Orgasmos: juguetes vs pareja

24 de octubre de 2019

Norma J. Brau

Recientemente se ha avivado “el debate” (por llamarlo de alguna manera) sobre la juguetería erótica, sus ventajas y sus inconvenientes. Parte de este debate ha venido animado por el aplauso generalizado de muchas mujeres (cis) que utilizan succionadores de clítoris. ¿Tienes miedo a poder “engancharte” a un juguete erótico? ¿Eres recelosa/o de que tal vez tu pareja te desestime como amante? Si alguna de estas dudas acecha tu cabeza, ¡sigue leyendo!

La juguetería erótica es cada vez más habitual en nuestras vidas. Las tiendas eróticas han pasado de tiendas en callejones oscuros en las que da hasta reparo entrar a espacios abiertos, luminosos, con personal bien asesorado sobre los productos que venden y que incluso colaboran con diversos profesionales de la sexualidad elaborando diferentes proyectos. Los tiempos de temer que te salga “el señor creepy de la gabardina” en la tienda oscura, ¡están acabando! 

Esta popularización de las tiendas eróticas va de la mano de la popularización de sus productos, en especial de los últimos reyes de la juguetería erótica; los succionadores de clítoris. Adoradores y detractores colman incluso redes sociales pero, ¿qué hay de verdad en todos estos argumentos? Analicemos los mitos sobre la juguetería erótica:

  • Son costosos

Cierto es que de todo hay en la viña del erotismo. Tenemos marcas como LELO, Fun Factory, cuya juguetería no es siempre para todos los bolsillos. Sin embargo, no hace falta gastarse un dineral para tener curiosos ingredientes de aderezo erótico. 

Los aceites y lubricantes con algún tipo de efecto extra (aroma, sabor, efecto frío, valor ¡y hasta vibración!) son fáciles de encontrar, económicos y abren toda una dimensión de juego erótico que tal vez antes no imaginábamos. 

  • Generan adicción

Adicción, dificultades eróticas y sexuales… De todo se les achaca a los juguetes para la estimulación genital y la masturbación. ¿Qué hay de real en todo ello? Acostumbrarnos a una estimulación rápida y centrada en la obtención del orgasmo tiene sus consecuencias, ya sea con o sin juguetes. Además, hay veces que la intensidad del estímulo del juguete puede hacer sombra a una estimulación menos intensa. 

No obstante, esto pasa con toda la erótica centrada en un orgasmo inmediato. Redescubrirnos, ampliar nuestro repertorio erótico, darnos tiempo de calidad y salir de la lógica de la cantidad es suficiente para seguir enriqueciéndose en un sentido más amplio. 

  • Solo para penes y vaginas

No, no y no. Ni toda la juguetería está centrada en genitales, ni la que está centrada en genitales es sólo para penes o vaginas. Hay masajeadores que se adaptan a cualquier parte del cuerpo, juguetes que no están pensados para la penetración, hay juguetes que no son necesariamente para un “pene en vagina”... ¡explora y te sorprenderás! 

  • Son competencia para la pareja

“Me vas a reemplazar por un pito de goma” y otras frases similares son habituales. A veces como broma, a veces con un trasfondo serio y otras veces completamente desde el mayor de los temores. 

Lo primero de todo, sí, la erótica compartida, la satisfacción sexual en este sentido es importante en una pareja; pero no lo único que construye una pareja. 

Segundo, ¿quién dice que porque un juguete se pueda usar a solas haya que usarlo siempre a solas? 

Un juguete erótico puede ser nuestro gran aliado para nuevos juegos, sensaciones y experimentaciones. Experimentar la doble penetración antes de que sea en un trío donde pudiera haberla, jugar a estimular a la persona con el juguete y otros medios a la vez para que la experiencia sea más intensa… ¡Las opciones se multiplican!

  • Solo los pervertidos los usan

En vez de decirte que no, preferimos decirte que tal vez los pervertidos sean muchos más de los que te piensas y sean mucho más pervertidos de lo que te imaginas. Te digo más, ¿y si tú eres una persona mucho más pervertida de lo que crees? No es una mente sucia, sino una imaginación muy activa y prolífica.

Es habitual ya que las tiendas eróticas tengan una sección kink o de juguetería BDSM. A veces se ven artilugios que da miedito hasta imaginar para qué son, pero otros son cada vez más comunes y ¡la gente curiosa que los prueba también!

Si ahora que hemos desmontado varios de los mitos sobre los juguetes, quieres aprender más sobre ellos, cómo disfrutarlos al máximo y cómo incluirlos en tu crecimiento erótico, ¡anímate al taller de este sábado en Lys Erotic Store!