De Peculiares

¿Sabías que una parroquia ha sorteado un Satisfyer?

27 de marzo de 2020

Yaiza Morales

Renovarse o morir. Esto es lo que debieron de pensar desde la comisión de fiestas de la parroquia de Raxó en el municipio de Poyo, Pontevedra al planificar la recolecta de fondos para las fiestas del pueblo. Y es que el boom de los satisfyers no deja indiferente ni a los santos! En este caso San Gregorio, el patrón del pueblo.

El ya famoso succionador de clítoris se convirtió en el reclamo perfecto para atraer la atención de los vecinos de Raxo que, comprando un boleto de 1€ para una rifa que iba a tener lugar el pasado 14 de marzo en plena verbena; optaban a llevarse el tan preciado juguete erótico. Se hicieron hasta 500 papeletas entre las cuales cada convecino podía elegir por qué número apostar.

El pueblo quedó encantado con la iniciativa, lo que no tenemos tan claro es si el párroco sabe realmente lo que se iba a sortear ya que la comisión de fiestas aseguran que desconocen este dato. "No sé siquiera si sabrá lo que es aunque ya en el cartel que anuncia el sorteo va la imagen del santo y de la iglesia parroquial."

La mala noticia es que, debido al confinamiento al que nos vemos sometidos todos  por causa del Covid-19, las fiestas se han pospuesto, que no cancelado. La comisión de fiestas está centrada en negociar el mantenimiento de los permisos y la contratación de orquestas para celebrar las fiestas en otra fecha aún por precisar; aunque es un tema un tanto difícil de determinar por la dificultad para concretar fechas.

Sea como sea,lo que sí es cierto es que el satisfyer ha conseguido hacer conocidas y virales las fiestas de este pequeño pueblo y ha sido motivo de noticias más agradables de las que estamos acostumbrados a recibir estos días. Porque un puntito de humor también es necesario y nos gustan las noticias peculiares.

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¿Sabías que la palabra lesbiana viene de una isla griega?

Safo y Erina en un Jardín de Militene por Simeon Solomon

5 de febrero de 2020

Melanie Quintana Molero

Pues sí, lesbiana, o como hoy día conocemos la relación afectiva, amorosa y/o sexual entre dos mujeres, tiene su origen en Grecia, concretamente en una isla: Lesbos. Una isla que forma parte de un conjunto de islas cercanas a Turquía.

Esta isla es famosa por ser la patria de Safo, una poetisa del siglo V a.C. llamada por Platón “la décima musa”, conocida por escribir poemas en los que describía su amor hacia sus compañeras. De sus escritos se ha deducido que ella estaba a cargo de un grupo de mujeres a las que instruía y con las que se divertía, y aunque no ha sobrevivido mucha de su poesía, si que escribió sobre las vidas diarias de esas mujeres, sus relaciones y sus rituales.

Estos escritos son los primeros conocidos en los que se hace referencia al amor entre mujeres. El término lesbiana se acuñó debido a que estos escritos se originan en la isla de Lesbos, y así se atribuyó el origen del lesbianismo a esta isla. De hecho, la gente empezó a referirse a las mujeres que sentían atracción por otras mujeres como gente de Lesbos y suponemos que de esta expresión se fue derivando a la palabra “lesbiana”.

Fue en 1890 cuando la palabra Lesbiana se usó en un diccionario médico como adjetivo para describir el amor lésbico, el tribadismo o el amor entre dos mujeres, lo que se describió como: gratificación sexual de dos mujeres a través de la simulación del coito. Pero fue 20 años antes cuando se sabe que se utilizó por primera vez para describir una relación erótica entre mujeres, término que era intercambiable por “sáfica” y “sadismo” a principios del siglo XX.

En 1925 la palabra empezó a coger importancia en la literatura médica y a ser usada como sustantivo para referirse al equivalente de femenino de una sodomita. Es más, sexólogos como Richard von Krafft-Ebing llegaron a categorizarlo como un problema médico.

Eso sí, la cantidad de literatura médica dedicada a la homosexualidad femenina era mucho menor que la dedicada a la masculina, cosa que no nos sorprende ya que estaba redactada por hombres (en su mayoría), y no lo consideraban un problema significativo. De hecho, muchos de ellos ni reconocían su existencia.

