¿Es posible incorporarse al trabajo y mantener la lactancia?

Volver al trabajo y mantener la lactancia

17 de octubre de 2018

Xandra Garcia, Sensa

¿Tienes que reincorporarte al trabajo tras la baja de maternidad y tienes dudas sobre cómo mantener la lactancia? En este artículo resolveremos las dudas más frecuentes al respecto y te damos toda la información que necesitas para tomar la decisión de destetar o seguir alimentando a tu bebé del pecho.

El número de mujeres que mantiene la lactancia, se incorporen o no al trabajo, depende de la información que la madre a recibido y la calidad de la misma. Son muchos los que hablan de los beneficios de alimentar a tu bebé con leche materna, pero las madres que deciden dar el pecho, sobre todo las primerizas, tendemos a preguntarnos ¿y ahora en el trabajo cómo lo hago?

Empecemos hablando de si legalmente podemos o no. Aunque la conciliación familiar en nuestro país es prácticamente inexistente (has de saber que la legislación vigente en España puede estar mejorada por convenios colectivos o de empresa pero en ningún caso puede empeorar las condiciones de las trabajadoras), en este caso, las trabajadoras con bebés hasta los tres meses pueden disfrutar de un permiso de 1 o 2 horas y media con sueldo para amamantar a sus criaturas o sacarse leche. En caso de utilizar el permiso a primera o última hora de la jornada, es decir, para entrar más tarde o salir antes del trabajo tienen derecho a media hora.

Pero la reincorporación de la madre al trabajo suele ser muy prematura; cuando aún la criatura se encuentra en el periodo de lactancia exclusiva. Esta separación temprana no solo compromete la continuación de la lactancia, también el bienestar emocional de la madre y el bebé. Las nuevas exigencias de la jornada laboral hacen que muchas madres se plantee la posibilidad de seguir alimentando a sus hijos e hijas con leche materna. Sin embargo, no amamantar no implica renunciar a los beneficios de la leche materna. Durante las horas que la madre pasa separada del bebé, otra persona puede encargarse de darle la leche materna previamente extraída y cuando la madre regrese a casa, amamantar a la criatura. De hecho, para muchas mujeres, mantener la lactancia y ese momento de intimidad y regocijo cuando vuelven a estar junto a sus bebés supone un aliciente para hacer más llevadera la separación.

Así que si decides seguir amamantando a tu bebé estos son los imprescindibles para continuar con la lactancia:

  • Una buena planificación: en la próximas líneas te enseñamos cómo.
  • Confianza: eres capaz y tienes derechos
  • Apoyo: siempre será más fácil si el entorno próximo (pareja, familiares, amigos…) apoyan a la madre y la animan a continuar con el esfuerzo.

En orden, hablemos de la planificación. ¿Qué debes tener en cuenta?

  • La edad del bebé
  • El tipo de alimentación que este esté recibiendo
  • El tiempo que pasareis separados
  • Quién se encargará de cuidar al bebé cuando tú estés trabajando

Si te reincorporas al trabajo antes de los 6 meses te recomendamos planificar las tomas en las que amamantarás y aquellas que se harán en diferido. También puedes plantearte adelantar la alimentación complementaria, siempre después de los 4 meses, y ofrecer otros alimentos al bebé durante alguna de las tomas en las que estás en el trabajo, sin necesidad de hacer un banco de leche. Pero claro, eso dependerá de la edad del bebé. Si ha comenzado con la alimentación complementaria puedes amamantar exclusivamente cuando estéis juntos y los fines de semana y dejar algo de leche extraída para el postre o alguna de las tomas.

Hay mujeres que prefieren o tienen la posibilidad de desplazarse donde está el bebé o que alguien se lo acerque al trabajo para amamantar. Todo dependerá de tus preferencias, si tienes la posibilidad de desplazarse a la guardería o a casa, o si cuentas con un familiar o persona de confianza que te acerque a la criatura al lugar de trabajo. Este factor también influye a la hora de planificar la cantidad de leche que debes dejar extraída y almacenada.

Los bebés más pequeños necesitan atención exclusiva siempre que sea posible, por lo que la mejor opción en ausencia de la madre, es la pareja de esta, los abuelos o un familiar cercano. La guardería debería ser la última opción. Si una cuidadora tiene a su cargo más de 3 bebés, es posible que estos no reciban toda la atención necesaria. De todas formas es conveniente que informes a quien se vaya a quedar al cargo de tu bebé que deseas alimentar a tu hijo con tu leche y de cómo prefieres que sea suministrada, jeringuilla-dedo, cucharita, vaso, vaso de iniciación o biberón. Si quieres seguir amamantando directamente alguna de las tomas es conveniente no utilizar tetinas y sustituirla por una cucharita o un vaso, ya que puede interferir en la lactancia. Las tetinas exigen menos esfuerzo de succión lo que hace que los bebés más pequeños se acostumbren a recibir más leche con menos esfuerzo de succión y rechacen el pecho materno.

