¿Cómo saber si sufro el síndrome de Wendy en mis relaciones?

Empezar explicando qué es el síndrome de Wendy sería un buen comienzo… ¿no? Básicamente es cuando sacrificamos nuestro propio bienestar por el de los demás. Para que los demás estén bien… dejando nuestra salud física o mental en un segundo plano.

Es un patrón adquirido. Suele ocurrir con más frecuencia a las mujeres y consiste en una tendencia a satisfacer constantemente a todo el mundo. Incluso, aunque eso perjudique directamente a sus propios intereses y necesidades. Cosa que ocurre muy a menudo como consecuencia del miedo al rechazo.

Este tipo de persona asume directamente el rol de sumisión total ante el otro o ante un grupo que sea especial para ella: puede ser familia, amigos, pareja… En cualquier caso, la persona se predispone a complacer los deseos ajenos todo el rato. 

Un rasgo bastante común que se puede observar es que, estas personas, se plantean continuamente el “no estar a la altura” y por eso, pueden dejar de ser valoradas o aceptadas si dejan de hacerlo o no cumplen las expectativas de los demás. Es por eso que una de las grandes causas que despierta este tipo de comportamiento es el miedo al abandono o el miedo al rechazo. 

Pero ojo, el nombre de este síndrome es éste porque los medios lo han divulgado así, no es una etiqueta que se suela poner en consulta. A veces en terapia nos encontramos con que la persona viene ya con el autodiagnóstico… y en realidad eso le hace flaco favor, porque puede que no sea esto lo que le está pasando.

¿Cómo puedo saber si el síndrome de Wendy me está afectando?

Es importante que puedas observar cómo te comportas con tus relaciones. Que veas cómo reaccionas ante diversas situaciones y, sobre todo, el para qué lo haces. Es decir, discernir si tu forma de actuar, el hacer una cosa u otra, dependerá de la posibilidad que sientas de que esa persona te rechace, no esté de acuerdo con tu modo de hacer o incluso te abandone. O si por contra, tus actos están incentivados por el mero hecho de ayudar y el cómo de bien te hace sentir eso a ti. 

Si te cuesta observar o ver estas diferencias, siempre puedes acudir a terapia para trabajar en las herramientas necesarias que te ayudarán con este proceso.

Desde aquí queremos resaltarte algunas banderas rojas para que las tengas en cuenta y así, poder mejorar o eliminar patrones de este tipo.

– Te presionan los roles de género

Es decir, por el hecho de ser mujer asumes que te toca cuidar. Que es el papel que te han dado y el que tienes que llevar a rajatabla aunque esto suponga perderte en los demás. 

De hecho, el síndrome de Wendy se llama así haciendo referencia a Wendy Darling, el personaje ficticio de la historia de Peter Pan, quien al viajar a Nunca Jamás se dedica a cuidar de los demás niños: se convierte en su rol.

– No soy nadie sin mi media naranja

Otro de los motivos que suele despertar esta necesidad de volcarse en el otro es por las ideas tóxicas del amor romántico y la poca educación sexual que existe sobre cómo ha de construirse una relación sana o lo importante que es el hecho de saber estar sola y que NO NECESITAS A NADIE PARA COMPLETARTE. Sí, somos muy pesadas con esta idea, pero es necesario que cale.

– Pensamientos obsesivos con la idea de que la otra persona se va a ir

Esto lo vemos un montón en consulta, el hecho de que la mente se anticipe al abandono del otro atrapa a la persona en esa idea y deja de vivir y disfrutar la relación, sumergiéndose constantemente en una alerta y una necesidad constante de procurar que eso no suceda.

– Para que no se enfade…

Y aquí ya pasamos a otro nivel de trabajo en consulta y otras posibles conductas tóxicas en relación. Que si os apetece podemos trabajar en otro artículo. Pero que en definitiva no son más que comportamientos y decisiones que tomamos para evitar la mala gestión emocional del otro y como base… una vez más, la idea de que se pueda ir.

Si después de leernos te sigue preocupando el tema podemos hablar de tu caso en particular en una sesión y que nos cuentes mejor qué está pasando y cómo lo estás viviendo tú. 

Te dejamos sin ningún compromiso nuestro contacto, por si quieres trabajar el tema y vivirte desde otro lugar entendiendo qué pasa. Mándanos un correo a equipo@somospeculiares.com o llámanos o escríbenos por WhatsApp: 644 605 758

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Melanie Quintana Molero

Sexóloga clínica y periodista, especializada en divulgación de la sexualidad y terapia sexual. Directora y coordinadora de equipo en Somos Peculiares.
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