Fue el mismo Richard von Krafft-Ebing de Alemania y Havelock Ellis del Reino Unido los que llegaron a escribir que la homosexualidad femenina era un tipo de locura. El primero, que consideraba el lesbianismo o como él le llamaba, uranismo, una enfermedad neurológica y el segundo, influenciado por Krafft-Ebing creía que la condición no era permanente.

Ellis pensaba que la mayoría de las consideradas mujeres sáficas o lesbianas cambiaban sus sentimientos después de haberse casado y tener una “vida real”; aunque admitía que existían las “autenticas invertidas” que pasarían toda su vida con otras mujeres. A este grupo lo llamaba el “tercer sexo”. Las llamaba “invertidas” porque las calificaba en roles de género opuestos a su sexo y por su atracción hacia las mujeres y no hacía los hombres; y porque decía que estás mujeres tenían deseos sexuales masculinos, ya que solo los hombres por aquel entonces eran capaces de iniciar un encuentro sexual. Idea que fue aceptada, obviamente, muy bien por los varones heterosexuales…

El 17 de mayo de 1990 la OMS (Organización Mundial de la Salud), por suerte, excluyó la homosexualidad de la Clasificación estadística internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud.

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¿Sabías que la primera máquina de rayos X portátil la creo una mujer? Su nombre: Marie Curie

11 de febrero de 2020

Melanie Quintana Molero

Marie Curie (7 de noviembre de 1867 – 4 de julio de 1934) es una de las científicas más reconocidas de la historia y la primera persona que hizo una máquina de rayos X portátiles. Hoy, en el día de la mujer en la ciencia, nos ha parecido interesante rescatar este hecho. Fueron muchas las mujeres que ayudaron a que la ciencia avanzase y se desconoce que fue así, las niñas de hoy día necesitan referentes femeninos de éxito y Marie Curie es uno que no puede pasar desapercibido.

Para las personas que no sepan quién es Marie Curie les hacemos un breve resumen: Fue una científica polaca, pionera en el campo de la radiactividad. La primera persona en recibir dos premios Nobel en distintas especialidades, Física y Química, y la primera mujer en ocupar el puesto de profesora en la Universidad de París.

¿Cómo inventó la máquina de rayos X portátil? En medio de la Primera Guerra Mundial (1914) cuando los alemanes avanzaban hacia París decidió recopilar todo lo que se sabía sobre los rayos X, un tipo de radiación electromagnética que permitía ver el interior del cuerpo humano, así se podían ver los órganos, los tejidos o los huesos. Por aquel entonces las máquinas de rayos X eran caras y aparatosas y por eso sólo se encontraban en los hospitales, donde no eran de mucha utilidad, ya que los soldados heridos estaban en campos de batalla.

Fue entonces cuando Curie inventó el primer aparato de radiografías móvil. Un coche de rayos X que tenía una sala oscura para revelado y una dinamo para generar toda la electricidad que necesitaba para hacerla; y todo funcionaba con la gasolina del coche. Con el transcurso del tiempo llego a equipar 20 vehículos y a formar, con la ayuda de su hija Irène, a 150 mujeres encargadas de operar aquellas unidades móviles, que salvaron a miles de soldados en la Primera Guerra Mundial.

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¿Sabías que el mito de la media naranja tiene más de 2000 años?

5 de enero de 2020

Yaiza Morales

El mito de la media naranja y sus múltiples versiones podríamos decir que es una de las ideas más extendidas dentro del amor romántico y una de las que mayor aceptación ha tenido a nivel mundial pero, ¿de dónde viene esta idea y qué nos está diciendo en realidad?

