Bésale bajo el muérdago

12 de diciembre de 2017

Melanie Quintana Molero

Hay muchos tipos de besos y muchas maneras de besarse. De hecho, se podría decir que no existen dos besos iguales. Incluso si se los damos a la misma persona. Pero si hablamos de besos en diciembre, a todos nos viene uno en especial a la cabeza: el beso bajo el muérdago. Algo que, aunque ha sido más bien una tradición norteamericana, todos tenemos presente en navidad. Pero ¿de dónde viene tal tradición?

Se remonta al s. XVII, siglo en el que se creía que el muérdago daba vida y tenía la habilidad de traer paz. De hecho, en Escandinavia el muérdago era considerado una planta de paz para los enemigos o para los matrimonios que discutían, poniendo fin a su trifulca besándose bajo él. Pero la leyenda tiene su origen en un tiempo más antiguo, un tiempo de dioses nórdicos, una época de druidas y vikingos.

Todo comenzó una noche en la que Baldr, dios del sol de verano, soñó su muerte. Preocupada, su made Frigg, diosa del amor maternal, se reunió con los dioses e hicieron una lista para deshacerse de todo aquello que pudiera acabar con la vida de su hijo. Frigg la cogió y recorrió todos los rincones de los nueve mundos haciendo prometer a cada uno de los que en ella aparecían que no harían daño a Baldr. A todos, excepto al muérdago, pues este fue considerado joven, insignificante e inofensivo.

Loki, dios de la traición, resentido con los dioses, vio una oportunidad para destruir la paz matando a Baldr. Al enterarse de que el muérdago era lo único capaz de matarlo, hizo una flecha y untó la punta con la sabia de la planta. Luego engañó a los dioses para que jugaran a un juego: arrojar todos los objetos dañinos que quisieran para demostrar la inmortalidad de Baldr. Aprovechando esa oportunidad, dio la flecha al hermano ciego de Baldr, Höor, el dios del invierno, y le hizo disparar, provocando su muerte.

 

 "El muérdago era considerado una planta de paz para los enemigos o para los matrimonios que discutían, poniendo fin a su trifulca besándose bajo él" 

 

Tras la muerte de Baldr la tierra se volvió fría, las plantas empezaron a morir y al planeta le empezó a envolver el invierno. Frigg lloró desesperadamente la muerte de su hijo. Tal fue su amor por él que los dioses decidieron devolverle a la vida. Al despertar, Baldr ordenó que cada vez que una pareja pasase bajo el muérdago debían besarse para perpetuar el amor en la tierra y acabar con el mal y el frío provocado por Loki.

En el siglo XVIII el beso bajo el muérdago tomó un nuevo significado: se creía que una joven bajo el muérdago no rechazaría ser besada y que un beso apasionado podría significar el comienzo de un gran romance. Pero si una mujer no era besada mientras estaba bajo el muérdago, no se podría casar durante un año.

Esta leyenda puede ser interpretada de tantas formas como veces se ha contado. Hay personas que creen en su magia y otras en su tradición. Sea como fuere, todavía hoy seguimos colgando la ramita de muérdago sobre el marco de la puerta de casa, para que en ella, al pasar, reine el amor en la época más fría del año. Al fin y al cabo, pasar bajo el muérdago es sinónimo de beso y ¿qué hay mejor que un beso? Así que, besaos bajo el muérdago, besaos. Besaos mucho.

 

Diosa Frigg

Muérdago

Muerte de Baldr en una pintura de Christoffer Wilhelm Eckersberg

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