¿Sabías que Halloween antes se llamaba Samhain y era una noche de brujería?

31 de octubre de 2019

Melanie Quintana Molero

Pues sí, Halloween no siempre ha sido como lo conocemos ahora, una noche llena de niños, calabazas, disfraces y piruletas… hace mucho tiempo fue una festividad céltica conocida como Samhain, que significa: fin del verano. Para ellos era el inicio del año nuevo, el final de la temporada de cosechas y el comienzo de la estación oscura, es decir, el invierno.

Ellos creían que en esta noche la línea que une este mundo con el otro se estrechaba y permitía a los espíritus, buenos y malos, pasar a través de ella. Por eso se invitaba a los ancestros de la familia mediante homenajes e intentaban alejar a los espíritus dañinos mediante ritos. De hecho, se cree que los disfraces y el uso de las máscaras se utilizaban para adoptar la apariencia de un espíritu maligno y evitar ser dañado. ¿Os suena algo de esto? Muchas cosas las seguimos haciendo sin habernos preguntado por qué. Fue la ocupación romana y el cristianismo quien posteriormente se adueñó de esta festividad, la hizo suya y la transformó en lo que hoy día conocemos como Halloween. Aunque ellos ya tenían una festividad sobre estos días conocida como “la fiesta de la cosecha” en honor a Pomona, diosa de los árboles frutales.

Pero lo más interesante de este día es su relación con la magia y la brujería. Es más, este día era uno de los más importantes para las tribus celtas hasta su posterior conversión al cristianismo y su comercialización. Durante mucho tiempo esta noche fue conocida como “el día de las brujas” y se relacionó con la wicca. La Wicca se ha reconocido como una religión, a diferencia de la Brujería. Aunque aún no hay un consenso sobre si son o no son lo mismo.

Lo que nos llama la atención de los wiccanos es que creen en la dualidad, y afirman que esta dualidad lo abarca todo (lo que nos ha llevado a pensar en cómo entendemos desde la Sexología lo masculino y lo femenino), presentándola con la polaridad de energía masculina y femenina, ya que creen que existe una Diosa, conocida como “diosa de la luna o triple diosa” y un Dios conocido como “dios astado” relacionados ambos con los cultos a la fertilidad.

La Diosa representa a la doncella, a la madre y a la anciana, que a su vez simbolizan las fases de la luna y el gobierno del cielo, la Tierra y el Inframundo; lo que también coincide con las fases del ciclo menstrual. En cambio, el Dios astado une a varias figuras mitológicas antiguas, como el semidios griego Pan, el romano Fauno o el dios egipcio Osiris, todos ellos se representan con cuernos y están muy unidos a la naturaleza.