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Hablar de sexo con tu pareja

10 de marzo de 2020

La comunicación sexual es un aspecto fundamental que las parejas deben considerar para fortalecer la intimidad. La vida en pareja debe ser asumida integralmente. Por lo tanto, requiere un intercambio de información en el área sexual para mejorar la satisfacción mutua y que no surjan sentimientos de frustración hacia el otro. La comunicación establece una base para desarrollar un nivel de confianza apto y sostener relaciones de cualquier tipo. 

Las parejas pasan por diferentes etapas a lo largo de la relación. Habitualmente es durante la etapa del enamoramiento cuando te conviertes en una persona creativa y se te ocurren múltiples formas de sorprender a tu pareja (aunque no siempre es así). 

Con el tiempo nos relajamos y dejamos de lado la creatividad, por eso es importante no dejar de lado el diálogo con nuestra pareja en el ámbito erótico. Hablando de temas en general, con la mayor naturalidad posible. 

Estas conversaciones se pueden aplicar incluso durante la relación sexual propiamente. Durante la conversación se deben abarcar dos aspectos fundamentales, las preferencias eróticas y las molestias. ¿A qué nos referimos con esto?

Las preferencias eróticas se construyen en base a estímulos personales y a una serie de experiencias en este ámbito. Es importante dar a conocer a la pareja los actos, posiciones o juegos que estimulan nuestro apetito sexual. De esta forma, se establecerán acuerdos con el objetivo de que ambos disfruten.

Para evitar malentendidos y asegurar la confianza, es preciso adecuar el lenguaje. Este tipo de conversaciones favorecen el clima de intimidad y, sobre todo, la conversación. 

Por otra parte, las molestias son barreras que por diversos aspectos no nos permiten disfrutar de un encuentro sexual. Muchas personas experimentan dolores al mantener relaciones sexuales y esto les impide explorar su cuerpo con libertad. Cuando esta información se oculta a la pareja, esta puede creer que es un simple problema de libido, lo cual puede generar distanciamiento. Un previo acuerdo con la pareja puede agregar más minutos de juego en el que puedes utilizar lubricantes, recuerda, siempre con base acuosa.

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Dependencia emocional: ¿qué es, se puede superar?

17 de febrero de 2020

Monica Leiva

En nuestra cultura popular la dependencia emocional es algo que está muy presente, lo podemos apreciar en multitud de canciones y películas en las cuales se confunde amar con depender. Este tipo de relación la tenemos tan interiorizada que no nos damos cuenta de lo tóxico y nociva que pueden ser para quien la sufre.

¿De qué estamos hablando?

Para empezar debemos de distinguir entre dependencia emocional y adicción al amor ya que son términos que implican conceptos diferentes y que podrían llegarse a confundir. La adicción al amor sería la necesidad de tener siempre la sensación de enamoramiento sin que sea una persona concreta, en cambio, cuando nos referimos a dependencia emocional, hablamos de alguien que se aferra a otra persona y hará lo necesario por mantener la relación con ella.

La dependencia emocional es un estado psicológico que normalmente se relaciona con las relaciones de pareja, aunque también se puede extrapolar al entorno familiar y social de la persona. Su origen muchas veces está en una relación insana con las figuras de apego en la infancia lo que dificultará un desarrollo adecuado de la autonomía personal.

Es una realidad que ocurre en muchas ocasiones en las relaciones de pareja. Es frecuente que en una relación sentimental haya vinculación emocional este los miembros que normalmente es un vínculo sano que permite la independencia de las dos personas. No será así cuando uno de los dos miembros de la pareja siente una exagerada necesidad de recibir atención de la otra persona, limitado la libertad de ambas. La limitación será por ambas partes porque la parte dependiente necesita continuamente la aprobación de su pareja y a la no dependiente se le exige estar de manera permanente con la otra persona lo que le dificultará en su autonomía.

¿Soy una persona con dependencia emocional?

