De Peculiares

“My husband won´t fit” o la historia del vaginismo selectivo

7 de febrero de 2020

Juncal Altzugarai

¿Y si no te entrara el pene de tu pareja en la vagina? ¿Y si te llevaras muy bien con él, pero no pudierais llegar al coito, cambiaría algo?

Estas son las preguntas que me surgen al terminar de ver la serie japonesa de Netflix “My husband won´t fit”. La historia comienza con una chica de pueblo que va a la capital a estudiar a la universidad, y al lado de su apartamento vive un chico, que se le presenta en casa, como si fuera colega suyo de toda la vida. Ella parece que lo vive con cierto estupor y se deja hacer hasta tal punto que se empiezan a enrollar (sin poder ser penetrada, eso sí) y ya parece que son pareja. Qué cosa esto de la sexualidad en Japón. Qué diferente se vive todo. A mí, al principio me resultó hasta violento el papel activo del chico con respecto a la pasividad de ella. Entrar en esos códigos a una occidental como a mí, me costó, la verdad.

El tiempo pasa y a ellos dos se los ve súper felices. Se quieren mucho. Existe una complicidad maravillosa entre ellos… pero siguen sin poder tener relaciones sexuales con penetración (aunque se acarician, se masturban, practican sexo oral… se disfrutan). Lo intentan todo, con lubricantes, aceites, creando ambientes especiales… y nada. Alguna vez un poco con consecuencias un poco desastrosas para ella, que sangra bastante (aunque le dice a su chico que no le duele). Y allí siguen los dos. Con sus idas y venidas. Sus trabajos, sus inseguridades, sus deseos incumplidos…

Él recurre a la vía fácil: pagar por poder penetrar a una mujer. Ella encuentra un foro de internet, donde conoce a otros hombres que sí que son capaces de penetrarla. Qué cosa. Relaciones en las que no existe ni un ápice de cuidados, ni la más remota sombra de amorcito. La penetración como mera transacción y sí, así ella sí que puede albergar un pene en su vagina. Llegado a este punto a mí se me hacen las tripas un nudo y se me empiezan a ver las etiquetas que tengo tan incrustadas en mi ADN como mujer heterosexual que soy.

¿Cómo es posible que en situaciones tan desagradables puedas abrirte a que un hombre te penetre y no puedas hacerlo con tu pareja que tanto te quiere y tanto te cuida? ¿En qué se basa una relación de pareja? ¿Están sustentadas las relaciones heterosexuales en la capacidad para el coito? ¿Qué define una relación sentimental? ¿Y qué define una relación sexual? Se me amontonan las preguntas y las dudas. Yo como fisioterapeuta especializada en fisiosexología comienzo a cuestionarme muy fuerte: pero, el vaginismo… ¿es o no es? ¿Es un término absoluto? ¿No se da todo el rato ese cierre de la vagina, sin opción a que nada ni nadie nos penetre? Se ve que no y en “My husband won´t fit” lo narran muy clarito.

La serie sigue avanzando, como la relación entre ella y él. Y llega ese momentazo de la presión social por (tachán) tener criaturas. En Japón, a lo que se ve, tampoco se libran de esto. En el sexo se andan sin remilgos, pero luego son más tradicionales que en occidente, telita. Vaya temazo este. Y aquí comienzan sus dudas gordas, porque, claro, si él no puede eyacular dentro de ella de ninguna manera, no hay posibilidad alguna de que se pueda quedar embarazada. ¿Qué va a pasar, entonces? ¿Quieren realmente tener hijos? ¿Lo hacen por contentar a las familias, porque es lo que ahora se espera de ellos? No quiero hacer mucho spoiler, pero hay una escena absolutamente maravillosa (y bastante heavy metal) de ellos dos con sus respectivas familias hablando del tema criaturas que es canela en rama. Da para una tesis doctoral solamente esa escena.

Entre medias se cruzan un montón de subtramas con mucha miga: la situación familiar de una de las alumnas de ella, una posible maldición familiar, un amante con cierta dosis de empatía…

Después de un tiempo rumiando la serie, creo que tengo que volver a verla, a ver cuántas etiquetas se me revuelven esta vez y cuántos estereotipos que pensaba ya superados vuelvo a encontrarme pegados al cuerpo. Que hayan tenido que venir desde Japón a desmontarme el vaginismo me hace cierta gracia…

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La doncella – The handmaiden

17 de enero de 2020

Yaiza Morales

The Handmaiden es un thriller psicológico y erótico coreano del año 2016. La película fue seleccionada para competir por la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 2016. En España la conocemos como La Doncella y es la adaptación cinematográfica  que hizo el director Park Chan-wook de la novela Fingersmith de Sarah Waters.

