“El poliamor es una alternativa, no una solución a los problemas de pareja”

Noemí Casquet

Entrevista Noemí Casquet

Periodista, youtuber y persona de referencia dentro del poliamor. Se prometió a sí misma que dedicaría su vida a difundir y a divulgar la sexualidad y a eso es a lo que se dedica

29 de octubre de 2018

Entrevista de Melanie Quintana Molero

Ahora es especialista del tema y le apasiona hablar de ello a la sociedad de manera clara y sencilla. Se le conoce por compartir libremente su sexualidad y por no tener pelos en la lengua. Pedazo de mujer donde las haya, nosotras no queríamos perder la oportunidad de conocerla un poquito más y descubrir su perspectiva sobre el poliamor.

Eres una persona curiosa por naturaleza. ¿Qué es lo primero que te llamó la atención sobre el sexo?

El tabú. Recuerdo, tendría como siete o ocho años, cuando mi tía contaba chistes verdes y había en casa ese instinto de protegerme, para que no me dijeran nada. Cuando tenía once años mi madre me dijo que papá y mamá follaban (se ríe), “hacen el amor”, me dijo. A los catorce descubrí la pornografía y lo que había detrás, pero siempre he sentido ese tabú detrás del sexo, es lo primero que me llamó la atención.

Si tuvieras que destacar algún momento en particular que marcara un antes y un después en tu vida erótica, ¿cuál sería?

Tengo dos. El primero fue una master class sobre el punto G hace un par de años a la que fui con el que por aquel entonces era mi pareja. Recuerdo salir con la sensación de que la parte teórica del taller flojeaba bastante pero la parte práctica me sorprendió muchísimo porque era totalmente práctica. Nos dieron unos guantes y tuvimos que meter los dedos en la vagina de la profesora para aprender a localizar el punto G y luego ella lo localizó en la mía. Fue revelador (suspira), tengo la foto de ese momento, se me cambió la cara, fue maravilloso.

 El otro lo estoy experimentando actualmente. El tantra está cambiando mi vida. Siempre he necesitado cierta conexión o vínculo con las personas con las que disfrutaba del sexo y a través del tantra me he planteado mucho el intercambio de energía que se da a través del encuentro con la otra persona. Ahora busco exploración sensorial. Este es el gran antes y después que estoy viviendo en mi vida sexual ahora. 

Parece que tu apellido es poliamor. ¿Qué significa para ti?

Es verdad, se ha puesto de moda y me suelen preguntar bastante. Para mí el poliamor es un tipo de relación no monógama donde no existe ni exclusividad afectiva, ni sexual. Puedes tener más de una relación de pareja normativa como se entiende. Con ellas puedes tener solamente relaciones sexuales y/o acompañadas también de relaciones afectivo románticas.

¿Desde cuándo eres no monógama?

Creo que desde bien pequeña. Recuerdo que mi madre me preguntaba:“¿Qué chico te gusta?” Y yo le decía: “Me gustan este y este”, y ella me decía: “No hija no, te tiene que gustar uno”. La verdad es que siento que la sociedad nos adoctrina en que nos tiene que gustar solo una persona, aunque mi madre siempre me ha dado una educación sexual muy abierta. 

¿Y cómo llegas al poliamor?

Fue con dieciséis años cuando me hablaron por primera vez del poliamor y me impacto muchísimo, fue como: “¿Eso existe?” Pero no fue hasta los veintitrés años cuando le planteé a mi pareja con la que llevaba tres años en una relación monógama: “¿Te importaría que me follara a otra persona con la que tuviera una atracción sexual?”, y me dijo que no. Fue a partir de ahí cuando empezamos a abrir la relación hacia la no exclusividad sexual, pero si con exclusividad afectiva. Hasta que más tarde nos dimos cuenta que ambos necesitábamos ciertos vínculos con las personas con las que nos acostábamos y decidimos abrirnos al poliamor. De eso hace ya tres años.

¿Pero sigues siendo poliamorosa?

