Shibari: qué es, cuál es su origen y cómo se practica

6 de noviembre de 2019

Yaiza Morales

Dicen que el shibari es la comunicación entre dos personas utilizando la cuerda como medio. Unos años atrás, a la mayoría de nosotros ni siquiera nos sonaba esa palabra, pero hoy en día, no es que todo el mundo sepa de qué se trata, pero sí que es mucho más popular. Aunque hay mucha confusión con sus orígenes o incluso sobre lo que trata realmente el shibari o qué aspectos tener en cuenta para practicarlo. Por eso hemos hablamos con Patricia Diaz, psicóloga, sexóloga y experta en el arte del shibari para hacer una aproximación mucho más acertada al tema.

El primer error, en cuanto al shibari, tiene que ver con su origen. En general se conoce que el shibari procede de un arte que usaba la antigua policía japonesa para someter y torturar a prisioneros y que con el tiempo fue adaptándose como práctica sexual, pero nada más lejos de la realidad. Este arte se usaba durante la época EDO, era un arte marcial llamado hojojutsu y se usaba realmente para transportar, torturar y matar prisioneros. Tiene realmente tres únicas cosas en común con el shibari:

– Ambas disciplinas usan cuerdas.

– Algunos de los patrones que usan tienen similitudes.

– Son de origen japonés.

El origen real del shibari fue a partir de la IIGM y está íntimamente relacionado con el mundo de la erótica, del porno y el BDSM. Los soldados americanos que se encontraban en bases japonesas, entraron en contacto con algunas revistas BDSM en las que había cierta imaginería de personas atadas en situaciones eróticas. Para una cultura como la japonesa en la que es prácticamente norma el hecho de ocultar las emociones, era un contenido altamente erótico  mostrar las caras y expresiones faciales de alguien siendo “torturado” de esa manera. Así que os podéis imaginar el impacto que tenían este tipo de imágenes en la sociedad japonesa. A los soldados les encantó y de ahí surgen los primeros contactos occidentales con el mundo del shibari ya que los japoneses supieron cómo aprovechar el tirón.

Las cuerdas siempre han sido un objeto recurrente en la cultura japonesa. Se usaban tanto en ámbitos religiosos, como en las artes marciales e incluso en la construcción  Así que no es raro observar la importancia que han cobrado en muchos aspectos. Al ver la fama que estaba cobrando el shibari en el mundo occidental, y a raíz de estas primeras imágenes que aparecieron en el Kitan Club de la mano de Itoh Seiyu, se empezó a impulsar este arte y cada vez fueron apareciendo más ilustraciones de este tipo.

Para ello se contó con Akechi Denki, aparejador de obra que a partir de aquel momento empezó a introducir sus conocimientos sobre construcción en el diseño del shibari. Básicamente se trataba de aplicar las mismas figuras hechas a base de cuerdas y bambú que se usaban en las obras para levantar palés y andamiajes a un cuerpo humano. De hecho, la palabra inglesa para designar al atador (rigger), significa literalmente aparejador.  Con el se aplicaron también figuras similares a las del hojojutsu e incluso del aikido y es que la cultura japonesa bebe de sus propias fuentes para reinventarse como pasa también en occidente.

Una vez aclarado el tema orígenes: ¿Qué aspectos debemos tener en cuenta a la hora de practicarlo?

Para empezar, cabe remarcar que el shibari no es una práctica de sometimiento si no que parte de la igualdad. El desequilibrio está en el control; y el poder en el acceso a recursos, pero tendemos a confundir el shibari con el bondage occidental y como bien explica Patricia a todo el que la quiera escuchar; el shibari es el arte erótico del bondage japonés.

El shibari como práctica puede llevarte a estados alterados de consciencia y de ese modo, llegar a conectar con cosas de nuestra vida que pueden o no estar relacionadas con la erótica y que salen sin filtro alguno, por eso hay que tener muy en cuenta con quien practicarlo y el entorno en el que se haga.

Dicho esto, podemos resumir los factores determinantes a la hora de plantearnos por qué practicarlo en:

¿Para qué queremos practicarlo? No es lo mismo querer aprender shibari  para saber cómo atar unas piernas y separarlas que para adentrarse en su filosofía de vida.

¿De cuánto tiempo disponemos para practicarlo o cuánto tiempo le queremos dedicar? Es importante adecuar las expectativas de lo que se quiere al tiempo del que se dispone realmente

¿Sabemos comunicar y nos dejamos recibir como es debido con la pareja? En el shibari como en todo es vital la comunicación, antes, durante y después. Hay muchas cosas que damos por sobreentendidas pero es muy importante no hacerlo porque no se trata de aguantar para agradar a nadie si no disfrutar ambos de la experiencia.

¿Vamos a tener en cuenta el tema cuidados? No son algo que se tenga que dar solo a posteriori si no partiendo de la base que tiene que haber un cuidado durante todo el proceso. Pero sí que es importante tener en cuenta que al acabar, hay un proceso de readaptación a la realidad y el acompañamiento por ambas partes es vital siempre respetando  las distintas reacciones y necesidades de cada uno. Nadie reacciona ni se cuida de la misma manera.

¿Con quién vamos a practicarlo? Es importante tener muy en cuenta que es una práctica de riesgo con lo cual hay que saber muy bien y ser muy consciente de en manos de quien nos estamos poniendo en el caso de querer ser atades. Es importante buscar a alguien q sea fiable, responsable y que se haya formado debidamente.

Si os apetece adentraros en el mundo del shibari, no os dejéis engañar, no existen manuales de instrucción definitivos ya que cada cuerpo es distinto y en un libro no podemos ver ni tocar ni reflejar los cuerpos ni las vivencias de cada uno. El shibari se aprende viviéndolo.