El libro trata sobre un affair lésbico en la Inglaterra Victoriana y pese a que el director de la película trasladó la escena a la Corea de los años 30; la escritora asegura que el retrato ha sido  fiel al libro. En palabras de la misma autora: “The Handmaiden convierte la pornografía en un espectáculo”.

La historia empieza como hemos dicho en los años 30, durante la colonización japonesa de Corea. Nos encontramos a una joven ladrona japonesa llamada Sookee,  que es enviada como criada a casa de una rica mujer japonesa, Hideko. Ésta, vive recluida en una gran mansión bajo la influencia de un tirano; el marido de su tía ya fallecida. Sin destripar mucho la trama diremos que Sookee llega allí de la mano de un un estafador que se hace pasar por un conde japonés; el conde Fujiwara, que planea enamorar a la joven con la ayuda de Sookee (que a partir de ahora será la doncella privada de la chica) para más tarde encerrarla en un psiquiátrico haciéndola pasar por loca y así conseguir quedarse con toda su fortuna.

La película mezcla el gusto por lo estético, los libros y el arte con una sensual historia que se desarrolla de forma majestuosa en tres partes. Es de esas películas de doble visionado necesario para apreciar la sutilidad de los detalles estudiados al milímetro y que fácilmente pueden pasar de largo la primera vez. Está muy bien editada y los planos son muy estéticos y expresivos. Gran parte de la riqueza de esta película reside en el uso de los planos detalle, en los silencios, las miradas, los gestos, las respiraciones que dicen más que las propias palabras.

Ahora sí, una de las grandes cosas de estar editada en tres partes es que los giros de guión cobran un significado importante. Logran introducirlos y explicarlos con unos saltos en el tiempo muy bien escogidos y combinados con los pensamientos en voz alta de los protagonistas que hilan al más delicado y puro estilo asiático. Eso sí, es de esas películas en las que debes estar súper atento porque si no, en cualquier momento te puedes perder; así que si lo que queréis es una película para echar la siesta el domingo por la tarde, olvidaros.

A lo largo de la película se va desarrollando entre las dos protagonistas una relación que va del cuidado más maternal al deseo más pasional e inocente que hace que el juego de tensión entre el supuesto conde, la doncella y la señora nos haga meternos de lleno en la trama sin apenas darnos cuenta en un in crescendo muy elaborado.

Con frases como: “Las señoras son las muñequitas de las doncellas. Todos esos botones son para divertirme. Si desabrocho los botones y deshago los lazos, la dulzura que envuelven; esas cosas dulces y suaves… Si aún fuera carterista, deslizaría mi mano dentro…” evidencia un erotismo muy dulce y natural.

Pero lo más interesante de la película es el relato que hace de sexualidades diversas entrando por ejemplo en el mundo del BDSM con frases como “El dolor es un adorno”; y tocando temas como la dominación y la sumisión, el bondage, el voyeurismo, los fetiches y el spanking entre otros. Incluso tienen una palabra de seguridad: Maduro.

En el tema de los fetiches, resulta interesante las referencias tan bien escogidas que hace a lecturas como “La piel del lagarto”, libro de Junichiro Tanizaki que fue un autor de principios del siglo XX censurado por hablar de fetichismo, sadomasoquismo, travestismo, relaciones crueles y destructivas todo un aire muy erótico y sensual. La manera en la que la película crea prácticamente un paralelismo entre las lecturas que se van haciendo y lo que acontece en la escena por otro lado es magnífica. También cabe resaltar la cantidad de ilustraciones y obras de arte que aparecen, además de los libros y la biblioteca del tío que harían las delicias de cualquier adicto lector y de cualquier mente perversa.

Como broche final y tratando de no desvelar nada más, hacer especial mención al hecho de cómo el director consigue mostrarnos dos caras de una misma moneda de un modo tan perfectamente ligado y cómo el uso de elementos unificadores como unas bolas o unos cascabeles nos puedes llevar del momento más doloroso al más placentero con el simple sonido de un cling.

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You: la serie de Netflix que nos lleva a creer que el amor todo lo justifica

10 de enero de 2020

Melanie Quintana Molero

¿Por qué matan los asesinos en serie? ¿Por qué nos creemos que cuando estamos obsesionado/as con alguien es porque el destino nos ha puesto en este mundo para acabar junto/as? ¿Por qué seguimos creyendo que la frase: “lo haría todo por ti”, no tiene límites?