Lo más curioso de todo es que esta idea que nos parece de nuestro siglo proviene de hace muchos años atrás, esta idea de que somos seres incompletos sin nuestra media naranja viene de este fragmento del discurso de Aristófanes en El Banquete de Platón, escrito en el año 385–370 a. C:

«En primer lugar, tres eran los sexos de los hombres, no dos como ahora, masculino y femenino, sino que había además un tercero que era común a esos dos…El andrógino (hombre-mujer), en efecto, era entonces una sola cosa en cuanto a figura y nombre, que participaba de uno y otro sexo, masculino y femenino.Todos los hombres tenían formas redondas, la espalda y los costados colocados en círculo, cuatro brazos, cuatro piernas, dos fisonomías unidas a un cuello circular y perfectamente semejantes, una sola cabeza, que reunía estos dos semblantes opuestos entre sí, dos orejas, dos órganos de la generación, y todo lo demás en esta misma proporción. Los cuerpos eran robustos y vigorosos de corazón animoso, y por esto concibieron la atrevida idea de escalar el cielo y combatir con los dioses". Y ante aquella osadía, Zeus, que no quería reducirlos a la nada, encontró la solución para debilitarlos y tras mucho pensarlo, al fin  dijo: «Me parece que tengo una estratagema para que continúe habiendo hombres y dejen de ser insolentes, al hacerse más débiles. Ahora mismo, en efecto -continuó-, voy a cortarlos en dos a cada uno, y así serán al mismo tiempo más débiles y más útiles para nosotros, al haber aumentado su número… Así pues, una vez que la naturaleza de este ser quedó cortada en dos, cada parte echaba de menos a su mitad, y se reunía con ella, se rodeaban con sus brazos, se abrazaban la una a la otra, anhelando ser una sola naturaleza…»

Esta fue la primera vez que se intentó explicar el amor entre humanos, puesto que hasta entonces el amor solo se podía dar entre dioses. Pero lo sorprendente es que esta idea, que surgió hace más de 2000 años, se acogió con tanta fuerza que ha llegado prácticamente intacta hasta nuestros días, poniendo en el centro de las relaciones la dependencia como pilar base

Romantizamos la idea de no ser seres completos, de necesitar a otro ser humano que nos complemente de modo que solo así podremos ser completamente felices; y ponemos todas nuestras esperanzas en esa supuesta persona pensando que cuando llegue a nuestras vidas todo será felicidad y regocijo. Así, de algún modo, justificamos la posibilidad de sentirnos mal o tener bajones cuando estamos solo/as porque, claro, nos falta nuestra media naranja; y esto nos aleja a su vez de hacernos cargo de gestionar nuestras emociones y cómo las vivimos, porque preferimos que el motivo del sufrimiento deje de estar en nosotro/as y se deba a la ausencia de la otra persona. Culpar a otro/a siempre es más sencillo que responsabilizarse de uno/a mismo/a.

Sin embargo sabemos (o al menos la gran mayoría) que esto no funciona así, el amor o las parejas, no son algo que nos vaya a caer del cielo en determinado momento de nuestras vidas sin que nosotros tengamos que hacer nada, si no que las relaciones se van construyendo día a día y se basan en afinidades, que acaban o no convirtiéndose en lo que hoy día conocemos como idea de pareja. 

De lo que sí que nos tenemos que deshacer es de la idea de que no somos seres a medias, pues somos personas completas de por sí y tener una relación con alguien significa más bien querer compartir el camino, querer hacerse compañía y cuidarse mutuamente y no poner todas nuestras esperanzas frustradas en el otro esperando que mágicamente con su presencia todo se ponga en orden. 

Pensar que nuestra pareja es nuestro todo suele llevar a relaciones codopendientes  e incluso tóxicas. Pensar que no somos nadie sin la otra persona es una creencia que nos hace restarnos importancia y valor a nosotro/as, es no conocernos bien, no dedicarnos ni el espacio ni la atención suficiente. 

Esta idea de media naranja también nos mete en lios en relación, ya que nos creemos que cuando estamos en pareja el nosotros es un todo, un ente que nos engloba a los dos y que hace desaparecer a las personas que se han unido a esta idea de compartir como entes individuales. Ésto no solo nos afecta a nosotro/as, a nuestra pérdida de identidad en la pareja si no que también le resta al otro, ya que se puede ver abrumado/a por todas las expectativas que hemos depositado en su persona. Como siempre dice Melanie Quintana: “El amor no es necesitar al otro para existir, es existir para vivir con el otro.”

