De Peculiares

¿Cómo gestionar el rechazo?

¿Cómo gestionar el rechazo?

21 de junio de 2019

Colab. Melanie Quintana y Xandra Garcia 

Muchas veces cuando nos metemos en la aventura de conocer a alguien y queremos hablar con él o ella, nos surgen miedos y dudas sobre si seremos o no aceptadxs por la otra persona. En ocasiones, la tentativa de recibir un NO nos paraliza y nos bloquea y no nos permite vivir esa experiencia. Nos olvidamos del juego y nos centramos en el resultado, olvidamos que lleve a lo que nos lleve esa iniciativa, es decir, una noche de sexo, una pareja estable, una amistad o que se quede en ese momento; conocer al otro, es divertido en sí mismo.

Sin embargo, si sabemos cómo actuar ante el rechazo podemos romper esas barreras que nos impiden vivir la experiencia de entrarle a alguien o ligar. Hay que tener en cuenta que cuando nos dicen NO, ese NO, puede tener muchos matices. Con la campaña NO es NO, se está consiguiendo que se respete a las mujeres cuando su decisión ante alguna situación es una negativa a la proposición recibida (sobre todo a nivel erótico). Pero un NO también nos los puede dar un hombre, ellos también tienen derecho a decidir si les apetece hacer algo o dejar de hacerlo, y a veces se nos olvidan que ellos también deciden.

Este mensaje, también les ha robado la posibilidad a las mujeres de decidir decir SÍ a alguna proposición, porque ¿cómo van a decir SÍ a algo y que no se les tache de guarras o de promiscuas? O la posibilidad de decir un SÍ a algo y un NO a otra cosa. No tiene que porque ser un NO a todo. Igual les apetece hablar contigo y ya está, o besarse y que no les metas mano, o bailar contigo y sentir tu cuerpo, pero no apetecerles llegar a más…

De hecho, muchas veces un NO, puede significar un NO AQUÍ, porque no le parece el lugar apropiado, porque están sus amigxs y no quiere que le vean…; un NO ASÍ, porque la forma en la que le estás entrando no le gusta, o la forma en la que le estás tocando, o dando por hecho que quiere algo…; un NO AHORA, porque no es el momento, o, simplemente, un NO A TI, porque tú no le gustas, porque se había fijado en otrx, porque no eres su estilo...

Puede ser muchas cosas, y tener implícitos muchos matices, lo importante sería aprender a ligar y no quedarnos solo con esa idea de victimismo que hemos adoptado las mujeres con la campaña NO es NO. Aprender que a veces podemos decir SÍ. Y sobre todo respetar. RESPETARNOS. Respetar que puedo cambiar de padecer, de apetecer o de opinión durante el propio juego por muchos motivos. Que el juego siempre es de dos y que nadie debe llevar la batuta o el control sobre el otro, a menos que estéis jugando a BDSM, en tal caso, el juego de roles estaría pactado y estaríamos hablando de ceder el control.

Pero volviendo al tema, si decides aventurarte a romper esas barreras del miedo, y te animas a conocer a otra persona, desde el respeto, estas son algunas claves que puedes utilizar para gestionar el rechazo o la negativa por su parte.

1.Échale humor al asunto: No te dejes llevar por un comentario negativo. En un primer momento puede ser que te respondan con un NO, porque no es el sitio, no es lugar o no eres la persona que esperaba, como hemos comentado antes. Ten en cuenta que esa persona no te esperaba a ti. Un comentario gracioso y no ofensivo o borde ante su respuesta puede darte más tiempo o una segunda oportunidad de conseguir una nueva impresión.

2. Pregúntate si el rechazo es hacia ti: Hay que tener en cuenta que es un primer contacto con esa persona, no te conoce y solo te está juzgando por tu imagen, por tu forma de entrar o por tu forma de hablar. No te preocupes si te suelta un NO sin ni siquiera abrir la boca. Puede que esa no sea la persona que tengas que conocer esa noche o puedes utilizarlo como una oportunidad para demostrar tus encantos. Por ejemplo: puedes demostrar que eres una persona con humor y empezar con alguna frase que le desmonte su rechazo y dejarle ver esas facetas que no se ven a primera vista.

