De Peculiares

Sexo anal: cómo explorar “el lado oscuro de la fuerza”

8 de enero de 2020

Norma J. Brau

Comienza el año y con él los propósitos de año nuevo. Si este año te has propuesto el sexo anal como uno de ellos, no pierdas los siguientes tips para una exploración desde el más puro nivel padawan para convertirte en todo un Jedi (o Sith) en el arte de la erótica que incluye a nuestro ano.

Una servidora aún está asimilando el final de la saga Star Wars. Por ello, y en precioso homenaje a la misma y con la intención de dignificar y poner en valor el placer relacionado con el ano, he decidido clasificar los tips para la exploración anal mediante frases de las películas… ¡o modificaciones! He aquí mis cinco frases galácticas para explorar en tu lado oscuro de la fuerza:

“Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes” - Maestro Yoda

Un clásico de nuestro querido Maestro verde que quiero recuperar para recordar lo más importante en toda práctica erótica (por nuestra cuenta o en compañía): ir a por ello. 

Pero recordad, jóvenes padawans, en la sexualidad, siempre, la fuerza necesaria para la decisión nos la dará el deseo. Es decir, tener ganas sin presiones ni expectativas nos permitirá una exploración gozosa, adaptada a nuestro cuerpo y necesidades. 

Para ponernos exigencias ya tenemos otros aspectos de la vida, así que, ya sabes, si lo haces, que sea porque te pica la curiosidad, porque alguna gracia le has visto, porque quieres ver qué pasa.

“Entrénate a ti mismo para dejar ir todo aquello que temes perder” - Maestro Yoda

Vamos con otra gran frase del Maestro por antonomasia de la saga. Aunque el objetivo final sea disfrutar de tu ano en compañía, el autoconocimiento es un buen punto de partida. Cuanto más sepamos sobre cómo le gusta a nuestro cuerpo, mejor sabremos transmitirlo a la/s persona/s con quienes estemos. 

Así, dejándonos llevar, perdemos de forma voluntaria el control, lo mismo que luego tendremos que dejar llevar en compañía. Y es que este es uno de los aspectos que más miedo suele dar: que nos despojen del control en lugar de perderlo gozosamente.

“Concéntrate en el momento. Siente, no pienses, usa tu instinto” - Qui-Gon Jinn

Quienes tengan vulva y, más concretamente, quienes tengan vagina y hayan intentado alguna vez meterse algo lo tendrán muy presente (espero): la relajación es la clave. 

Cuando estamos con la misma tensión que un gato cuando bufa, es muy probable que haya músculos de nuestro cuerpo que se tensen de forma involuntaria… ¡ese no es el camino!

Recuerda que he hablado en este post sobre explorarte. La exploración no es la conquista de una cima, es un paseo por la selva. Sin prisas, con calma y detenimiento, poquito a poco.

Si estás comenzando y temes que cualquiera te pille, vas con el tiempo justo (o pegado al culo, ¡nunca mejor dicho!) o estás con la mente en otra cosa… probablemente, no sea el mejor momento, ni en el que más disfrutaras.

Haz que esta experiencia sea un autorregalo, no un deber. 

“Soy prisionero del beso que nunca debiste darme” – Anakin Skywalker

Meter, meter, meter… si es que estoy segura que hasta ahora sólo has pensado en meter cosas en tu ano, ¿es meter lo único que se puede hacer? Obviamente no.

Sabemos que en soledad es un poco difícil, pero te queremos sugerir una práctica aún algo desconocidilla para cuando lo hagas en compañía: el beso negro (o griego o como lo quieras llamar). 

Los besos y las caricias son una forma dulce, cuidadosa y muy íntima de comenzar a explorar esta zona de nuestro cuerpo en compañía. ¡No te limites a la idea de meter y meter y verás cómo puedes volverte fan de esta práctica!

¡Que el lubricante te acompañe! 

Obviamente, la fuerza no es buena acompañante, así que me he tomado la licencia poética de modificar la gran épica frase. Pero, además de lubricación, he aquí otros elementos que te serán de ayuda:

  • Juguetes de todos los tamaños y tipos

Nunca nos cansamos de recordar que hay juguetes específicos para la penetración anal. La base del juguete siempre debe ser más ancha que la parte más ancha del juguete para que funcione como tope. 

Puedes usar tanto dildos como plugs (con joya, con colita, personalizado a tu gusto...). Los materiales como el cristal y el metal, aunque más fríos, pueden ser más amigables por su mayor suavidad.

Lo más recomendable es comenzar por tus propios dedos (o de quien te acompañe) e ir poco a poco avanzando desde los juguetes más pequeños hasta los más grandes que tu cuerpo encuentre placenteros. 

  • Los arneses pueden ser tus fieles compañeros de andadura

Juguetes como los dildos pueden introducirse manualmente o, cuando estamos con alguien, esa persona puede ponérselos a la altura de su pelvis mediante un arnés.

El juego con arneses (o, si se prefiere el uso de un pene) puede permitir que otros aspectos sensoriales sigan siendo cuidados, dado que liberan las manos para que puedan seguir acariciando el resto de tu cuerpo… ¡o lo que prefieras!

  • Una última nota sobre la lubricación

Recuerda que los lubricantes de silicona (incompatibles con los juguetes del mismo material) aseguran una mayor lubricación y de mayor duración que los que tienen base de agua. 