El amor romántico nos lleva a ideas como que todo vale por amor y lo peor: que todo se justifica. You, la serie de Netflix que estrenó su segunda temporada el 26 de diciembre es poner en imágenes literalmente esta creencia.

Para aquello/as que todavía no saben de qué va esta serie o la tienen en la lista de pendientes, os hacemos un breve resumen sin destripar mucho toda la trama. Joe Goldberg (Penn Badgley), es un joven neoyorquino obsesivo compulsivo, adicto a los libros y con una mente retorcida y oscura, pero brillante, que se obsesiona (aunque él os diría que se enamora) de Beck (Elizabeth Lail) una joven escritora que está en Nueva York con la intención de ver cumplidos sus sueños. Su conquista se basa en perseguir a Beck, investigarla, seguir a sus amistades y descubrir sus detalles más íntimos hasta que consigue pasar de acosador a novio. Y lo que crees al principio de la serie que empieza como un flechazo, se convierte en una obsesión, en la que él de forma estratégica se deshace de todos los obstáculos y personas que se crucen entre Beck y él, entre su relación, entre lo que les impide estar juntos, o, dicho de otra manera: entre lo que Joe piensa que es estar juntos.

Parece que a simple vista es una serie donde puedes ver todo lo que está mal en las conductas de Joe, una trama donde acabas odiando al acosador, piensas que lo que está haciendo es injustificable y que deberían de llevarle a la cárcel. Pero una de las cosas que más asusta de esta serie de Netflix es cómo te lleva a justificar, inconscientemente, todos los actos de Joe, hasta el punto en el que lo ves como una víctima y no como un agresor, cosa que inevitablemente nos conecta con aquellas personas que han sufrido y que están sufriendo tanto acoso como maltrato (el que más reflejado se puede ver es el psicológico). ¿Será así como lo ven quienes lo viven desde dentro? ¿Será así como nos hace ver y justificar nuestra mente las conductas del otro cuando estamos enamorado/as?

Y es que la serie está grabada de tal manera que lleva al espectador a ponerse en el lugar del asesino. Te seduce tanto su personalidad, como sus pensamientos en voz en off, hasta el punto que te crees lo que él mismo se cree de algún modo: que es un justiciero.

Ambas temporadas están basadas en las novelas de Caroline Kepnes, aunque con grandes adaptaciones y con personajes nuevos que hacen que la serie tenga más trama que el propio libro. Personajes que despiertan nuestra curiosidad y nos llevan a preguntarnos: ¿cómo va a reaccionar Joe?, ¿qué es lo va a hacer ahora? Y aunque juegan con la idea de una posible redención en la segunda parte, definitivamente hay muchos puntos en común con la primera temporada.

Lo que sí os podemos decir, sin destriparos lo que pasa en la primera temporada, es que el final ya nos sugería que iba a haber un cambio, un camino sin retorno para el personaje que llegamos a ver en un principio como un acosador encantador, por ponerle términos a su personalidad, aunque no son exactamente quizás esas palabras las correctas…; para dejarnos claro que Joe es simplemente un criminal con una visión del amor de lo más retorcida.

Por eso, por ese cambio que él mismo busca, en esta segunda entrega empieza intentando dejar de comportarse como lo hacía en el pasado, pero vuelve a recaer, una y otra vez. Eso sí, los guionistas esta vez han intentado de algún modo llevarnos al pasado del personaje, dándoles una justificación a sus actos, llevándonos a su niñez, a un origen.

Nuevos personajes, nuevas obsesiones, nuevas mujeres, que se cuelan en su vida nos dejan claro que este tipo de conductas no tienen sexo, es decir, que se pueden llegar a dar tanto por un hombre, como por una mujer (y hasta aquí podemos leer sin desvelar mucho más). Lo curioso es que la serie abraza los excesos, maquillándolos de “normalidad” y llevándonos a los inevitable: el caos. Una obra de arte que nos lleva a poder sentir y reflexionar sobre cómo funciona la mente cuando se convence de algo, cómo es capaz de justificar y cómo si algo no se trata, no se arregla, si nos creemos que lo que hacemos está bien, es imposible darnos cuenta de las consecuencias de nuestros actos.

De Peculiares

Diálogos a destacar de la película Nymphomaniac

nymphomaniac @somospeculiares

30 de agosto de 2019

Isilla LM

Siempre he dicho que en mi vida he llegado tarde para muchas cosas. Pero con los libros y las películas, por el contrario, no me pasa eso, me llegan en el momento justo, como si el destino supiera en qué momento las voy a entender, o captar, o sentir mejor.