3. No pierdas de vista el objetivo: No te dejes llevar por una mala respuesta, que no te arrastre la mala energía, recuerda que fuiste a ligar, a conocer a otra persona y a pasar un buen rato. Una mala contestación solo puede hacer que os distanciéis o entréis en una dinámica de mal rollo. Por el contrario, una respuesta ingeniosa reducirá el nivel de tensión que se puede generar entre los dos, y si no genera una segunda oportunidad, siempre podrás quedar bien y demostrar que se puede ligar con educación.

4. No olvides que ligar es un juego de dos: No solamente el que entra puede ser rechazado, la responsabilidad de que eso funcione o no es de los dos. Una vez que uno ha roto el hielo a los dos les incumbe llevar a hacia un lado o hacia otro la situación. No solamente es responsabilidad de la persona que entra, la otra persona también tiene que hacer algo para mantener el juego y los roles se pueden intercambiar. Ten en cuenta que si inicias un acercamiento también puedes acabarlo en el momento que quieras. Pero recuerda hacerlo siempre con educación y empatía hacia el otro. Por ejemplo: Si ves que en algún momento la cosa está atascada, deja de resultarte divertido, interesante o estimulante, siempre puedes decir aquello de:

  • Ha sido un placer conocerte, me voy que me esperan mis amigxs.

5. Si la cosa no cuaja, retírate con elegancia: No te dejes llevar por el orgullo ni por el ego, al fin y al cabo, solo va a hacer que te sientas peor. Evita entrar en una espiral de insultos o reproches, siempre puede ser un buen momento para disculparse y pedir un Gin Tonic. O soltar alguna frase como:

  • Disculpa no quería molestarte, solo quería conocerte.
De Peculiares

Lo que no sabías sobre el deseo, la excitación, la masturbación y el orgasmo

deseo, excitación, masturbación, orgasmo @somospeculiares

15 de mayo de 2019

Xandra Garcia, Sensa

El orgasmo es el gran comedor de palabras. Solo permite el gemido, el aullido, la expresión infrahumana, pero no la palabra”, Valérie Tasso

La masturbación ha estado durante siglos vinculada a un sinfín de mitos y condenada al tabú. Hasta hace bien poco seguíamos escuchando amenazas tales como que la masturbación producía ceguera, locura, alucinaciones… o su versión más moderna, causaba el acné puberal. Sin embrago, la masturbación es la gran escuela del autoconocimiento erótico. Gracias a la autoexploración sabemos más sobre lo que nos gusta y como nos gusta; sobre lo que deseamos y cómo lo deseamos.

Hoy sabemos que en torno al 97% de hombres y un 62% de las mujeres se masturba o se ha masturbado alguna vez. Sin embrago, las cifras cambian considerablemente cuando nos referimos a la población con disfuncionalidades orgánicas. Según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) alrededor de un 10% de la población mundial, es decir unas 650 millones de personas, tienen diagnosticado algún tipo de discapacidad. De los cuales el 47,10% son mujeres y el 58,30% hombres. Según estos datos el 26% de ellas y el 51,66% de ellos disfruta de su erótica. No especifica si en el disfrute de la erótica se ha incluido el autoerotismo o no. Pero la diferencia en cifras es notable.

Las personas con diversidad funcional se enfrentan a dos principales dificultades a la hora de encomendarse a los placeres del “yo me lo guiso, yo me lo como”. Por un lado las propias características físicas, el acceso a su propio cuerpo, y por otro, el miedo al impulso sexual. Corre el mito de que las personas con disfuncionalidades orgánicas no sienten deseo, nada puede estar más lejos de la realidad. Pero lo más perjudicial es cuando uno mismo se lo cree y frena o dificulta esas sensaciones.