Por otro lado, puede que quieras valorar la opción de lubricantes oleosos, pero recuerda que no son compatibles con el uso del preservativo.

Por último, y una duda que a veces nos asalta, ¿lubricante con o sin relajante muscular? ¡Uf, difícil y personal elección! Lo que debes tener claro, antes de tomar la decisión, es que si pierdes la sensibilidad, puede que se hagan heridas y malestares que notarás en cuanto pase el efecto relajante.

En definitiva, la exploración del lado oscuro de la fuerza es toda una aventura que, en contra de lo que muchas veces pensamos, puede estar llena de placer y satisfacción. Sin embargo, como muchas otras, especialmente cuando hablamos de penetración, es una práctica que realizada sin cuidado y de manera brusca puede dar más dolores de cabeza que otra cosa.

Seguro que si lo tomas con calma, sin presiones y a modo de exploración, como dijo Luke Skywalker… “Las cosas no pasarán como tú crees”. 

De Peculiares

“Mamá, ¿de dónde vienen los niños?” y otras preguntas que asustan a familias

"La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo" Nelson Mandela

 

Norma J.Brau

13 de noviembre de 2019

¿Por qué los niños tienen pilila y las niñas tienen pepe? ¿Cómo se hacen los niños? ¿Duele perder la virginidad?... y otras muchas preguntas terroríficas ponen a familias al borde de un ataque de nervios y les lleva a preguntarse: ¿De qué puedo hablarles y de qué no? ¿Qué tono es el adecuado en la educación sexual? ¿No será demasiada información? Si tienes serias dudas con peques de tu entorno… ¡sigue leyendo!

Muchas veces quienes no son profesionales de la Educación Sexual piensan que es una tarea difícil de llevar a cabo en casa, en un entorno educativo informal… sin embargo, que sea difícil no significa que no hagamos Educación Sexual. Es más, hacemos Educación Sexual; todos los días, mucho más de lo que pensamos. 

Damos mensajes sobre qué es ser mujer y ser hombre, transmitimos nuestras ideas sobre las relaciones y el amor… Por lo tanto, ya que lo hacemos, ¿qué tal si lo hacemos de manera consciente?

Antes de nada, pregúntate, ¿qué quieres transmitir? 

Está claro que si te has planteado que “tienes que hablarles de sexo” es porque algo les quieres contar. Un mensaje claro, una idea que crees que necesitan o te gustaría que compartiesen. 

Es muy importante diferenciar también tus deseos y necesidades de los suyos. Es probable que tengas miedo de qué les pueda pasar con sus sexualidad, en su desarrollo, en su crecimiento… pero hacer tu miedo el de ellos no ayudará. 

Ten claro qué les quieres decir y con qué finalidad y diferéncialo de las emociones y sentimientos que te guían en esta dirección. 

Comparte tus dudas y miedos 

Diferenciar la información a transmitir de tus sentimientos y emociones no es que debas ocultar todo esto. ¡Claro que les puedes compartir cómo te sientes, hasta si es negativo! Habla sobre tus emociones, no desde ellas. 

La confianza se genera construyéndola. Viéndote como alguien cercano y que habla con sinceridad, los peques de tu entorno se sentirán mucho mejor acogidos que en otros contextos para compartir sus vivencias.  

Recuerda tus límites

Límites de funciones, límites morales, incluso límites de conocimientos… Eres un ser humano, si bien puedes parecer la mismísima Wonderwoman o el mismísimo Superman con todo lo que haces por tus peques, no lo eres. 

Si hay cosas que debe compartir con otras personas (grupo de iguales, familia…) lo sugerimos. 

Si hay algo en lo que nuestra moral nos impide hacer un buen acompañamiento, lo exponemos. 

Si hay información que desconozco, lo reconocemos y ofrecemos hacer una búsqueda conjunta de información. 

Lo importante es ser referentes de confianza, como personas adultas somos un buen filtro de mucha desinformación y riesgos que en edades más tempranas se pueden llegar a tomar desde el desconocimiento. 

¡Fuera vergüenzas… en el lenguaje!: lo que no se nombra no existe

Esto cuesta mucho. Es más, a quienes estudiamos sexología en su día nos costó, pero es imprescindible. 

No vamos a pedir que todas las familias y entornos educativos se vuelvan naturistas y que se viva en pelota picada. Es más, intentar ser más moderna/os de lo que en realidad somos es contraproducente. 

Donde sí importa poner el foco es en llamar a las cosas por su nombre. Como nos decían en el máster, “lo de abajo son los pies”. Igual que los brazos, los ojos y la nariz, los genitales, las gónadas y otras partes del cuerpo tienen sus nombres: vulva, vagina, clítoris, pene, glande, escroto… 

Tampoco pasa nada por llamar a cada práctica como lo que es: estimulación oral de genitales (o sexo oral), masturbación, penetración (no suele ir de más especificar el tipo de penetración de la que hablamos, por ejemplo, “del pene en la vagina”).

¿Qué es peor, entrenarse para decirlas o saber que esa personita en un futuro se va a sentir avergonzada y no va a tener recursos suficientes cuando, por ejemplo, en una consulta médica de revisión habitual tenga que hablar sin conocer términos? 

