¿Sabes qué es el cuckolding y cómo se practica?

¿Sabes qué es el cuckolding y cómo se practica?

28 de agosto de 2019

Melanie Quintana Molero

Literalmente la palabra en inglés quiere decir “cornudo” o “poner los cuernos a alguien”. Es un juego al que habitualmente juegan las parejas heterosexuales, pero no tiene que por qué ser siempre así. Técnicamente se refiere a la práctica en la que un hombre obtiene satisfacción al observar a su pareja mientras folla con su amante o con el relato de ella sobre sus relaciones con una tercera persona.

Los casos más conocidos son en los que un hombre (normalmente casado) observa a su mujer con su amante que suele ser un hombre. El hombre con quien tiene ese encuentro, a quien llaman bull o lover, entra en la relación y satisface sexualmente a la mujer.  Cuckold es como se le llama al hombre que mira.

Es un juego de rol entre parejas, no tiene nada que ver con ser infiel y tampoco es lo mismo que ser swingers. Que se quede en la fantasía o que se lleve a la realidad es cosa de quien vaya a jugar. Una persona que practica el cuckolding se excita por la fantasía o realidad donde su pareja mantiene relaciones sexuales con otra persona, generalmente con alguien parecido a su alter ego. Literalmente lo que aumenta sus niveles de excitación es actuar como espectador de un encuentro entre su pareja y un/a tercero/a.

Este tipo de juego tiene un poder de transgresión muy alto, ya que la persona que hace el acto estaría experimentando lo prohibido (desde lo concedido) y para el que observa no solo le confiere el poder de impulsar a su pareja a transgredir, sino que también él controla realmente la situación, pues es él quien habitualmente decide cómo, dónde y con quién se va a acostar su mujer.

¿Por qué este tipo de práctica puede llegar a gustar a un determinado tipo de personas?

  • Alguno/as lo consideran una variante del masoquismo. Bajo la idea de sentirse humillado/a por parte de la pareja en su búsqueda del placer.
  • Otro/as opinan que es una manera de dominar, puesto que es el miembro de la pareja que observa quien decide cuándo y en qué condiciones le engañan.
  • En otros casos se cree que se trata de una forma de escapismo, una manera de eludir las propias responsabilidades sexuales (las que nos creemos que tenemos) en otro/a.
  • También hay quien opina que el hecho de convertir a tu pareja en objeto deseado por otro/a mientras se piensa que sigue siendo su “propietario/a” hace que haya personas que lo sientan como un símbolo de estatus.
  • Incluso hay quien opina que es una mascara para intentar ocultar el deseo por una persona de nuestro mismo sexo. Es decir, cedemos la oportunidad de que nuestra pareja se acueste con otro/a porque a quien realmente deseamos es a quien va a ser el amante de nuestra pareja en esta infidelidad pactada.

Sea la explicación que sea lo que está claro es que quienes lo practican de manera consensuada, pactada, libre y consciente disfrutan plenamente de esta práctica.

Principalmente hay tres formas de relaciones cuckold:

  1. Ligera: Juego de roles sexuales. El cuckold no es necesariamente pasivo y su excitación al verlos está en primer plano. Siempre está presente cuando su pareja tiene sexo y en ocasiones también participa.
  2. Clásica: Habitualmente la mujer vive sus fantasías con otros hombres. El cuckold lo sabe y se queda en casa o en el lugar pactado para observar. En el caso de que no esté para mirar ella le cuenta sus experiencias para humillarlo, lo domina, pero también tiene sexo con él.
  3. Extrema: Ella decide sobre su sexualidad. Nunca tiene sexo con su pareja. Ella es su ama y controla las necesidades sexuales de él, le obliga a estar casto.

Según un estudio de David Ley, Justin Lehmiller y el escritor Dan Savage, la práctica o fantasía de realizar este tipo de juegos es una experiencia muy positiva para muchas parejas. Ahora bien, para que esto sea posible los miembros de la relación han de tener gran confianza y respeto, se trata de que lo/as dos conecten, sin exigencias ni presiones.