Para lo primero, te voy a dar algunos consejos o recursos para que los puedas poner en práctica. Para lo segundo… siento tener que decirte que no tiene remedio. En tanto en cuanto eres sexuado o sexuada, el deseo forma parte de ti, lo puedes reprimir y por supuesto que va a variar a lo largo de tu biografía, pero es una cualidad de reside en ti. Por lo que vamos a dejar de lado el miedo, la incertidumbre y las dudas; y si te apetece, te guiamos sobre cómo te lo puedes montar.

Pero antes déjame que te cuente algunas cosas sobre los placeres y el orgasmo.

"El orgasmo se tiene en el cerebro pero se sensa en el cuerpo"

Antes del orgasmo está la excitación y antes de ésta, el deseo. No podemos saltar directamente al tercero sin pasar previamente por el primero y el segundo.

La excitación tiene un efecto psicotrópico y euforizante. Cuando estamos eufóricos, somos más atrevidos y aumenta la circulación llevando la sangre a las zonas periféricas y preparándonos para sensar –sentir en la piel-. Subiendo los niveles de excitación se desencadena el orgasmo.

“El orgasmo es el final de una lucha encarnizada por buscar el placer…El error es subestimar el placer que precede al orgasmo”, Eduardo Punset

Sin embargo, el orgasmo no es lo mismo que el placer. Para tener una autoerótica satisfactoria y placentera no es necesario llegar al orgasmo. Esta búsqueda obsesiva del orgasmo dificulta en gran medida poner en el valor y disfrutar de los goces previos. Como si existieran sensaciones de primera y sensaciones de segunda. Cuando realmente todas ellas nos llevan al disfrute y al bien estar. Es más, déjame decirte que en una escala del 0 al 10 de los deleites, el orgasmo no tiene por qué puntuar en el 10. Al igual que cualquier otro estímulo puede pasar por todas sus gradaciones.

Aunque el único órgano imprescindible para tener un orgasmo es el cerebro, lo cual es un argumento más para animarte a explorar todos los recovecos de tu piel en búsqueda de nuevas zonas erógenas, con frecuencia en disfuncionalidades orgánicas el sistema nervioso se ve afectado dificultando en gran medida las conexiones de los genitales con el cerebro. Llegando incluso a no tener sensaciones orgásmicas.

“Tengo una pequeña tarea para ti. Ve a casa y tócate. Vive un poquito.” Pelicula El Cisne negro

Ahora si, vamos a darte algunas sugerencias que puedes poner en práctica.

Explora tus zonas erógenas más allá de los genitales, ¿Sabías que el órgano excitable más grande del cuerpo es la piel? Pues, te informo de que posees unos 2m2 de superficie potencialmente voluptuosa.

Si la dificultad radica en llegar con las manos a los genitales, puedes utilizar objetos que permitan la extensión. Incluso puedes explorar la posibilidad de acoplar esos objetos a vibradores permitiéndote así estimular esas zonas.

No hace falta ser muy sofisticado, seguro que tienes por casa un plumero por ejemplo; que bien lo podemos utilizar para acariciarnos o sujetar un juguete al mismo y haga las veces de brazo extensor. Hablando de recursos caseros… Te animo a que averigües que objetos ordinarios se pueden convertir en fuentes de placer. Se me ocurre: la almohada, cojines, el reposabrazos del sofá…Estos pueden ayudarte a acariciar aquellas zonas a las tienes dificultado el acceso.

Hay algunos juguetes eróticos que a pesar de no estar pensados para facilitar la masturbación pueden ser de utilidad cuando tienes algún tipo de dificultad a la hora de mover los brazos o las manos. En el caso de las vulvas, puedes colocarte o puedes pedir que te coloquen una mariposa o una bala vibradora en las bragas, que más tarde te permita ponerlo en marcha mediante control remoto. Los penes también se pueden estimular con ayuda de huevos que simulan la textura de una vagina, existen en el mercado unos adaptadores con forma de ventosa que te permiten anclarlo a una superficie de forma que no tengas que sujetarlo con las manos. También puedes echar un vistazo a esos juguetes que están diseñados para funcionar como manos libres.