Eso me ha pasado con Nymphomaniac, de Lars Von Trier. Hace años la tenía pendiente pero anoche la vi alentada por un amigo que me comentó que Shia LaBeouf folla realmente en una escena. (Por internet circula que en realidad son actores porno). Y como me ha gustado tanto voy a poner unos extractos que creo deberían ser dignos de reproducirse sucesivamente y de obligada lectura. Reconozco que sin el máster de Sexología quizá me costaría un poco más entender algunas partes, pero al verla después de finalizarlo, considero que he captado todo lo que Tito Von Trier nos quería transmitir acerca de la sexualidad de cada uno y de las peculiaridades. Además de ser un alegato feminista en el discurso final que prefiero no transcribir, para que os pique la curiosidad y veáis las películas vosotros/as mismo/as (son dos volúmenes).

 

“…

– Me reprendía a mí misma por verlo bajo esa misma luz.

– El amor es ciego.

– No, no, no. Peor aún. El amor distorsiona las cosas. O peor aún, el amor es algo que uno nunca ha pedido. El erotismo era algo que yo pedía o incluso exigía a los hombres. Pero aquel amor estúpido… me sentía humillada por ello. Y por la falta de honradez que implicaba. El erotismo se basa en decir sí. El amor apela a nuestros instintos más bajos. Los envuelve en mentiras. ¿Por qué dices sí cuando quieres decir no, y viceversa? Me avergüenzo en lo que me convertí, pero no podía controlarlo.”

 

“(Contexto: diálogo entre ella, que es ninfómana y él, que se considera asexual*. Hablan de los iconos religiosos)

– Los iconos suelen relacionarse con la iglesia oriental.

– Cuéntame.

– Verás, la iglesia cristiana se escindió en 1054 debido a las diferencias entre la iglesia oriental y la occidental, a las que hoy llamamos iglesia ortodoxa e iglesia católico-romana. Y éste es un icono típico de la iglesia oriental. Suele mostrar a la virgen María con el niño Jesús y alguna vez la crucifixión, que era mucho más corriente en la iglesia occidental. Por regla general se podría decir que la iglesia occidental es la iglesia del sufrimiento y la iglesia oriental la de la felicidad. Si nos imaginamos un viaje de Roma hacia el Este nos alejamos de la culpa y el dolor e iremos hacia la alegría y la luz.

– Pero tú has dicho que no crees en Dios.

– No. Pero el concepto de religión es interesante, como el concepto del sexo. Pero no me verás de rodillas en ninguno de los dos casos.

(*Asexual es un término que se confunde. Podemos ser asexuales en cuanto a que no mantenemos encuentros eróticos con otras personas, nunca podemos ser asexuados).

…”

 

“– Me imagino que la discusión habría empezado ya en las escaleras, y que uno de los hombres habría reclamado ya uno u otro de mis agujeros. Con lo que entró en conflicto con los intereses de su hermano negro.

– No deberías usar esa palabra, no es políticamente correcta. Negro.

– Disculpa, pero en mi ambiente siempre hemos hecho gala de llamar a las cosas por su nombre. cada vez que se prohíbe una palabra retiramos una piedra de los cimientos democráticos. La sociedad demuestra su impotencia frente a un problema en concreto suprimiendo palabras de su lenguaje.

– Creo que la sociedad alegaría que la corrección política es una expresión muy precisa de la preocupación democrática por las minorías.

– Y yo digo que la sociedad es tan cobarde como las personas que la integran, que en mi opinión son además demasiado estúpidas para tener una democracia.

– Entiendo tu opinión, pero discrepo totalmente. No dudo en absoluto de las cualidades humanas.

– No, las cualidades humanas pueden describirse con una sola palabra: hipocresía. Elevamos a los que hablan bien y tienen mala intención y nos burlamos de los que hablan mal y tienen buena intención. Por cierto, te aseguro que las mujeres que afirman que los negros no las excitan, mienten.”

 

“…

– ¿Hiciste qué?

– Le hice una mamada.

– ¿Por qué? A ese cerdo.

– Me dio pena de él.

– ¿Pena?

– Sí. Acababa de destrozarle la vida. Nadie sabía su secreto. Probablemente ni siquiera él mismo. Se quedó allí avergonzado. Supongo que chupársela fue una forma de pedirle disculpas.

– ¡¡Es increíble!!

– No escúchame, era un hombre que había logrado reprimir su deseo. Que nunca se había dejado llevar por él. Hasta que yo se lo sonsaqué había vivido toda su vida engañándose y jamás había hecho daño a nadie. Creo que era encomiable.

– Por mucho que me esfuerce no encuentro nada encomiable en la pedofilia.

