Las peculiaridades del orgasmo

Las peculiaridades del orgasmo

Profesionales de la Sexología explican cómo afecta la presión en la consecución del orgasmo, las distintas formas de vivirlo y la obsesión por conseguirlo

15 de abril de 2019

Reportaje de Sara Enjuto

Se podría decir que casi todo el mundo conoce la palabra “orgasmo”, pero seguramente a los que lo hayan vivenciado les será difícil explicarlo, en cambio, otras personas puede que no lo hayan vivido a pesar de ser una palabra que escuchan sin parar y otras la persiguen de maneras distintas y más espirituales. Además, haciendo una búsqueda en Internet, todo lo que aparece son artículos sobre lo beneficioso que es el orgasmo con titulares como: “Te damos los motivos para tener un orgasmo a diario”, “La importancia del orgasmo en la pareja”, “Para de fingirlo”… afirmaciones que sin querer se transmiten como una obligación; la de vivenciarlo y la consiguiente presión que, irónicamente, puede hacer que no se llegue a él.

La mejor manera de desmitificar o conocerlo en profundidad es hablar con profesionales sobre los distintos prismas: desde el orgasmo en sí mismo, pasando por la anorgasmia, hasta el sexo tántrico.

Sergio Fosela es sexólogo y escritor y como él se ha descrito al iniciar la entrevista es una persona “pro-orgasmo”, pero hace una reflexión sobre la definición de “clímax sexual” o “culminación de la relación sexual” (definición que se encuentra en la página online de Sanitas) y el hecho de que pueda ser subjetiva: “La palabra clímax o culminar denota un final, como si lo único que importase fuera ese objetivo. Es subjetiva, pero en función de lo aprendido más que de la persona”.

 

"La presión viene por uno o una misma, por la pareja o por la sociedad que juzga y etiqueta por no tenerlos en lugar de educarnos para conseguirlos"

 

El centrarse en llegar a un punto en concreto, según Sergio, creará relaciones sexuales de muy bajo disfrute. Usando el símil sobre coronar una montaña el sexólogo lo explica de esta manera: “Llegar al pico es solo el fruto del esfuerzo que se ha realizado durante el ascenso y no acaba en ese momento: se disfrutan de las vistas, se comenta cómo ha sido el viaje, se reponen fuerzas y se planifica el descenso”.

Sergio Fosela
Sergio Fosela

Y como en todos los aspectos de la Sexología, la educación hace su aparición jugando un papel importante. Es por eso que Sergio lo remarca a la hora de hablar de la presión que se puede sentir entorno a la consecución del orgasmo. “La presión viene por uno o una misma, por la pareja o por la sociedad que juzga y etiqueta por no tenerlos en lugar de educarnos para conseguirlos”, explica Fosela.

Seguramente la gran mayoría habrá oído hablar de los beneficios fisiológicos del orgasmo como que mejora la piel, rejuvenece o que mejora el flujo sanguíneo, pero Sergio prefiere remarcar otros: “La seguridad y el empoderamiento sexual o el hecho de que despierta la curiosidad por la autoexploración, además de mantener el deseo sexual activo”.

Si nos tomamos el orgasmo como un objetivo que cumplir, es probable que la mente se centre únicamente en él y se olvide de disfrutar del camino, el sexólogo explica que esto les sucede a las personas que saben llegar a él. En cambio, las personas que desconocen cómo tenerlo, son las que tienen dificultad para lograrlo. “Es por eso que se centran obsesivamente en llegar a esa meta”, finaliza Sergio.

 

La anorgasmia y sus causas

La sexóloga Carolina García describe la anorgasmia y ahonda en las causas que la crean. Pero, ¿qué es la anorgasmia?: “Es la inhibición continuada en el tiempo del orgasmo a pesar de una estimulación adecuada y de la consiguiente excitación”, define Carolina. Explica que hay dos tipos: la primaria, casos en los que nunca se ha obtenido el orgasmo y la secundaria, donde personas que lo han experimentado sin dificultades dejan de hacerlo.

Las causas principales que generan esta situación no son fisiológicas, sino psicológicas: “El 95% de las causas son de etiología psicógena como la ansiedad, pensamientos intrusivos, presión, aprendizajes disfuncionales, depresión, mitos sobre la sexualidad, por no olvidarnos de ciertas creencias religiosas”. Explica que el resto, en cambio, son orgánicas, relacionadas con enfermedades crónicas, fármacos, consumo de sustancias etc.