Detrás de esta dependencia se esconde una baja autoestima, la persona se siente inferior o menos competente que las demás para llevar la vida que desea. Es un estado que puede llegar a ser patológico, cuando la persona siente que no puede vivir sin su pareja. El dependiente o la dependiente emocional busca complacer y ser amado o amada a cualquier precio por la otra persona. Necesita su amor y reconocimiento para sentir que su vida tiene sentido.

En las personas con este tipo de dependencia se pueden encontrar algunos rasgos característicos:

  • Celos excesivos ya que cree que no merece el amor de su compañero, sentirá el peligro de ser abandonado por la otra persona
  • Necesidad de complacer, hace todo lo posible para atraer la atención hacia su persona
  • Negar sus propios deseos, haciendo todo tipo de cambios y sacrificios para complacer a su pareja
  • Necesidad continúa de pruebas de amor debido a sus carencias afectivas que le hacen esta siempre insatisfecha

El sufrimiento de ser dependiente emocional

Hay una serie de consecuencias para la persona que viven una relación de dependencia:

  • Pueden aparecer trastornos psicológicos como la ansiedad y la depresión, como situaciones de acoso, de violencia domestica
  • La persona siente una sensación de vacío
  • Tiene dificultad para tomar decisiones son la validación de la otra persona, dificultad para asumir sus responsabilidades Tiende a culpar a los otros de sus miedos.
  • Su falta de seguridad hará que tenga temor a las situaciones conflictivas, no tiene la valentía de defender sus opiniones y sus convicciones
  • Preocupación por la mirada y la reacción de la otra persona
  • Temor a la soledad, al estar con uno mismo

¿Se puede superar la dependencia emocional?

Las relaciones con dependencia emocional suelen ser tortuosas y destructivas, la persona dependiente idealiza en exceso a su pareja. Aunque la relación provoque un gran sufrimiento hará todo lo posible para que no se rompa.

Entender que una relación no es estar en todo momento juntos o juntas, o que el amor no significa decir nunca que no y amoldarse a las actividades y preferencias de la otra persona es un gran paso para superar esta dependencia.

Cuando nos hemos acostumbrado a esta dinámica no es fácil cambiarla, pero podemos trabajar poco a poco para poder conseguir el control de nuestras vidas. Si vemos que no podemos siempre es recomendable buscar ayuda psicológica.

Muchas veces no somos conscientes del problema, solo cuándo lo identifiquemos podremos empezar a buscarle solución. Es importante trabajar la autoestima y reflexionar sobre retos que hemos conseguido sin la necesidad de nuestra pareja y como los hemos superado, y mejorar las habilidades sociales e interpersonales.

Así conseguiremos la independencia emocional.

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Orgasmos: juguetes vs pareja

24 de octubre de 2019

Norma J. Brau

Recientemente se ha avivado “el debate” (por llamarlo de alguna manera) sobre la juguetería erótica, sus ventajas y sus inconvenientes. Parte de este debate ha venido animado por el aplauso generalizado de muchas mujeres (cis) que utilizan succionadores de clítoris. ¿Tienes miedo a poder “engancharte” a un juguete erótico? ¿Eres recelosa/o de que tal vez tu pareja te desestime como amante? Si alguna de estas dudas acecha tu cabeza, ¡sigue leyendo!

La juguetería erótica es cada vez más habitual en nuestras vidas. Las tiendas eróticas han pasado de tiendas en callejones oscuros en las que da hasta reparo entrar a espacios abiertos, luminosos, con personal bien asesorado sobre los productos que venden y que incluso colaboran con diversos profesionales de la sexualidad elaborando diferentes proyectos. Los tiempos de temer que te salga “el señor creepy de la gabardina” en la tienda oscura, ¡están acabando! 

Esta popularización de las tiendas eróticas va de la mano de la popularización de sus productos, en especial de los últimos reyes de la juguetería erótica; los succionadores de clítoris. Adoradores y detractores colman incluso redes sociales pero, ¿qué hay de verdad en todos estos argumentos? Analicemos los mitos sobre la juguetería erótica:

  • Son costosos

Cierto es que de todo hay en la viña del erotismo. Tenemos marcas como LELO, Fun Factory, cuya juguetería no es siempre para todos los bolsillos. Sin embargo, no hace falta gastarse un dineral para tener curiosos ingredientes de aderezo erótico. 