Imaginaos el corte de acabar diciéndole al médico que “por la chirla no te han metido nada aún” o que “te pica el nabo demasiado” 

Adaptar mensajes, atender y entender etapas

Obviamente, sí que algunos mensajes requieren una adaptación a la edad. Pero eso sólo afecta al nivel de complejidad de las palabras que elegimos. No al nivel de cuán explícitos son los mensajes que damos. 

Igual que debemos asegurarnos de hacer nuestro mensaje comprensible, debemos asegurarnos de que hemos entendido qué inquieta a quien recurre a nosotra/os. Para ello, a veces, en lugar de responder exactamente a lo que dice nos ayuda preguntarnos “¿por qué me lo pregunta?”.

Por ejemplo, imaginaos que una adolescente os pregunta si duele ponerse un tampón, ¿qué hay tras esa pregunta? Un posible miedo a probar el tampón, desinformación sobre su propia anatomía… Sólo atendiendo a estas necesidades podremos responder en profundidad.  

Donde fueres… harás lo que vieres 

Somos un modelo, a seguir o no, eso ya lo irán decidiendo, pero somos un modelo, un referente. No podemos exigir cosas que incumplimos o desaconsejar cosas que luego hacemos.

Por ejemplo, no podemos pedir a peques que no se rían ante determinadas conductas y luego hacerlo nosotra/os o decirles que no vean la televisión o determinado programa y luego no parar de hablar de lo bueno que es con otras personas adultas.

Tal vez estos consejos sean suficientes, tal vez quieras más o incluso tengas tus propias dudas o interés en obtener otros recursos para la Educación Sexual. Si ese es tu caso, tenemos una cita pendiente el día 30 de noviembre en Los Secretos de Mar.

De Peculiares

Orgasmos: juguetes vs pareja

24 de octubre de 2019

Norma J. Brau

Recientemente se ha avivado “el debate” (por llamarlo de alguna manera) sobre la juguetería erótica, sus ventajas y sus inconvenientes. Parte de este debate ha venido animado por el aplauso generalizado de muchas mujeres (cis) que utilizan succionadores de clítoris. ¿Tienes miedo a poder “engancharte” a un juguete erótico? ¿Eres recelosa/o de que tal vez tu pareja te desestime como amante? Si alguna de estas dudas acecha tu cabeza, ¡sigue leyendo!

La juguetería erótica es cada vez más habitual en nuestras vidas. Las tiendas eróticas han pasado de tiendas en callejones oscuros en las que da hasta reparo entrar a espacios abiertos, luminosos, con personal bien asesorado sobre los productos que venden y que incluso colaboran con diversos profesionales de la sexualidad elaborando diferentes proyectos. Los tiempos de temer que te salga “el señor creepy de la gabardina” en la tienda oscura, ¡están acabando! 

Esta popularización de las tiendas eróticas va de la mano de la popularización de sus productos, en especial de los últimos reyes de la juguetería erótica; los succionadores de clítoris. Adoradores y detractores colman incluso redes sociales pero, ¿qué hay de verdad en todos estos argumentos? Analicemos los mitos sobre la juguetería erótica:

  • Son costosos

Cierto es que de todo hay en la viña del erotismo. Tenemos marcas como LELO, Fun Factory, cuya juguetería no es siempre para todos los bolsillos. Sin embargo, no hace falta gastarse un dineral para tener curiosos ingredientes de aderezo erótico. 

Los aceites y lubricantes con algún tipo de efecto extra (aroma, sabor, efecto frío, valor ¡y hasta vibración!) son fáciles de encontrar, económicos y abren toda una dimensión de juego erótico que tal vez antes no imaginábamos. 

  • Generan adicción

Adicción, dificultades eróticas y sexuales… De todo se les achaca a los juguetes para la estimulación genital y la masturbación. ¿Qué hay de real en todo ello? Acostumbrarnos a una estimulación rápida y centrada en la obtención del orgasmo tiene sus consecuencias, ya sea con o sin juguetes. Además, hay veces que la intensidad del estímulo del juguete puede hacer sombra a una estimulación menos intensa. 

No obstante, esto pasa con toda la erótica centrada en un orgasmo inmediato. Redescubrirnos, ampliar nuestro repertorio erótico, darnos tiempo de calidad y salir de la lógica de la cantidad es suficiente para seguir enriqueciéndose en un sentido más amplio. 

  • Solo para penes y vaginas

No, no y no. Ni toda la juguetería está centrada en genitales, ni la que está centrada en genitales es sólo para penes o vaginas. Hay masajeadores que se adaptan a cualquier parte del cuerpo, juguetes que no están pensados para la penetración, hay juguetes que no son necesariamente para un “pene en vagina”... ¡explora y te sorprenderás! 

  • Son competencia para la pareja

“Me vas a reemplazar por un pito de goma” y otras frases similares son habituales. A veces como broma, a veces con un trasfondo serio y otras veces completamente desde el mayor de los temores. 

Lo primero de todo, sí, la erótica compartida, la satisfacción sexual en este sentido es importante en una pareja; pero no lo único que construye una pareja. 

Segundo, ¿quién dice que porque un juguete se pueda usar a solas haya que usarlo siempre a solas? 