Luego nos encontramos preguntándonos por ejemplo:

 

¿Cuánta leche voy a necesitar?

 La verdad es que cada niño es un mundo y ni los adultos ni los niños comemos las misma cantidad a la mañana, a la tarde o a la noche, ni todos los días tenemos el mismo apetito. Lo más práctico es almacenar de 50 en 50 cl. De manera que la persona que se encargue de alimentar al bebé pueda darle los primeros 50cl y si se queda con hambre, los siguientes 50 y así hasta completar la toma.

Para que tengas una referencia, un bebé de unos 4 meses, hace una toma de entre 50 y 150cl. Intenta dejar leche de sobra al principio y pronto tendrás una orientación de las necesidades de tu peque.

Las tomas se calculan cada 3 horas. Cuenta las horas desde la última toma en la que amamantaste hasta que vuelvas a estar con el bebé y divide entre 3. Ese es la cantidad de tomas que debes almacenar para el día siguiente.

 

¿Qué voy a necesitar para la extracción?

  • Un extractor de leche manual o eléctrico. Para sacarse leche en el trabajo, el sacaleches eléctrico suele ser lo más práctico, aunque hay mujeres que prefieren ordeñarse ellas mismas.
  • Una neverita de playa con hielo.
  • Recipientes para almacenar la leche. Pueden ser tarritos o bolsas de plástico herméticas. En las farmacias venden bolsas para almacenar la leche materna muy prácticas que vienen con un medidor que indica los cl. Así sabrás fácilmente cuanta cantidad de leche hay en cada bolsita.

 

¿Cómo conservo la leche?

 Cuando te extraigas leche, esta debe conservarse en la neverita y meterla en la nevera al llegar a casa. La leche del lunes, se utilizará el martes, la del martes, el miércoles y así hasta el fin de semana. Puedes guardar la leche del domingo para el lunes en la nevera. Si la leche extraída no se va a utilizar de un día para otro, puedes congelarla. Asegúrate de escribir la fecha y momento del día en la que se ha hecho la extracción en cada almacenaje. Lo ideal es que la leche extraída a la mañana se suministre a la maána del día siguiente y la de la tarde a la tarde. De manera que siempre ofrecemos la leche más vieja.

 

¿Se puede mezclar la leche de dos extracciones diferentes?

Sí. Después de cada extracción guarda la leche en la nevera, si haces otra extracción el mismo día para completar la anterior, espera a que ambas leches estén frías a la misma temperatura y después las puedes mezclar.

 

¿Debería preparar al bebé para la separación?

Os recomendamos que no. Algunas madres intentan preparar al bebé para la separación y unos 15 días antes comienzan a utilizar biberones u otras técnicas con el fin de ir familiarizando al bebé con su próxima experiencia. Por experiencia sabemos que esto lo único que consigue es producir más ansiedad en la madre y el bebé. Es realmente frustrante estar contando los días que faltan para volver al trabajo y ver que tu hijo rechaza toda alimentación que no sea tu pecho. El bebé no entiende que estando la teta a disposición, no se la ofrezcas, sin embargo cuando no hay otra opción, no suelen ser tan reácios.

Si quieres hacer una preparación lo mejor es que te centres en otros aspectos como:

  • Crear un banco de leche congelada por los ‘por si acasos’.
  • Informar e instruir a la persona que se quedará a cargo del bebé sobre los métodos que deseas utilizar para sumistrar la leche.
  • Familiarízate con el sacaleches. Al principio es muy frustrante porque parece que sale muy poca leche. Intenta hacer la extracción cuando notes el pecho lleno, de esa manera conseguirás más leche. También es buena técnica extraerte de un pecho mientras el bebé mama del otro, al estar en contacto con tu bebé y el propio estímulo de succión del otro pecho hará que produzcas más cantidad en el te estás extrayendo.

Y por último comentaros que sabemos que incorporarse de nuevo al trabajo remunerado, separarse del bebé y la organización que ello supone, genera bastante estrés, por eso te hacemos una última recomendación, puedes descargarte en el móvil la aplicación gratuita LactApp, para facilitarte la planificación. En esta App encontrarás toda la información y herramientas necesarias para planificar la lactancia una vez te incorpores al trabajo remunerado.

ARTÍCULOS RELACIONADOS