¿Tener pareja es un motivo para no ligar?

Monogamia hasta las trancas

25 de julio de 2019

Norma J. Brau, Sexuenea

Recientemente (para quien no lo supiera) un equipo de Valkirias hemos pululado por el Bilbao BBKLive. Queríamos generar reflexión sobre el ligoteo mediante un juego de pegatinas (sí, primo-hermano del juego del semáforo, sí pero más guay porque es peculiar, obvio). Mucha gente señalaba que “faltaba su opción” porque ninguna pegatina argumentaba que no se quisiese ligar por tener pareja. ¿En serio tener pareja es un motivo para no ligar? Lo primero que denota esa observación es cuán integrada tenemos la vivencia de la erótica en clave de monogamia. 

Ninguna de las personas que hacía la observación decía que faltaba su opción porque tuviesen “pareja monógama”, es decir, que la propia palabra de pareja ya da a entender una exclusividad sexual, erótica, afectiva… que no tiene por qué ser así.

Además, este hilo argumental también da un giro drástico al punto del que partía nuestra dinámica, sustituyendo el diálogo entre deseos por las exigencias y los deberes (cosas que, dicho sea de paso, no ayudan NADA al deseo). En vez de argumentar “porque no me apetece y punto” nos es más común, justificarnos, excusarnos “no puedo porque tengo una obligación a cumplir”. Ello muestra mucho sobre cómo son nuestras interacciones de ligoteo. 

¿Cómo vamos a visibilizar, dialogar y negociar en base a nuestros deseos si ya los meros síes y no es no son entrenados desde ellos? ¿Cómo vamos a cultivar el deseo si parece que éste tiene que desaparecer por obligación moral en algunas tesituras y en otras tiene que brotar porque sí y punto? ¿Cómo vamos a percibir, entender y aceptar la diversidad del deseo si no somos capaces de reconocer la diversidad de formas que tiene? 

Visibilizando pensamientos no-monógamos

Por eso, creo (así, en mi perogrullo mental a posteriori) que de verdad hemos apostado por una visibilización (relativa, claro está) de las no-monogamias porque nos centramos en los deseos y no en los (pseudo)estados civiles como camino para generar encuentros. Creo que hemos resquebrajado una pequeña parte del mapa de la moral sexual actual tal vez incluso de forma inconsciente, pero lo hemos hecho. 

 Cada vez que afirmamos que no queremos ligar porque tenemos pareja:

  • Estigmatizamos las no-monogamias y la poliamoría y reforzamos la idea de que la pareja es sinónimo de exclusividad.
  • Reforzamos el amor romántico y todos los juicios de valor que derivan del mismo y volcamos sobre la gente a la más mínima transgresión del ideal romántico. 
  • Hacemos un enjuiciamiento de quienes disfrutan del tonteo, bailoteo, flirteo sin más allá por incumplir los presupuestos de la monogamia más férrea y rancia. 
  • Revalorizamos una de las ideas más rancias del amor romántico: la verdadera felicidad y saciedad reside en vivir en pareja, de ahí que toda persona soltera (llegando a equiparar soltería con soledad) debe desear salir de su situación y esforzarse por ello. 

Por ello, amiwis de Somos Peculiares, gente que nos habéis aguantado y disfrutado estos días en el BBKLive y personitas que simplemente pasabais por aquí y os habéis parado a leer un rato: ¡¡comencemos a hablar de nuestros deseos e inapetencias a la hora de ligar y dejemos de lado el discurso de los deberes!!

Fdo: una actualmente monógama.