Un juguete erótico puede ser nuestro gran aliado para nuevos juegos, sensaciones y experimentaciones. Experimentar la doble penetración antes de que sea en un trío donde pudiera haberla, jugar a estimular a la persona con el juguete y otros medios a la vez para que la experiencia sea más intensa… ¡Las opciones se multiplican!

  • Solo los pervertidos los usan

En vez de decirte que no, preferimos decirte que tal vez los pervertidos sean muchos más de los que te piensas y sean mucho más pervertidos de lo que te imaginas. Te digo más, ¿y si tú eres una persona mucho más pervertida de lo que crees? No es una mente sucia, sino una imaginación muy activa y prolífica.

Es habitual ya que las tiendas eróticas tengan una sección kink o de juguetería BDSM. A veces se ven artilugios que da miedito hasta imaginar para qué son, pero otros son cada vez más comunes y ¡la gente curiosa que los prueba también!

Si ahora que hemos desmontado varios de los mitos sobre los juguetes, quieres aprender más sobre ellos, cómo disfrutarlos al máximo y cómo incluirlos en tu crecimiento erótico, ¡anímate al taller de este sábado en Lys Erotic Store!

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¿Hay BDSM más allá de 50 Sombras de Grey?

18 de noviembre de 2019 
19:00 a 20:30 horas

El BDSM (bondage, sadomaso… y otro batiburrillo de palabras) está cada vez en boca de más gente. Ya no es una cosa oculta y hasta la persona más tradicional se atreve a tontear con unas esposas.
Si quieres aprender más, salir de mitos como los de 50 sombras y tener tips para practicarlo sin romper una lámpara o acabar en urgencias. ¡No dejes pasar la oportunidad de que te lo explique una sexóloga experta en el tema!

Ponente: Norma Ageitos

Precio: 30€ / 20€ con el carné de estudiante (Plazo límite para la inscripción 15 de noviembre 2019) – Se deberá enseñar el carné en la entrada al taller.

Lugar: Inédito Bilbao

Inscripción:

► 1. Pago único mediante transferencia bancaria en el siguiente número de cuenta:

ES31 2100 0732 2102 0139 2881  (CaixaBank)

Indicando en el concepto: TALLER BDSM + Nombre y Apellido

– Disponemos de cuenta PayPal para pago directo y sin costes: Nombre: Somos Peculiares / Correo: somospeculiares@gmail.com ¿Cómo lo hago? – Inicia sesión en tu cuenta PayPal – Enviar dinero – Buscar Somos Peculiares – Enviar dinero a un amigo – Añades la cantidad (30€/20€) – Añadir nota:  TALLER BDSM + Nombre y Apellido – Continuar

► 2. Envío del justificante de pago y datos de inscripción: Completa el siguiente formulario de inscripción, no te olvides de adjuntar el justificante de pago o la captura de imagen del envío. ¡Nos pondremos en contacto contigo para confirmarte la reserva de tu plaza!


 

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¿Cómo llegar?

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Respuestas peculiares para personas bifóbicas

Respuestas peculiares para personas bifóbicas

23 de septiembre de 2019

Norma J. Brau

Hoy 23 de septiembre es el Día de la Visibilidad Bisexual, también podríamos abreviarlo llamándolo día de la BIsivilidad. Aunque nos hubiese encantado ponernos sexológicamente profundas y densas, los tiempos son los que son y hoy nos ceñimos a ser más bien reivindicativas. Por eso, hoy queremos compartir contigo las respuestas a frases bífobas que muchas personas bisexuales enfrentamos.

Sabemos de sobra que no toda la bifobia es intencionada. Es decir, igual que en otras cuestiones, el desconocimiento y la falta de fuentes fiables son detonantes de muchas situaciones incómodas. No toda la gente que tiene creencias bífobas es bífoba. En realidad, el sistema está tan bien montado que la gran mayoría de la gente no es consciente de las creencias erróneas que le han inculcado. 

No obstante, también hay elementos, seres (habrá que llamarlos) humanos que se regocijan en ser personas bífobas, en seguir perpetuando mitos hirientes y seguir obstaculizando una plena y satisfactoria vivencia de la diversidad sexual existente. Para esas personas que piensan tocarte la moral, tenemos respuestas peculiares:

 

  • Tú lo que estás es confundida. Aclárate, o tías o tíos.

Respuesta peculiar: “Confundida estaba sí, al pensar que ibas a empatizar con mi situación.”

Con lo que cuesta salir del armario, escoger con quiénes hacerlo y además, ¿tener que aguantar feos de este tipo? Mira, el chasco te lo llevas, la decepción también, pero no hay mal que cien años dure y quien te quería ahora te excluye, mejor que vuele. 

 

  • Pero, ¿50-50? Porque yo no he conocido a nadie que sea 50-50…

Respuesta peculiar: “¿Y tú sólo te has liado con personas de las características que dices que son las que prefieres?” 

Ahora va a resultar que quienes las prefieren morenas no se pueden liar con rubias y que vamos a contabilizar hasta las miradas y ligoteos. Que me pueda sentir atraída o enamorar o gustar de alguien indistintamente de su identidad no significa que haya un reparto “equitativo”. Amén de que vaya concepto más binario de la identidad tienes, cari. 

 

  • Es una fase, ya se te pasará (A veces aderezado con: “ya saldrás del armario”)

Respuesta peculiar: “Claro, como la varicela, la bisexualitis se pasa… ¡que ojo, igual también te la contagio!”

