De Peculiares

Educación sexual: ¿Pornografía y fábrica de homosexuales?

29 de enero de 2020

Laura Marcilla

Terminando el primer mes del año me entristece enormemente que uno de los temas más recurrentes en los debates de actualidad sea la educación sexual. Y no porque estemos hablando de cómo mejorarla, de cómo ampliarla, de realizar quizá programas de educación sexual en la televisión nacional (como hacen otros muchos países). No, porque volvemos a poner en duda, en pleno siglo XXI, que sea necesario un derecho tan básico (recogido por la ONU, la OMS, la UNESCO y varias leyes educativas y convenios internacionales).

Después de más de 30 años funcionando la educación sexual en nuestro país, de repente, de la nada, se ha convertido en un problema. ¿Por qué? ¿De dónde surge la necesidad de repensar estas medidas educativas? ¿Ha habido algún escándalo? ¿Acaso se han detectado mala praxis o profesionales que acumulen quejas o denuncias? Pues resulta que no, pero parece ser que de un día para otro el veto parental (el llamado “pin parental” por sus defensores) se ha convertido en una medida de extrema necesidad para evitar que llenemos la cabeza de los jóvenes de ideologías y adoctrinamientos.

Imagino que las personas que nos acusan a los educadores sexuales de tamaña desfachatez no son conscientes de que somos seres humanos corrientes y que, incluso si nuestra intención fuera realmente adoctrinar o lavar la mente a los adolescentes, las dos o tres horas que nos permiten (con suerte) estar en el aula no darían para lograrlo de manera efectiva.

Sobra decir que la educación sexual no es incompatible con ninguna religión o sistema de creencias y que nuestra intención no es contradecir la educación recibida en el hogar. Todo lo contrario, animamos a los padres y madres a que hagan educación sexual también en casa y nos encantaría encontrarnos a menos jóvenes con dudas y mitos sobre sexualidad porque hayan tenido la oportunidad de aprender de sus familias en lugar de hacerlo en la pornografía.

A menudo ofrecemos talleres para padres y madres en los que nos ofrecemos a resolver las dudas que ellos mismos puedan tener a raíz de su escasa educación sexual y en los que ofrecemos recursos interesantes, como libros o películas, para sacar estos temas poco a poco y de manera natural con los hijos e hijas. ¿Y cual es la triste realidad? Que estos talleres para familias rara vez llegan a materializarse porque lo más frecuente es que los padres no deseen asistir o no estén interesados en conocer las dudas que nos plantean los chicos y chicas en el aula. Y de verdad lo digo, ojalá se involucrasen más para no tener que responder tan a menudo dudas anónimas de gente joven que no tiene claro cuáles son las prácticas de riesgo y cómo evitarlas y me lo preguntan a mí porque (cito literalmente) “en internet leo de todo y a mis padres no se lo puedo preguntar ni muerta”.

Ser padre o madre es algo maravilloso, pero, por desgracia, no te otorga mágicamente superpoderes y conocimientos sobre todos los temas relevantes para poder enfrentarte a la realidad de la crianza sin fallos ni necesidad de nuevos aprendizajes. Nuestra labor no pretende ser un sustituto de la educación en familia, sino un complemento, especialmente en esta época en la que internet, que debería facilitarnos adquirir nueva información, nos aturulla con infoxicación, bulos y medias verdades.

Y precisamente por culpa de los bulos estamos donde estamos, por los que dicen que enseñamos a los niños y niñas a masturbarse, que les ponemos videos pornográficos, que incitamos a la zoofilia y a la pederastia, que los animamos a tener relaciones sexuales muy pronto o que intentamos convertirles en homosexuales.

De verdad, suena tan absurdo que me cuesta hasta escribirlo. Pero hay ríos de tinta y vídeos enardecidos denunciando esto como si nuestro trabajo fuera una fábrica de perversiones.

En primer lugar, me pregunto: las personas que asimilan estos bulos y los difunden, ¿cuál creen que es el propósito de esas supuestas intervenciones? ¿De qué nos serviría a los educadores sexuales, o a la sociedad en general, los resultados de esa hipotética educación pervertidora?

Más allá de no tener sentido estas afirmaciones, ¿de verdad podemos creernos que esto ocurre sin consecuencias en un país democrático donde todas esas cosas aparecen recogidas como delitos? Y no en un taller aislado o dos, no. En toda una serie de talleres que parece que se imparten, con el beneplácito de docentes y directores de centros educativos, a lo largo y ancho del país, con un secretismo tal que no existen documentos ni pruebas que lo avalen.

Ah, bueno, sí que hay algunas pruebas. Tergiversadas, por supuesto. Vídeos que se están difundiendo como si se hubieran impartido a menores cuando realmente son intervenciones que se han realizado con familias o en la Universidad, de manera voluntaria, además.

Lo más escandaloso que se puede ver en un taller de educación sexual, de esos que sí existen en la vida real, es a una persona enseñando a poner un preservativo para evitar embarazos no planificados o infecciones de transmisión sexual. Y eso es lo más heavy que podemos encontrarnos. El resto suele ser visibilizar a las personas del colectivo LGBTI+, romper mitos sobre la diversidad sexual, derribar estereotipos de género, prevenir los celos y las conductas violentas en pareja, ofrecer recursos para personas que hayan podido sufrir discriminación o agresiones sexuales…

Podemos pasarnos horas y horas ejerciendo nuestro trabajo sin mencionar siquiera las relaciones sexuales o los genitales, porque lo sexual, aunque nos cueste asimilarlo, trasciende la erótica. En realidad, si aparecen conceptos como orgías o masturbación en la clase suele ser porque los propios jóvenes lo mencionan para resolver alguna duda que les haya surgido a raíz del consumo de pornografía y nuestra intervención va dirigida a asegurarnos de que no se crean a pies juntillas todo lo que vean en internet. Ah, bueno, y a explicarles como se llaman correctamente sus genitales, ya que muchos de ellos y ellas solo se atreven a usar eufemismos, como si decir pene o vulva fuera algo sucio.