Como ves proporcionarnos placer a nosotros mismo no esta tan fuera del alcance de movilidades, ni de economías diversas. Sólo hace falta rebuscar un poco por casa, echarle imaginación y dejarse llevar por las sensaciones placenteras.

“Para todos café, pero a cada uno su café”, Efigenio Amezúa

Subrayar que en el mundo de los goces y los placeres no hay una receta a seguir al pie de la letra. Como ya hemos comentado líneas más arriba, cada uno de nosotros tiene una erótica propia. Todos disfrutamos del placer pero cada uno con sus placeres.

De Peculiares

Es un placer conocerse a una misma

masturbación femenina

La masturbación en las mujeres es un tema que difícilmente se habla con naturalidad, incluso en un grupo de amigos. La falta de información y un cierto déficit en la educación ayudan a desnaturalizar un tema que forma parte de la mujer

27 de noviembre de 2018

Reportaje de Sara Enjuto 

Hay mucho empeño en enseñar, dentro de la educación sexual, a prevenir, a tener unas relaciones eróticas seguras, la teoría del condón, de lo que nuestro cuerpo a nivel reproductivo ofrece para alargar la estirpe, pero…¿dónde queda lo que el cuerpo enseña? Es algo con lo que convive todo ser humano, pero muchas veces cae en el olvido tanto en la enseñanza como en el propio ser el hecho de que el cuerpo es el que da las señales para descifrar lo que gusta, lo que no y los ritmos y necesidades. Se olvida también que esto es algo que no solo se aprende a raíz de tener encuentros eróticos con otras personas.

En este mundo caótico y lleno de prisas y estrés, se olvida que muchas veces la solución a esta tensión está en el cuerpo, concretamente en la masturbación, porque no solo se trata de desconectar a nivel mental. Incluso los dolores menstruales se benefician de la masturbación.

 

"Liberamos el estrés que se acumula y que va directamente al cuerpo, nos relaja para dormir mejor y si estamos con la menstruación nos ayuda a desinflamar y calmar el dolor"

 

Esto es lo que Inma, Xandra, María y Maitena recuerdan en este reportaje. Pero… ¿qué es exactamente lo que hace conectar con el cuerpo, concretamente con el de la mujer? La respuesta es: la masturbación. ¿Cómo? Estas cuatro mujeres conocedoras y profesionales cada una en un ámbito sexológico, destripan los beneficios y los pudores a los que las mujeres se enfrentan con este tema tan natural.

María Torre, Masturbación femenina
María Torre

María Torre, sexblogger, es una mujer muy activa en las redes y a través de su canal de Youtube de Ars eróticas y su blog, anima a las mujeres a quererse, conocerse y a no tener pudor ninguno en explorar el cuerpo. “Una de las lecciones más importantes que nos da la masturbación es cómo somos, qué es lo que nos gusta, cómo nos gusta y cuáles son nuestros puntos clave de placer”, explica María. Además, es importante no olvidarse de los beneficios que algo tan natural puede traer en el día a día: Liberamos el estrés que se acumula y que va directamente al cuerpo, nos relaja para dormir mejor y si estamos con la menstruación nos ayuda a desinflamar y calmar el dolor”, descubre para Somos Peculiares.

Inma de Lezana, Sexóloga y directora de Landaize (escuela sexológica vasca), da otra perspectiva de las bondades de la masturbación y explica las diferentes funciones que desempeña según el momento: “Hay ocasiones en las que simplemente sirve para descargar tensión o para resolver una excitación. En otras ocasiones puede ser un encuentro más erótico y recreativo o una fuente de exploración y autoconocimiento”.