– Porque estás pensando quizá en el 5% que de verdad hace daño a los niños. El 95% restante nunca hace realidad sus fantasías. Piensa en su sufrimiento. La sexualidad es la forma más poderosa del ser humano. Nacer con una sexualidad prohibida debe ser angustioso. El pedófilo que consigue vivir con la vergüenza de su deseo sin ponerlo nunca en práctica se merece una puta medalla. Pero había otra razón para mi comprensión, esa comprensión que tú no entiendes. Vi a un hombre que cargaba con la misma cruz que yo: la soledad. Éramos marginados sexuales.”

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Bonding: la nueva serie de Netflix sobre dominación y BDSM

Zoe-Levin-in-Bonding @somospeculiares

26 de abril de 2019

Melanie Quintana Molero

Netflix ha estrenado hace dos día (24 de abril) Bonding, una comedia sobre una dominatrix y su asistente, Tiff y Pete (Zoe Levin y Brendan Scannell). Ambos protagonistas ejercen su trabajo en Nueva York, son amigos de toda la vida y eso se nota en la relación que tienen; lo que hace que la serie tenga toques de drama y comedia muy interesantes en relación a esta peculiaridad erótica. Siete capítulos de aproximadamente 16 minutos de duración, lo que hace que la serie la puedas ver en tan solo una tarde.

Su creador, Rightor Doyle, ha revelado que la serie se basa en experiencias reales que tuvo cuando se mudó a Nueva York. Dice estar interesado en crear historias queer, historias de mujeres, en encontrar la belleza en lo que se considera feo, en la amistad, en el amor y en la fina línea que divide estas dos.

En esta serie, de la que esperamos haya una segunda temporada, se tratan temas como:

1. Qué es el BDSM y cómo trabaja una dominatrix: Un ejemplo entre otros claro, tened en cuenta que es una serie y que se trata de entretener, no le busquéis cinco patas al gato. Obviamente no es una definición exacta y mucho menos que englobe la totalidad del concepto, pero verlo como una oportunidad interesante de mostrar esta peculiaridad es de por sí una suma.

2. Hablar a la gente de que practicas BDSM: Hay un dialogo muy interesante entre el amo y el sumiso en uno de los capítulos sobre la vergüenza que sienten muchxs a la hora de contar a los demás que practican esta peculiaridad erótica.

3. Practicarlo en parejas: Recoger también el hecho de que es un juego al que se puede jugar en pareja me parece muy interesante y es otro de los puntos que se tocan en la serie.

4. Fetiches, roles, palabra de seguridad y límites: Cuatro de las palabras más reconocidas dentro de este mundo y que conceptualmente son más fáciles de entender una vez vista la serie.

5. ¿Es un juego psicológico?: La protagonista está estudiando psicología y eso hace que su papel sea más interesante y que se aborden temas como la necesidad de practicar BDSM, los deseos, si es mental o algo más físico…

6. El papel de los gays y las mujeres en el amor: La manera de amar de cada uno, las necesidades, los estereotipos… son otros de los temas que con humor se tratan en Bonding. Conversaciones entre los dos protagonistas que seguro os harán reflexionar sobre la vulnerabilidad, los anhelos…

7. Amor y amistad: El creador ha tratado este tema de una forma muy interesante, pudiendo llegar a ver y sentir esa fina línea que divide lo que entendemos por amor y amistad.

8. Las mujeres también se masturban viendo porno: Chapó por lanzar positivamente esta idea también.

9. Peculiaridades como: la necesidad de ridiculización, el gusto por los disfraces, los animales, el cuero, los pies o el disfrute por que te meen encima son las peculiaridades que vais a ver a lo largo de los siete capítulos de Bonding.

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Purl, el nuevo corto de Pixar

12 de febrero de 2019

Melanie Quintana Molero

Se estrenó el 4 de febrero y ya tiene más de tres millones de reproducciones. El corto de la directora Kristen Laster y la productora Gillian Libbert-Dunca, al que han titulado ‘Purl’ está disponible en YouTube, de momento, solo en inglés. Es la primera vez que Pixar lanza un corto a través de esta plataforma y el tiro está siendo de lo más acertado.

Con ‘Purl’ la compañía arranca SparkShorts, una iniciativa que propone a jóvenes talentos del cine de animación a que exploren nuevas narrativas en formato corto que serán publicadas en plataformas como YouTube. Pero ¿de qué trata éste en concreto?, os preguntaréis.