Todos y cada uno de los días en los que imparto talleres de educación sexual, salgo convencida de la necesidad de estas clases. También los profesores y profesoras nos confirman a menudo esta impresión. Porque sí, permanecen en el aula durante nuestra actividad y son testigos mudos de que la realidad de nuestro trabajo no se acerca ni de refilón a las barbaridades que cuentan que promovemos.

Imagino que hay muchos intereses detrás de generar un debate sobre algo que no tiene sustento real, más que las mentiras que se han empeñado en difundir. En una sociedad donde no se permite que la verdad estropee un buen titular y donde pasamos más tiempo desmintiendo bulos que ofreciendo nuevos conocimientos, la educación sexual va a seguir siendo cada día más necesaria. Y estoy segura de que, después de varias semanas (quizá meses, nunca se sabe) en los que tendremos que defender a capa y espada nuestra labor, el derecho a la educación sexual prevalecerá por encima de los miedos infundados de quienes vierten falsedades. Siendo optimista, confío en que salgamos reforzados de esta contienda y, una vez reafirmada la necesidad de la educación sexual, el debate se centre en cómo mejorarla y hacerla más accesible en todos los centros educativos, para que no haya un solo niño o niña que acabe la etapa escolar sin haber recibido su correspondiente dosis de educación sexual.

De Peculiares

“Mamá, ¿de dónde vienen los niños?” y otras preguntas que asustan a familias

"La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo" Nelson Mandela

 

Norma J.Brau

13 de noviembre de 2019

¿Por qué los niños tienen pilila y las niñas tienen pepe? ¿Cómo se hacen los niños? ¿Duele perder la virginidad?... y otras muchas preguntas terroríficas ponen a familias al borde de un ataque de nervios y les lleva a preguntarse: ¿De qué puedo hablarles y de qué no? ¿Qué tono es el adecuado en la educación sexual? ¿No será demasiada información? Si tienes serias dudas con peques de tu entorno… ¡sigue leyendo!

Muchas veces quienes no son profesionales de la Educación Sexual piensan que es una tarea difícil de llevar a cabo en casa, en un entorno educativo informal… sin embargo, que sea difícil no significa que no hagamos Educación Sexual. Es más, hacemos Educación Sexual; todos los días, mucho más de lo que pensamos. 

Damos mensajes sobre qué es ser mujer y ser hombre, transmitimos nuestras ideas sobre las relaciones y el amor… Por lo tanto, ya que lo hacemos, ¿qué tal si lo hacemos de manera consciente?

Antes de nada, pregúntate, ¿qué quieres transmitir? 

Está claro que si te has planteado que “tienes que hablarles de sexo” es porque algo les quieres contar. Un mensaje claro, una idea que crees que necesitan o te gustaría que compartiesen. 

Es muy importante diferenciar también tus deseos y necesidades de los suyos. Es probable que tengas miedo de qué les pueda pasar con sus sexualidad, en su desarrollo, en su crecimiento… pero hacer tu miedo el de ellos no ayudará. 

Ten claro qué les quieres decir y con qué finalidad y diferéncialo de las emociones y sentimientos que te guían en esta dirección. 

Comparte tus dudas y miedos 

Diferenciar la información a transmitir de tus sentimientos y emociones no es que debas ocultar todo esto. ¡Claro que les puedes compartir cómo te sientes, hasta si es negativo! Habla sobre tus emociones, no desde ellas. 

La confianza se genera construyéndola. Viéndote como alguien cercano y que habla con sinceridad, los peques de tu entorno se sentirán mucho mejor acogidos que en otros contextos para compartir sus vivencias.  

Recuerda tus límites

Límites de funciones, límites morales, incluso límites de conocimientos… Eres un ser humano, si bien puedes parecer la mismísima Wonderwoman o el mismísimo Superman con todo lo que haces por tus peques, no lo eres. 

Si hay cosas que debe compartir con otras personas (grupo de iguales, familia…) lo sugerimos. 

Si hay algo en lo que nuestra moral nos impide hacer un buen acompañamiento, lo exponemos. 

Si hay información que desconozco, lo reconocemos y ofrecemos hacer una búsqueda conjunta de información. 

Lo importante es ser referentes de confianza, como personas adultas somos un buen filtro de mucha desinformación y riesgos que en edades más tempranas se pueden llegar a tomar desde el desconocimiento. 

¡Fuera vergüenzas… en el lenguaje!: lo que no se nombra no existe

Esto cuesta mucho. Es más, a quienes estudiamos sexología en su día nos costó, pero es imprescindible. 

No vamos a pedir que todas las familias y entornos educativos se vuelvan naturistas y que se viva en pelota picada. Es más, intentar ser más moderna/os de lo que en realidad somos es contraproducente. 

Donde sí importa poner el foco es en llamar a las cosas por su nombre. Como nos decían en el máster, “lo de abajo son los pies”. Igual que los brazos, los ojos y la nariz, los genitales, las gónadas y otras partes del cuerpo tienen sus nombres: vulva, vagina, clítoris, pene, glande, escroto… 

Tampoco pasa nada por llamar a cada práctica como lo que es: estimulación oral de genitales (o sexo oral), masturbación, penetración (no suele ir de más especificar el tipo de penetración de la que hablamos, por ejemplo, “del pene en la vagina”).

