseos. Pensemos en Angelina Jolie interpretando a la Sra. Smith.
  • La despótica y sádica mujer que maltrata sin cuidado ninguno a quien se le somete. Como la Madame Vandersexx de Eurotrip.

De ahí que cuando una siente curiosidad por dominar está más perdida que un pulpo en un garaje. Por eso hoy os quiero compartir los consejos para primerizas en el FemDom:

  • Antes de entrar en faena, ¡habla e investiga!

No sólo con tu acompañante en la experiencia, ¡también con más gente! Infórmate un mínimo sobre las prácticas que probarás, guarda las medidas de seguridad necesarias e intenta tener un esquema claro de cómo debería ir todo para salir bien.

Por ejemplo, cuando hables con tu ‘sub’, además de acordar palabras de seguridad y consensuar prácticas, sería interesante indagar sobre cómo reacciona (tanto cuando le es placentero como cuando no). Así te será más fácil interpretar sus gestos.

  • Body language y palabra de seguridad

Especialmente si te interesa explorar prácticas que puedan provocar algún daño, es posible que te dé miedo. A todo el mundo le da cierto nerviosismo las primeras experiencias porque el daño es real y queremos que sea el adecuado para los fines deseados.

Pero, tranquila, usar las palabras de seguridad que acordéis y tener en cuenta el lenguaje corporal de con quien juegues seguro que te ayuda. La cara, los ojos e incluso una excesiva rigidez corporal, entre otros signos, también serán pista del nivel de agrado de la persona.

  • La teatralidad como ayudante

No es sólo cuestión de roles, ¡también de ambientación! Prepara una escena que te haga sentir cómoda y segura de ti misma. Aromas, luces y estilismos que mejor te hagan sentir serán tus aliados en la transición al rol que quieras llevar a cabo.

  • Pon las pausas a tu favor

La prisa es muy mala compañera de todo aquel trabajo que requiera de precisión, mimo e intensidad. Más cuando se da en newies. Tómate tu tiempo para las decisiones, no te apures y recuerda el poder erotizante de la espera.

  • Fastidios cotidianos y dulzuras hechas tortura

A veces cuesta imaginarse una sesión. Al no tener experiencia cuesta más generar una partitura equilibrada y agradable. Además, muchas veces la imaginación sólo aparece cuando no se la llama.

Si te pasa esto, lo ideal es que pienses en fastidios cotidianos y dulzuras que puedas convertir en torturas. Todo el mundo tiene actividades que odia un poquito hacerlas y que, lamentablemente, tiene que hacerlas, ¿qué pasaría si las añadimos a sesión con alguna complicación de por medio? O, si, en cambio, ¿hacemos que algo que se deseara mucho resulte excesivo pero aun así no se pueda rechazar? Una vez más, conocer un poco a quien se someta es un punto básico para un mejor diseño de estas ‘torturitas’.

  • Busca tu estilo

Parte del mito de la dominatrix y del BDSM es pensarnos que todo se resume en cuero, PVC, látex y gente muy estricta pegando voces y siendo cruel. Pero no. Al menos, no tiene por qué. Hay infinidad de roles; tanto si atienden a prácticas que se realizan (Spanker, Rigger, Cuckoldress…) como si atienden al tipo de relación o encuentros que se establecen (Mommy, Primal Predator, Disciplinarian, Lolidom…).

Además, no hay una sola forma de desarrollar un rol y todos ellos se pueden adaptar perfectamente a tu personalidad y a tu forma de relacionarte.

Aun teniendo todo esto en cuenta, puede ser que haya momentos o días en los que, aunque disfrutes, valores que hay aspectos mejorables. Esos días, no te agobies. Nadie nació sabiendo y mucho menos esto. Lo que acabas de empezar es un viaje de evolución, desarrollo y descubrimiento de otra faceta de tu ‘yo erótico’. Disfrútalo.

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¿Dolor de cabeza tras alcanzar el orgasmo?

cafelea sexual @somospeculiares

5 de septiembre de 2019

Monica Leiva, Hablandodesexo

Si después de una sesión sexual de lo más satisfactoria, cuando estás llegando al punto culminante o acabas de alcanzar el orgasmo, sientes que empiezas a tener un dolor agudo de cabeza, posiblemente estás sufriendo un episodio de la llamada cefalea coital o sexual.

¿En qué consiste este tipo de cefaleas?