Pues bien, en ocho minutos nos cuentan la trama de un ovillo de lana, que se da por supuesto que es una mujer, en su primer día de trabajo en una oficina donde solo trabajan hombres. Su entrada es comentada por todos y rápidamente se ve como es rechazada, así que decide convertirse en uno de ellos para poder integrarse, hasta que al día siguiente entra otra mujer en la oficina y se da cuenta que está en su mano la integración, la aceptación de quién es, o seguir haciéndose pasar por uno de ellos.

Kristen cuenta que este registro está inspirado en su primer trabajo, donde era la única mujer, y cómo para seguir haciendo lo que a ella le gustaba se tuvo que convertir en un chico. Tal fue el choque de aquella experiencia que con el corto ha intentado retransmitir la evidente discriminación y brecha salarial que existe en muchos trabajos y la poca diversidad de género que hay en muchas oficinas.

Cosas que cambiaríamos:

- Rosa: Se nos sigue identificando con este color, y es que parece que si eres mujer te tiene que gustar el rosa, siempre. Como si nos dieran solo a elegir entre dos colores, rosa o azul, nada más nacer. Por cierto una creencia de identidad de colores que hace no mucho era justo al revés.

- ¿Somos un ovillo?: Los hombres están representados como tales y nosotras como ovillos de lana. Es un corto animado, lo sabemos, pero nos hubiera gustado estar representadas a la misma altura y detalle que ellos.

- Ellos: Todos estás representados igual, sin diversidad alguna y con un papel también identificado como lo que ha de ser masculino. Detalles como la agresividad a la hora de enfrentarse a un problema son los que nos chirrían. No todos los hombres se van a sentir identificados con este papel, ya que no todos los hombres reaccionan igual ante un conflicto. Si les etiquetamos como agresivos acabarán siendo lo que les enseñamos que han de ser.

Cosas interesantes:

- Se trata el machismo laboral: En el corto podemos ver las diferentes actitudes a las que nos hemos tenido que ver enfrentadas las mujeres en un mundo que no estaba considerado para nosotras. Poderlas ver y normarlas es un paso a favor para luego poder identificarlas.

- Nuevas iniciativas: Que Pixar abra y proponga este proyecto para que nuevxs artistas se puedan expresar es, lo primero de todo, enriquecedor. Este es un primer paso para nuevas ideas, para poder crear nuevas identidades y poder visibilizar la diversidad sexuada que somos. Nuestras peculiaridades.

- Sororidad: entre nosotras, y cómo apoyándonos las unas en las otras podemos crecer y abrirnos a todo lo que nos propongamos. Que esto sea visible en el corto es fuerza para las nuevas generaciones.

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Estas son las verdaderas razones por la que deberías ver ‘Sex Education’

21 de enero de 2019

Melanie Quintana Molero

Todo el mundo habla de la nueva serie de Netflix. Recomendaciones y más recomendaciones, y alguna que otra crítica, pero ¿te han contado realmente por qué deberías verla?

Antes de nada, para esas cinco personas en el planeta que todavía no han leído ni saben de qué va ‘Sex Education’, os resumimos la trama: es una serie juvenil que combina comedia y drama, y que a través de unos personajes, con los que es fácil sentirse identidicadx ya que intentan recoger las situaciones y vivencias más típicas de un adolescente (y no tan adolescente) en la actualidad; te cuentan la aventura de Otis, el protagonista, un chico con una madre Sexóloga (aunque ella se denomina: terapeuta sexual). Él siempre ha sido invisible en el instituto, pero un día, por una serie de desencadenantes, acaba ofreciendo terapia a uno de sus compañeros, y a Meave, la chica que le gusta y que casualmente está presente en este encuentro, se le ocurre que podrían hacer negocio con su sabiduría, ya que Otis tiene conocimientos y habilidades en relación a la terapia de pareja que pueden ofrecer a sus compañerxs de instituto a cambio de dinero. Otis decide aventurarse en este negocio por ella y a través de cada capítulo, teniendo como base su historia de amor, se tocan temas como el aborto, la violencia de género, el abandono familiar, el despertar del deseo, la homosexualidad, las eyaculaciones precoces, la masturbación, la importancia del diálogo en la pareja…

Teniendo esto como base he aquí nuestras 10 razones por las que te invitamos a ver ‘Sex Education’:

1. La Sexología como profesión: Muy pocas series y películas tienen protagonistas en torno a esta ciencia y en esta serie una de las protagonistas es terapeuta. A través de este personaje femenino es posible ver cómo trabaja una sexóloga, qué temas trata y el alcance de su sabiduría, rompiendo ideas como que una Sexóloga solo sabe de ‘follar’, ‘meterla’ o ‘sexo’.