 

Compartir experiencias para conocerse 

Xandra, masturbación femenina
Xandra García

Xandra García es Sexóloga y está en proceso de convertirse en doula, (profesión que da apoyo emocional a las mujeres en el embarazo, el parto y el post parto) y Maitena Usabiaga, Sexóloga también y licenciada en Psicología, ofrecen su punto de vista profesional y vivencial respecto a la masturbación en las mujeres, concretamente sobre el hecho de si es un tema que se comparte en un grupo de amigas/os. “Cuando teníamos nueve años compartíamos las vivencias de cómo nuestro clítoris nos hacía cosquillas andando en bicicleta, con el chorro de la ducha, con las manos, viendo una película...”, recuerda Maitena. Pero reconoce que una vez que las niñas van creciendo este tema se va borrando de las conversaciones: “A las jóvenes no les dejamos hablar de ello ni experimentar, las niñas porque parece que no tienen clítoris, las adultas se convierten en madres y/o profesionales y las abuelas parece que no tengan de eso”. Xandra en cambio afirma que se habla de la masturbación, pero en clave de humor: “Muy rara vez se habla desde un compartir la experiencia o las inquietudes”.

 

"A las jóvenes no les dejamos hablar de ello ni experimentar, las niñas porque parece que no tienen clítoris, las adultas se convierten en madres y/o profesionales y las abuelas parece que no tengan de eso"

 

La masturbación femenina y la masculina siempre han tenido unas diferencias obvias en cuanto a lo naturalizada que está tanto en la sociedad como en la intimidad, pero Xandra reconoce que esto no es así en la infancia: “No existen diferencias entre los niños y las niñas que se masturban, aunque en estas edades hablamos de autoexploración”.

En cuanto al porqué se desarrollan estas diferencias Maitena tiene una opinión muy contundente: “La vulva es un parte del cuerpo que debe permanecer oculta, que representa lo prohibido, está ahí para mear, sangrar y parir. Es el cuento que nos han contado y aunque el pene también debe estar oculto, tiene una significación diferente, conectado con la dominancia”.

 

La masturbación no es un sustituto de la pareja

María de Ars Eróticas lo tiene muy claro y quiere concienciar sobre esta idea: “Sigue habiendo muchas personas que piensan en la masturbación como una actividad que sustituye a una pareja sexual”. Dice que es una idea que hay que eliminar, pero también incide en las ventajas de la autoexploración antes de iniciar una relación erótica con alguien. “Si tú no te reconoces y aceptas cómo eres te dará mucho pudor mostrarte ante otra persona. Si una de las partes tiene claro lo que le gusta, va a llevar la voz cantante”, analiza. “Si ambos saben lo que les gusta, el encuentro será más equilibrado”.

Inma Ruiz, masturbación femenina
Inma de Lezana

Hoy en día no mucha gente conoce el funcionamiento de los genitales femeninos involucrados en proporcionar placer: la vulva y el clítoris. Inma recalca la necesidad de conocerlos más allá de la reproducción: “Entender que la excitación sexual de las mujeres también resulta en una erección y que difícilmente se puede tener un orgasmo sin estimular el clítoris, ayuda a las mujeres a convertirse en protagonistas y artesanas de su vida erótica”. Esto lleva a Inma a revelar el sorprendente hecho de que hasta hace muy poco no había en la educación sexual una imagen clara del clítoris. “Ha sido un órgano sexual eludido”.

 

"La educación que reciben los escolares está relacionada con el uso de los genitales, pero no se abordan temas relacionados con las identidades, relaciones de los sexos, los deseos...temas que hacen rica y nutritiva la Sexología"

 

Aunque el darse placer a una misma es un tema que los últimos años ha evolucionado hacia la naturalización, todavía hay mucho camino por recorrer y, como en todo recorrido hacia el cambio, se pueden encontrar contradicciones. Esto es lo que Inma recalca: “Por una parte parece admirable y deseable que una mujer se adueñe de su placer, pero por otro lado aún existen dificultades para asumirlo”.