A palabras necias, oídos sordos y respuestas peculiares. Gentes varias del mundo mundial, ya estamos saliendo del armario nombrándonos y presentándonos como bis. Obviamente, las etiquetas cada vez fluyen más y, ¿quién sabe? puede que en mi camino y viaje me redescubra, pero ignorar la bisexualidad como orientación… Pues eso, que os molaría que fuese sólo de vuestra acera pero resulta que soy paso de zebra. 

 

  • Eso es que te pierde el vicio, ¡promiscua!

Respuesta peculiar: Biciosa, con B de “Burra, como tú me pones”

Llega un momento y un punto de las discusiones absurdas que la mejor venganza es nuestra mayor y mejor sonrisa. Ser bisexual sólo señala que puede que tengas más probabilidad de que alguien te guste. De ahí, a que te frotes hasta con las paredes, hay un trecho y, en mi caso, ni jarta a vino. Es más, a veces ser bisexual genera por esta clase de mitos mayor desconfianza en posibles parejas, cuando cualquiera ya con unos añitos debería ser consciente que la fidelidad (sea en las formas que la pareja ha acordado) no depende de la orientación.

Si tenéis más frases bífobas a las que contestar, nosotras súper encantadas de leerlas en comentarios y de poder seguir contestándolas en futuras ediciones, ¡feliz día de la Visibilidad Bisexual, peculiares!

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¡No nos van a callar! En tiempo de odio: la sexología seguirá cultivando

¡No nos van a callar! En tiempo de odio: la sexología seguirá cultivando

19 de septiembre de 2019

Norma J. Brau

No es el momento de hablar de casos particulares, con nombres y apellidos, pero sí es tiempo de encender una alerta para quienes compartimos profesión, para quienes nos conocen y con quienes tendemos puentes y, cómo no, para la sociedad en su conjunto. Una alerta sobre la deriva del contexto político y social actual de España en el que las voces que incitan al odio hacia la diversidad y quienes la defienden como realidad parecen cada día más fuertes. Una señal de precaución ahora que incluso colegas de profesión están enfrentándose a estos discursos a diario.

Aunque sí sería la primera vez que sucede en España, no es la primera vez que tiempos de odio amenazan a la Sexología. En 1933 la Sexología ya tuvo una importante pérdida con la quema del Instituto para la Ciencia Sexual (Institut für Sexualwissenschaft) en Alemania. Su director, Magnus Hirschfeld, que también fue quien formó la “Liga mundial por la reforma sexual”, sólo vivió dos años más; que fueron en el exilio.

Quien más quien menos, cuando amanecemos entre las noticias que nos ofrece el actual contexto de nuestro país, siente que, si “nos despistamos”, básicamente, si lo dejamos pasar, volverán tiempos difíciles. Tiempos en los que la sexualidad humana y su inherente diversidad volverán a ser una realidad acallada con intolerancia y violencia. Tiempos que al viejo continente debería darle vergüenza ajena que volvieran a aparecer.

Es, por tanto, responsabilidad de quienes nos dedicamos a la Sexología alertar sobre el alto riesgo que se corre de seguir un camino donde los discursos de odio son los únicos que tienen cabida.

Para ello la mejor forma, sin duda, es seguir trabajando y aportando, como lo venimos haciendo a diario, cada cual desde el tiempo y el peso que le ofrece a la Sexología en su vida, pero sin dejarla de lado nunca. Cuando creamos espacios para cultivar la sexualidad, aceptar la diversidad y ponerla en valor, es cuando la Sexología cobra todo el sentido y cuando toda la sociedad es capaz de valorarla, sentirla necesaria y hacerla suya.

Es otorgando herramientas para entenderse, vivirse y aceptarse tal como son, que quienes desconocían la Sexología pasan a comprenderla como lo que es: una ciencia, un marco teórico, hablando en plata, una explicación de cómo somos y porqué somos así, que nos ayuda a conocernos y a convivir.

Unas gafas que, en ningún momento, se imponen sobre criterios personales y valores adquiridos en otros ámbitos de la vida, sino que nos ayudan a crecer tal como nos importa hacerlo.

Por eso, ahora que la Sexología vuelve a vivir en tiempos del odio, es cuando más merece la pena darla a conocer, acercarla a la sociedad. En definitiva, trabajar con ella y desde ella, para que todas las virtudes que ya conocemos quienes la estudiamos, lleguen a todas partes. Creando así una red tejida con mimo y dedicación incapaz de ser destruida por el odio. Una red fuerte y segura, capaz de enfrentarse a las adversidades que están y vendrán.

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FemDom: ¡Quiero ser dominatrix!

Angelina Jolie como la sexy y mortal Sra Smith

3 de septiembre de 2019

Norma J. Brau

“Hay que darles latigazos, si los quieres a tus pies y clavarles los tacones, para que se porten bien…” así arrancaba la canción Dominatrix de Las Siux. La idea plasmada en la canción no difiere de la imagen mental que tiene mucha gente del FemDom (Female Dominance). Pero, ¿en serio es esto lo que hace la gente? ¿Cómo se siente cómoda la gente en este rol?