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¿Sabías que hay un nuevo reto para los hombres en noviembre de 2019?

12 de noviembre de 2019

Melanie Quintana Molero

Lo de dejarse crecer el bigote durante noviembre para concienciar sobre el cáncer de próstata, cáncer de testículo, depresión masculina o inactividad física está dejando de estar de moda con los nuevos retos que se van incorporando a este mes para ellos.

Y es que ahora parece que está en boca de todos el No Nut November, que en otras palabras consistiría en no masturbarse durante un mes, es decir, durante noviembre. Más de uno seguro que ahora mismo estará pensando: ¿¿¿quuuuuéééé?? ¿Todo un mes? Pues sí queridos, todo un mes.

No está muy claro el origen del #NoNutNovember, pero está bastante relacionado con el tema de dejarse el bigotillo: #NoShaveNovember, aunque hay teorías que indican que viene de un grupo de personas que se reúnen para lidiar con su adicción a tocarse/masturbarse; un grupo reconocido como subreddit No Fap. Y lo plantearon porque vieron que los hombres que se abstenían de eyacular durante un periodo largo vieron crecer sus niveles de testosterona. ¿Será verdad?

Para los que quieran llevarlo a cabo estas son las reglas compartidas por The Urban Dictionary:

– No puedes tener relaciones sexuales.

– Puedes ver porno y tener erecciones, pero no masturbarte.

– Solo puedes tener un sueño húmedo… (jajaja como si se pudiera controlar…)

La cosa es que, si consigues cumplir el reto, en diciembre te vas a poner las botas, ya que aquellos que lo superan entran en #DestroyDickDecember, que consiste en masturbarte diariamente el número de veces que corresponda con el día del calendario, es decir, 1 de diciembre 1 vez, 11 de diciembre 11 veces, 31 de diciembre 31 veces… ¿Qué reto costaría más es todo un misterio?

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¿Sabías que Halloween antes se llamaba Samhain y era una noche de brujería?

31 de octubre de 2019

Melanie Quintana Molero

Pues sí, Halloween no siempre ha sido como lo conocemos ahora, una noche llena de niños, calabazas, disfraces y piruletas… hace mucho tiempo fue una festividad céltica conocida como Samhain, que significa: fin del verano. Para ellos era el inicio del año nuevo, el final de la temporada de cosechas y el comienzo de la estación oscura, es decir, el invierno.

Ellos creían que en esta noche la línea que une este mundo con el otro se estrechaba y permitía a los espíritus, buenos y malos, pasar a través de ella. Por eso se invitaba a los ancestros de la familia mediante homenajes e intentaban alejar a los espíritus dañinos mediante ritos. De hecho, se cree que los disfraces y el uso de las máscaras se utilizaban para adoptar la apariencia de un espíritu maligno y evitar ser dañado. ¿Os suena algo de esto? Muchas cosas las seguimos haciendo sin habernos preguntado por qué. Fue la ocupación romana y el cristianismo quien posteriormente se adueñó de esta festividad, la hizo suya y la transformó en lo que hoy día conocemos como Halloween. Aunque ellos ya tenían una festividad sobre estos días conocida como “la fiesta de la cosecha” en honor a Pomona, diosa de los árboles frutales.

Pero lo más interesante de este día es su relación con la magia y la brujería. Es más, este día era uno de los más importantes para las tribus celtas hasta su posterior conversión al cristianismo y su comercialización. Durante mucho tiempo esta noche fue conocida como “el día de las brujas” y se relacionó con la wicca. La Wicca se ha reconocido como una religión, a diferencia de la Brujería. Aunque aún no hay un consenso sobre si son o no son lo mismo.

Lo que nos llama la atención de los wiccanos es que creen en la dualidad, y afirman que esta dualidad lo abarca todo (lo que nos ha llevado a pensar en cómo entendemos desde la Sexología lo masculino y lo femenino), presentándola con la polaridad de energía masculina y femenina, ya que creen que existe una Diosa, conocida como “diosa de la luna o triple diosa” y un Dios conocido como “dios astado” relacionados ambos con los cultos a la fertilidad.