¿Qué es peor, entrenarse para decirlas o saber que esa personita en un futuro se va a sentir avergonzada y no va a tener recursos suficientes cuando, por ejemplo, en una consulta médica de revisión habitual tenga que hablar sin conocer términos? 

Imaginaos el corte de acabar diciéndole al médico que “por la chirla no te han metido nada aún” o que “te pica el nabo demasiado” 

Adaptar mensajes, atender y entender etapas

Obviamente, sí que algunos mensajes requieren una adaptación a la edad. Pero eso sólo afecta al nivel de complejidad de las palabras que elegimos. No al nivel de cuán explícitos son los mensajes que damos. 

Igual que debemos asegurarnos de hacer nuestro mensaje comprensible, debemos asegurarnos de que hemos entendido qué inquieta a quien recurre a nosotra/os. Para ello, a veces, en lugar de responder exactamente a lo que dice nos ayuda preguntarnos “¿por qué me lo pregunta?”.

Por ejemplo, imaginaos que una adolescente os pregunta si duele ponerse un tampón, ¿qué hay tras esa pregunta? Un posible miedo a probar el tampón, desinformación sobre su propia anatomía… Sólo atendiendo a estas necesidades podremos responder en profundidad.  

Donde fueres… harás lo que vieres 

Somos un modelo, a seguir o no, eso ya lo irán decidiendo, pero somos un modelo, un referente. No podemos exigir cosas que incumplimos o desaconsejar cosas que luego hacemos.

Por ejemplo, no podemos pedir a peques que no se rían ante determinadas conductas y luego hacerlo nosotra/os o decirles que no vean la televisión o determinado programa y luego no parar de hablar de lo bueno que es con otras personas adultas.

Tal vez estos consejos sean suficientes, tal vez quieras más o incluso tengas tus propias dudas o interés en obtener otros recursos para la Educación Sexual. Si ese es tu caso, tenemos una cita pendiente el día 30 de noviembre en Los Secretos de Mar.

De Peculiares

Estas son las verdaderas razones por la que deberías ver ‘Sex Education’

21 de enero de 2019

Melanie Quintana Molero

Todo el mundo habla de la nueva serie de Netflix. Recomendaciones y más recomendaciones, y alguna que otra crítica, pero ¿te han contado realmente por qué deberías verla?

Antes de nada, para esas cinco personas en el planeta que todavía no han leído ni saben de qué va ‘Sex Education’, os resumimos la trama: es una serie juvenil que combina comedia y drama, y que a través de unos personajes, con los que es fácil sentirse identidicadx ya que intentan recoger las situaciones y vivencias más típicas de un adolescente (y no tan adolescente) en la actualidad; te cuentan la aventura de Otis, el protagonista, un chico con una madre Sexóloga (aunque ella se denomina: terapeuta sexual). Él siempre ha sido invisible en el instituto, pero un día, por una serie de desencadenantes, acaba ofreciendo terapia a uno de sus compañeros, y a Meave, la chica que le gusta y que casualmente está presente en este encuentro, se le ocurre que podrían hacer negocio con su sabiduría, ya que Otis tiene conocimientos y habilidades en relación a la terapia de pareja que pueden ofrecer a sus compañerxs de instituto a cambio de dinero. Otis decide aventurarse en este negocio por ella y a través de cada capítulo, teniendo como base su historia de amor, se tocan temas como el aborto, la violencia de género, el abandono familiar, el despertar del deseo, la homosexualidad, las eyaculaciones precoces, la masturbación, la importancia del diálogo en la pareja…

Teniendo esto como base he aquí nuestras 10 razones por las que te invitamos a ver ‘Sex Education’:

1. La Sexología como profesión: Muy pocas series y películas tienen protagonistas en torno a esta ciencia y en esta serie una de las protagonistas es terapeuta. A través de este personaje femenino es posible ver cómo trabaja una sexóloga, qué temas trata y el alcance de su sabiduría, rompiendo ideas como que una Sexóloga solo sabe de ‘follar’, ‘meterla’ o ‘sexo’.

Y también se habla de la importancia de este trabajo en una de las conversaciones que mantiene Otis con su madre, en la que este le pregunta qué hace bueno a un terapeuta, y ella le responde: “Algunos hacen esto por los motivos equivocados, por dinero o prestigio, lo ven como un trabajo, no como una vocación. Este es un curro en el que un error desencadenaría una crisis nerviosa que puede desembocar en décadas de daño emocional. Un buen terapeuta sabe que tiene una gran responsabilidad. Cuesta mantener el equilibrio, hay que escuchar a los demás sin que te arrastren sus problemas. Quienes cuentan son ellos.” [Episodio 2, minuto 2:08]

2. La importancia de la educación sexual: La mayoría de los que estáis leyendo esto sois consientes de la importancia que tiene en la adolescencia tener información de lo que te está pasando. La educación sexual es necesaria a todas las edades, pero es muy importante que esté presente en esta etapa. En la serie podemos ver una a las realidades a la que nos enfrentamos los profesionales de la sexología: No se recurre a nosotrxs cómo aprendizaje sino como última opción. Encontrándonos con dos tipos de situaciones, a) que el centro esté sufriendo una crisis por la falta de educación sexual y que llame a un profesional (tendencia a recurrir después de que pase y no como prevención para que no ocurra, convirtiéndonos en reparadores en vez de educadores), o b) por no gastarse un céntimo en la contratación de un profesional recurren a un profesxr, sin formación ninguna, para que eduque y hable de sexo y genitales (porque solo se tiende a tratar eso). [Episodio 1, minuto 32:35]