Los aceites y lubricantes con algún tipo de efecto extra (aroma, sabor, efecto frío, valor ¡y hasta vibración!) son fáciles de encontrar, económicos y abren toda una dimensión de juego erótico que tal vez antes no imaginábamos. 

  • Generan adicción

Adicción, dificultades eróticas y sexuales… De todo se les achaca a los juguetes para la estimulación genital y la masturbación. ¿Qué hay de real en todo ello? Acostumbrarnos a una estimulación rápida y centrada en la obtención del orgasmo tiene sus consecuencias, ya sea con o sin juguetes. Además, hay veces que la intensidad del estímulo del juguete puede hacer sombra a una estimulación menos intensa. 

No obstante, esto pasa con toda la erótica centrada en un orgasmo inmediato. Redescubrirnos, ampliar nuestro repertorio erótico, darnos tiempo de calidad y salir de la lógica de la cantidad es suficiente para seguir enriqueciéndose en un sentido más amplio. 

  • Solo para penes y vaginas

No, no y no. Ni toda la juguetería está centrada en genitales, ni la que está centrada en genitales es sólo para penes o vaginas. Hay masajeadores que se adaptan a cualquier parte del cuerpo, juguetes que no están pensados para la penetración, hay juguetes que no son necesariamente para un “pene en vagina”... ¡explora y te sorprenderás! 

  • Son competencia para la pareja

“Me vas a reemplazar por un pito de goma” y otras frases similares son habituales. A veces como broma, a veces con un trasfondo serio y otras veces completamente desde el mayor de los temores. 

Lo primero de todo, sí, la erótica compartida, la satisfacción sexual en este sentido es importante en una pareja; pero no lo único que construye una pareja. 

Segundo, ¿quién dice que porque un juguete se pueda usar a solas haya que usarlo siempre a solas? 

Un juguete erótico puede ser nuestro gran aliado para nuevos juegos, sensaciones y experimentaciones. Experimentar la doble penetración antes de que sea en un trío donde pudiera haberla, jugar a estimular a la persona con el juguete y otros medios a la vez para que la experiencia sea más intensa… ¡Las opciones se multiplican!

  • Solo los pervertidos los usan

En vez de decirte que no, preferimos decirte que tal vez los pervertidos sean muchos más de los que te piensas y sean mucho más pervertidos de lo que te imaginas. Te digo más, ¿y si tú eres una persona mucho más pervertida de lo que crees? No es una mente sucia, sino una imaginación muy activa y prolífica.

Es habitual ya que las tiendas eróticas tengan una sección kink o de juguetería BDSM. A veces se ven artilugios que da miedito hasta imaginar para qué son, pero otros son cada vez más comunes y ¡la gente curiosa que los prueba también!

Si ahora que hemos desmontado varios de los mitos sobre los juguetes, quieres aprender más sobre ellos, cómo disfrutarlos al máximo y cómo incluirlos en tu crecimiento erótico, ¡anímate al taller de este sábado en Lys Erotic Store!

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Y tú: ¿Follas o haces el amor?

Follar o hacer el amor

30 de septiembre de 2019

Yaiza Morales, Universopornico

Si buscas el significado de la palabra follar, lo primero que encuentras es algo así como “expresión vulgar para referirse al acto sexual”. El término vulgar, ya nos da una idea de cómo se le asocia un carácter un tanto negativo a esta práctica y hoy peculiares venimos a reivindicar justo lo contrario. El lenguaje que usamos tiene mucho poder. Durante muchos años se le ha otorgado un significado  peyorativo a la palabra follar y éste ha acabado calando, sin embargo, podemos darle una vuelta de tuerca más  y reapropiarnos del término confiriéndole un significado más afín a lo que es.