Tenemos un montón de referentes culturales de mujeres dominantes en películas, libros, canciones… y yo diría que aun así son dos los modelos que se muestran en todos ellos:

  • La tía cañón que hará de sus órdenes tus deseos. Pensemos en Angelina Jolie interpretando a la Sra. Smith.
  • La despótica y sádica mujer que maltrata sin cuidado ninguno a quien se le somete. Como la Madame Vandersexx de Eurotrip.

De ahí que cuando una siente curiosidad por dominar está más perdida que un pulpo en un garaje. Por eso hoy os quiero compartir los consejos para primerizas en el FemDom:

  • Antes de entrar en faena, ¡habla e investiga!

No sólo con tu acompañante en la experiencia, ¡también con más gente! Infórmate un mínimo sobre las prácticas que probarás, guarda las medidas de seguridad necesarias e intenta tener un esquema claro de cómo debería ir todo para salir bien.

Por ejemplo, cuando hables con tu ‘sub’, además de acordar palabras de seguridad y consensuar prácticas, sería interesante indagar sobre cómo reacciona (tanto cuando le es placentero como cuando no). Así te será más fácil interpretar sus gestos.

  • Body language y palabra de seguridad

Especialmente si te interesa explorar prácticas que puedan provocar algún daño, es posible que te dé miedo. A todo el mundo le da cierto nerviosismo las primeras experiencias porque el daño es real y queremos que sea el adecuado para los fines deseados.

Pero, tranquila, usar las palabras de seguridad que acordéis y tener en cuenta el lenguaje corporal de con quien juegues seguro que te ayuda. La cara, los ojos e incluso una excesiva rigidez corporal, entre otros signos, también serán pista del nivel de agrado de la persona.

  • La teatralidad como ayudante

No es sólo cuestión de roles, ¡también de ambientación! Prepara una escena que te haga sentir cómoda y segura de ti misma. Aromas, luces y estilismos que mejor te hagan sentir serán tus aliados en la transición al rol que quieras llevar a cabo.

  • Pon las pausas a tu favor

La prisa es muy mala compañera de todo aquel trabajo que requiera de precisión, mimo e intensidad. Más cuando se da en newies. Tómate tu tiempo para las decisiones, no te apures y recuerda el poder erotizante de la espera.

  • Fastidios cotidianos y dulzuras hechas tortura

A veces cuesta imaginarse una sesión. Al no tener experiencia cuesta más generar una partitura equilibrada y agradable. Además, muchas veces la imaginación sólo aparece cuando no se la llama.

Si te pasa esto, lo ideal es que pienses en fastidios cotidianos y dulzuras que puedas convertir en torturas. Todo el mundo tiene actividades que odia un poquito hacerlas y que, lamentablemente, tiene que hacerlas, ¿qué pasaría si las añadimos a sesión con alguna complicación de por medio? O, si, en cambio, ¿hacemos que algo que se deseara mucho resulte excesivo pero aun así no se pueda rechazar? Una vez más, conocer un poco a quien se someta es un punto básico para un mejor diseño de estas ‘torturitas’.

  • Busca tu estilo

Parte del mito de la dominatrix y del BDSM es pensarnos que todo se resume en cuero, PVC, látex y gente muy estricta pegando voces y siendo cruel. Pero no. Al menos, no tiene por qué. Hay infinidad de roles; tanto si atienden a prácticas que se realizan (Spanker, Rigger, Cuckoldress…) como si atienden al tipo de relación o encuentros que se establecen (Mommy, Primal Predator, Disciplinarian, Lolidom…).

Además, no hay una sola forma de desarrollar un rol y todos ellos se pueden adaptar perfectamente a tu personalidad y a tu forma de relacionarte.

Aun teniendo todo esto en cuenta, puede ser que haya momentos o días en los que, aunque disfrutes, valores que hay aspectos mejorables. Esos días, no te agobies. Nadie nació sabiendo y mucho menos esto. Lo que acabas de empezar es un viaje de evolución, desarrollo y descubrimiento de otra faceta de tu ‘yo erótico’. Disfrútalo.

De Peculiares

Dónde puedes azotar y 6 trucos para jugar

6 trucos y zonas donde sí y donde no puedes azotar si te apetece incorporar los azotes a tus encuentros

8 de agosto de 2019

Norma J. Brau, Sexuenea

Hoy 8 de agosto es el día internacional del Spank. ¿Qué es el Spank? Poniéndonos puristas sería la práctica de dar azotes en el culo. Práctica no necesariamente dentro de una relación D/s (Dominación/sumisión). Sin embargo, es común ampliar el concepto más allá del culo y más allá de las manitas, ¿quieres saber más para poder celebrar este día como se merece?

Igual que toda práctica que implica algún nivel de dolor físico y/o psicológico, esta práctica requiere de unas pautas mínimas, como por ejemplo, que tengamos clara el mapa de dónde sí se puede azotar y dónde no. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, así que:

No obstante, se han escrito ya ríos de tinta cibernética sobre los cómos que permiten a quienes se inician información valiosísima; por ejemplo, el compañero de Deltoya Toys, nos ofrecía su artículo la semana pasada. 

Guía de zonas para azotar @somospeculiares
Imagen perteneciente al blog de calabozo.mx

Por eso, hoy nos vamos a centrar en explicarte algunos trucos que pueden ayudarte a hacer tu experiencia más excitante.