3. La masturbación como autoconocimiento: Uno de los temas que Otis trata en uno de los capítulos es la masturbación femenina. Una de sus compañeras viene con la inquietud de que a su pareja no le gusta que ella sobreactúe (y haga lo que se hace en el porno o lo que ella considera que les gusta a los chicos). A él le gusta que ella no finja porque le gusta que las chicas disfruten del sexo y le hace enfrentarse a la gran pregunta: qué quieres tú, qué te excita a ti; y ella no sabe qué responder así que acude a Otis quien le dice literalmente: “¿Y si piensas en las cosas que te gustan cuando te lo montas tú sola? […] Las mujeres se avergüenzan más por la masturbación que los hombres, lo ven como una especie de tabú, algo sucio y no lo es, antes de hablar con él, tendríais que averiguar que os funciona a ti y a tu cuerpo.” Con este tipo de mensajes están invitando a las chicas a descubrir su propia erótica, su cuerpo, sus propios deseos, y desmitificando el tema de la masturbación. La masturbación como autoconocimiento, este es el mensaje que está llegando a través de la pantalla, por lo que: chapó por Netflix. [Episodio 6, minuto 14:41]

4. No tienes un problema con tu cuerpo: También se tratan temas como lo unida que está la cabeza a las reacciones de nuestro cuerpo. El control que podemos tener sobre él con nuestro pensamiento y cómo nos influye el cómo vivimos esa situación: “Tienes que controlar el relato y no que el relato te controle a ti”. [Episodio 1, minuto 36:49]

5. Lo poderosxs que nos hace ser peculiares: Otro de los temas que se tratan en la serie es lo poderosxs que nos podemos sentir cuando nos enorgullecemos de ser quienes somos y cómo somos. Este tema se trata a través del personaje de Eric y su homosexualidad reprimida o su forma de ser y vestir. En uno de los capítulos podemos ver lo fuerte que nos hace explotar nuestra peculiaridad y sentirnos orgullosxs porque eso exactamente sea lo que nos hace únicos; resumiendo: empoderarnos. [Episodio 7, minuto 33:22]

6. Escuchar, ver y sentir: Tres cosas que nos hacen ver el mundo y vivir las relaciones de modo diferente según la atención que le prestemos a cada una de ellas. Otis en el segundo capítulo intenta demostrar a una pareja lo importante que es el se escuchen y se vean para poder sentirse. [Episodio 2, minuto 31:51]

7. Cada persona es un mundo: La profundidad que han creado con cada personaje ha permitido que nos metamos en situaciones como el aborto, la violencia doméstica, el maltrato, la violencia de género, la soledad, la incomprensión, el abandono, la necesidad que todxs tenemos de tener a alguien que nos escuche y nos apoye… Dando la posibilidad a la persona que está tras la pantalla a identificarse y vivir cada situación y a intentar comprenderla desde otros prismas.

8. Tu cuerpo tus decisiones: “Tú decides dónde, cuándo y con quién”, o eso decía Aitana. Este es otro de los temas que se tratan en la serie: la importancia de ser tú quien decide qué experimentar y con quién, si estás preparadx ahora o luego. Esto se hace a través del personaje de Otis y de Tanya, una chica que escribe novelas eróticas y está decidida a perder su virginidad lo antes posible, pero se encuentra con la situación de que aunque su cabeza quiere su cuerpo no, y se provoca un vaginismo. [Episodio 8, minuto 26:08]

9. Feminismo: Aunque no de manera explicita sí que es un tema que se toca a través del personaje de Meave quien lee a escritoras feministas y tiene ideas feministas.

10. Primeras veces: Y por último nos gustaría destacar la idea que recorre esta primera temporada de ‘Sex Education’ y de la que nosotras hemos hablado aquí en la revista: no existe una sola primera vez, la cuál identificamos con la penetración, cada primera vez es una primera vez. El primer beso, el primer abrazo… somos vírgenes todo el rato.

 

Ver trailer

De Peculiares

“Vivimos en una sociedad que castiga mucho el placer femenino”

Lara Castro

Entrevista a Lara Castro

Mujer emprendedora en el mundo de la sexualidad y la erótica. Estudió psicología porque tenía clarísimo desde los 14 años que su objetivo era ser sexóloga y ahora no concibe una ciencia sin la otra

5 de diciembre de 2018

Entrevista de Melanie Quintana Molero

La mente humana le apasiona y su influencia en la vivencia de la sexualidad le fascina. Se le conoce por todos los proyectos que tiene entre manos y por ser una persona entregada en lo que le apasiona. Sabiendo el desconocimiento que hay sobre la Sexología como ciencia hemos querido conocer a Lara en persona para aclarar con ella todas las dudas que produce el mundo de la erótica, la sexualidad y el sexo.

¿Por qué Sexología?

Por el vínculo con las emociones y la influencia que tiene el sexo en las relaciones de pareja. Decidí que yo quería ayudar a todas esas personas que tenían un conflicto con su sexualidad que las alejaba del bienestar. Quería aportar mi granito de arena en una sociedad que recibe tan poca educación sexual y, en numerosas ocasiones, de muy mala calidad e incluso con información que no es cierta o desde emociones como la culpa o el miedo.

¿Qué te impulsó a estudiar esta ciencia?

Es curioso porque siento que no tuve que tomar ninguna decisión. Siempre lo tuve clarísimo, como si esa fuera la única opción. Y mira que me gustaban otras profesiones (sonríe), como todo lo relacionado con el mundo de los caballos y el diseño de joyas con piedras, que curiosamente al final he integrado también en mi trabajo a través de la terapia asistida por caballos y con las piedras en forma de huevo para la vagina.