Sí, sigo siendo poliamorosa. Actualmente tengo otra relación y seguimos siendo poliamorosos por ambas partes. Pero acabo de pasar por una ruptura y tengo una serie de miedos en mi mochila que hacen que ahora sea más difícil gestionar el poliamor. Tenemos una relación no monógama, lo único que no estoy abierta es a tener relaciones afectivas con otras personas, pero si a tener relaciones sexuales con ellas, y mi pareja está abierta tanto al poliamor como a las relaciones sexuales. Aunque si que es verdad que los dos estamos más enfocados en las relaciones sexuales que en las afectivas.

Te brillan los ojos cuando hablas de él.

La verdad es que no sé que está haciendo este hombre pero me está volviendo loca (ríe) y soy muy feliz. Nos conocimos a través de YouTube, él se dedica a la música, quedamos en Madrid y congeniamos muchísimo. Es maravilloso cuando tienes a una persona con la que congenias a nivel personal, profesional y espiritual, a todos los niveles.

¿Nos cuentas alguna experiencia que recuerdes con mucho cariño dentro de tu vida erótica?

Uff… bueno, te puedo contar… Mira te voy a decir lo primero que se me pasa ahora por la cabeza. La verdad es que todas las experiencias que estoy viviendo actualmente con mi pareja a través del trantra son de las más bonitas que he vivido en mi vida erótica. La conexión y el estar tocando a una persona y descubriendo la belleza en ella, descubriendo el amor, el placer… y que a través del placer que nos estamos dando podamos llegar a un punto de trance y de meditación que es brutal e increíble, creo que es de las experiencias mas alucinantes que he vivido jamás.

¿Tantra?

Sí. (Sonríe) Mi pareja actual es muy abierta a explorar en el sexo, imprescindible para estar conmigo, ya que yo soy una persona muy curiosa y quiero y me gusta probarlo todo. (Vuelve a reír) Bueno… todo dentro de unos límites y con consenso, pero ya te digo que actualmente todas las experiencias y vivencias que estoy teniendo con esta persona están siendo alucinantes, tenemos una conexión brutal en el sexo. A través del trantra se intensifica todo mucho más y podemos estar en sesiones de tres horas en la cuales unicamente estamos los dos por y para nosotros, teniendo placer constante, ya sea físico o mental… Y no sé… voy a dejar de hablar de este tema porque me estoy poniendo súper tonta (ríe), pero creo que ahora estos recuerdos se están guardando en un huequito de mi corazón y estoy tremendamente feliz y agradecida.

 

Entrevista Noemí Casquet

Estoy segura que muchas personas se preguntarán: ¿Es posible desear a dos personas a la vez?

De hecho se dice que a nivel antropológico nosotros somos no monógamos a nivel sexual y monógamos a nivel familiar, es decir, que necesitamos una unidad familiar. Esa unidad familar puede estar compuesta de dos personas, tres, cuatro o veinte, pero siempre necesitamos un hogar al que volver. Y somos no monógamos a nivel sexual, es decir, nuestro instinto está hecho para follar con mucha gente y para sentir atracción y deseo por mucha gente. Esto no quiere decir que la monogamia no funcione, al contrario, la monogamia es una alternativa y otra opción, quiero decir, que decidas el modelo que decidas vas a sentir deseo hacia muchas personas a lo largo de tu vida, pero ningún modelo es mejor que otro.

Parece que la gente tiende a idializar la poligamia, pero tiene sus dificultades.

El tiempo, esa es la mayor dificultad. Solo hay 24 horas al día, 7 días a la semana, y en ese tiempo tengo que trabajar, dedicarme tiempo para mi misma… Hay personas que incluso tienen calendarios compartidos para organizarse, pero siempre es dificil la gestión del tiempo, porque siempre vas a tener que elegir y escoger con quién quieres pasar tus ratos libres.

Pero también tiene sus cosas positivas, ¿no?

Sobre todo la conexión contigo misma y la gestión emocional. A través del poliamor te conoces muchísimo más. Mi percepción de las relaciones ha cambiado mucho gracias a este modelo de relación, pero no es exclusivo del poliamor, es decir, las personas monógamas tambien pueden romper con esa dependencia y esos ideales del amor romántico que te exige la sociedad y que son sumamente tóxicos. A través del poliamor he roto mucho con creencias básicas de la sociedad y del amor romántico. Y el crecimiento relacional que desarrollas es inexplicaple. La conexión que tienes con tu pareja al hablar de las cosas, el cómo nos comunicanos, el cuidarnos, el sentir, el experimentar… a mí me ha unido muchísimo más.