 Durante el acto sexual se liberan endorfinas que actúan como fármacos naturales que no pueden quitar el mal humor, el insomnio e incluso aliviar dolores como los menstruales o la jaqueca. Pero en algunos casos orgasmar puede provocar dolor de cabeza a este dolor se le denomina “cefalea coital” o “cefalea sexual”. Consiste en un dolor de cabeza muy intenso, previo o inmediatamente posterior al orgasmo que comienza con pequeños latidos en la frente o sien y se extiende por todo el cráneo. Es un dolor benigno que desaparece al cabo de unos minutos, aunque en algunas personas puede durarle algunas horas.

¿Por qué se producen?

No se sabe a ciencia cierta las causas, pero hay una opinión entre la comunidad médica que el origen podría ser al aumento rápido de la presión arterial que se produce durante la excitación sexual y sobre todo durante el orgasmo.

Este tipo de jaqueca es más frecuente de lo que pensamos y puede aparecer en cualquier práctica sexual. La podemos dividir en dos tipos de cefaleas;  la pre-orgásmica y la orgásmica, siendo esta última la más común. En la primera, el dolor aparece levemente y va acentuándose a medida que se alcanza el orgasmo. Si el dolor, en cambio, ocurre al orgasmar o inmediatamente después, este será súbito e intenso.

Este tipo de cefalea es más predominante es hombres maduros, sobre todo a partir de los 50 años; una causa probable es el consumo de ciertos medicamentos para las disfunciones, en los que este dolor de cabeza sería un efecto secundario

¿Qué implicación tiene?

El problema es cuando afecta a la vida sexual de la persona, que evita tener relaciones sexuales por temor a que aparezca esta cefalea. En el 90 por ciento de los casos, el detonante del dolor es un cuadro de estrés, de depresión o de angustia, por lo que las preocupaciones del día a día, las económicas, sociales, laborales, el cansancio físico y/o mental pueden provocar este tipo de dolor.

¿Qué hacer si lo sufrimos?

 Si estamos teniendo relaciones con otra persona comunicarle nuestro malestar, si es durante la masturbación dejar de estimularnos, en todo caso cesar la actividad sexual y no orgasmar hará que desaparezca esta sensación. Podemos tomar un paracetamol si no tenemos ninguna contraindicación y, sobretodo, intentar relajarnos y echar una siesta si se puede

Si ocurre con frecuencia es muy recomendable que vayamos al médico al fin descartar que suframos algún problema de salud. Muchas veces al origen es debido al estrés o ansiedad a la que continuamente estamos expuestos. Es una manera de decirnos nuestro cuerpo que necesitamos una pausa.

Dormir las horas necesarias y dejarnos momentos de tranquilidad para nosotrxs mismxs nos puede ayudar a que no suframos de este dolor. Y recurrir a ayuda de un terapeuta si el estrés o la angustia persisten. Recuerda que nuestro cuerpo habla cuando algo no va bien, así que escúchalo y cuídate

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¿Sabes qué es el cuckolding y cómo se practica?

¿Sabes qué es el cuckolding y cómo se practica?

28 de agosto de 2019

Melanie Quintana Molero

Literalmente la palabra en inglés quiere decir “cornudo” o “poner los cuernos a alguien”. Es un juego al que habitualmente juegan las parejas heterosexuales, pero no tiene que por qué ser siempre así. Técnicamente se refiere a la práctica en la que un hombre obtiene satisfacción al observar a su pareja mientras folla con su amante o con el relato de ella sobre sus relaciones con una tercera persona.

Los casos más conocidos son en los que un hombre (normalmente casado) observa a su mujer con su amante que suele ser un hombre. El hombre con quien tiene ese encuentro, a quien llaman bull o lover, entra en la relación y satisface sexualmente a la mujer.  Cuckold es como se le llama al hombre que mira.

Es un juego de rol entre parejas, no tiene nada que ver con ser infiel y tampoco es lo mismo que ser swingers. Que se quede en la fantasía o que se lleve a la realidad es cosa de quien vaya a jugar. Una persona que practica el cuckolding se excita por la fantasía o realidad donde su pareja mantiene relaciones sexuales con otra persona, generalmente con alguien parecido a su alter ego. Literalmente lo que aumenta sus niveles de excitación es actuar como espectador de un encuentro entre su pareja y un/a tercero/a.