Y también se habla de la importancia de este trabajo en una de las conversaciones que mantiene Otis con su madre, en la que este le pregunta qué hace bueno a un terapeuta, y ella le responde: “Algunos hacen esto por los motivos equivocados, por dinero o prestigio, lo ven como un trabajo, no como una vocación. Este es un curro en el que un error desencadenaría una crisis nerviosa que puede desembocar en décadas de daño emocional. Un buen terapeuta sabe que tiene una gran responsabilidad. Cuesta mantener el equilibrio, hay que escuchar a los demás sin que te arrastren sus problemas. Quienes cuentan son ellos.” [Episodio 2, minuto 2:08]

2. La importancia de la educación sexual: La mayoría de los que estáis leyendo esto sois consientes de la importancia que tiene en la adolescencia tener información de lo que te está pasando. La educación sexual es necesaria a todas las edades, pero es muy importante que esté presente en esta etapa. En la serie podemos ver una a las realidades a la que nos enfrentamos los profesionales de la sexología: No se recurre a nosotrxs cómo aprendizaje sino como última opción. Encontrándonos con dos tipos de situaciones, a) que el centro esté sufriendo una crisis por la falta de educación sexual y que llame a un profesional (tendencia a recurrir después de que pase y no como prevención para que no ocurra, convirtiéndonos en reparadores en vez de educadores), o b) por no gastarse un céntimo en la contratación de un profesional recurren a un profesxr, sin formación ninguna, para que eduque y hable de sexo y genitales (porque solo se tiende a tratar eso). [Episodio 1, minuto 32:35]

3. La masturbación como autoconocimiento: Uno de los temas que Otis trata en uno de los capítulos es la masturbación femenina. Una de sus compañeras viene con la inquietud de que a su pareja no le gusta que ella sobreactúe (y haga lo que se hace en el porno o lo que ella considera que les gusta a los chicos). A él le gusta que ella no finja porque le gusta que las chicas disfruten del sexo y le hace enfrentarse a la gran pregunta: qué quieres tú, qué te excita a ti; y ella no sabe qué responder así que acude a Otis quien le dice literalmente: “¿Y si piensas en las cosas que te gustan cuando te lo montas tú sola? […] Las mujeres se avergüenzan más por la masturbación que los hombres, lo ven como una especie de tabú, algo sucio y no lo es, antes de hablar con él, tendríais que averiguar que os funciona a ti y a tu cuerpo.” Con este tipo de mensajes están invitando a las chicas a descubrir su propia erótica, su cuerpo, sus propios deseos, y desmitificando el tema de la masturbación. La masturbación como autoconocimiento, este es el mensaje que está llegando a través de la pantalla, por lo que: chapó por Netflix. [Episodio 6, minuto 14:41]

4. No tienes un problema con tu cuerpo: También se tratan temas como lo unida que está la cabeza a las reacciones de nuestro cuerpo. El control que podemos tener sobre él con nuestro pensamiento y cómo nos influye el cómo vivimos esa situación: “Tienes que controlar el relato y no que el relato te controle a ti”. [Episodio 1, minuto 36:49]

5. Lo poderosxs que nos hace ser peculiares: Otro de los temas que se tratan en la serie es lo poderosxs que nos podemos sentir cuando nos enorgullecemos de ser quienes somos y cómo somos. Este tema se trata a través del personaje de Eric y su homosexualidad reprimida o su forma de ser y vestir. En uno de los capítulos podemos ver lo fuerte que nos hace explotar nuestra peculiaridad y sentirnos orgullosxs porque eso exactamente sea lo que nos hace únicos; resumiendo: empoderarnos. [Episodio 7, minuto 33:22]

6. Escuchar, ver y sentir: Tres cosas que nos hacen ver el mundo y vivir las relaciones de modo diferente según la atención que le prestemos a cada una de ellas. Otis en el segundo capítulo intenta demostrar a una pareja lo importante que es el se escuchen y se vean para poder sentirse. [Episodio 2, minuto 31:51]

7. Cada persona es un mundo: La profundidad que han creado con cada personaje ha permitido que nos metamos en situaciones como el aborto, la violencia doméstica, el maltrato, la violencia de género, la soledad, la incomprensión, el abandono, la necesidad que todxs tenemos de tener a alguien que nos escuche y nos apoye… Dando la posibilidad a la persona que está tras la pantalla a identificarse y vivir cada situación y a intentar comprenderla desde otros prismas.