¿Crees que cambió tu vida erótica?

Yo creo que sí, que tener todo ese conocimiento me ayudó a aumentar mi seguridad en ese aspecto y a saber lo que estaba haciendo, incluso con las personas a las que acompaño en su proceso de crecimiento sexual.

Si tuvieras que destacar algún momento en particular que marcara un antes y un después en cómo vives tu sexualidad, ¿cuál sería?

Cuando decidí que mi sexualidad era mía y que yo tenía toda la responsabilidad de conocerme y respetar mi cuerpo. Este es un proceso muy importante, especialmente para las mujeres, que todavía tenemos mucha presión social de vivir nuestra sexualidad enfocada a la satisfacción masculina. Aunque también hay muchos hombres que sienten la presión de tener que satisfacer en todo momento. (Puntualiza) Pero también recuerdo como un momento importante en mi erótica cuando integré mi práctica espiritual en la sexualidad, cuando dejé de vivir el sexo como simplemente algo físico y pude empezar a expandir el placer por todo mi cuerpo e incluso más allá, disfrutando de los orgasmos energéticos y de la conexión conmigo misma y con la otra persona.

¿Qué le recomendarías a alguien que se quiera animar a estudiar Sexología?

Lo primero que me sale decirle es que es una profesión apasionante y que se la recomiendo al 100%. Después, que tendrá que estar en continuo aprendizaje, investigación y experimentación, así que se necesita una gran vocación y motivación. ¿Por dónde empezar? Siempre, por el autoconocimiento. Es necesario que haga un proceso propio de crecimiento personal.

Entrevista a Lara CastroMucha gente desconoce qué estudiamos.

Sí, y esto a algunos les crea confusión o curiosidad. En Sexología se estudia el desarrollo de la sexualidad a lo largo de la vida y las distintas etapas, los géneros, las orientaciones, el tratamiento de las diferentes problemáticas sexuales, las posibles prácticas y maneras de vivir la sexualidad... En definitiva, todo lo que engloba el mundo de la sexualidad.

¿Recomendarías cualquier formación?

La verdad es que recomendaría buscar una formación que sea práctica y que incluya una gran parte de crecimiento sexual. Cuando creé el Máster en Crecimiento Sexual y de Pareja, para mí fue una prioridad ofrecer clases de contenidos muy prácticos y que fueran impartidas por profesionales muy especializados en cada materia en concreto. Porque a veces lo que te encuentras en las formaciones de Sexología son clases basadas en las teorías clásicas de siempre, que por supuesto hay que leerlas y conocerlas, (recalca) pero creo que los Masters deben ir mucho más allá de los libros y enseñar el cómo llevar a cabo la profesión que has elegido.

Cada persona y cada vivencia es un mundo pero ¿cuál es la demanda que más resuelves en consulta?

El dolor vaginal y, en general, la falta de satisfacción sexual de las mujeres. Vivimos todavía en una sociedad que castiga mucho el placer femenino y eso se nos puede traducir en distintos síntomas que aparecen en nuestra zona genital, como es el caso de la tensión en la zona, que produce dolor durante la penetración o en otro tipo de actividades, como ponerse un tampón. Para mí es muy importante ofrecer un tratamiento integral, que contemple la parte mental, emocional, física y energética.

 ¿Crees que en esta sociedad hace falta más educación sexual?

¡Definitivamente, Sí! Todavía se tiene la creencia de que dar información sexual en la infancia y adolescencia es llevarles a tener muchísimas relaciones sexuales. Cuando la realidad es que, si quieren, las van a tener igualmente, pero sin la información adecuada. Y eso es lo que produce el aumento en el número de contagio de infecciones de transmisión sexual. ¡Una verdadera lástima casi entrando en 2019!

¿Qué crees que habría que cambiar?

La verdad es que mi sueño es que algún día se imparta educación sexual de calidad en todos los colegios y que todas las personas tengan acceso a una educación digna en ese sentido. Sabiendo que, además, una parte importantísima de la educación sexual es la educación emocional y el trabajar la autoestima, fundamentales para un desarrollo feliz.

Eres una mujer emprendedora que tiene varios proyectos alrededor de la sexología.

Sí, mi mente siempre está pensando en proyectos que contribuyan al bienestar sexual de las personas. Siento que es una de las aportaciones que puedo hacer. (Sonríe) Llevamos cerca de diez años con La Escuela de Sexualidad del Institut Gomà en Barcelona, en la que formamos en Sexualidad a distintos niveles, tanto a la persona que viene a buscar conocimientos para aplicar en su vida personal o conocerse, como a la persona que busca dedicarse profesionalmente a la sexología. La Escuela Sexual que es un nuevo proyecto que dirijo junto a Jose Toirán, en el que ofrecemos diferentes formaciones online, estamos creando nuevos cursos para aumentar la satisfacción sexual en todos los niveles y el bienestar personal, pero ¡de momento no puedo contar más! (Ríe a carcajadas); y Placer ConSentido dirigido mayoritariamente a mujeres que quieren divertirse en una reunión de juguetes eróticos y aprender de la mano de una profesional de la sexología que les aportase contenidos de calidad.

Así que además tienes una tienda de juguetes eróticos.

Sí, y lo que más me gusta es que es una tienda libre de estereotipos de género y de mitos sexuales y que ofrece una visión positiva de la sexualidad. Trabajamos mucho con productos artesanos y ecológicos, siempre buscando la salud en la sexualidad.

Libro Placer ConSentido

También te animaste a escribir una guía de autoconocimiento sexual.