Quizá prevenir que las personas asimilen estos tabúes o la falta de conocimiento en el ámbito erótico se puedan solucionar, en gran medida, con la educación. En ciertos aspectos Xandra explica que todavía hay huecos que completar: “La educación que reciben los escolares está relacionada con el uso de los genitales, pero no se abordan temas relacionados con las identidades, relaciones de los sexos, los deseos...temas que hacen rica y nutritiva la Sexología”.

 

La masturbación como terapia

Maitena, masturbación femenina
Maitena Usabiaga

Entrando en el terreno de las terapias, Maitena e Inma hablan de la anorgasmia en la mujer (la ausencia de orgasmos durante el encuentro sexual) y los procedimientos a seguir en las terapias. “Creo que todas hemos sido y somos anorgásmicas, ya que no en todos los encuentros tenemos orgasmos. Hemos caído en el pecado de pensar que es lo más importante y que debemos tenerlos para valorar que hemos tenido un buen encuentro erótico.” Con esta afirmación Maitena intenta aportar un nuevo punto de vista respecto a la presión que se puede sentir en un encuentro erótico para que todas las partes tengan un orgasmo, sin embargo, insiste en que no quiere quitarle importancia al orgasmo, sino que cada uno debe decidir la importancia que quiera darle.

Inma explica los ejercicios que se suelen hacer en las terapias focalizadas en esta situación, como, por ejemplo: los ejercicios de autoexploración, focalización sensorial y estimulación. “Se trata de que ella misma explore las sensaciones de su cuerpo de forma gradual hasta sentir el placer que busca. En pareja se plantea enseñar la destreza del tipo de estimulación e intensidad”, comparte.

Como guinda a este pastel creado por cuatro poderosas féminas, la frase que Xandra comparte con Somos Peculiares es la perfecta: “No están más liberadas del patriarcado las mujeres que se masturban más que las que se masturban menos. Cada mujer debería ser soberana de su propio placer para hacer y deshacer a su gusto”. Ahí queda chicas.

De Peculiares

Vaginismo tras el parto

"Desde el punto de vista fisiológico, el vaginismo es una contracción involuntaria de las paredes vaginales que dificulta o impide la introducción de un elemento en la vagina, causando incomodidad, resistencia, picor, quemazón o dolor"
Xandra Garcia, Sensa

14 de noviembre de 2018

Diferenciamos dos tipos de vaginismo en función de la biografía sexual de la mujer. De tal forma que hablamos de vaginismo primario cuando una mujer, en ningún momento de su vida, ha podido introducir en la vagina un pene, un tampón o han podido realizar un examen ginecológico, es decir, jamás ha podido meter ningún elemento en la cavidad vaginal. Es curioso constatar que con mayor frecuencia el motivo de consulta está relacionado con la incapacidad de practicar coitos placenteros, por encima de no poder realizar una exploración ginecológica.

Vaginismo tras el parto

Sin embargo, el vaginismo puede aparecer tras años de coitos placenteros, en mujeres que tiempo atrás podían introducir “algo” dentro de sus vaginas; ya sea algún dedo, un tampón, un especulo, un pene o lo que cada cual quiera introducir. A esta situación la conocemos con el nombre de vaginismo secundario normalmente provocados por experiencias que marcan un antes y un después en relación con la experiencia genital.

 
"Aunque el vaginismo secundario no es una consecuencia habitual del parto natural o del parto instrumentalizado, a la consulta acuden casos que están relacionados con experiencias traumáticas durante el parto o con el climaterio en sí"

 

En estos casos la dificultad viene dada por una respuesta fisiológica involuntaria ante la anticipación del dolor. De manera que el cuerpo aprieta automáticamente los músculos de la vagina para protegerse de ese “algo” que pudiera provocar dolor. Curiosamente es “algo” no siempre es todo. Es decir, la alarma se activa frente algunos estímulos que reconoce como peligrosos y se mantiene desactivada frente a otros que reconoce como inofensivos. Algo parecido pasa con los ojos. Ante cualquier amenaza de que un elemento extraño se introduzca en nuestros ojos, el cuerpo reacciona de manera automática cerrando los parpados bruscamente. No obstante, no reacciona con tanta brusquedad cuando aplicamos rímel o lápiz de ojos, ya que no se detecta como una acción amenazante, peligrosa o dolorosa.