En más de una conversación hemos podido oír la típica pregunta ¿Follas o haces el amor? Pues las dos cosas y una de la mano de la otra. Me explico. Hay un mito muy extendido que asocia el follar con el sexo por sexo, desconectado de sentimientos, visceral y que se centra en la persecución básica de la liberación de endorfinas con el fin de obtener placer. Podríamos decir incluso que cuando follas con alguien, lo que buscas es tu placer y no el del otro, mientras que hacer el amor implica un sentimiento, un lazo de unión entre dos personas. Podríamos sostener que mientras que follar es algo más rudo y salvaje; hacer el amor está lleno de ternura. O esa es la primera imagen que nos viene a muchos a la cabeza al oír pronunciar esas dos palabras. Esa imagen preconcebida nos da a entender que follar no está tan bien, y que, por el contrario, hacer el amor es la forma correcta o socialmente aceptada de hacerlo. La gente bien hace el amor. Follar es cosa de prostitutas.

A nuestro modo de ver, follar y hacer el amor son dos cosas distintas y una no quita a la otra. Hay una idea romántica y heteronormativa detrás del concepto de hacer el amor lo cual ha contribuido a limitar mucho el significado total de la expresión.  Con esta limitación se ha entrado en una dicotomía entre las personas que follan y las que hacen el amor, entre lo socialmente aceptado y lo malo o no tan bueno; y de ese modo, se asocia la palabra follar a una connotación negativa. A lo largo de la historia podemos nombrar diferentes morales sexuales. Así, hablamos de moral reproductiva (necesidad y gusto de reproducirnos), relacional (el objetivo principal es una relación de pareja) y recreativa (basada en el disfrute y en alcanzar tus objetivos y no lo socialmente impuesto). Hoy en día, nuestra sociedad vive a caballo entre la reproductiva y la relacional y este factor es el que da pie a la dualidad existente entre follar y hacer el amor.

¿Por qué cuando le preguntamos a alguien que qué significa hacer el amor se piensa automáticamente en algo sexual? ¿Por qué si es así, se marca esa diferencia con follar si al final reducimos conceptos a un mismo significante? ¿Qué tiene de malo follar? ¿Y qué de bueno hacer el amor?

He aquí una valoración peculiar: Para hacer el amor no hacen falta los genitales, ni siquiera las bocas o las lenguas enroscadas o el contacto piel con piel. Para hacer el amor no hace falta el sexo, aunque pueda ser un buen ingrediente. Hacer el amor a alguien en su significado original es quererle bien, es tenerle en consideración, preocuparte por él, querer que esa persona esté a gusto y se sienta contigo que está en casa. Hacer el amor con alguien es compartir momentos, risas, penas, estar a su lado, disfrutar de veros contentos y acompañaros cuando no lo estéis. Tenderos una mano mutua sin ningún tipo de expectativas y hacer camino uno al lado del otro.

Dentro de ese hacer el amor puede entrar también el follar (sin basarnos en coitocentrismos si no en el amplio espectro de la palabra; besos, caricias, juegos varios…). Porque sí, cuando estás a gusto con alguien y quieres compartir experiencias pues también follas. A veces más rudo a veces con mayor ternura, otras combinando, pero partiendo de una mirada recreativa; de interacción, de juego, de satisfacción de todos los que juegan; porque el follar, es un juego cooperativo en el que si tú ganas, el otro también gana y ganamos todos. Y así, de alguna forma desmontamos la división entre follar y hacer el amor.

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Cómo influye el porno en las relaciones

ver porno en pareja

15 de octubre de 2019 
19:00 a 20:30 horas

¿Si ves porno estando en relación es que no quieres o deseas a tu pareja? ¿Se puede ver porno juntxs? ¿Es positivo o negativo? ¿Qué tipo de porno hay? No dejes pasar la oportunidad de que una sexóloga te saque de dudas y entiendas más sobre el tema.

Ponente: María Torre

Precio: 20€ (Plazo límite para la inscripción 14 de octubre 2019)

Lugar: Inédito Bilbao

Inscripción:

► 1. Pago único mediante transferencia bancaria en el siguiente número de cuenta:

ES31 2100 0732 2102 0139 2881  (CaixaBank)

Indicando en el concepto: TALLER PORNO + Nombre y Apellido

– Disponemos de cuenta PayPal para pago directo y sin costes: Nombre: Somos Peculiares / Correo: somospeculiares@gmail.com ¿Cómo lo hago? - Inicia sesión en tu cuenta PayPal - Enviar dinero - Buscar Somos Peculiares - Enviar dinero a un amigo - Añades la cantidad (20€) - Añadir nota:  TALLER PORNO + Nombre y Apellido - Continuar

► 2. Envío del justificante de pago y datos de inscripción: Completa el siguiente formulario de inscripción, no te olvides de adjuntar el justificante de pago o la captura de imagen del envío. ¡Nos pondremos en contacto contigo para confirmarte la reserva de tu plaza!


