El papel de la escuela en la educación sexual

El papel de la escuela en la educación sexual

19 de agosto de 2019

Monica Leiva, Hablandodesexo

Se habla mucho del papel de los padres y de la familia directa en la educación sexual de lxs niñxs y, a su vez, encontramos todavía bastantes familias con un temor infundado respecto a cómo enfocar la educación afectivo-sexual de sus hijas e hijos. Aún existe la creencia generalizada que ocultando información sexual se puede retardar el llamado “instinto sexual”. Pero a la curiosidad de los menores no se le puede poner muros y lo que muchas veces ocurre en estos casos es que lxs hijxs acaben buscando la información por medios pocos fiables. Además, existe la idea generalizada de que la educación sexual es una actividad que se produce de manera consciente y voluntaria, pero lo cierto es que estamos educando en sexualidad en el día a día y la mayor parte de las veces no somos conscientes de ello. Así cuando educadores y padres dicen que no recibieron educación sexual durante su infancia parten de un razonamiento erróneo.

Sabemos que los menores empiezan a ser educados en sexualidad en el momento en que empieza su socialización. Durante los primeros años de vida de niños y niñas es la familia el principal agente de su socialización, una vez que comienza la etapa escolar los centros educativos adquieren un papel importante y complementario a la educación familiar y deberían de incluir en sus curriculums la promoción de la salud en los que se incluiría el fomento de actitudes solidarias, tolerantes, de respeto mutuo y de cuidado responsable en las relaciones interpersonales, todos aspectos imprescindibles para alcanzar una sexualidad sana.

Así la Educación Afectiva Sexual debería de tarea compartida por la escuela y la familia. En el caso del centro educativo  Educación Afectiva sexual explícita y programada. Algo que todavía nos encontramos que es muy escasa y cuando se realiza, tiene en mucha ocasiones efectos parciales en lxs jóvenes ya que las actitudes, valores y normas los suelen aprender por otras vías, como puede ser familia, amistades, redes sociales o medios de comunicación.

¿Porqué es tan importante hacer educación afectivo sexual en las escuelas?

Las familias son muy heterogéneas y muchas de ellas, a menudo, no cuentan con igual condiciones para responder a las dudas y preguntas de niños y jóvenes en cada etapa vital. En este sentido, la función de la escuela como agente educador es de vital importancia. Las instituciones escolares pueden ser espacios de articulación de las instituciones familiares, de las de salud y otras con el fin de llevar a cabo una tarea de educación sexual integral, y, a la vez, ser un espacio para analizar las contradicciones que presenta la cultura para facilitar una mayor coherencia en la transmisión de los conocimientos.

Así, la escuela no ha de ser ajena de su papel para preparar a niñas y niños en su proceso de convertirse en adultos con una visión de la sexualidad positiva y equilibrada. La Educación Afectivo-Sexual debe poner el énfasis en la necesidad de la responsabilidad y la ética social, como medios que contribuyen a evitar riesgos y fomentan relaciones de igualdad entre las personas. Esta tarea debería de comenzar desde las primeras edades e integrarse dentro de la formación general del alumnado de una forma sistemática y continua.

Los niños y niñas necesitan la oportunidad de desarrollar actitudes y valores que les capaciten para hacer elecciones válidas tanto en si vida actual como futura, así la Educación Afectiva Sexual debería de ser más que un conjunto de contenidos informativos, y fomentar el desarrollo de actitudes y habilidades.

Pere Font, sexólogo y director de IESP, incluye una serie de premisas para que la educación sexual en las escuelas sea lo más enriquecedora e integradora posible:

  • Educación de la sexualidad como educación integral del individuo, se educaría desde una perspectiva multidisciplinar integrándola en las diferentes áreas educativas.
  • Educación afectivo-sexual en el marco de la educación para la salud, relacionando el bienestar físico, psicológico y social de los individuos con el objetivo de que adquieran conocimientos, las actitudes y los hábitos básicos para la defensa y la promoción de la salud
  • Educación de la sexualidad como educación de la afectividad, para no convertir la sexualidad en un aspecto de la vida aislado de los demás, comprender las relaciones de afecto entre personas.

Educación afectiva sexual como educación para la igualdad. Solo entendiendo la diferencia podremos aprender a respetar a los demás.