Este tipo de juego tiene un poder de transgresión muy alto, ya que la persona que hace el acto estaría experimentando lo prohibido (desde lo concedido) y para el que observa no solo le confiere el poder de impulsar a su pareja a transgredir, sino que también él controla realmente la situación, pues es él quien habitualmente decide cómo, dónde y con quién se va a acostar su mujer.

¿Por qué este tipo de práctica puede llegar a gustar a un determinado tipo de personas?

  • Alguno/as lo consideran una variante del masoquismo. Bajo la idea de sentirse humillado/a por parte de la pareja en su búsqueda del placer.
  • Otro/as opinan que es una manera de dominar, puesto que es el miembro de la pareja que observa quien decide cuándo y en qué condiciones le engañan.
  • En otros casos se cree que se trata de una forma de escapismo, una manera de eludir las propias responsabilidades sexuales (las que nos creemos que tenemos) en otro/a.
  • También hay quien opina que el hecho de convertir a tu pareja en objeto deseado por otro/a mientras se piensa que sigue siendo su “propietario/a” hace que haya personas que lo sientan como un símbolo de estatus.
  • Incluso hay quien opina que es una mascara para intentar ocultar el deseo por una persona de nuestro mismo sexo. Es decir, cedemos la oportunidad de que nuestra pareja se acueste con otro/a porque a quien realmente deseamos es a quien va a ser el amante de nuestra pareja en esta infidelidad pactada.

Sea la explicación que sea lo que está claro es que quienes lo practican de manera consensuada, pactada, libre y consciente disfrutan plenamente de esta práctica.

Principalmente hay tres formas de relaciones cuckold:

  1. Ligera: Juego de roles sexuales. El cuckold no es necesariamente pasivo y su excitación al verlos está en primer plano. Siempre está presente cuando su pareja tiene sexo y en ocasiones también participa.
  2. Clásica: Habitualmente la mujer vive sus fantasías con otros hombres. El cuckold lo sabe y se queda en casa o en el lugar pactado para observar. En el caso de que no esté para mirar ella le cuenta sus experiencias para humillarlo, lo domina, pero también tiene sexo con él.
  3. Extrema: Ella decide sobre su sexualidad. Nunca tiene sexo con su pareja. Ella es su ama y controla las necesidades sexuales de él, le obliga a estar casto.

Según un estudio de David Ley, Justin Lehmiller y el escritor Dan Savage, la práctica o fantasía de realizar este tipo de juegos es una experiencia muy positiva para muchas parejas. Ahora bien, para que esto sea posible los miembros de la relación han de tener gran confianza y respeto, se trata de que lo/as dos conecten, sin exigencias ni presiones.

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Dónde puedes azotar y 6 trucos para jugar

6 trucos y zonas donde sí y donde no puedes azotar si te apetece incorporar los azotes a tus encuentros

8 de agosto de 2019

Norma J. Brau, Sexuenea

Hoy 8 de agosto es el día internacional del Spank. ¿Qué es el Spank? Poniéndonos puristas sería la práctica de dar azotes en el culo. Práctica no necesariamente dentro de una relación D/s (Dominación/sumisión). Sin embargo, es común ampliar el concepto más allá del culo y más allá de las manitas, ¿quieres saber más para poder celebrar este día como se merece?

Igual que toda práctica que implica algún nivel de dolor físico y/o psicológico, esta práctica requiere de unas pautas mínimas, como por ejemplo, que tengamos clara el mapa de dónde sí se puede azotar y dónde no. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, así que:

No obstante, se han escrito ya ríos de tinta cibernética sobre los cómos que permiten a quienes se inician información valiosísima; por ejemplo, el compañero de Deltoya Toys, nos ofrecía su artículo la semana pasada. 

Guía de zonas para azotar @somospeculiares
Imagen perteneciente al blog de calabozo.mx

Por eso, hoy nos vamos a centrar en explicarte algunos trucos que pueden ayudarte a hacer tu experiencia más excitante.

1.Elecciones con truco

Una forma de generar más comodidad en quien va a recibir el spank pero también de meterle un puntito de sadismo psicológico es, cuando ya hay varios juguetes entre los cuales elegir, darle la opción a que elija con cuáles quiere que se juegue hoy… ¡e invertir su orden de preferencia! 

Es algo así como una de cal y una de arena, un truco gracioso y enriquecedor en parejas que dejan la puerta abierta a este tipo de toma de decisiones en sus juegos, claro está. 