Así es, lo divertido es que surgió de la nada. Empecé a grabar junto a Marcel Noll un CD con ejercicios grabados y composiciones musicales, y en el proceso pensamos que al CD le tenía que acompañar un librito y así fue como en un mes de agosto me puse a escribir y nació el libro, que es como un cuaderno de crecimiento erótico, como los cuadernos de vacaciones de los niños, pero en versión sexual y para adultos. (Ríe) Es un libro que te hace preguntas y te lleva a reflexionar y tú vas respondiendo en el mismo libro y haciendo los distintos ejercicios que te plantea.

Pero eso no es todo, tampoco es la primera vez que diriges la Escuela Sexual del SEB.

Llevo años pensando que tenemos que estar presentes en el SEB para cambiarlo desde dentro, como el caballo de Troya. Para poder ofrecer educación de calidad a todas las personas que lo visitan. Y eso estamos consiguiendo, que se cuestione otro enfoque del salón, aunque el cambio auténtico necesite de unos años para integrarse de verdad. Tengo mucha paciencia, ¡así que seguiremos luchando!

¿En qué hacéis más énfasis?

En la libertad y la igualdad sexual, en el huir de los estereotipos de género y en que no hay una sexualidad catalogada como ‘normal’. En dar espacio para que cada persona decida cómo quiere vivir su sexualidad. Trabajamos mucho desde las emociones para dar las herramientas que ayuden a gestionarlas y a soltar todo aquello que produce bloqueos a nivel sexual. Además de abrir la mente a la multiorgasmia, a la eyaculación femenina, a la importancia del trabajo del periné, a los partos con placer…

¿Vas notando cambios con años anteriores?

Sí, de hecho este año ha sido realmente espectacular la acogida que hemos tenido. El primer día, nada más abrir las puertas del Salón, ya vino gente a preguntarnos que a qué hora empezábamos las charlas porque habían venido desde lejos solo para escucharnos. Realmente ha sido impresionante. Ha habido colas de una hora para entrar a nuestras conferencias y hemos recibido muchísimos mensajes de agradecimiento de las personas que vinieron. La verdad es que nos fuimos muy emocionados de todo lo que vivimos este año, aunque nos hubiera gustado poder atender a todas las personas y que no tuvieran que hacer tanto rato de cola, así que esperamos que para el año que viene se tomen las medidas necesarias para que no se repitan estas condiciones.

De Peculiares

Es un placer conocerse a una misma

masturbación femenina

La masturbación en las mujeres es un tema que difícilmente se habla con naturalidad, incluso en un grupo de amigos. La falta de información y un cierto déficit en la educación ayudan a desnaturalizar un tema que forma parte de la mujer

27 de noviembre de 2018

Reportaje de Sara Enjuto 

Hay mucho empeño en enseñar, dentro de la educación sexual, a prevenir, a tener unas relaciones eróticas seguras, la teoría del condón, de lo que nuestro cuerpo a nivel reproductivo ofrece para alargar la estirpe, pero…¿dónde queda lo que el cuerpo enseña? Es algo con lo que convive todo ser humano, pero muchas veces cae en el olvido tanto en la enseñanza como en el propio ser el hecho de que el cuerpo es el que da las señales para descifrar lo que gusta, lo que no y los ritmos y necesidades. Se olvida también que esto es algo que no solo se aprende a raíz de tener encuentros eróticos con otras personas.

En este mundo caótico y lleno de prisas y estrés, se olvida que muchas veces la solución a esta tensión está en el cuerpo, concretamente en la masturbación, porque no solo se trata de desconectar a nivel mental. Incluso los dolores menstruales se benefician de la masturbación.

 

"Liberamos el estrés que se acumula y que va directamente al cuerpo, nos relaja para dormir mejor y si estamos con la menstruación nos ayuda a desinflamar y calmar el dolor"

 

Esto es lo que Inma, Xandra, María y Maitena recuerdan en este reportaje. Pero… ¿qué es exactamente lo que hace conectar con el cuerpo, concretamente con el de la mujer? La respuesta es: la masturbación. ¿Cómo? Estas cuatro mujeres conocedoras y profesionales cada una en un ámbito sexológico, destripan los beneficios y los pudores a los que las mujeres se enfrentan con este tema tan natural.

María Torre, Masturbación femenina
María Torre

María Torre, sexblogger, es una mujer muy activa en las redes y a través de su canal de Youtube de Ars eróticas y su blog, anima a las mujeres a quererse, conocerse y a no tener pudor ninguno en explorar el cuerpo. “Una de las lecciones más importantes que nos da la masturbación es cómo somos, qué es lo que nos gusta, cómo nos gusta y cuáles son nuestros puntos clave de placer”, explica María. Además, es importante no olvidarse de los beneficios que algo tan natural puede traer en el día a día: Liberamos el estrés que se acumula y que va directamente al cuerpo, nos relaja para dormir mejor y si estamos con la menstruación nos ayuda a desinflamar y calmar el dolor”, descubre para Somos Peculiares.

Inma de Lezana, Sexóloga y directora de Landaize (escuela sexológica vasca), da otra perspectiva de las bondades de la masturbación y explica las diferentes funciones que desempeña según el momento: “Hay ocasiones en las que simplemente sirve para descargar tensión o para resolver una excitación. En otras ocasiones puede ser un encuentro más erótico y recreativo o una fuente de exploración y autoconocimiento”.