 

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¿Cómo llegar?

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5 (no) preliminares para combatir el frío

5 (no) preliminares para combatir el frío

30 de enero de 2019

María Torre, Ars Eróticas

No hay excusas, ni el frío ni la lluvia pueden acabar con nuestros deseos sexuales. Os proponemos 5 (no) preliminares para calentaros antes de llegar a casa. Ideas para ponerlas en práctica mientras estáis tomando una cerveza o un vino. El juego empieza fuera del dormitorio, porque ¿quién dijo que los preliminares son para casa?

Los preliminares son esos juegos que hacemos antes de meternos más en faena, pero no estamos de acuerdo con esta idea, ¿por qué los juegos sexuales no son sexo también? Que no haya penetración o que los genitales no sean los protagonistas no es motivo para no llamarlo sexo. Todo lo contrario, esos juegos pre son a veces mucho más excitantes y satisfactorios que el propio clímax. Y si no que levante la mano a quien no le guste la fase de excitación en la que todo el cuerpo participa. A veces es mucho más placentera que el propio orgasmo.

Además, en esto los heteros no tienen ventajas. Aquí todos podemos practicarlo sin ningún obstáculo. Es cierto que en invierno con las varias capas de ropa que llevamos y la pereza, no vamos a negarlo, el frío da pereza sexual, hace que el sexo sea algo más de interior, pero da igual, podemos combatirlo. Un pequeño anticipo de lo que ocurrirá después mientras estás fuera de casa, te quitará toda la desgana e incluso te atreverás a quitarte una de las chaquetas.

Para los amantes del placer compartido

Ivagina la situación, esto quiere decir que la imagines desde ahí abajo. Tú (chica) estás con tu pareja, hombre o mujer, en este caso da igual, en un bar y te excusas para ir al baño. Te llevas muy secretamente tu bolso porque ahí es donde llevas el arma. Has escondido entre las cosas un huevo vibrador con mando a distancia. Lo sacas, lo activas para que ambos dispositivos se conecten y te lo introduces. Una vez cómoda y segura sales del baño triunfante. Entrega el mando a tu pareja y empieza a vibrar a su antojo. No os vayáis rápidamente a casa, disfrutad de la velada y compartid las sensaciones que sentís. Que se alargue el placer.

Sería una situación muy divertida si estáis en una doble cita y hay posibilidades de abrir vuestro encuentro erótico. Deja que el mando cambie de mano y que jueguen con él.

Si crees que es demasiado eso de llevarte un sextoy, hacedlo más sencillo. Id al baño por separado, quitaros la ropa interior y volved al sitio donde estabais. Ahora los dos sabéis el secreto. ¿Quién aguantará más?

Adivina adivinanza

Otra forma de excitarnos fuera de casa es ponernos debajo de la ropa algo en lo que nuestra pareja jamás pensaría. Y mira, así también nos vale para el frío. Si te atreves y te apetece, ¿por qué no te pones un disfraz de algo que sepas que os excite? Con solo pensar en lo que llevas puesto tú misma te vas a ir calentando.

El truco está en elegir algo sencillo, que no abulte mucho y que tenga los toques necesarios para haceros pensar en cómo de caliente os pone la situación. Ponte algo fácil de quitar por encima y que conste de varias piezas. Por ejemplo, una camisa abotonada. Llegado el momento y con la aglomeración del local y el aumento de temperatura, vas a tener que desabrocharte un poco y ¡zas! ya has lanzado una pista. Sus ojos irán directamente a esa tela que reconoce y que ambos sabéis que no está libre de pecados.