2. Juega con la incertidumbre

Si la persona con quien vas a jugar disfruta de las sorpresas dentro del juego, éste es tu modo. 

La incertidumbre se puede generar de muchas formas. Podemos utilizar antifaces, que harán imposible saber con qué vamos a azotar y también incrementarán las sensaciones. También podemos exponer todos los juguetes a la vista, escoger uno pero luego usarlo de una forma muy diferente (por ejemplo, si es de los intensos, usarlo de manera muy suave o para unas leves caricias por la espalda).

La incertidumbre introduce sorpresa pero también cambia los ritmos del juego, introduce paréntesis, picos de tensión… es una forma muy grata y divertida de evitar que una sesión de azotes se convierta en una meseta sin sus más y sus menos. 

3. El juego de la consciencia 

Este truco está especialmente pensado para quienes quieran introducir cierto nivel de dificultad o quienes, como van explorando en sus capacidades eróticas, quienes asegurarse de que la parte que recibe los azotes siga siendo parte consciente del proceso sin perderse en la experiencia y en las sensaciones y así nos pueda seguir dando feedback. 

Podemos pedirle a quien azotamos que cuente los azotes, o bien que realice una pequeña tarea mientras azotamos (que escriba algo, que lo copie x veces…). Todas estas tareítas que requieren de concentración también se pueden enmarcar dentro de todo un juego de roles, pero eso te lo explicamos en el siguiente punto.

4. Level up 

Si ya habéis explorado las potencialidades y capacidades de con quien juguéis, es momento adecuado para un Level Up.

5. Contextualizándolo en un juego de rol

Hay escenarios eróticos en los que la escena de los azotes es casi un sine qua non, por ejemplo, la institutriz que cuida de menores en una Inglaterra victoriana, el maestro que castiga al alumnado rebelde en un colegio privado… seguro que hasta la estampa más Made in Spain de la bata de guatiné, los rulos y las pantuflas tienen su público. Hay a quienes meterse en un papel les ayuda a darle más chispa a la escena, ¿te animas?  

6. Incluyendo complementos

Esta vía la podríamos llamar de “diversificar sensaciones”. Hay infinidad de juguetes que se pueden combinar con una escena de azotes. Desde juguetes con vibración (pueden ser balas, vibradores… ) a otros no tan “amables” como unas pinzas para los pezones; que si van atadas con cadenas a algún punto pueden ser muy puñeteras si quien las lleva se mueve mientras le azotan, ¡a las ricas maldades! 

 

Expuesto todo esto, sólo nos queda mencionar algo que hemos obviado porque tenemos fé en nuestra peculiar audiencia; NO, no es necesario hacer todo esto para ser buen spanker o buen spankee. NO, no es necesaria tanta parafernalia para que os den el título de BDSMerx del año.

En este artículo hemos querido compartir ideas, juegos y trucos que están muy bien siempre y cuando repercutan de forma positiva en vuestra satisfacción y bienestar, en este proceso vuestro de exploración. Así que si probáis algo de esto y veis que no va con vuestro estilo, será igual de maravilloso porque seguís estando un paso más cerca de conocer vuestros deseos y vuestras peculiaridades. ¡Feliz día del spank, peculiares!

De Peculiares

Sexo después del parto: dificultades, preguntas y dudas

Sexo después del parto: dificultades, preguntas y dudas

1 de julio de 2019

Monica Leiva, Hablandodesexo

Hay un desconocimiento general de cómo es la sexualidad femenina tras dar a luz. Hablaremos de mujeres ya que todavía la mayor parte de la población que vive un embarazo y da a luz son de género femenino, hay algún caso de varones trans que gestan y da a luz pero aún son casos muy esporádicos. Lo que sí es cierto para todxs es que la llegada de un bebe cambia la vida en todos los sentidos y el sexual no es una excepción.

Una de las primeras cosas relacionadas con la salud sexual en las madres recientes es la falta de deseo, alrededor de la mitad de ellas continua sin deseo al año de haber parido. Muchas mujeres se preguntan si esta pérdida de la libido es normal. Hay mucha desinformación sobre la sexualidad en el posparto y es porque en las clases de preparación no se hace educación sexual, se suelen limitar a impartir conocimientos de cómo cuidar del bebé, la fisiología del parto y los protocolos para ir al hospital. Es por ello que las molestias varias como la pérdida de deseo, el dolor durante las relaciones cóitales y la falta de lubricación sorprende a muchas mujeres tras dar a luz.