De tal manera que cabe la posibilidad de que una mujer pueda colocarse un tampón durante la menstruación pero reaccione con tensión ante la tentativa de practicar una penetración.

 

"Cuando los coitos se tornan difíciles o imposibles el dolor o incomodidad resultante reafirma la respuesta reflejo intensificándola aún más, creando así un clico del dolor."

 

Esta respuesta involuntaria del suelo pélvico puede desencadenarse tanto por factores físicos, como por factores psicológicos. Como ya hemos explicado, el vaginismo se manifiesta como un rechazo que cursa físicamente para impedir que se materialice una acción que se considera amenazante, pero también psicológicamente con la intención de que los niveles de ansiedad no se disparen y se mantengan en un umbral gestionable.

 

CAUSAS FÍSICAS QUE PORVOCAN EL RECHAZO

Tras el trabajo de parto las paredes vaginales pueden presentar hematomas que han de sanar antes de intentar practicar un coito. Las episiotomías también pueden ser causa de malestar o dolor, bien porque aún no han cicatrizado, porque cicatrizaron mal o porque dicha cicatriz guarda una experiencia traumática presentándose abultada y rígida. Otra razón que causa vaginismo tras el parto es la sequedad vaginal, producida por los cambios hormonales que se experimentan durante el parto y la lactancia ‒como es el caso de la prolactina, que reduce considerablemente el deseo erótico‒ o por una inadecuada estimulación que dificulta la excitación y la lubricación genital.

 

CAUSAS PSICOLÓGICAS QUE PROVOCAN RECHAZO

No debería sorprender que tras el parto los encuentros eróticos y más concretamente la penetración se tornen difíciles. Esto es debido al estrés emocional y el cansancio acumulado de las demandas de ser madre. Además de estos factores tenemos que añadir el paso o reajuste identitario que ha de realizar la madre para sentirse cómoda en el rol de madre y amante. A veces, no siempre, es necesario hacer un proceso de reerotización de las zonas erógenas tales como los pechos o la vulva, ya que estas zonas que una vez estuvieron al servicio del placer, en el presente se encargan de dar vida y mantener con vida a la nueva criatura. Por eso en algunos casos es necesaria una resignificación del cuerpo para que vuelva a vivirse de forma placentera y erótica. Sin olvidar los cambios físicos que experimenta la madre, que en algunos casos se viven con rechazo hacia el propio cuerpo, por no sentirse deseable. A esto hay que añadirle las tensiones que surgen en la pareja mientras los miembros de la misma se adaptan a la nueva situación, a sus nuevos roles y a los retos que implica la crianza.

 

SOLUCIÓN

Las causas físicas pueden detectarse mediante exámenes médicos y con la colaboración de una sexóloga o un sexólogo podemos ayudarte a conocer y gestionar los desencadenantes de la dificultad para que vuelvas a disfrutar de los encuentros eróticos. La sexología cuenta con herramientas como es la educación sexual y la terapia de pareja ‒ la colaboración de ambos miembros de la pareja es fundamental a la hora de seguir las recomendaciones de la sexóloga, además el apoyo y comprensión mutua será imprescindible para el éxito del tratamiento‒ que combinado con algunas técnicas y ejercicios de aceptación progresiva a elementos introductorios pueden resolver eficazmente y en un periodo breve de tiempo el vaginismo. El porcentaje de casos satisfactorios es alto y la probabilidad de recaída mínimos.

Nuestro consejo es “esforzarse, pero nunca forzarse”