Que todo fluya

Sencillo, rápido y extremadamente excitante. Este truco es infalible. Elige un lubricante o cosmético erótico con alguna propiedad. Que haga cosquillas, que cambie de temperatura, que te refresque y a ser posible que sea comestible.

Haz una excursión al baño. Aplícate el bálsamo por los labios vaginales superiores y listo. Ahora sal ahí fuera y déjate sentir. ¿Por qué no retarle a que haga lo mismo? Pásale el bote y desafíale a que sienta lo mismo que tú. Después hablad sobre lo que está pasando entre vuestras piernas. El sexo oral es el más poderoso de todos, oír qué siente, cómo lo siente y compartir vuestras sensaciones será el principio de un gran fin.

No te despegues del teléfono

Solo por esta vez no dejes tu smartphone. Abre tu aplicación de mensajería instantánea favorita o usa el chat privado de alguna aplicación para parejas y lánzate al sexting. Solo entre tu pareja y tú. Mandaos mensajes que os alteren el ritmo. Podéis elegir entre estar al lado, aunque habléis a través el teléfono, o hacer que no os conocéis. Entre textos y miradas esto puede ponerse muy interesante.

Una de tapas

Ay la comida. Qué tiene que tanto nos estimula y que tanto nos recuerda al sexo. Pasa de recetas afrodisíacas. Pídete una ración de algo y observa cómo se lo come. Tal vez cuando llegue el postre prefiráis comerlo en casa. Vale, puede que si has pedido una de callos pues no sea muy sugerente y no te haga pensar en sexo, pero recuerda que todo está en nuestra cabeza. Que somos capaces de transformar casi cualquier cosa en algo erótico. Y la salsa cayendo por la comisura del labio puede ser realmente excitante. Solo tienes que elegir si tienes más humos de dulce o de salado. Sugerencia: el coulant de chocolate es una opción muy acertada.

Para ponerlo más picante puedes añadir algún toqueteo por debajo de la mesa o por encima de la ropa.

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Adiós verano, adiós vacaciones, ¿adiós pasiones?

¿La vuelta a la rutina nos deja sin pasión en la pareja?

8 de octubre de 2018

Norma J. Brau, Sexuenea

Ya hemos despedido al verano y muchos también hemos dicho adiós a las vacaciones. La vuelta al curro, al cole, la vuelta a todo. A todo lo monótono y repetitivo, la vuelta a la rutina. Al menos esta es la experiencia de gran parte de la población, por algo la gente dice que septiembre es ‘el lunes de los meses’. Pero y en lo sexual, en lo erótico, ¿es igual de horrible?¿Se acaban las pasiones tras el verano?

Está claro que los picaflores y sexploradores lo tienen mucho más complicado en la temporada otoño-invierno. Si lo tuyo es el ‘pim-pam, trucu-trucu’ de una noche, ahora hay menos fiestas populares y volvemos a los ‘antros’ de siempre. Pero no queremos hablar del reto de ser una persona hedónica en épocas menos vacacionales, sino del reto de ser una pareja relativamente estable.

Respondiendo ya a la pregunta, sí y no. Hay veces en las que la vuelta de vacaciones supone todo un cúmulo de responsabilidades a retomar que de repente se te pueden atragantar. Trabajo, o búsqueda del mismo, los niños, quien los tenga, criaturas no bípedas, responsabilidades familiares, vuelta al gym y similares… En el peor de los casos, pasamos de tener una vida tan estresante como la de Garfield a una como el Correcaminos.

Está claro que los cambios bruscos nos dejan, como mínimo, desorientados y ya, si son a peor, más ariscos. Pero no está todo partido y hasta en la peor de las ‘operaciones retorno’, hay luz al final del túnel y, para eso, os traemos cinco tips eróticos:

1. Ronronear no cuesta tanto: 

No descansar, roncar a pierna suelta y hacer miles de cosas otra vez agobia, pero tu entorno no tiene la culpa. No seas más arisco simplemente porque hayas tenido un día duro. Ronronea y pide mimos, te darás cuenta de que obtienes mucho más (sí, es un tip muy gatuno pero no sé de qué os extrañáis de una tía que se hace llamar felina).