 

Compartir experiencias para conocerse 

Xandra, masturbación femenina
Xandra García

Xandra García es Sexóloga y está en proceso de convertirse en doula, (profesión que da apoyo emocional a las mujeres en el embarazo, el parto y el post parto) y Maitena Usabiaga, Sexóloga también y licenciada en Psicología, ofrecen su punto de vista profesional y vivencial respecto a la masturbación en las mujeres, concretamente sobre el hecho de si es un tema que se comparte en un grupo de amigas/os. “Cuando teníamos nueve años compartíamos las vivencias de cómo nuestro clítoris nos hacía cosquillas andando en bicicleta, con el chorro de la ducha, con las manos, viendo una película...”, recuerda Maitena. Pero reconoce que una vez que las niñas van creciendo este tema se va borrando de las conversaciones: “A las jóvenes no les dejamos hablar de ello ni experimentar, las niñas porque parece que no tienen clítoris, las adultas se convierten en madres y/o profesionales y las abuelas parece que no tengan de eso”. Xandra en cambio afirma que se habla de la masturbación, pero en clave de humor: “Muy rara vez se habla desde un compartir la experiencia o las inquietudes”.

 

"A las jóvenes no les dejamos hablar de ello ni experimentar, las niñas porque parece que no tienen clítoris, las adultas se convierten en madres y/o profesionales y las abuelas parece que no tengan de eso"

 

La masturbación femenina y la masculina siempre han tenido unas diferencias obvias en cuanto a lo naturalizada que está tanto en la sociedad como en la intimidad, pero Xandra reconoce que esto no es así en la infancia: “No existen diferencias entre los niños y las niñas que se masturban, aunque en estas edades hablamos de autoexploración”.

En cuanto al porqué se desarrollan estas diferencias Maitena tiene una opinión muy contundente: “La vulva es un parte del cuerpo que debe permanecer oculta, que representa lo prohibido, está ahí para mear, sangrar y parir. Es el cuento que nos han contado y aunque el pene también debe estar oculto, tiene una significación diferente, conectado con la dominancia”.

 

La masturbación no es un sustituto de la pareja

María de Ars Eróticas lo tiene muy claro y quiere concienciar sobre esta idea: “Sigue habiendo muchas personas que piensan en la masturbación como una actividad que sustituye a una pareja sexual”. Dice que es una idea que hay que eliminar, pero también incide en las ventajas de la autoexploración antes de iniciar una relación erótica con alguien. “Si tú no te reconoces y aceptas cómo eres te dará mucho pudor mostrarte ante otra persona. Si una de las partes tiene claro lo que le gusta, va a llevar la voz cantante”, analiza. “Si ambos saben lo que les gusta, el encuentro será más equilibrado”.

Inma Ruiz, masturbación femenina
Inma de Lezana

Hoy en día no mucha gente conoce el funcionamiento de los genitales femeninos involucrados en proporcionar placer: la vulva y el clítoris. Inma recalca la necesidad de conocerlos más allá de la reproducción: “Entender que la excitación sexual de las mujeres también resulta en una erección y que difícilmente se puede tener un orgasmo sin estimular el clítoris, ayuda a las mujeres a convertirse en protagonistas y artesanas de su vida erótica”. Esto lleva a Inma a revelar el sorprendente hecho de que hasta hace muy poco no había en la educación sexual una imagen clara del clítoris. “Ha sido un órgano sexual eludido”.

 

"La educación que reciben los escolares está relacionada con el uso de los genitales, pero no se abordan temas relacionados con las identidades, relaciones de los sexos, los deseos...temas que hacen rica y nutritiva la Sexología"

 

Aunque el darse placer a una misma es un tema que los últimos años ha evolucionado hacia la naturalización, todavía hay mucho camino por recorrer y, como en todo recorrido hacia el cambio, se pueden encontrar contradicciones. Esto es lo que Inma recalca: “Por una parte parece admirable y deseable que una mujer se adueñe de su placer, pero por otro lado aún existen dificultades para asumirlo”.

Quizá prevenir que las personas asimilen estos tabúes o la falta de conocimiento en el ámbito erótico se puedan solucionar, en gran medida, con la educación. En ciertos aspectos Xandra explica que todavía hay huecos que completar: “La educación que reciben los escolares está relacionada con el uso de los genitales, pero no se abordan temas relacionados con las identidades, relaciones de los sexos, los deseos...temas que hacen rica y nutritiva la Sexología”.

 

La masturbación como terapia

Maitena, masturbación femenina
Maitena Usabiaga

Entrando en el terreno de las terapias, Maitena e Inma hablan de la anorgasmia en la mujer (la ausencia de orgasmos durante el encuentro sexual) y los procedimientos a seguir en las terapias. “Creo que todas hemos sido y somos anorgásmicas, ya que no en todos los encuentros tenemos orgasmos. Hemos caído en el pecado de pensar que es lo más importante y que debemos tenerlos para valorar que hemos tenido un buen encuentro erótico.” Con esta afirmación Maitena intenta aportar un nuevo punto de vista respecto a la presión que se puede sentir en un encuentro erótico para que todas las partes tengan un orgasmo, sin embargo, insiste en que no quiere quitarle importancia al orgasmo, sino que cada uno debe decidir la importancia que quiera darle.

Inma explica los ejercicios que se suelen hacer en las terapias focalizadas en esta situación, como, por ejemplo: los ejercicios de autoexploración, focalización sensorial y estimulación. “Se trata de que ella misma explore las sensaciones de su cuerpo de forma gradual hasta sentir el placer que busca. En pareja se plantea enseñar la destreza del tipo de estimulación e intensidad”, comparte.

Como guinda a este pastel creado por cuatro poderosas féminas, la frase que Xandra comparte con Somos Peculiares es la perfecta: “No están más liberadas del patriarcado las mujeres que se masturban más que las que se masturban menos. Cada mujer debería ser soberana de su propio placer para hacer y deshacer a su gusto”. Ahí queda chicas.