La Diosa representa a la doncella, a la madre y a la anciana, que a su vez simbolizan las fases de la luna y el gobierno del cielo, la Tierra y el Inframundo; lo que también coincide con las fases del ciclo menstrual. En cambio, el Dios astado une a varias figuras mitológicas antiguas, como el semidios griego Pan, el romano Fauno o el dios egipcio Osiris, todos ellos se representan con cuernos y están muy unidos a la naturaleza.

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¿Sabías que hubo un tiempo en el que existió la prostitución sagrada?

Prostitutas sagradas @somospeculiares

2 de octubre de 2019

Melanie Quintana Molero

Se llamaban hieródulas, y se les reconocía en culturas antiguas (como Mesopotamia, Siria, Fenicia y Asia Menor) como símbolo de fertilidad. Hieródulas viene del griego y significa “esclavas del templo” o “esclavas sagradas”, esta era la denominación del grupo de mujeres sacerdotisas de la diosa Ishtar.

Los fieles que querían acudir a adorar a la diosa, que era símbolo de fertilidad y amor, para rogarle por sus cosechas y ganado, tenían que tener contacto sexual con las sacerdotisas, de esa manera, se aseguraba que el sexo realizado según unos rituales sería agradable a la diosa y les daría abundancia. Estos hombres antes de irse del templo tenían que dejar un tributo, por eso se les llama “prostitutas sagradas”.

Al contrario que las prostitutas tradicionales eran tenidas en gran estima y respeto en la sociedad de su tiempo. De hecho, solo las más hermosas, devotas, íntegras e inteligentes eran aceptadas, y eran cientos las que trataban de ser admitidas. Su entrenamiento se iniciaba desde muy jovencitas, pero solo llegaban a tener sexo con penetración a partir de sus primeras reglas.

Hierodulas-2

También se les relaciona con Afrodita, la diosa del amor. En crónicas antiguas aseguran que en su templo de Corinto había cerca de un millar de hieródulas que practicaban lo que llamaban prostitución religiosa o ritual. También existieron y se les relaciona con el templo de Erice, en Sicilia.

Todas ellas eran mujeres libres que adoraban a la Diosa Afrodita, se ofrecían libremente y recibían una suma considerable por sus actividades amatorias, pero no estaban obligadas a practicar sexo, ellas elegían y decidían si querían o no, con qué clientes o la cantidad de bienes o propiedades que recibían; incluso podían decidir no recibir nada si el devoto era de su agrado.

De hecho, para aquello/as con mucha curiosidad por la terminología, en muchas culturas la palabra “loba” está relacionada y equivale al sustantivo “prostituta”. ¿Por qué? Por los ritos que se hacían cada año en honor al dios Fauno Leperco. Cada febrero eran las llamadas lobas o originalmente “lupas” las que ejercían la prostitución sagrada con los sacerdotes de este dios, los luperci, en el Ara Máxima. De aquí precisamente deriva “lupanar”, que se emplea para referirse al prostíbulo (burdel o casa de citas).

Hoy día el término más habitual para referirse a las mujeres que practican la prostitución es “puta” y es poco habitual que se les llame lobas o se conozca el término hieródulas. Pero son muchos los nombres por el que se reconoce y se ha reconocido a lo largo de la historia esta actividad o actividades similares. Aquí podemos nombrar unas cuantas:

Escort que procede del italiano scorta, “acompañamiento”, y actualmente se conoce como “dama de compañía”, son mujeres que se contratan como damas de compañía, con o sin servicios sexuales. Canaanitas, referencia bíblica, en el tercer milenio antes de Cristo, en Babilonia todas las mujeres tenían la obligación, al menos una vez en su vida, de acudir al santuario de Militta (la Afrodita griega) para practicar sexo con un extranjero como muestra de hospitalidad, a cambio de un pago simbólico; así es como se les conocía a estas mujeres. Rameras, las prostitutas en la Edad Media marcaban sus aposentos con ramos de flores para distinguir sus establecimientos, de ahí el nombre “rameras”. Cortesanas, nombre que funcionaba como un delicado eufemismo para disimular el papel de las prostitutas de lujo en la Europa medieval. Meretriz, se conocía por este nombre a aquellas mujeres que mantenían una relación erótica a cambio de una cantidad de dinero.