2. Deja volar tu imaginación: 

El repetitivo día a día no se vence con ‘sexo soso para gente sosa’, criatura. Piensa en una de esas noches que tan idílica ha sido en tu relación y revívela. Si crees que necesitas algo más, explora en tu imaginación. Prepara con tu pareja una velada especial, daos tiempo, explorar vuestros deseos y vuestros cuerpos; ¡disfrutad perdiéndoos sin presiones!

3. Recuerda porqué elegiste a esa persona: 

Elegimos a nuestra pareja. Frente a otras personas candidatas o frente a la soledad. Fue nuestra preferencia. ¿Qué merecía tanto la alegría? ¿Cuáles son esas cosas que te engancharon? Seguro que si miras al ahora con cuidado también eres capaz de ver esas cualidades mágicas que te hechizaron. Valóralas, agradécelas. Y te darás cuenta de que las tuyas también lo son.

4. Los momentos a solas son tesoros: 

Una pareja necesita intimidad. No como eufemismo de ‘mandanga’, sino como ‘espacio propio y único. Los momentos para seguir conociéndoos y cuidándoos son imprescindibles para ello.

5. Ni insistencia, ni pereza; constancia:

Si quieres algo no esperes a que llegue por arte de magia, pero tampoco entres en bucle repetitivo. Eso no seduce. Una relación se mima día a día y sólo de ese pequeño gesto diario llega otra vez el dinamismo, la inspiración, la cercanía.

Así que, ya sabes, keep calm y recuerda estos tips para conseguir un otoño más llevadero y agradable para ti y tu pareja.

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¿Qué es un beso Singapur?

¿Qué es un beso Singapur?

29 de mayo de 2018

Melanie Quintana Molero

Empecemos por explicar que no es un beso con la boca. La historia de este beso tiene miles de años y se dice que adquirió fama gracias a una prostituta de Singapur que era capaz de introducir y expulsar el pene solo y exclusivamente con movimientos de su vagina.

Este tipo de beso se empezó a llamar Pompoir cuando la técnica se extendió por Francia, así que podéis encontrar más información buscando ambas palabras en Google. Incluso hay algunos vídeos de esta técnica si sabéis dónde buscar. Y lo magnifico de esto es que todas las vaginas pueden dar un beso Singapur.

Es más sencillo de lo que creéis, solo hace falta tiempo y práctica. Se trata de contraer y relajar la vagina durante la penetración. Concretamente, es el músculo pubocoxígeo el que se encarga de estimular el pene con los movimientos de contracción.

Muchas mujeres lo hacen de forma natural, sobre todos aquellas que sean más conscientes de su suelo pélvico y lo ejerciten de manera rutinaria. A otras seguramente esto les suene a chino, porque nunca lo han puesto en práctica, pero es muy fácil y empezar a hacerlo sin duda alguna tiene su gracia.

Puedes practicar la próxima vez que vayas al baño, intentando cortar el pis a la mitad durante unos segundos. Ese ejercicio te ayudará a identificar ese músculo y controlarlo para que en el próximo encuentro puedas hacer el mismo ejercicio. También puedes ponerlo en práctica en cualquier momento: es imperceptible a simple vista, así que solo tú sabrás que lo estás ejercitando, dándote la posibilidad de hacerlo en el autobús o mientras andas.

Ya no solo por sumar esta experiencia a tu vida erótica, pues este ejercicio te servirá para mantener en forma parte de la zona pélvica y evitar en un futuro las pérdidas de orina. ¡Ah! Y recuerda que esta práctica no es solo para él, está comprobado que tú conseguirás intensificar tu orgasmo, así que… ¿a quién le apetece besar esta noche?

De Peculiares

Completos desconocidos

¿Estáis solos en casa y queréis probar algo nuevo? ¿Qué tal un role-playing? Un juego donde tenéis que fingir ser otros. ¿Cómo? Pues según lo que os atreváis a hacer. Podéis jugar dentro de casa a disfrazaros o simplemente a cambiar vuestro nombre y actuar de otra manera para que parezca que estáis hablando e interactuando con otra persona o podéis llevarlo a la calle (tras cuarentena, claro...), cosa que os recomendamos.