De Peculiares

“La mayoría del porno que se consume es machista”

Silvia Rubí

Silvia Rubí, entrevista de Somos Peculiares

En 2016 ganó el premio NINFA a mejor actriz y mejor escena amateur como productora de cine para adultos. Este año nos ha dado qué pensar tras protagonizar el vídeo promocional del Salón Erótico de Barcelona con una pregunta que ha dado la vuelta al mundo: ¿y tú cómo aprendiste a follar? 

12 de noviembre de 2018

Entrevista de Melanie Quintana Molero
Fotografías de Gabriel Sergent

Porque “en una sociedad sin educación sexual, el porno es tu libro de instrucciones”, y de eso ella sabe un montón. Sincera, divertida y cañera. Esta es Silvia Rubí:

Tenemos curiosidad, ¿de dónde surgió tu nombre?

(Ríe) La verdad es que tiene su historia… Antes usaba Nadine Dalle como nombre pero me sugirieron cambiarlo por algo más catalán ya que trabajaba para Conrad Son y creíamos que era buena idea. Con lo que no contaba yo era con que me fuesen a preguntar un trillón de veces si soy de Rubí, un municipio de Barcelona (vuelve a reír).

¿Qué es lo primero que te llamó la atención sobre el sexo?

La búsqueda del placer supongo. Me preguntas por algo que sucedió hace muchísimos años… (Sonríe) Pero sí, si tuviera que decir qué fue lo primero que me llamó la atención creo que diría el placer.

Para los que no te conozcan: ¿a qué te dedicas?

Me dedico solo y exclusivamente al entretenimiento para adultos.

¿Tú lo consumes?

Por supuesto. Yo consumo porno, pero no lo consumo con el fin de masturbarme. El que consumo suele ser de mis compañeras que apuestan por un porno alternativo, cinematográfico, cercano y ético.

¿Recuerdas la primera vez que viste porno?

Sí. (Ríe) En primer formato que vi fue el hentai con once años más o menos. Luego recuerdo ver porno con mi mejor amiga en formato vídeo con trece o catorce años, nos reímos por la situación pero ya sabíamos más o menos qué íbamos a ver, lo habíamos hablado (vuelve a reír).

¿Entre vosotras?

En realidad lo hablamos con una de mis tías con la que teníamos una buena comunicación en todo lo referente a la erótica y a la educación sexual.

¿Qué recuerdas de esa película?

El momento chungo que vivimos mi amiga y yo cuando el actor se corrió en la boca de la muchacha. Recuerdo que nosotras estábamos comiendo chocolate blanco y ese momento nos pareció bastante asqueroso. Éramos vírgenes y no sabíamos, en ese momento, si esa práctica podría gustarnos o no (Ríe a carcajadas).

¿Qué te impulsó a meterte en esta industria?

La verdad es que me llamaba la atención. Siempre he buscado hacer algo relacionado con el tema audiovisual, de hecho empecé haciendo publicidad y fue entonces cuando descubrí que no era mi rollo. En 2006 me fui a Gran Canaria y estuve rodando durante un fin de semana un trío con una pareja alemana. Cuando volví a Barcelona me dí cuenta de que era lo mío y que quería seguir experimentando. Después de un tiempo la industria del porno robo todo mi interés y decidí dedicarme a ella en exclusiva.

Este año has protagonizado el vídeo promocional del Salón Erótico de Barcelona. En el vídeo habláis de que los jóvenes descubren su sexualidad a través del porno, pero que al hacerlo de esta manera también se están llevando mensajes y conductas negativas de él, ¿qué otros métodos les recomendarías para informarse y descubrir su sexualidad?

Sobre todo recomiendo que en las escuelas se dejen de tanta mojigatería y que desde dirección tengan menos miedo de los padres, ya que con ellos se podrían diseñar planes de estudio para las clases de educación sexual. Unos planes coherentes a la realidad del momento. 

Silvia Rubí, entrevista de Somos Peculiares¿Crees que en esta sociedad hace falta más educación sexual?

Por supuesto, desde luego el nivel que tenemos ahora mismo es muy muy bajo.

En el vídeo hablas de que el porno tendría que cambiar, ¿cómo debería de ser ese porno?

Realmente digo que el porno mainstream (corriente principal) no debería ser precisamente el más machista. Obvio entiendo las fantasías sexuales y respeto que te puedas excitar viendo una humillación. Pero creo que cuando no está en contexto acaba convirtiéndose en una degradación y hoy en día deberíamos ser todos y todas conscientes de ello, ser capaces de verlo y de no aceptarlo.

¿Crees que la mayoría del porno que se produce es machista?

Creo que la mayoría del porno que se consume lo es.

¿Existe el porno feminista?

SÍ, con mayúsculas. Es el post porno que existe y se define por cómo son los roles en las escenas, el diálogo y las prácticas que se ven en ellas.

También hablas de porno ético.

Para mí el porno ético es aquel que se produce de forma ética. Con performers locales, cumpliendo con los derechos laborales de estos mismos, donde los guiones son aprobados por todos y todas… un porno ético (Ríe).

Este año en el SEB habéis estado al frente muchas mujeres, dirigiéndolo.

Y no sabes cómo me alegro. Las mujeres en esta industria hemos sido mayoritariamente relegadas a ser actrices y ya. El hecho de dirigir, de crear, de tomar decisiones ha sido algo bastante exclusivo para los hombres. Crear más diversidad es seguramente un punto clave y que este año el SEB nos haya dado ese papel es realmente de agradecer.