1.Elecciones con truco

Una forma de generar más comodidad en quien va a recibir el spank pero también de meterle un puntito de sadismo psicológico es, cuando ya hay varios juguetes entre los cuales elegir, darle la opción a que elija con cuáles quiere que se juegue hoy… ¡e invertir su orden de preferencia! 

Es algo así como una de cal y una de arena, un truco gracioso y enriquecedor en parejas que dejan la puerta abierta a este tipo de toma de decisiones en sus juegos, claro está. 

2. Juega con la incertidumbre

Si la persona con quien vas a jugar disfruta de las sorpresas dentro del juego, éste es tu modo. 

La incertidumbre se puede generar de muchas formas. Podemos utilizar antifaces, que harán imposible saber con qué vamos a azotar y también incrementarán las sensaciones. También podemos exponer todos los juguetes a la vista, escoger uno pero luego usarlo de una forma muy diferente (por ejemplo, si es de los intensos, usarlo de manera muy suave o para unas leves caricias por la espalda).

La incertidumbre introduce sorpresa pero también cambia los ritmos del juego, introduce paréntesis, picos de tensión… es una forma muy grata y divertida de evitar que una sesión de azotes se convierta en una meseta sin sus más y sus menos. 

3. El juego de la consciencia 

Este truco está especialmente pensado para quienes quieran introducir cierto nivel de dificultad o quienes, como van explorando en sus capacidades eróticas, quienes asegurarse de que la parte que recibe los azotes siga siendo parte consciente del proceso sin perderse en la experiencia y en las sensaciones y así nos pueda seguir dando feedback. 

Podemos pedirle a quien azotamos que cuente los azotes, o bien que realice una pequeña tarea mientras azotamos (que escriba algo, que lo copie x veces…). Todas estas tareítas que requieren de concentración también se pueden enmarcar dentro de todo un juego de roles, pero eso te lo explicamos en el siguiente punto.

4. Level up 

Si ya habéis explorado las potencialidades y capacidades de con quien juguéis, es momento adecuado para un Level Up.

5. Contextualizándolo en un juego de rol

Hay escenarios eróticos en los que la escena de los azotes es casi un sine qua non, por ejemplo, la institutriz que cuida de menores en una Inglaterra victoriana, el maestro que castiga al alumnado rebelde en un colegio privado… seguro que hasta la estampa más Made in Spain de la bata de guatiné, los rulos y las pantuflas tienen su público. Hay a quienes meterse en un papel les ayuda a darle más chispa a la escena, ¿te animas?  

6. Incluyendo complementos

Esta vía la podríamos llamar de “diversificar sensaciones”. Hay infinidad de juguetes que se pueden combinar con una escena de azotes. Desde juguetes con vibración (pueden ser balas, vibradores… ) a otros no tan “amables” como unas pinzas para los pezones; que si van atadas con cadenas a algún punto pueden ser muy puñeteras si quien las lleva se mueve mientras le azotan, ¡a las ricas maldades! 

 

Expuesto todo esto, sólo nos queda mencionar algo que hemos obviado porque tenemos fé en nuestra peculiar audiencia; NO, no es necesario hacer todo esto para ser buen spanker o buen spankee. NO, no es necesaria tanta parafernalia para que os den el título de BDSMerx del año.

En este artículo hemos querido compartir ideas, juegos y trucos que están muy bien siempre y cuando repercutan de forma positiva en vuestra satisfacción y bienestar, en este proceso vuestro de exploración. Así que si probáis algo de esto y veis que no va con vuestro estilo, será igual de maravilloso porque seguís estando un paso más cerca de conocer vuestros deseos y vuestras peculiaridades. ¡Feliz día del spank, peculiares!

De Peculiares

¿Tener pareja es un motivo para no ligar?

Monogamia hasta las trancas

25 de julio de 2019

Norma J. Brau, Sexuenea

Recientemente (para quien no lo supiera) un equipo de Valkirias hemos pululado por el Bilbao BBKLive. Queríamos generar reflexión sobre el ligoteo mediante un juego de pegatinas (sí, primo-hermano del juego del semáforo, sí pero más guay porque es peculiar, obvio). Mucha gente señalaba que “faltaba su opción” porque ninguna pegatina argumentaba que no se quisiese ligar por tener pareja. ¿En serio tener pareja es un motivo para no ligar? Lo primero que denota esa observación es cuán integrada tenemos la vivencia de la erótica en clave de monogamia. 

Ninguna de las personas que hacía la observación decía que faltaba su opción porque tuviesen “pareja monógama”, es decir, que la propia palabra de pareja ya da a entender una exclusividad sexual, erótica, afectiva… que no tiene por qué ser así.

Además, este hilo argumental también da un giro drástico al punto del que partía nuestra dinámica, sustituyendo el diálogo entre deseos por las exigencias y los deberes (cosas que, dicho sea de paso, no ayudan NADA al deseo). En vez de argumentar “porque no me apetece y punto” nos es más común, justificarnos, excusarnos “no puedo porque tengo una obligación a cumplir”. Ello muestra mucho sobre cómo son nuestras interacciones de ligoteo. 