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¿Sabías que hay porno en realidad virtual VR?

¿Sabías que hay porno en realidad virtual VR?

2 de junio de 2019

Melanie Quintana Molero

Para más de unx esto no es una novedad, pero seguro que todavía a algunx le sorprende. El sector no hace más que innovarse incorporando nuevas ideas de guión (aunque no tantas…), nuevas ideas de dirección y nuevas tecnologías, entre ellas la realidad virtual VR, que en otras palabras es que tú puedes ser el protagonista de la escena que estás viendo, con intención de que tengas una experiencia más inmersiva. Los vídeos en 360º y en 3D.

Con este formato puedes interactuar con las personas al otro lado de la pantalla y ver la sala en función a donde apuntes la pantalla del móvil. Obviamente con un visor VR puedes verlo mejor, pero puede resultar bastante incómodo para la interacción contigo mismo, ya que puede confundir al cerebro al tener que tener los ojos puestos en la pantalla, acostumbrarte a las escenas que están viendo por ella y con las manos tocarte, en caso de que lo uses para la masturbación y no solo por ver porno en realidad virtual.

Lo que los llevó a crear este tipo de porno fue contestar a la pregunta: ¿cómo consumirán lxs usuarixs porno en el futuro? Eso sí, la realidad virtual significa mucho dinero para la industria, peroes un flujo de ingresos significativo y creciente”, palabras del CEO de una de las mayores productoras de este mundo, Naughty America, para Forbes. Los usuarios de esta productora descargaron más de 235.000 vídeos para visores de realidad virtual solo en enero de 2017, una cantidad bastante importante teniendo en cuenta la novedad de esta tecnología.

Pero la pregunta que muchxs se harán ahora es: ¿Dónde puedo ver porno en realidad virtual VR en español? Aquí os dejamos una lista de páginas donde podéis vivir la experiencia:

  1. VRBangers
  2. BadoinkVR
  3. SexLikeReal
  4. VirtualRealporn
  5. WankzVR
  6. VirtualTaboo
  7. NaughtyAmericaVR
  8. CzechVR
  9. VRCosplayX
  10. Brus
  11. KinkVR
  12. XVirtual
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¿Sabías que el 14 de febrero celebramos algo más que San Valentín?

14 de febrero de 2019

Laura Marcilla

Así es. La mayoría de las personas conocen este día como ‘el día de los enamorados’, y un grupo cada vez más numeroso celebra también lo que han decidido llamar ‘San Solterín’, porque ya está bien de mandatos sociales que nos presionen para tener siempre pareja. Sin embargo, muy poca gente es consciente de que esta festividad también coincide con el Día Europeo de la Salud Sexual.

Este día se conmemora desde el año 2003 y pretende reivindicar la importancia de una sexualidad sana y positiva. No es para nada incompatible con San Valentín, ya que la sexualidad nos acompaña siempre, tanto si estamos solteros, como en pareja o en relaciones poliamorosas.

Pero, ¿qué es realmente la salud sexual? Está claro que la salud es un concepto que va más allá de la ausencia de enfermedades o disfunciones. La OMS la define como “un estado de bienestar físico, emocional, mental  y social”. Esto, en la teoría, significa que necesitamos estar bien en todas las esferas de la sexualidad (y recordemos que la sexualidad lo inunda prácticamente todo). En la práctica, esta definición de salud sexual implica que casi todas las personas podríamos sentirnos mejor y ser más felices si les prestáramos más atención y les diéramos la importancia que se merecen a nuestras sexualidades.

Por ejemplo, una persona que no se siente libre de expresar su identidad de género o su orientación sexual, no está disfrutando de una plena salud sexual. Alguien que tiene problemas de pareja, la persona que se siente culpable por masturbarse o por excitarse ante alguna práctica sexual poco común, quienes se sienten socialmente presionados para vivir su sexualidad de un modo concreto… todas estas personas, aunque por supuesto no están enfermas, sí que podrían gozar de una mejor salud sexual. A veces, esa mejora pasa por conocernos, aceptarnos y querernos a nosotros mismos, y otras veces requiere cambios más profundos en una sociedad que todavía no respeta plenamente los Derechos Sexuales.