Lo que no saben, por ejemplo, y deberían saber es que durante el llamado puerperio o periodo de recuperación tras el parto, se desaconseja el coito, ya que el útero ha de volver a su tamaño, la vagina se debe de recuperar del traumatismo del parto si ha habido desgarro o episiotomía, y es necesario que cicatrice y cese el sagrado posparto (loquios). Lo cual no es sinónimo abstinencia sexual, es un momento de redescubrir los cuerpos mediante los besos y caricias, aunque sigue muy presente la presión para que las mujeres regresen a las relaciones con penetración cuanto antes. Pero es posible, y muy normal, que la mujer rechace la penetración y que tampoco desee que le toquen los pechos ya que los relaciona con la comida de su hijo, en el caso de haber optado por la lactancia materna.

Por este motivo es tan necesario hacer una buena educación y asesoramiento en temas de sexualidad en esta etapa, hay que educar a las mujeres y también a los hombres que la sexualidad es mucho más que genitales y pechos y se puede y debe explorar otros puntos del cuerpo, a veces un suave masaje en los pies o en la espalda es suficiente para no perder esa conexión con la pareja que en estos momentos se hace tan necesaria.

¿Qué se puede hacer si se pierde el deseo? El deseo es algo que tiene mucho que ver los con los factores externos y en el caso de las madres recientes hay una situación nueva en su vida, menor intimidad, mayor preocupación por el bebe y más agotamiento. Además no debemos de olvidar el factor hormonal, tras el parto aumenta la prolactina, esta es la hormona productora de leche y disminuyen los estrógenos y con ello el deseo. Según un estudio llevado por varios centros sanitarios de Barcelona y publicado por la revista Matronas (Matronas Prof. 2010; 11 (2) : 45-52), las mujeres que dan el pecho presentan menor libido que las que no. Es importante trabajar con ellas el factor psicológico  y los cambios que conlleva la maternidad.

Otro inconveniente del que no se habla es la sequedad vaginal tras el parto, esto pasa debido a que la lactancia materna impide la ovulación y esto a su vez lleva a niveles bajos de estrógenos que conllevará un epitelio vaginal más frágil lo que conllevará molestias en las prácticas con penetración. Si se desea penetración la solución es darle tiempo a que lubrique de manera natural y si es necesario se puede recurrir a un buen lubricante.

Otro aspecto que no se tiene en cuenta en este periodo es el papel de la pareja. Con la pareja es importante organizarse para poder disfrutar de espacios de intimidad, abrazarse y conectar. Así mismo es fundamental que la madre tenga su propio espacio de autocuidado, que pueda dedicase un tiempo sin el bebe, aunque sea unos minutos al día, tomarse un té, tener una charla relajada con una amistad por teléfono. Sólo desde el auitocuidado podemos disfrutar de una sexualidad más plena y consciente.

De Peculiares

¿Cómo gestionar el rechazo?

¿Cómo gestionar el rechazo?

21 de junio de 2019

Colab. Melanie Quintana y Xandra Garcia 

Muchas veces cuando nos metemos en la aventura de conocer a alguien y queremos hablar con él o ella, nos surgen miedos y dudas sobre si seremos o no aceptadxs por la otra persona. En ocasiones, la tentativa de recibir un NO nos paraliza y nos bloquea y no nos permite vivir esa experiencia. Nos olvidamos del juego y nos centramos en el resultado, olvidamos que lleve a lo que nos lleve esa iniciativa, es decir, una noche de sexo, una pareja estable, una amistad o que se quede en ese momento; conocer al otro, es divertido en sí mismo.

Sin embargo, si sabemos cómo actuar ante el rechazo podemos romper esas barreras que nos impiden vivir la experiencia de entrarle a alguien o ligar. Hay que tener en cuenta que cuando nos dicen NO, ese NO, puede tener muchos matices. Con la campaña NO es NO, se está consiguiendo que se respete a las mujeres cuando su decisión ante alguna situación es una negativa a la proposición recibida (sobre todo a nivel erótico). Pero un NO también nos los puede dar un hombre, ellos también tienen derecho a decidir si les apetece hacer algo o dejar de hacerlo, y a veces se nos olvidan que ellos también deciden.