8. Tu cuerpo tus decisiones: “Tú decides dónde, cuándo y con quién”, o eso decía Aitana. Este es otro de los temas que se tratan en la serie: la importancia de ser tú quien decide qué experimentar y con quién, si estás preparadx ahora o luego. Esto se hace a través del personaje de Otis y de Tanya, una chica que escribe novelas eróticas y está decidida a perder su virginidad lo antes posible, pero se encuentra con la situación de que aunque su cabeza quiere su cuerpo no, y se provoca un vaginismo. [Episodio 8, minuto 26:08]

9. Feminismo: Aunque no de manera explicita sí que es un tema que se toca a través del personaje de Meave quien lee a escritoras feministas y tiene ideas feministas.

10. Primeras veces: Y por último nos gustaría destacar la idea que recorre esta primera temporada de ‘Sex Education’ y de la que nosotras hemos hablado aquí en la revista: no existe una sola primera vez, la cuál identificamos con la penetración, cada primera vez es una primera vez. El primer beso, el primer abrazo… somos vírgenes todo el rato.

 

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Mira: 5 películas con ideas revolucionarias

Películas para esta navidad

27 de diciembre de 2018

Sara Enjuto Ruiz

Estas navidades vamos a regalaros una de las mejores cosas que se puedan regalar: acompañamiento para unas buenas palomitas. Hemos preparado una lista con las cinco películas que no os podéis perder estas vacaciones, de distintas temáticas desde films que tienen tintes feministas hasta películas autobiográficas, para que terminéis con la tradición de acabar viendo las mismas películas que echan en la televisión. Así que… ¡corred a coger vuestro regalo de debajo del árbol!

1. Wonder Woman y el profesor Marston

O cómo la mujer maravilla nació del Sado. Esta es la película basada en hechos reales que narra el origen de Wonder Woman detrás de una trama de psicología, bondage y poliamor.

 

2. QUEEN

Película que narra el origen de la banda. El protagonista tiene una personalidad ambigua, que juega entre los límites de la masculinidad y la feminidad, sin llegar a encasillarse. También se aborda la temática de la orientación sexual y el VIH.

 

3. Kinsey

El film relata la vida del sexólogo Alfred Kinsey, considerado el padre de la revolución sexual de los años 60, por su informe sobre el comportamiento sexual humano.

 

4. Brokeback Mountain

Película que trata de dos hombres que trabajan en el monte, salvajes y en un trabajo de lo más masculino; y acaban enamorándose.

 

5. La vida de Adéle

Esta película francesa narra la historia de amor de Adèle y Emma. Adéle está en plena adolescencia y sale con chicos, pero es algo que no le acaba de llenar, hasta que aparece en su vida Emma, una artista de pelo azul de la que se enamora perdidamente. Pero este giro en la vida de la protagonista sacará a la luz una serie de prejuicios por parte de su entorno con los que Adèle tendrá que lidiar.

De Mel

Junjou romántica

junjou romantica

Este anime se centra en la relación de Misaki Takahasi y Akihiko Usami, dos chicos que no empiezan con buen pie pero que poco a poco irán forjando una relación romántica. Misaki necesita ayuda en sus estudios para poder acceder a la universidad, es de esta manera que conoce a Akihiko, ya que este se convertirá en su tutor. Akihiko además escribe novelas sobre historias de amor entre dos hombres y, al principio, está enamorado del hermano de Misaki, algo que con el tiempo acabará cambiando. Además de esta relación, otras se irán formando a lo largo de la serie y cada una mostrará una parte diferente de las relaciones amorosas.

 

Título:Junjou romantica/Director:Chiaki Kon/Año de inicio:2008/Música:MOKA/Género:Yaoi, romance.
De Mel

The DUFF

“DUFF” ¿Sabéis el significado de estas palabras? Pues significan Designated Ugly Fat Friend, es decir, la chica rellenita del grupo de amigas, en este caso del grupo de Jess (Skyler Samuels) y Casey (Bianca A.Santos). Este es el mote que le pone Wesley (Robbie Amell), un popular y atractivo chico del instituto, a Bianca (Mae Whitman). Cuando ella se entera, lo último que podría imaginar es tener una relación amorosa con él, y más cuando Bianca está enamorada de Toby Tucker (Nick Eversman).

 

Título original: The DUFF/Año:2015/Duración:101min./País:EE.UU./Director:Ari Sandel/Guión:Josh A. Cagan y Novela de Kody Keplinger/Música:Dominic Lewist/Reparto:Robbie Amell,Mae Whitman,Allison Janney,Bella Thorne,Nick Eversman,Bianca A.Santos,Mahaley Manning,Seth Meriwether,Erick CHavarria,Tony Cavalero,Alexandrfa Ficken,Kurt Krause/Productora:Vast Entertainment,CBS Films,WOnderland Sound and Vision/Género:Comedia romántica.Adolescente.