¿Y los celos?

Cada uno tiene que desarrollar sus propias herramientas. Yo tengo un ejercicio que me funciona. Tenemos tres emociones negativas básicas que son: el miedo, el enfado y la tristeza. Me hago una especie de quesito y pongo por porcentajes cuánto de cada cosa estoy sintiendo. Luego hago tres columnas, una con cada emoción y en cada una tengo que poner por qué tengo cada emoción. Luego me pongo en otra página y me sincero conmigo misma sobre el origen de mis emociones. Dialogo conmigo para ver cómo puedo dejar de sentirme así. La teoría del poliamor está muy bien pero luego la práctica es mucho más compleja y aunque en la gestión emocional lo mejor es hacerlo con uno mismo, ayuda mucho hablarlo con tu pareja. Hablarle de los celos de forma expositiva, no esperando nada, porque muchas veces tendemos a idealizar o dramatizar las cosas y tu pareja o tus relaciones te pueden poner los pies en la tierra.

Si alguien que te esté leyendo se plantea tener una relación poliamorosa, ¿qué le recomendarías?

Que no se precipite por estar de moda ahora. Es decir, yo creo que se está idealizando demasiado en nuestra sociedad. El poliamor es una alternativa no una solución a nada. Les preguntaría por qué quieren ser poliamorosos, es decir, si su relación tiene alguna dificultad y creen que el poliamor lo va a solucionar… No lo va a hacer. Para abrir una relación al poliamor o a la no monogamia en general la relación de base tiene que estar muy consolidada, mucho. Sobre todo que se informaran, eso les recomendaría.

¿Cómo podría darse cuenta una persona de que necesita salir de la monogamia?

Para mi el signo más claro es el agobio y la ansiedad que pueden tener esas personas dentro de una relación monógama. A mí me daba por pensar: “quiero pasar toda mi vida con esta persona, pero ¿voy a chupar la misma polla toda mi vida?, ¿cuántas experiencias sexuales me estoy perdiendo, de exploración sensorial, de conocer gente, de explorar mi bixesualidad…? Son personas que tienden a la infidelidad, se sienten mal por estar engañando a la pareja pero no sienten que estén haciendo algo antinatural. Luego existe la monogamia en serie, que son personas que tienen relaciones afectivo romanticas muy cortas y muy seguidas, cuando se acaba el enamoramiento suelen tender a romper esas relaciones, porque se tienden a enamorar de otras personas o tienden a tener deseo por otras.

La comunicación es la base de toda relación y más en una poliamorosa. ¿Les darías algún consejo para gestionar un acuerdo relacional?

Me hace mucha gracia la gente que dice: “tan libres que sois y luego tenéis acuerdos”. Pues por supuesto, porque somos libres pero no gilipollas, y lo más importante, no estamos solteros. Para mi la soltería y el poliamor no van de la mano, es decir, yo me siento libre pero tengo una responsabilidad emocional con todas las relaciones que tenga. Pero si tuviera que aconsejar algo sería que compraran un buen vino (ríe). Que se sentaran y hablasen de forma oral, o escrita, qué límites quieren. Por ejemplo: qué tipo de relación tienen, si van a ser jerárquicos, cuándo pueden ver a las demás relaciones, dónde pueden verlas, cómo se van a proteger de las ETS, qué tipo de prácticas aceptan y con quién. Y paciencia, hay que negociar con la pareja y lo ultimo que se quiere es discutir… y mucho amor, porque la idea es hacer algo que les haga ser libres a ambos.

Este año has sido la responsable de la nueva sección del Salón Erótico de Barcelona Toca-Toca, de experimentación sensorial.

Sí, y estoy muy agradecida de la experiencia. Ha sido todo un éxito gracias a la gente que ha venido y a los profesores que impartían las clases. Yo siempre he creído en una educación sexual práctica y es lo que hemos intentado con los talleres del Toca-Toca, que la gente aprenda tocando su cuerpo y experimentando con él. Para el año que viene nos gustaría ampliar la sala y tener menos contaminación acústica. Tener más intimidad y hacer talleres un poquito más explícitos.

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