Este mensaje, también les ha robado la posibilidad a las mujeres de decidir decir SÍ a alguna proposición, porque ¿cómo van a decir SÍ a algo y que no se les tache de guarras o de promiscuas? O la posibilidad de decir un SÍ a algo y un NO a otra cosa. No tiene que porque ser un NO a todo. Igual les apetece hablar contigo y ya está, o besarse y que no les metas mano, o bailar contigo y sentir tu cuerpo, pero no apetecerles llegar a más…

De hecho, muchas veces un NO, puede significar un NO AQUÍ, porque no le parece el lugar apropiado, porque están sus amigxs y no quiere que le vean…; un NO ASÍ, porque la forma en la que le estás entrando no le gusta, o la forma en la que le estás tocando, o dando por hecho que quiere algo…; un NO AHORA, porque no es el momento, o, simplemente, un NO A TI, porque tú no le gustas, porque se había fijado en otrx, porque no eres su estilo...

Puede ser muchas cosas, y tener implícitos muchos matices, lo importante sería aprender a ligar y no quedarnos solo con esa idea de victimismo que hemos adoptado las mujeres con la campaña NO es NO. Aprender que a veces podemos decir SÍ. Y sobre todo respetar. RESPETARNOS. Respetar que puedo cambiar de padecer, de apetecer o de opinión durante el propio juego por muchos motivos. Que el juego siempre es de dos y que nadie debe llevar la batuta o el control sobre el otro, a menos que estéis jugando a BDSM, en tal caso, el juego de roles estaría pactado y estaríamos hablando de ceder el control.

Pero volviendo al tema, si decides aventurarte a romper esas barreras del miedo, y te animas a conocer a otra persona, desde el respeto, estas son algunas claves que puedes utilizar para gestionar el rechazo o la negativa por su parte.

1.Échale humor al asunto: No te dejes llevar por un comentario negativo. En un primer momento puede ser que te respondan con un NO, porque no es el sitio, no es lugar o no eres la persona que esperaba, como hemos comentado antes. Ten en cuenta que esa persona no te esperaba a ti. Un comentario gracioso y no ofensivo o borde ante su respuesta puede darte más tiempo o una segunda oportunidad de conseguir una nueva impresión.

2. Pregúntate si el rechazo es hacia ti: Hay que tener en cuenta que es un primer contacto con esa persona, no te conoce y solo te está juzgando por tu imagen, por tu forma de entrar o por tu forma de hablar. No te preocupes si te suelta un NO sin ni siquiera abrir la boca. Puede que esa no sea la persona que tengas que conocer esa noche o puedes utilizarlo como una oportunidad para demostrar tus encantos. Por ejemplo: puedes demostrar que eres una persona con humor y empezar con alguna frase que le desmonte su rechazo y dejarle ver esas facetas que no se ven a primera vista.

3. No pierdas de vista el objetivo: No te dejes llevar por una mala respuesta, que no te arrastre la mala energía, recuerda que fuiste a ligar, a conocer a otra persona y a pasar un buen rato. Una mala contestación solo puede hacer que os distanciéis o entréis en una dinámica de mal rollo. Por el contrario, una respuesta ingeniosa reducirá el nivel de tensión que se puede generar entre los dos, y si no genera una segunda oportunidad, siempre podrás quedar bien y demostrar que se puede ligar con educación.

4. No olvides que ligar es un juego de dos: No solamente el que entra puede ser rechazado, la responsabilidad de que eso funcione o no es de los dos. Una vez que uno ha roto el hielo a los dos les incumbe llevar a hacia un lado o hacia otro la situación. No solamente es responsabilidad de la persona que entra, la otra persona también tiene que hacer algo para mantener el juego y los roles se pueden intercambiar. Ten en cuenta que si inicias un acercamiento también puedes acabarlo en el momento que quieras. Pero recuerda hacerlo siempre con educación y empatía hacia el otro. Por ejemplo: Si ves que en algún momento la cosa está atascada, deja de resultarte divertido, interesante o estimulante, siempre puedes decir aquello de:

  • Ha sido un placer conocerte, me voy que me esperan mis amigxs.

5. Si la cosa no cuaja, retírate con elegancia: No te dejes llevar por el orgullo ni por el ego, al fin y al cabo, solo va a hacer que te sientas peor. Evita entrar en una espiral de insultos o reproches, siempre puede ser un buen momento para disculparse y pedir un Gin Tonic. O soltar alguna frase como:

  • Disculpa no quería molestarte, solo quería conocerte.
De Peculiares

¿Se pude usar la literatura erótica en terapia?