Una sexualidad sana debería ser siempre placentera, segura, satisfactoria, respetuosa, divertida, alegre y positiva.

Por desgracia, aún hay muchos datos que indican que debemos esforzarnos un poco más para conseguir la mayor salud sexual posible. Muchas noticias señalan el aumento de las infecciones de transmisión sexual en los últimos años, especialmente entre jóvenes. De hecho, más de la mitad de las personas con algún tipo de infección sexual son menores de 30 años. Por si fuera poco, se calcula que aproximadamente una de cada tres personas portadoras de VIH (el virus del sida), no sabe que es seropositiva. Dejando las enfermedades a un lado, el 20% de los hombres y el 53% de las mujeres en España confiesan estar descontentos con sus encuentros sexuales. Y pese a esta insatisfacción, los sexólogos clínicos señalan que las personas tardan, de media, cinco años en acudir a una consulta desde el momento en que detectan un problema.

Quizá toda esta información suene un poco pesimista o parezca que intentamos ‘pinchar’ los globos de corazones de este día. Pero nada más lejos de la realidad: Cupido y la sexualidad se llevan de maravilla. Este artículo es precisamente una invitación a la reflexión y a la búsqueda de aquello que nos haga disfrutar al máximo de nuestra sexualidad. No importa si te encanta celebrar San Valentín con flores y bombones o si piensas que es un invento consumista y cursi, porque siempre tienes la opción de dedicar este día a hacerle caso a tu sexualidad, contigo mismo o con quien te apetezca compartirlo. Y no porque sea 14 de febrero, sino porque este día del calendario es tan bueno como cualquier otro para empezar a explorarnos, a conocernos, a entendernos, a querernos, a cuidarnos y a mimarnos como nos merecemos.

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¿Sabías que hay personas que tienen un tipo de sonambulismo sexual?

¿Sabías que hay personas que tienen un tipo de sonambulismo sexual?

16 de noviembre de 2018

Laura Marcilla

Se llama sexomnia y es una parasomnia, es decir, un trastorno relacionado con la conducta del sueño. En concreto, las personas con sexomnia tienen comportamientos sexuales, como masturbaciones o intentos de relaciones sexuales, mientras duermen y sin ser conscientes de ello.

Este nombre lo usa por primera vez el Dr. Saphiro en 1996, aunque a veces también se emplean términos como 'sonambulismo sexual' o 'sexambulismo'. A pesar de que la sexomnia tiene algunas características en común con el sonambulismo (por ejemplo, que la persona no es consciente durante los episodios), los expertos piensan que es un trastorno diferente.

Al ser algo que ocurre mientras están durmiendo, muchas personas con sexomnia no son conscientes de este desorden del sueño, y otras solo se dan cuenta de lo que ocurre al encontrar señales a la mañana siguiente, tales como la ropa quitada o manchas de semen, o bien porque sus parejas les cuentan los episodios ocurridos durante la noche anterior.

Esta es una de las razones por las que es muy difícil identificar qué porcentaje de personas sufren sexomnia realmente, aunque se cree que es un fenómeno relativamente frecuente y por lo visto es más habitual en hombres que en mujeres.

Las causas de este trastorno no están del todo claras. Es posible que haya algún componente genético, ya que no es extraño encontrar varias personas de la misma familia con sexomnia. También parece estar relacionado con el consumo de alcohol o de algunas drogas o incluso con el estrés.

Actualmente no existe 'cura' para la sexomnia, de manera que, cuando es necesario, se tratan los síntomas con terapia psicológica y con algunos medicamentos genéricos para la ansiedad. No obstante, no todas las personas que padecen sexomnia lo encuentran problemático. De hecho, hay parejas que incluso informan de que estos episodios que ocurren de vez en cuando les han servido de excusa para continuar con la “faena” una vez que el sexomne se despierta y añadirle un inesperado punto sexy a la noche.