 

"La causa puede estar directamente relacionada con el hecho de que se vive en una sexualidad centrada en la penetración, es por eso que Carolina anima a plantearse si el tipo de encuentros sexuales que se experimentan corresponden con lo que se quiere vivenciar"

 

Carolina García
Carolina García

Y aunque pueda parecer difícil creerlo, el pudor juega un papel importante en la consecución del orgasmo, sobre todo en la mujer y en que le practiquen sexo oral: “El rechazo de esta práctica por vergüenza es algo que vemos frecuentemente en consulta”, comparte con Somos Peculiares. Pero, ¿esto significa que las mujeres son las que más vivencian la anorgasmia? Afirma que es una de las dificultades más comunes de la mujer. “También puede darse en el hombre, pero es infinitamente menos probable”. La causa puede estar directamente relacionada con el hecho de que se vive en una sexualidad centrada en la penetración, es por eso que Carolina anima a plantearse si el tipo de encuentros sexuales que se experimentan corresponden con lo que se quiere vivenciar.

Según la sexóloga la terapia en estos casos puede ser muy efectiva, ya que hasta un 95% de los casos pueden resolverse. “Se trabaja para cambiar actitudes o presiones que generen dificultades, el conocimiento del cuerpo, poder expresar lo que se desea, pautas para la estimulación…”

Carolina hace una reflexión sobre el orgasmo y la importancia que se le da en los encuentros eróticos: “Se le otorga un papel tan principal que a veces no deja ver al resto de los personajes. Tenerlos es increíblemente placentero, pero si orientamos nuestros encuentros únicamente bajo el parámetro de su consecución nos vamos a perder experiencias realmente interesantes”.

 

El sexo tántrico

El tantra es una filosofía de vida, además de ser una de las muchas tradiciones esotéricas orientales basadas un conjunto de textos y rituales religiosos budistas e hindúes. A pesar de ser una práctica conocida, realmente pocas personas entienden el propósito real del sexo tántrico. Es por eso que Mónica Gutiérrez, facilitadora de tantra y sexualidad consciente, explica a la revista en qué consiste y lo que se puede conseguir practicándolo.

Mónica Gutiérrez
Mónica Gutiérrez

Mónica lo compara con el sexo “convencional”, el cual, según sus palabras, persigue satisfacer una necesidad básica muchas veces carente de amor y afectividad a diferencia del sexo tántrico: “Es la unión consciente de dos personas que tras haber recibido las enseñanzas pertinentes deciden sumarse y elevarse en unión sexual a través de la energía sexual que se crea en el momento”, aclara Mónica. “El acto se convierte en un ritual sagrado, espiritual y consciente que pocos llegan a experimentar”. El motivo de que pocas personas lo vivencien es que es necesaria una iniciación al tantra por un maestro o un facilitador de tantra.

 

"Todo surge sin ninguna intención. Cuidamos los detalles, mimamos nuestra presencia y la de la otra persona y honramos la unión de la energía y la conciencia"

 

Se trata de una búsqueda hacia el interior que requiere de paciencia, constancia y que no se consigue de un día para otro. “Hay que practicar mucho el control del ano y esfínteres, la meditación para el manejo de la mente y una serie de dinámicas. Es un encuentro lento, pero placentero”, aclara Gutierrez. Respecto al orgasmo masculino comenta que es más placentero ya que no solo se vive con el genital, sino con todo el cuerpo.

Un tema recurrente en la sexualidad tradicional es lo mucho que se centra en los genitales, las prisas que se tienen en los encuentros sexuales y lo mecanizada y compulsiva que puede llegar a ser, algo que el tantra deja a un lado: “Todo surge sin ninguna intención. Cuidamos los detalles, mimamos nuestra presencia y la de la otra persona y honramos la unión de la energía y la conciencia”, explica.

Según Mónica obsesionarse con la consecución del orgasmo es olvidarse de disfrutar de la excitación y de la fuente de la misma: “Ofrece otra visión que es la de elevar la energía y llevarla al corazón y a la conciencia. No existe el aquí te pillo y aquí te mato, es otro tipo de encuentro, más lento y carente de objetivo”.

Hay diversas maneras de vivir la sexualidad y el orgasmo forma parte de ellas, cada persona le da una significación y una importancia distinta y ninguna es errónea. Queda claro que cada punto de vista y experiencia vivida aporta un ingrediente distinto a una receta que parece inamovible y que se puede cambiar para enriquecer los encuentros sexuales.