El uso de la literatura erótica en terapia

16 de junio de 2019

María Mas Vidal, María Mas Sexología

La literatura en sí misma ya es un arte maravilloso y muy saludable para nuestra mente. Nos aporta numerosos beneficios que son innegables. En general, leer mantiene nuestro cerebro en forma, por lo que la literatura es el gimnasio de nuestra mente.

Pues bien, si entramos a hablar de los beneficios que tiene la literatura erótica más concretamente, estos parecen infinitos. Teniendo en cuenta que el cerebro es la zona erógena más importante que tenemos, es innegable el poder que las palabras de la literatura erótica ejercen sobre nuestra vida sexual. Estas son algunas de las ‘virtudes’ que este arte tiene para nosotros:

  • Erotiza nuestra mente.
  • Nos ayuda a derribar mitos y tabúes.
  • Incrementa el deseo.
  • Nos invita a descubrir y conocer nuevas prácticas.
  • Estimula la imaginación y la creatividad en el plano erótico.
  • Nos aporta nuevas fantasías.
  • Previene el deterioro cognitivo. ¡Ojo al dato con esto!

Hace algunos años, el psiquiatra Rafael Alarcón, afirmó que el uso terapéutico de la literatura erótica en pacientes de geriatría podía ser tan efectivos (o más) que los antidepresivos. En su experiencia clínica puso en marcha un taller de literatura y concluyó que existen algunas razones de gran peso para leer literatura erótica especialmente en la población adulta:

  1. Estimula los sentidos y mantiene las reacciones corporales.
  2. Estimula las funciones cognitivas.
  3. Evita el avance del deterioro cognitivo.
  4. Mantiene la motivación y las ganas de vivir, disminuyendo ansiedad y depresión.
  5. Aceptación de la muerte.

Estos efectos se deben en gran parte a que este tipo de literatura estimula de una forma potente las emociones. Ahora bien, ¿se usa la literatura erótica en otros contextos terapéuticos? Por supuesto que SÍ.

Desde la Psicosexología utilizamos este recurso a menudo. Por ejemplo, en el tratamiento de algunas disfunciones sexuales. Así es en el caso del Trastorno por Deseo Sexual Hipoactivo, en el que los pacientes padecen una falta persistente de libido y/o fantasías sexuales, así como de interés por cualquier actividad sexual. El objetivo principal de su tratamiento es el de recuperar las fantasías eróticas y aumentar la motivación para el sexo. Bien, pues para ello, una de las herramientas que empleamos los psicólogos-sexólogos es la ‘Biblioterapia’ con Literatura Erótica.

De igual modo, en algunas etapas del tratamiento de la disfunción eréctil, también se utiliza este recurso para incrementar el nivel de deseo y que el repertorio imaginario erótico del paciente sea más rico de lo que ya era.

En el tratamiento del vaginismo y de la anorgasmia, uno de los objetivos primarios del tratamiento es el de potenciar la erotofilia, es decir, la actitud positiva hacia el erotismo y las relaciones sexuales. Para ello, solemos recomendar tanto lectura de carácter educativo como lecturas eróticas que despierten los sentidos y la imaginación.

En terapia de pareja también empleamos la biblioterapia, sobre todo cuando el problema de pareja afecta al plano sexual. Cuando existe un problema de monotonía severa en el sexo, cuando no hay comunicación asertiva sexual, tras un cambio vital importante (nacimiento de un hijo/a, pérdida de un ser querido, cambio de vivienda, etc.), cuando hay una disminución del deseo, etc.

¿Hay más? Sí, por supuesto. Dados sus beneficios, utilizamos la literatura erótica en el asesoramiento sexológico o crecimiento erótico. Es un servicio en el que asesoramos a las personas que lo desean a mejorar la calidad de sus relaciones eróticas, a llevar a cabo nuevas prácticas, a descubrir(se), iniciarse en algún grupo de prácticas, etc.

En este caso, la literatura erótica es un recurso muy útil para que las personas se auto-conozcan, descubran prácticas o situaciones que les excitan y para el perfeccionamiento de las técnicas de masturbación y autoerotismo.

¿Todavía no te ha convencido? Léete un buen poema erótico, o una novela erótica y nos cuentas si no ha mejorado tu vida aunque solo fuera un poquito.