Fantasías

Melanie Quintana

Mi jardín secreto recoge más de 150 fantasías eróticas de mujeres contadas por ellas mismas sin inhibiciones. Nancy Friday recopiló todas ellas después de una selección de los testimonios que obtuvo de las entrevistas y correspondencias que mantuvo. Confesiones que relatan sin tapujos sus fantasías más secretas.

En este libro, que causó bastante polémica por su contenido, la autora intenta profundizar en una faceta del mundo femenino poco tratada hasta entonces. Con los relatos de todas aquellas mujeres una de sus intenciones fue liberar la imaginación. Algunas de las fantasías relatadas van desde la violación hasta la práctica erótica con animales.

Basándonos en las conclusiones del libro se podría decir que el termino moderno que utilizaríamos para explicar las fantasías sería: mi manual de autoayuda. En el sentido de que es único y exclusivo de cada mujer y hombre; y nos sirve para conseguir una meta única y exclusiva: nuestro placer. Placer físico o mental, pues puede que no nos lleve al orgasmo pero que nos produzca placer sólo fantasear con esa posible realidad.

Podemos destacar que el censo de mujeres que colaboraron en el libro son británicas y que por lo tanto las conclusiones no se pueden aplicar al computo total de todas nosotras. Aún así podemos decir que leyéndolo nuestras conclusiones son claras. Las fantasías podemos expresarlas, redactarlas, contarlas o disfrutarlas en privado. Es aquello con lo que jugamos en nuestra mente y que nos da placer. Aún así, según los relatos de Mi jardín secreto, todas aquellas que pasaron al terreno de la realidad sus fantasías, se decepcionaron, pues no les daban el mismo placer que les producían en su cabeza, y de hecho dicen no poder volver a utilizarla del mismo modo.

Puede o no que la fantasía la podamos incluir como un juego erótico más con nuestra pareja, como un recurso. Es más, podría ser innovador el hecho de poder hacerlo sin ningún tabú, aunque eso destruiría el mismo hecho que la convierte en secreta, el que sea nuestra, privada.

El libro se convierte en un jardín de fantasías femeninas, recursos y compartimientos de todas ellas, lo que hace que la lectura sea agradable, amena y en ocasiones hasta divertida. Friday supo como hacer para que nuestras mentes divagaran, imaginaran, fantasearan y estamos seguros que hará lo mismo con las vuestras.