¿Cómo vamos a visibilizar, dialogar y negociar en base a nuestros deseos si ya los meros síes y no es no son entrenados desde ellos? ¿Cómo vamos a cultivar el deseo si parece que éste tiene que desaparecer por obligación moral en algunas tesituras y en otras tiene que brotar porque sí y punto? ¿Cómo vamos a percibir, entender y aceptar la diversidad del deseo si no somos capaces de reconocer la diversidad de formas que tiene? 

Visibilizando pensamientos no-monógamos

Por eso, creo (así, en mi perogrullo mental a posteriori) que de verdad hemos apostado por una visibilización (relativa, claro está) de las no-monogamias porque nos centramos en los deseos y no en los (pseudo)estados civiles como camino para generar encuentros. Creo que hemos resquebrajado una pequeña parte del mapa de la moral sexual actual tal vez incluso de forma inconsciente, pero lo hemos hecho. 

 Cada vez que afirmamos que no queremos ligar porque tenemos pareja:

  • Estigmatizamos las no-monogamias y la poliamoría y reforzamos la idea de que la pareja es sinónimo de exclusividad.
  • Reforzamos el amor romántico y todos los juicios de valor que derivan del mismo y volcamos sobre la gente a la más mínima transgresión del ideal romántico. 
  • Hacemos un enjuiciamiento de quienes disfrutan del tonteo, bailoteo, flirteo sin más allá por incumplir los presupuestos de la monogamia más férrea y rancia. 
  • Revalorizamos una de las ideas más rancias del amor romántico: la verdadera felicidad y saciedad reside en vivir en pareja, de ahí que toda persona soltera (llegando a equiparar soltería con soledad) debe desear salir de su situación y esforzarse por ello. 

Por ello, amiwis de Somos Peculiares, gente que nos habéis aguantado y disfrutado estos días en el BBKLive y personitas que simplemente pasabais por aquí y os habéis parado a leer un rato: ¡¡comencemos a hablar de nuestros deseos e inapetencias a la hora de ligar y dejemos de lado el discurso de los deberes!!

Fdo: una actualmente monógama.

De Peculiares

El 28J NO es el otro orgullo

El 28J NO es el otro orgullo
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28 de junio de 2019

Norma J. Brau, Sexuenea

Queridas, querides y queridos compas en la lucha por el cultivo, la promoción y la visibilización de la diversidad sexual, creo que va siendo hora de que hablemos con propiedad y sepamos que el 28 de junio es EL ORGULLO. Así, con mayúsculas, y punto.

Quienes me conocéis sabéis que vengo con extra de hate. No sé si me caí en la marmita de bilis y odio de mi pueblo cuando era pequeña o si los gametos de mi fecundación además de potentes genéticamente también lo eran hateticamente, pero es así.

Procuro hacerlo de forma educada y reconducir mi odio para ser constructiva, pero no siempre puedo. Hoy  creo que va a ser uno de esos días que me quedo a medias.

Resulta que me flipa ver como mucha gente, cada día más, incluso siendo profesionales de la sexología, sexbloggers, personas del colectivo LGTBI+… no es ya que no sepan cuando es “El orgullo”, sino que sólo conocen el mercantilizado jolgorio fruto del pinkwashing. Y a mí me llevan los demonios.

Por eso, remember remember the 28th of june, please… aunque no rime. Este año se cumplen 50 años de los disturbios de Stonewall. Os cuento.

New York, 1969, la revolución sexual se nota en el ambiente y hay bares donde personas del colectivo LGTBI pueden expresarse libremente, conocerse, liarse… ¡genial! Sin embargo, el odio hacia este colectivo y la violencia institucional siguen siendo tan comunes como los sándwiches de mantequilla de cacahuete en EEUU, por lo que no es raro que llegue la policía a realizar redadas.

Es más, la revolución sexual sigue haciéndose bastante de tapadillo, dentro de los bares, cuando no, dentro de las casas. Salir a la calle como persona LGTBI y vivirse de forma abierta es im-pen-sa-ble.

Pero, todas las narices tienen su límite de ser tocadas y ese límite llegó el 28 de junio de 1969 cuando la policía realizó otra de sus redadas y el colectivo LGTBI en el barrio reaccionó. Manifestándose, enfrentándose y encarando a la policía. ¿Acaso no era bastante vulneración de sus derechos la situación que además debían permitir esas redadas llenas de violencia directa e indirecta hacia personas del colectivo? Un año después de los disturbios, ciudades como New York y Los Ángeles se sumaban a las conmemoraciones.

El 28 de Junio es un día para recordar la lucha y el trabajo de generaciones anteriores. Un día para conmemorar los pasos que dieron valientes que hacen que hoy hasta el partido más pestuzo no quiera perder su lugar en un sarao que se monta para hacer pasta e ir de progres. Porque no os engañéis, que sin quienes lucharon y se enfrentaron a la violencia estructural de la época, aún seguiríamos sin dar muchos pasos.

Llegamos este año a las bodas de oro de un suceso tan necesario en la historia de occidente como importante y que debemos agradecer en especial a mujeres trans como Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera, que fueron las pioneras en las revueltas y que serán este año conmemoradas en New York mediante un monumento en su memoria.

Por eso, aunque no os mole parte del tono de la manifestación que os pille más cerca, aunque os venga un poco mal levantaos del sofá, aunque prefiráis estar de birreo; os pido que apoyéis, no también este, sino el ORGULLO.