Melanie Quintana Molero

 JUEGO PASO A PASO:

He aquí nuestra propuesta de role-playing:

PASO 1: Ese día pasad la tarde solos, cada uno por su cuenta. Sin que el otro sepa dónde estáis o qué hacéis. Vestiros de forma diferente a la que estáis acostumbrados. Podéis jugar con el pelo, el maquillaje o los complementos. Sed originales. Tenéis toda la tarde para construiros una identidad. Un trabajo, unos amigos, una familia diferente. Unos gustos eróticos peculiares o una nueva forma de seducción.

PASO 2: A cierta hora de la tarde, por ejemplo las 19:00, quedad en que vais a estar en un bar, a poder ser concurrido. Que se pueda hablar pero dónde no estéis solos. Trasladado a la situación oficial podéis quedar, por ejemplo en el salón y fingir que es un reservado de un bar. Si ponéis música y os curráis el escenario puede ser muy divertido.

PASO 3: Tomaros algo, aún sabiendo que la otra persona está viéndoos en la sala. Podéis jugar con eso, con miraros de reojo como completos desconocidos. Trasladado a casa, podéis hacer como si uno de lxs dos llega al reservado y se encuentra solx al otro porque se está aburriendo en la fiesta.

PASO 4: Esa noche sois personas diferentes y de eso se trata. Pensad en que no sabéis quién es la otra persona. En que tenéis que descubriros y seduciros. Podéis invitarle a cenar o a tomar una copa. Puede que si elegís una discoteca os apetezca bailar o ir al baño. Esa noche es vuestra, con los límites que vuestro personaje tenga.

PASO 5: Y no solo a la hora de interactuar fuera de casa, si alguno de los dos decide invitarle a su piso a tomar la última al otro, fingid que no conocéis la casa, meteros de lleno en vuestro papel.

PASO 6: Es vuestra fantasía y vuestra originalidad la que da vida a esta propuesta de noche diferente. ¡Disfrutad seáis quien seáis!

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Perder a la pareja con la que compartías todo

Cómo gestionar la perdida de una pareja

10 de octubre de 2017

Melanie Quintana Molero

Es lógico que cuando dedicamos tiempo a organizar nuestra vida junto a otra persona, nuestro futuro, a nosotros mismos, y ese alguien se va por cualquier motivo –ruptura, muerte, desidia…– nos encontremos desubicados y un tanto perdidos. Es una sensación indescriptible y cada persona lleva la pena de diferente manera. Es en ese momento cuando nuestra vida da un vuelco, todo se desordena y, en consecuencia, ahora toca reorganizarse para volver a ir construyendo ese futuro desde este presente. 

Este es un proceso que no solo depende de la voluntad que le pongamos, la determinación o el buen ánimo que tengamos, sino que el conjunto de circunstancias también entran en juego al querer ganar esa batalla. Eso sí, la lucha es diferente dependiendo del momento en el que nos encontremos: de si ha sido reciente o ya llevamos un tiempo sin nuestra pareja, de si ya has superado algunas fases o de en qué situación te encuentres actualmente.

 No te fuerces a estar como tú creas que tienes que estar, permítete estar como tu cuerpo y tu cabeza lo necesite en este momento. La vida tiene sus subidas y sus bajadas, y ser conscientes de cómo reaccionamos en ambas nos hace aprender, a veces a golpes, de cómo estamos con nosotros mismos en esos procesos. Empezar por entendernos nos lleva a querernos en cualquier situación.

Y al igual que empezar una relación siempre es un proceso que va poco a poco, dejar de estar con esa persona también lo es y cada cual tiene sus ritmos y maneras. A veces suele ir bien empezar por algo que te guste y puedas dedicarle tiempo. Crear poco a poco una nueva rutina. Algo como retomar aquel libro que dejaste en la estantería, que vuelvas a llamar a aquellos amigos con los que te encantaba charlar o que conviertas en algo habitual ir a pasear. Cualquier rutina que te haga sentir bien seguro que es un buen ejemplo.